DISCLEIMER: LOS PERSONAJES LE PERTENECEN A LA GRANDIOSA STEPHANIE MEYER, LA HISTORIA LE PERTENECE A LA GRANDE DE MI AMIGA JOIS.
…Secretos de la luz…
Capitulo 2
La luz de la luna llena hizo abrir los ojos de Bella, como si una caricia dulce y tibia, la llamara de su profundo sueño.
A su lado, aun estaba Edward apoyado durmiendo, tan dulce como un niño, en la cama. Pero su rostro se crispado reflejaba angustia y dolor a tal punto que parecía estar despierto, sintiendo como lo atravesaban lentamente de un lado al otro. Bella no podía seguir observándolo, estaba a punto de despertarlo cuando su rostro sufrió una transformación y comenzó a balbucear frases indescifrables. Luego abrió los ojos. Aquellas expresiones desaparecieron y en su lugar apareció una enorme sonrisa de satisfacción.
_ Un hermoso despertar, ¿te encuentras bien? ¿Bella como te encuentras?
_ Yo estoy perfecta el que me preocupa sos vos.
_ No soy yo el que anda desmayándose. Pero ¿Te preocupe, por qué?
_ Creo que dormimos demasiado… mira por la ventana, es de noche. Nos dormimos todo el día._ menciono frustrada.
_Eso no impide que conozcamos la ciudad, espérame ahora vuelvo.
Pocos minutos después regreso Edward.
_Probate esto en el baño y yo me cambio acá. ¿Te parece?_ Bella tomo el vestido, que le señalo Edward, y entro en el baño.
Para su sorpresa el vestido era perfecto para ella, le llegaba 5cm por encima de la rodilla; algo largo para la época. Pero que se ajustaba perfectamente a la forma de su torso.
Bella confiada de que tardaría más que Edward, salió del baño sin hacer la menor señal de estar por salir y logro observar cómo Edward se descubría la espalda antes de probarse otra camisa. Su espalda desnuda era sin duda la de alguien que se ejercita a diario, con músculos desarrollados pero si exagerar y llegando a la parte baja de su espalda se lograba reconocer una especie de tatuaje. El mismo dibujo que tenía guardado en la mochila. No dijo nada solo se quedo mirando como Edward se cambiaba un y otra vez de camisa sin notarla. Pero luego de tres mudas de ropas decidió que era tiempo de hablar.
_ Por eso querías saber que era el significado del dibujo_ afirmo ella.
_Si _dijo Edward volteándose _ ahora dime ¿Cual camisa me queda mejor, ya me probé como cinco, cual te gusta más? Solo bromeo tú no estás hace 10minutos mirándome cambiar de ropa_ dijo sarcásticamente, riéndose de Bella y de su ingenuidad al pensar que no la había notado, pero eso no lo molestaba por lo que no dijo nada. Se coloco un camisa blanca y continuo hablando_ digamos por esta noche que soy el guardián _ rió_
_Eres el guardián de la luz; pero no me parece correcto,… mejor el guardián de Bella ¿no te gustaría se mi defensor?
_Mejor olvidemos todo este rollo, solo por ahora, y vayámonos que la noche es joven, pero no eterna.
Caminaron por 2 horas, en las que Edward le mostró toda la ciudad; aunque no lo pareciera la ciudad era enorme. Bella escuchaba atentamente las historias, que ya conocía, narradas apasionadamente por Edward. Se sentían felices por poder disfrutar esa noche.
_Creo que por esta noche, basta. Mis pies no soportan mas, tengo que sentarme y descansar_ dijo Bella dando por acabada la excursión. Pero de un tirón Edward acerco su cuerpo y sin esfuerzo aparente la levanto en sus brazos. Se comenzó a poner cada vez más roja e intentaba ocultarlo cubriendo su rostro con sus manos.
_Si estas muy… cansada no te voy a obligar a caminar, pero yo tengo hambre, y creo que también debes de tener hambre._ dijo y adivinando los pensamientos de ella agrego_ no sos pesada_ dijo murmurando en voz baja a su oído izquierdo. En verdad estaba disfrutándolo, pero como caballero que es, no lo menciono._ y no pienso dejarte sola aquí, eres un blanco muy tentador y fácil para cualquiera.
-Débil por apariencia. Se defenderme, nada malo va a pasarme. No creo que siquiera me noten._ Quito sus manos del rostro, casi normal, y lo miro directamente a los ojos tratando de convencerlo pero solo lo enervo.
_¿Nunca te has visto a un espejo, tienes la autoestima por el piso? ¿Qué te pasa? Necesitas lentes o sentido común._Se calmo lo suficiente para hablarle en tono bajo y confeso _ eres igual a un ángel, sublime como la luz.
_No creo que pueda ser luz, para serlo tendría que rechazar a todo los hombres y eso suena muy dificil._Pero cuando reacciono y comprendió la naturaleza de sus palabras; cuando entendió como la veía Edward se volvió hostil, Bella estaba nerviosas no soportaba más la situación, pero solo divertía a Edward._¡¡Queres bajarme estoy incomoda!!
_A sus ordenes señorita _ contesto en tono de burla y la bajo_ de todas formas ya llegamos solo hay que cruzar la plaza
_NO PUEDO PAGAR POR ESO!!! _ Frente ellos había un hermoso restaurante vidriado, con patio descubierto vistoso y grato, con pinta pipí-cucú.
_Ya lo sé, por eso invito yo, y no te me escaparas, cenaras con migo y olvidaras TODO.
Dentro, un atrayente mozo, al que Bella le echo un ojo, los encaminó a una mesa apartada junto al barandal. Antes de sentarse se acercaron al pasamano. Desde allí había por lo menos 20 metros de altura hasta el piso.
Bella estaba distraída apreciando el mágico paisaje, con aquel perfecto cielo minado de estrellas, con el hermoso astro luminoso que proporcionaba una belleza indescriptible a cada cosa.
_Pasare por alto lo de mozo_ susurro Edward con algo parecido a la indignación en la voz, pero que no le salió_ pero… no hagas ningún comentario de chicas ¿si?
-Es que a veces olvido que no estoy con una_ contesto divertida y distraída a la vez
_ Y si, yo también lo olvido pero cuando te miro lo recuerdo
_Y viste es que yo despierto cosas en los hombres _ rió_ o no viste como me miraba el mesero…
Edward se acerco por detrás y la rodeo con sus brazos. Aspiro el perfume del rizado cabello castaño de ella. Fue bajando poco a poco con su boca hasta llegar a su oído derecho en donde le comenzó a susurrar.
_ Que se atreva el mozo a mirarte otra vez y vera lo que le pasa. No es alguien bueno para ti solo te lastimaría _ Bella intento voltear para verlo a los ojos, mirarlo frente a frente, pero Edward no se lo permitió sus fuertes brazos formaban una presa que se lo impedía.
En ese preciso momento Bella se arrepentía más que nunca haber hecho ese estúpido comentario. Pero se arrepentía mucho más, ya que el cosquilleo que sentía con el roce de su piel la confundía. Y eso no era bueno para ella. Una sensación tan desconocida a la que no estaba acostumbrada. Se sentía la atracción, tan fuerte como repentina, tan notoria hasta para la poca gente que se encontraba alrededor. Y eso a Bella la confundía. Era la primera vez que no comprendía lo que pasaba.
_NO SOY UNA NIÑA NI UN ANGEL, NI DEVIL COMO ME VES. YA ESTOY BASTANTE MADURA ¿ENTENDES? Estoy grande!!_ dijo sin detenerse a analizar lo que decía. No le agradaba que la tomaran como alguien que no sabe que es bueno y que no es bueno para si misma. Luego reacciono y comprendió que no poseía la razón para tratarlo de esa manera. Pero no se retracto, eso hubiera significado darle la razón. Eso implicaría quedar frente a él como una niña a la que hay que proteger de todo el mundo porque no es capaz de valerse por si misma o eso creía Bella.
_Ya sé que no eres una niña _aclaro _ eres joven si, pero no una niña, eres como yo… pero hay veces en que te miro tan frágil que lo dudo y me siento mal por verte como… la mujer que eres, sintiendo que debo protegerte… se que eres adulta y te sabes cuidar, pero no lo aparentas. De todos modos es reconfortante oírlo de tu boca.
_¡¡¡NO ERES MI PARIENTE PARA QUE SIENTAS QUE ME DEVES PROTEGER, NO ERES NADA MÍO!!!_pronuncio tajantemente_ crees que te dejare cui….
_ ¿Acaso te olvidaste?_ Interrumpió de pronto Edward_ Hoy me nombraste tu guardián, el guardián de Bella. Así que tengo derechos raros, debo cuidarte y puedo agarrarme con quien se atreva a mirarte, soy como tu dueño._ Pronuncio serio Edward aferrándola a su cuerpo; dejando a Bella sin palabras.
_ Si lo recuerdo_ dijo casi sin voz, más calmada y confiada_ pero en todo caso, ¡YO! seria tu dueña, y ¡YO! tendría derechos de pertenencia. ¡YO! Tendría los derechos raros_ dijo.
_ Va a ser mejor que lo dejemos así _susurro aun más bajo_ no soy bueno para ti en este momento_ bajo su boca y beso su cuello. Entonces la libero.
Una vez sentados en la mesa ordenaron su comida, con una variedad exorbitante de vinos. Y otra vez los atendió el mismo mozo al que Edward le tenía recelo.
_Deja al pobre chico_ Protesto ella.
_ Ahora el pobrecito él, me vas a volver loco, porque no te comportas por lo menos cerca de mí. Ahora una pregunta ¿Bella es el diminutivo de qué? ¿Cómo te llamas? Digo tu nombre. ¿De dónde eres? ¿Quién eres?
_ Si te soy sincera_ dijo tomándose su tercera botella de vino_ no lo sé, te confieso que si no me hacías acordar de eso me olvidaba. Haber, me llamo Bella siempre me han llamado así, la verdad es que nunca escuche mi nombre. No que yo recuerde, tampoco sé de donde soy, lo que recuerdo ya te lo dije, la verdad es que no sé quien soy… pero no te preocupes por mí no me importa, por ahora, saber quién soy.
_Mejor lo dejamos acá. Por ahora._ aclaro él.
El resto de la comida continuo silenciosa, pero no por eso incomoda. Se comunicaban con los ojos y los gestos, bastante claros.
Con lo último que quedo, del doceavo vino que se tomaron, Bella propuso un brindis bastante peculiar.
_Por el guardián, que nos permitió vivir en este hermoso planeta._ esa frase. Intrigo a Edward de modo tal que hasta se arrepintió de no haber terminado de leer su libro. Pero no tuvo el valor de preguntar a Bella por su significado._ y por ti_ continuo_ mi guardián que me permitió conocer esta ciudad tan maravillosa.
Luego de la tan esplendida cena, salieron al exterior.
