Disclaimer: La historia es mía pero los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto.
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Capítulo 2: Compañeros disparejos.
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Nervios y vergüenza, eran las emociones que Sakura estaba sintiendo al ver al pelinegro nuevamente, luego de que a pocos minutos hubiera cometido un error al abrazar al chico. Pero a pesar de esto, la pelirosa dio un suspiro y se armó de valentía, le dio una leve mirada a sus amigas y señalo unos asientos que estaban del otro lado del aula.
Al pasar un rato, disimuladamente miro hacia donde estaba el chico, quien solamente estaba escribiendo algo en su cuaderno. Ya era hora de que el profesor llegaba pero aún no había rastro de él, mientras tanto muchos de los presentes se miraban y otros ya habían establecido conversación con otros.
– Sakura-san –dijo la pelinegra sacando de sus pensamientos a la ojiverde.
– Hinata –contesto la pelirosa– ¿Qué sucede?
– Realmente tienes suerte, mira quién va a estudiar con nosotros –susurro la rubia quien estaba señalando al chico de ojos azabache que estaba del otro lado.
– Ino, deja de señalar para allá…. –Dijo suspirando– ¿Cómo puede ser posible que esto me suceda?
– Bu-Bueno yo creo que no esta tan mal que te lo encuentres –respondió la Hyuga sonriendo tiernamente a su amiga– puedes tratar de conocerlo y así arreglas lo que sucedió, etto bueno no arreglar porque tampoco hiciste algo malo, pero ya que sientes incomodidad con él, este… Sería mejor si le hablas y tratas de llevarte bien con el… Además… –se sonrojo– es algo lindo –pronuncio algo tímida.
Sakura quedo algo sorprendida por lo que había dicho su amiga, ya que ella siempre se habia caracterizado por ser tímida y nunca había dado indicio de que le gustara algún chico.
– Hinata tiene mucha razón Sakura, ese chico esta buenísimo, nada más mírale esa expresión seria que tiene –la ojiazul se colocó las dos manos de manera que tapaba sus mejillas sonrojadas– deberías ir a hablarle aprovechando que no ha llegado el profesor y hacer las paces con él, no creo que vaya a ser para nada cómodo verlo en todas las clases en este semestre y que estés así tan incómoda.
Como era el primer semestre, todas las materias que se iban a cursar eran las mismas para todos los estudiantes y al ser una de las mejores universidades de todo Japón, esta solamente aceptaba a las personas con mejores calificaciones y por ende las clases tenían un numero estricto de participantes, por lo que era una sola sección en cada carrera comenzando el semestre.
– Bu-Bueno –menciono una pelirosa con las mejillas coloradas– voy a ver si puedo hacer algo para no sentirme tan incómoda... Ustedes tienen razón.
Dicho esto la chica se levantó de su asiento y se acercó poco a poco a donde se encontraba el pelinegro que aún seguía escribiendo en su cuaderno. Cuando llego hasta donde estaba el chico, sus nervios incrementaron al tenerlo tan cerca, realmente era muy guapo, sus facciones delicadas y su piel blanca hacían un perfecto contraste con sus ojos y cabellos negros.
– Y-Yo… –Comenzo a hablar muy nerviosa.
Al sentir una presencia el chico paro de hacer lo que estaba haciendo y levanto su mirada, topándose con unos hermosos ojos verdes.
– Parece que vamos a estudiar juntos… Yo quería de verdad disculparme nuevamente contigo –se sonrojo instantáneamente- yo estoy muy apenada de lo que ocurrió hace un rato y de verdad no quiero sentirme incomoda con un compañero de clases, Lo siento de verdad –se inclinó en modo de disculpas y luego se levantó mirando al chico esperando su respuesta.
– Hmp…. –el chico sonrió de una manera algo superficial– es normal que las chicas quieran llevarse bien conmigo. Estoy acostumbrado a que estén detrás de mí –su mirada se tornó un poco seria– pero eso es algo que realmente me molesta, odio que se me acerquen tanto –la miro con frialdad– espero no vuelvas a hacer algo parecido a lo de afuera… –apoyo sus dos manos en su mesa y se levantó un poco para quedar de frente a la pelirosa– odio a las mujeres que son una molestia…
Luego se volvió a sentar y comenzó a escribir nuevamente en su cuaderno, dejando a una chica realmente espantada, asustada y furiosa. Ella no había dicho nada al instante ya que al parecer la respuesta del pelinegro la dejo sin habla, pero en cuanto proceso el mensaje, estallo furiosa.
– ¿Quién te crees tú? –Grito muy furiosa– ¿Te crees el niño hermoso del que todas las chicas están detrás de él? –Lo señalo de una manera amenazante- pues te digo que conmigo estas muy equivocado, simplemente me quería disculpar de una mejor manera porque íbamos a estudiar juntos y había cometido el error de confundirte con alguien más, pero estas muy errado si piensas que soy una de esas mujeres que son unas arrastradas contigo. ¡Estás muy equivocado!
– Tsk…. –solo se escuchó decir por parte del chico quien ni siquiera levanto la mirada.
Las demás personas presentes se exaltaron al escuchar los gritos de la chica, luego esta se dio cuenta de lo que había hecho y se sonrojo totalmente. Ella volvió a mirar al chico de manera furiosa y camino lo más rápido que pudo hacia su asiento y se sentó, coloco su cabeza en su mesa y se tapó completamente con sus brazos.
– Sakura, ¿Qué fue eso? –pregunto Ino algo preocupada por su amiga.
– Eso no era… No era lo que esperábamos cuando te aconsejamos hablar con el… Sakura-san –complemento la otra chica.
– Ya déjenme en paz –seguía cubriéndose con los brazos– es un grosero y su ego es más grande que un rascacielos.
– Sakura-san… ¿Qué sucedió? Este…. ¿Qué te dijo? –pregunto Hinata de manera muy preocupada.
Sakura dejo de cubrirse, levanto su mirada hacia sus dos amigas y luego inflo sus cachetes haciendo una mueca de manera de enfado.
- Es un estúpido, solamente fui a decirle que lo sentía y que bueno, como íbamos a estudiar juntos yo no quería incomodidades con mis compañeros de clase, pero el muy… ¡Baka! Simplemente me dijo –su expresión se tornó seria– es normal que las chicas quieran llevarse bien conmigo, blah blah blah –decía imitando al pelinegro– estoy acostumbrado a que estén detrás de mí, blah blah blah odio a las mujeres que son una molestia… –termino diciendo la pelirosa y cruzando sus brazos– es un idiota, un retrasado, su ego no lo deja ni si quiera hablar… Ahhhh, lo detesto –menciono empuñando sus manos y colocándolas con rabia en su mesa.
– Hmmm al parecer el chico lindo resulto ser todo un ególatra e idiota –menciono la rubia– pero no te enojes Sakura, ese tipo de hombres no vale la pena, entonces es mejor que lo ignores y ya. Tu solamente has como que si él no está en el salón.
– Cuenta con ello Ino, porque de lo contrario creo que me pondré más vieja cada vez que lo vea. ¡Lo detesto! –murmuro la ojiverde.
– Sakura-san lo siento mucho, pero como dice Ino, es mejor que trates de evitarlo y te concentres solamente en tus clases. No sería bueno cierto tipo de conflictos en la universidad –comento la pelinegra con algo de tristeza.
– Bueno chicas esto es parte de todo, es mejor que nos concentremos en lo que realmente importa. Nuestros estudios –dijo una sonriente Ino dándole palmaditas a Sakura por la espalda.
Luego de eso, una media hora más transcurrió en ese salón. Ya todos los estudiantes estaban con caras de preocupación, la verdad es que estaban emocionados por comenzar la carrera, y no querían perderse su primera clase por culpa de la ausencia del profesor.
Pero de repente alguien abrió la puerta del salón y un hombre con leyendo un libro en la mano entro y se colocó en frente de su mesa.
– Hehehe –se escuchó salir del extraño– bienvenidos a la clase de Anatomía general muchachos, yo soy su profesor Hatake Kakashi y soy licenciado en Medicina con especialización en medicina interna y también como pueden ver, imparto clases –comento mirando a todos los presentes.
Los estudiantes no dijeron nada.
– Se preguntaran porque llegue tarde y verdaderamente eso es algo que me apena mucho, pero diría que me perdí en el sendero de la vida intentando distinguir todo los detalles que pasan, suceden o acontecen en nuestro alrededor –comentaba el hombre de cabello blanco con un brillo plateado y algo alborotado, alto, de buena contextura y vestido con un pantalón negro de gabardina, una camisa blanca con mangas largas y un chaleco verde oscuro.
– Profesor –se escuchó decir a una estudiante de cabello castaño.
– ¿Dígame? –respondió con una radiante sonrisa.
– ¿Usted dice que se tardó en llegar a nuestra primera clase porque se perdió en el sendero de la vida? –dijo con un tono que presentaba ironía.
– Justo en el clavo señorita, en la vida debemos ver todo lo que sucede, detallar todo lo que pasa y valorar esas pequeñas cosas que están a nuestro alrededor –parecía algo entusiasmado- ustedes como futuros profesionales en el campo de la medicina, deberían saber que toda la vida presente en este planeta es importante y que todos los detalles tienen que ser vistos y sucesivamente analizados.
Todos lo miraban bastante intrigados.
– Ya que es su primera clase y creo que ninguno se conoce, es mejor que todos se presenten. Digan su nombre, edad, y porque están estudiando esta carrera. Comenzaremos por el lado izquierdo –señalo a una chica de cabello rubio el peliblanco– comience usted señorita.
– ¿Yo? –Sonrió la chica– mi nombre es Yamanaka Ino, tengo 19 años y estoy estudiando esta carrera, porque es algo que siempre soñé desde que estaba pequeña, además luego me gustaría especializarme como dermatólogo (estudio de la estructura y función de la piel) –finalizo campante y triunfal la ojiazul.
– Muy interesante, bienvenida señorita Yamanaka –sonrió amablemente el profesor y señalo a la pelirosa que estaba al lado– siguiente.
– Mi nombre es Haruno Sakura, tengo 18 años y bueno estoy estudiando esta carrera porque –su rostro se tornó algo triste– bueno porque me gustaría ayudar a aquellas personas que tienen enfermedades graves e incurables y poder aportarle algo a este mundo –suspiro– me gustaría poder salvarle la vida a las personas que sean posible, me gustaría alegrar a esas familias que están a punto de perder a un ser querido –agacho la mirada– esta vida es….
Mientras la pelirosa estaba presentándose, un pelinegro que estaba del otro lado dejo de escribir en su cuaderno y comenzó a mirar de reojo hacia donde ella se encontraba.
– Algo cruel muchas veces y bueno, me gustaría ser parte de ese grupo de personas que se dedican a darle esperanza a esas familias –continuo– y me gustaría ser médico internista, especializada en la oncología (estudio dedicado al diagnóstico y tratamiento del cáncer).
– Señorita Haruno –dijo con una mirada de aprobación- muy pocas veces miro a estudiantes que de verdad poseen esas ganas de aportar esa esperanza que hace falta en el mundo, muchos están aquí estudiando porque es algo que la familia ha seguido, porque es un título muy poderoso o porque se gana bien, pero cuando eso sale del corazón, como puedo mirar en tu caso, realmente salen excelentes resultados. Ojala todos los médicos tuvieran esa fe que puedo notar en ti –sonrió amablemente– y aunque sé que puede que alguna experiencia personal haya influido en ti, realmente personas como tu motivan al momento de dar clases –hizo una breve pausa– bienvenida a la carrera de Medicina.
La pelirosa quien aún se encontraba con la mirada baja, se sorprendió al escuchar las palabras de su profesor y su mirada se cristalizo de manera que unas cuantas lágrimas resbalaron por sus mejillas que se encontraban algo rosadas. Ella se limitó a dar una sonrisa algo nostálgica y su amiga Ino quien estaba a su lado le dio unas palmaditas en la espalda en modo de apoyo.
– Siguiente –señalo a una pelinegra que se encontraba algo apenada.
– Etto… Yo… Yo me llamo Hyuga Hinata, tengo 18 años y…. Y bueno yo quiero estudiar esta carrera porque quiero ser Pediatra (especialidad médica que estudia al niño y sus enfermedades) y etto bueno me gustaría mucho ayudar a los niños –sonrió tiernamente– me gustan los niños y bueno, mi familia es una familia reconocida en esta área, y no voy a ser la excepción –se sonrojo– a mí también me gusta esto pero quiero estar en el área de los niños.
– Muy interesante señorita Hyuga, su familia es muy renombrada y su hospital es uno de los mejores, es bueno saber que los integrantes de esta familia han aportado grandes cosas en materia de salud y descubrimientos médicos al país. Es un honor poder ver el inicio de usted –sonrió y señalo a una chica de cabello castaño que estaba a tres asientos después– siguiente.
– Mi nombre es Tenten Tamura y tengo 19 años, realmente voy a estudiar esta carrera porque quiero seguir los pasos de mi abuelo Usato, que dedicó toda su vida a ser Cardiólogo y siempre lo admire, por lo tanto siempre ha sido mi sueño hacerlo sentir orgulloso, aunque no está ya físicamente a mi lado –era una chica con unos grandes ojos marrones, bonita figura, se mostraba bastante sencilla y amable.
– Bienvenida a la carrera señorita Tamura. Es bueno cumplir esas metas que nos proponemos desde que somos jóvenes, y nunca olvidar el objetivo que queremos aunque pase el tiempo –señalo a un chico con cabello negro recogido por una especie de moño y con expresión de flojera– siguiente.
– Que problemático… –Murmuro el chico.
– ¿Cómo escuche? –replico el peliblanco.
– Mi nombre es Nara Shikamaru, tengo 19 años –suspiro cruzándose de brazos– y quiero estudiar esto porque es una carrera que amerita mucha concentración y dedicación y eso es algo que me gusta. Las demás carreras simplemente me daban algo de molestia –miro de manera muy seria a su profesor.
– Bienvenido Shikamaru, espero no sea problemático entregar tus trabajos –dijo en tono de broma– siguiente –señalo a un pelirrojo que estaba al lado del Nara.
– Sabaku no Gaara, 18 años, metas y objetivos establecidos desde la secundaria –contesto con una mirada fría y sin ninguna expresión en su rostro.
– Bu-Bueno Gaara bienvenido –tosió un poco– siguiente –señalo a un rubio que tenía la cabeza recostada del asiento.
El chico no respondía, ni siquiera se movía, todo hacia parecer que se encontraba dormido, Kakashi lo había llamado 5 veces y este no daba respuesta alguna. A su lado se encontraba un chico de cabello negro algo alborotado con cara de enfado, tomo su bolso y saco un envase con agua que tenía, lo abrió y le hecho algo en la cabeza al rubio.
– ¡Mierda! –grito el rubio de manera exaltada.
– Naruto deja de estar durmiendo en clases, mira como haces que todo el mundo te esté mirando.
– ¿Pero qué demonios te pasa a ti-dattebayo? –contesto el rubio muy enojado.
– Emmm cofcofcof –tosió varias veces el profesor– bueno grupo, parece que tenemos al típico chico que le gusta llamar la atención.
En ese instante todos los presentes rieron.
– Oiga viejo a ver si deja de molestar, solamente tenía sueño, usted sabe cómo soy yo –se cruzó de brazos.
– No mezcles el tiempo de conocernos con tus estudios, aquí soy tu profesor Naruto, así que preséntate –se tornó más serio el hombre.
– Esta bien viejo –hizo un puchero– bueno yo –su rostro cambio a una expresión emocionada– yo me llamo Uzumaki Naruto, nací y crecí en Japón, adoro a mi mama y a mi papa, mi hermana que es la persona que más quiero y protejo, no tengo novia y tengo 18 años, ah y soy virgen –concluyo levantando su pulgar derecho de manera triunfante.
El salón quedo en silencio por un momento, pero como si de una bomba se tratara todos explotaron a carcajadas.
– Y a ustedes… ¿Les pica algo? –Comento el rubio volviendo a hacer un puchero.
– Naruto Naruto, que vamos a hacer contigo –suspiro Kakashi– nos diste un resumen de tu vida, solamente debías decir tu nombre, edad y por qué estudias la carrera.
– Ahhh Ahhhh ya entiendo-ttebayo –volvió a sonreír– bueno en ese caso, ya saben soy Naruto, tengo 18 años y estudio esto porque el viejo Kakashi va a ayudarme –sonrió triunfante.
– Es que es demasiado idiota para entender las cosas –se escuchó decir del lado derecho.
Todos voltearon hacia donde estaba el chico que había comentado eso, se trataba del pelinegro a quien hace rato, había hecho enojar a una pelirosa.
– ¡Oye que mierda te pasa a ti! –Grito el rubio– ¿Quién te ha pedido opinión? teme, cabeza de gallina y malhumorado.
– No necesito el permiso de nadie para hablar, al fin y al cabo todos podemos darnos cuenta de la clase de persona que va a estar en clase.
– ¿Quién te has creído tú? –el rubio estaba muy enojado.
– Oigan chicos es mejor que bajen un poco esos ánimos, apenas es el primer día y tienen que llevarse bien, recuerden que ya están en la universidad, por ende deben tomarse las cosas más serias y no pelearse como unos niños de preparatoria –dijo el profesor de una manera muy seria– además sería una lástima que en el primer día se lleven un reporte a sus casas.
– Tsk…
– Bueno entonces dígale a ese teme que no se meta en los asuntos que no son suyos…. –Concluyo el Uzumaki cruzándose de brazos.
Naruto era un chico bastante gruñón y sincero, sus ojos eran de color azul, su cabello rubio era bastante despeinado, su piel era de un tono bronceado y era bastante activo, a menos de que tuviera sueño.
– Espero se comporten –suspiro– bueno, siguiente –señalo al chico que estaba al lado del rubio.
– Mi nombre es Inuzuka Kiba y tengo 18 años, quiero estudiar esto porque quiero especializarme en Ginecología (especialidad médica y quirúrgica que trata de las enfermedades del sistema reproductor femenino) –se sonrojo al instante– pero no me mal entiendan, realmente estoy interesado en todo esto, no es por motivos pervertidos –las mejillas del chico de cabello castaño se tiñeron de un rojo bastante pronunciado.
– Bienvenido Kiba, y no te preocupes –riendo de manera pervertida– aquí respetaremos cada objetivo de los estudiantes. Ahora vamos con el siguiente, te toca a ti –señalo sonriendo a una chica que estaba detrás del chico que se había presentado.
– Buenos días, mi nombre es Uzumaki Izumi –se sonrojo un poco– antes que nada quisiera pedir disculpas por el comportamiento de mi hermano, veces es un cabeza hueca –sonrió– pero Naruto realmente se esfuerza por las cosas que quiere y esto es una de ellas, ignoren su respuesta sobre porque estudia la carrera, solo quería tontear –lo miro seria.
El rubio sonrió y se sonrojo.
– Yo tengo 18 años y quiero estudiar esto porque quiero ayudar a salvar las vidas, mi padre es un doctor que se ha esforzado toda su vida por hacer esto posible. Realmente nosotros lo admiramos y queremos ser como él.
Ella era una chica con el cabello largo y castaño, amarrado en una cola y con el flequillo enmarcando su rostro y sus ojos, y tiene un lunar debajo del ojo derecho.
– Me alegra mucho escuchar eso Izumi –sonrió con orgullo el peliblanco.
Al parecer los Uzumaki eran conocidos de Kakashi y se sentía orgulloso de que ellos estuvieran estudiando lo que realmente querían, toda la hora fue pasando mientras los demás estudiantes se presentaban, cada uno fue haciendo lo que su profesor les había pedido a la hora de darse a conocer. Pero ya casi al finalizar la clase, solamente faltaba un estudiante.
– Bueno y para finalizar, ya que solamente queda un estudiante vamos a escucharte –señalo a un pelinegro que se mantenía con los brazos cruzados.
– Hmp…. Mi nombre es Uchiha…. Uchiha Sasuke –comenzó a decir el pelinegro.
La pelirosa estaba atenta cuando noto que solamente faltaba el chico que la había hecho salir de su lugar, pues quería saber porque quería estudiar en una carrera donde tenía que tratar bien a las personas y no ser un engreído patán. Pero justo cuando el chico comenzó a presentarse, sus ojos se abrieron y su corazón comenzó a palpitar fuertemente, no podía ser posible que ese chico tuviera algún parentesco con su querido Itachi, bueno tal vez si fuera posible, debido al gran parecido entre estos dos, pero nunca se hubiera imaginado eso.
– Tengo 18 años de edad y… –se levantó con un semblante serio– estoy estudiando esto porque quiero ser conocido como uno de los mejores médicos de Japón, no… Mejor dicho, del mundo. Quiero demostrarle a mi familia que no necesito seguir con el negocio de ellos para poder dejar en alto nuestro apellido, que yo puedo estudiar lo que realmente quiero –decía con mucha seguridad el ojinegro.
– Lo que tú quieres es ser una princesa rebelde haha –comento un rubio con gracia.
– Tsk…. Las personas con un intelecto tan bajo como el tuyo, quieren llamar la atención con todo, pero créeme que no vas a llegar a ninguna parte, pues nadie va a confiar en un doctor payaso –se cruzó de brazos con cara de molestia y se sentó nuevamente.
– El princeso emo con aires de grandeza ha hablado... ¡JA! Ya quiero ver tu cara cuando me gradué y sea el mejor doctor de Japón –sonrió ampliamente.
– Naruto ya deja de buscar peleas –le jalo la oreja su hermana.
– Hermana es que tú sabes cómo odio a las personas que son tan…. –dijo el rubio arrugando la cara.
– Bueno bueno chicos la clase ha terminado, muchas gracias a todos por presentarse y vayan a su siguiente clase, recuerden que tienen que dejarse llevar por el camino de la vida, pero no se pierdan por los senderos –saco un librito de su bolsillo y comenzó a leerlo– nos vemos en la próxima clase.
El profesor salió del salón y la mayoría de los estudiantes comenzaron a levantarse de sus asientos en silencio, pero algo los interrumpió.
– Mira como su hermanita tiene que salir en su defensa porque sabe que es verdad lo que yo estoy diciendo… ¡JA! –Sonrió de medio lado y con su mano se quitó un mechón que había caído en su cara– mediocre… –Finalizo el Uchiha tratando de molestar a Naruto.
Izumi cambio su rostro que transmitía calma, por uno muy serio. Y se levantó de su asiento.
– ¿Mediocre? Mediocres son las personas que quieren mirar a los demás por encima de ellos y creen dárselas de los mejores, cuando realmente hacen eso para llamar la atención, porque en el fondo son unos necesitados de afecto…. –la chica realmente estaba molesta, pero luego de decir esto tomo su bolso y suspiro.
– Al parecer esta clase está llena de chicas amargadas y locas –comento el chico mirando a Sakura con una sonrisa llena de diversión pero amarga en su cara.
Al escuchar esto la ojiverde se levantó y dio un golpe en su mesa.
– ¡Esto es el colmo! ¿Qué acaso piensas que alguien pueda o quiera respetarte? … Me das lastima, no entiendo como permiten entrar a esta universidad a personas así –estaba muy molesta– ¿Te crees mejor que ellos? ¿Qué yo? Me das lastima Uchiha, Izumi tiene razón, las personas como tú solamente actúan así porque están faltas de afecto y quieren demostrarse superiores a los demás para tratar de llenar vacíos internos…
La expresión del pelinegro cambio totalmente y parecía bastante molesto y furioso, se levantó del asiento y camino con pasos fuertes hacia donde se encontraba la chica. Todo el salón o por lo menos, los que aún seguían allí estaba en tensión y mirando.
– ¿Qué acaso herí tu hombría? – Comento mientras miraba que el moreno se acercaba– o quizás… ¿Vas a pegarme?
– Tsk… Eres una verdadera molestia…. –miro con molestia a la chica.
– Imbécil…. Que piensa que todos vamos a estar a sus pies –dijo esto cruzándose de brazos– estas muy equivocado, primero muerta… –concluyo la ojiverde.
– Eso ya lo veremos…
El pelinegro se acercó justo en frente de donde estaba la pelirosa y con sus dos manos agarro de cada lado fuertemente la cabeza de ella de manera que esta no pudiera moverse, ella se sorprendió al tener tanta cercanía con el chico, mientras que este se abalanzo sobre ella colocando sus labios contra los de ella.
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Continuará...
