Disclaimer: Ficción hecha por una fan sin fines de lucro.

Serie de viñetas para festejar el cumpleaños de Rin :)


Sueños

Él tenía grandes sueños: quería alcanzar la gloría olímpica, hacer historia como nadador y enorgullecer la memoria de sus padres y a su país con el metal dorado.

Su vida había estado enfocada en esa meta. Desde pequeño había trabajado en ella y no tenía nada más en la mente.

Conocía chicas, salía con ellas, se distraía y después regresaba a su objetivo inicial. Al amor no lo tomaba enserio hasta que la conoció a ella, con su sonrisa afilada y humor sarcástico, con sus negativas de aceptar una cita, con su cabello de cereza y ojos de amor.

Lo enloqueció. Ahora tenía un sueño más, otra meta: que ella aceptara salir con él, que le correspondiera.

No fue fácil, pero logró la primera cita, que desencadenó varias más; el chico amante del agua con sueños olímpicos logró enamorar a la mujer de sus sueños.

Su primer acto de amor fue en una calurosa noche de junio, a través de la ventana se veía la luna y un árbol de cerezo. Tuvo consecuencias.

Él dudó más que ella. Le pidió matrimonio, le ofreció un hogar pero, en su mente, no creía estar haciendo lo correcto. No dijo nada, temía perderla.

Lo pensó por semanas y sufrió cuando rechazó la carta de la Federación de Natación que lo invitaba al selectivo nacional. En su lugar entró a trabajar como pescador. Tal vez, después tendría otra oportunidad.

Conforme pasaron los meses la duda se fue evaporando y su preocupación se centró en sus mareos, antojos, en los kilos que él subió, en su esposa embarazada, en cómo sería su primogénito.

"Espero que se parezca a ella, con ojos y cabellos como cereza, si así es, podríamos tener más" pensaba mientras salía y entraba de la habitación, mientras resistía las lágrimas cada que lo mordía, "tal vez un hijo sea más que suficiente" rectificaba.

Sin embargo, él entendió que había tomado la mejor decisión, la correcta, la única posible cuando escuchó al bebé llorar. Apenas pudo prestar atención a los sollozos de su esposa porque intentaba controlar los propios.

Al cargar por primera vez y con mucho cuidado a su pequeño hijo, al sentir su respiración, los latidos de su corazón, el peso que le hacía saber que ahora él dependía de ellos, confirmó que Rin, como lo había llamado su mujer, era su nuevo sueño, el mejor que podía tener.

—Nuestro pequeño Rin.

—Me gusta, amor, nuestro Rin Matsuoka.


Notas de la autora:

¡Muchas gracias por leer!

También quiero agradecer a quienes dejaron un comentario la viñeta pasada: Eins Zwei Drei y Alejandro, muchísimas gracias por darse un ratito para comentar :) y de igual manera a las bellas personitas que pusieron la historia en alerta y en favorito, me alegra saber que la historia de alguna manera logró llamar su atención ¡gracias!

En la siguiente viñeta daremos un salto temporal y aparecerá Gou :3

¡Nos leemos, saludos y a festejar a nuestro lindo y tsundere tiburón! ¡La semana es tuya Rin, amor!

Lindo día :)


Respuesta a reviews

Eins Zwei Drei: nuevamente gracias ¡yo también amo a Rin y mucho! Esa bella bola de pixeles me encanta desde que la vi por primera vez y bueno, Miyano Mamoru es maravilloso, adoro su voz, como canta y uuy~, te entiendo por completo xD Espero que te agradara como acomodé los hechos :3, coincido que es una lástima, me lo habrían hecho un poco más fácil, je, je, je pero bueno, nos leemos, un abrazo :3

Alejandro: yay, claro que es interesante y me intriga, adoro pensar en ese tipo de historias y creo que se notó xD, nuevamente gracias por leer y comentar, me alegra que te gustara cómo lo manejé :) ¡nos estamos leyendo! Abrazo.