CAPITULO 2: REMORDIMIENTO
Un nuevo día aparecía en el valle de Godric, Albus solo trataba de cumplir con sus funciones diarias… preparar el desayuno, discutir sobre la educación con Aberforth, atender y tratar de que Ariana estuviera tranquila, darse tiempo de trabajar en pociones que no eran ningún reto… y así sobre llevar su día con quehaceres y discusiones...
Después de terminada la cena, se dispuso a leerle a su hermana, a esta le gustaban mucho las historias y los mimos, aunque Albus intentaba ella siempre parecía ponerse más difícil con él.
¿Qué te gustaría leer hoy? – se atrevió a decir, al ver que había pasado un buen día sin incidentes
Aber prometió leerme La historia de los tres hermanos – respondió la joven mientras se recostaba en cama
Bueno, ¿puedo leértela yo? – pregunto de manera amable y sonriente, como si se tratara de una pequeña de seis años
¿Aber ya no quiere leerme? – pregunto con preocupación
Claro que quiere, pero yo también quiero, además él pronto se ira a la escuela
Trato de decirlo de la manera más amorosa y tranquila pero vio su fallo al notar la tristeza en su rostro.
¿Él se ira y ya no me querrá como paso contigo?
¿Qué dices? Si tu eres mi más grande tesoro
Eso no es cierto – dijo la pequeña desviándole la mirada – Donde esté tu tesoro, también estará tu corazón, y tu corazón no esta en esta casa
Los ojos de la pequeña comenzaron a llenarse de lágrimas, Albus trato de acercarse para consolarla…
¡DÉJAME! – grito fuera de si
De forma instantánea una jarra de cristal con agua que se encontraba junto a la cama estallo en pedazos
Ariana calma – dijo con suavidad intentando de nuevo acercarse
¡DÉJAME! – volvió a exigir
Los trozos de cristal se dispararon por la habitación sin control. Albus ignoro los gritos y abrazo fuertemente a su hermana a pesar de sus golpes y llanto, siempre con paciencia esperando que pronto se tranquilizara… y así fue después de unos minutos, termino por cansarse y abrazarse a él…
Soy un monstruo – dijo entre suspiros después de su llanto
No lo eres, eres un ser maravilloso con increíbles dones, no temas
La chica solo negaba con la cabeza mostrando su incredulidad a las palabras de aliento de su hermano, solo se tapo la cara y continúo su llanto…
Minutos más tarde, Albus salio de la habitación de su hermana dejándola dormida, al cerrar la puerta no pudo evitar soltar un suspiro muy hondo, la preocupación surco todo su rostro.
Camino hacia el patio de su casa, esperando que la frialdad de la noche tuviera algún efecto positivo en él. Se paro en medio del césped sin estar muy conciente de sus actos…
Debes haber hecho un gran hechizo
Escuchó que alguien le decía, las palabras le hicieron regresar abruptamente a la realidad alterándolo un poco al saberse observado
¿Qué dice?
Por tu aspecto – continuo – te ves cansado y un poco maltratado, casi como si hubieras peleado con un dragón
La voz misteriosa era proveniente de un joven de cabellos rubios y rizados, se acerco de manera segura a Albus que no pudo evitar examinarlo con recelo. Se veía joven, como de la edad de su hermano, su aspecto daba el reflejo de su autoconfianza, además de tener una mirada muy penetrante, por un momento se sintió intimidado.
Tú debes ser Albus Dumbledore, soy Gellert Grindelwald, sobrino nieto de Bathilda Bagshot, estoy de visita
Albus solo logro aceptar el saludo que le extendían, se sintió un poco desprevenido por la presentación.
¿Y bien? ¿ganaste?
¿de que hablas?
De tu batalla, ¿cuando menos ganaste?
No he peleado con nadie – Albus se sentía extrañado, ¿tan mal se veía?
Bueno, supongo que hacer dormir a tus hermanitos debe ser todo un reto – Gellert debió ver la cara de confusión de Albus pues continuo – Lo deduzco por el libro de cuentos, supongo que encargarse de hermanos menores debe ser pesado, mi tía me ha hablado un poco de ustedes.
Ahora si que se sentía expuesto, un completo extraño que le estaba descifrando en unos segundos cosas que pretendía esconder, estaba descuidando sus actos, ni cuenta se había dado de que aun tenia el libro que pretendía leer en las manos.
Es tarde – dijo Albus tratando de controlarse – mucho gusto en conocerte, pero debo entrar
Si también me comento sobre eso – continuo el extraño sin hacer caso de la educada despedida – los Dumbledore siempre tratan de esquivar a los vecinos, pero no te preocupes, no pienso inmiscuirme en tu vida, solo quise venir a conocer al premio anual de Hogwarts que impresiono a todos con sus exámenes ÉXTASIS
Una pizca de orgullo broto en Albus que le hizo detener su retirada y voltear
¿Dónde estudias? – pregunto
¿Yo? – dijo casualmente mientras se acercaba nuevamente – Solía hacerlo en Durmstrang, pero me expulsaron – la expresión tan calmada sorprendió a Albus – No entendieron mi mente visionaria, incomprendida como muchas de las mejores ideas, ¿creo sabes a lo que me refiero?
Con una mueca Albus expreso su total acuerdo con él, vaya que si sabia lo que es ser incomprendido. Pasaron unos momentos antes de que alguien dijera algo, ambos se encontraban analizándose.
Y dime – dijo al fin Albus - ¿Qué harás ahora que fuiste expulsado?
Viajar, será mucho más enriquecedor aprender de la experiencia que de los libros, además tengo interés en cierta búsqueda
¿Búsqueda?
Si debo aceptar que ese es mi propósito aquí, ¿Has escuchado de los hermanos Peverell?
Antes de que pudiera contestar, Aberforth los encontró, miro a ambos con intriga y a la vez con cierta desconfianza. Entro a la casa mirando con desaprobación a su hermano.
Me retiro – dijo forzadamente Albus – vuelvo a decirlo, mucho gusto en conocerte
Igualmente – dijo al fin aceptando la despedida
Ambos estrecharon manos nuevamente, Gellert le siguió con la mirada y una sonrisa en su rostro, Albus pudo sentir su mirada sobre él pero no volteo, entro a su casa con cierta satisfacción en el pecho. No estaba seguro porque, pero conocer al chico le hizo sentir bien, tener un contacto con el exterior como si nada hubiera cambiado.
¿Y ese quien es? – pregunto secamente Aberforth mientras observaba que se retiraba del jardín
Es sobrino de la señora Bagshot
¿Qué quería? ¿curiosear como todos los vecinos? Sabes lo que decía mamá
Pero ella ya no esta – respondió duramente Albus – yo estoy al cuidado de ustedes y debes de confiar en mi criterio de que se lo que es mejor
Por primera vez en mucho tiempo Albus se sentía nuevamente seguro de sus actos, el reciente encuentro le hizo recordar mucho de los logros académicos y que gente desconocida le admiraba, él podía conseguir ese respeto también en su casa.
¿Ahora te pondrás en plan de nuestro salvador Albus? ¿ahora somos tu prioridad? – cuestiono desafiante su hermano
Escucha Aberforth, no tengo porque sentir remordimiento de nada de lo que he hecho, he logrado mucho gracias a mis habilidades y a mis aspiraciones, y si tengo que estar en contra tuya para sacarlos adelante lo haré
Ambos hermanos se miraron con decisión, Albus sentía la preparación y confianza que siempre experimentaba cuando le cuestionaban sus conocimientos, Aberforth lo miraba escéptico, lo conocía lo suficiente para saber que era lo que más prefería.
Es tu nueva actitud para hacerme regresar a Hogwarts
¿Qué prueba quieres? ¿una Promesa Inquebrantable? La haría gustoso, moriría antes que permitir que cualquiera de ustedes sufriera
Aberforth no pudo percibir ni una pizca de indecisión como había pasado días antes, esta vez no discutió más, confió en darle a su hermano el beneficio de la duda.
No necesito ningún hechizo, espero poder confiar solo en tu palabra – dijo antes de retirarse a su habitación
No podía sentirse más satisfecho, con un halago hecho por un extraño había recuperado un poco de su confianza y logrado que su hermano no le reprochara más e hiciera que le remordiera la conciencia, se sentía realmente bien, como no lo había sentido desde que salio con honores del colegio.
Al día siguiente la rutina volvió a abordarlo, Aberfoth se encargo de los cuidados de Ariana, quería pasar el mayor tiempo posible con ella antes de regresar a la escuela. Albus sintió la necesidad de volver a ver a Gellert, la pizca de curiosidad por un tema nuevo lo volvía a hacer sentir vivo.
Se topo fácilmente con él en cuanto se acerco a la casa de Bathilda.
Ignotus Peverell – dijo en cuanto lo vio – vivió aquí hace muchos años, su tumba esta en el cementerio
¿En serio? – Pregunto Gellert al escucharlo, se acerco a él con satisfacción dibujándose en su rostro – Llévame a verla
Antes debes decirme tu interés en él, cual es tu famosa búsqueda
Gellert sonrió ampliamente ante la curiosidad de Albus, camino para acercarse, Albus sintió nuevamente ese nerviosismo, la presencia del extraño era diferente a la que hubiera conocido, y eso lo hacia sentirse un poco intimidado.
Muy bien, es un trato
Caminaron juntos por el poblado, antes de contarle su historia, platicaron un poco acerca de la escuela y las diferencias de enseñanza.
Durmstrang es famosa por su tendencia a las artes oscuras ¿Es cierto? – pregunto Albus
Magia negra, magia blanca, al fin y al cabo magia. Eso de la línea entre el bien y el mal es asunto de percepción, todo depende de que es para ti "malo" o "bueno"
Maldiciones de tortura no es algo que mucha gente catalogue como bueno, pero estas desviando el tema ¿por qué tienes tanto interés en Peverell?
Primero quiero saber algo – Dijo Gellert cerrándole el paso de la caminata a Albus - ¿Qué tan dispuesto estas a descubrir y defender los secretos de la magia?
Albus se quedo extrañado, ¿Qué clase de pregunta era esa? ¿Una broma?, pero la mirada del chico frente a él no le indicaba eso, tenia cierta chispa de vivacidad... pensó su respuesta sabiendo que quizá de ella dependerían ciertas cosas.
Soy capaz de indagar hasta las ultimas consecuencias pero también estoy dispuesto a defender mis creencias
Muy bien – Sonrió nuevamente, Albus noto que esa sonrisa le daba cierta aprobación que le satisfacía – Supongo que conoces "La historia de los tres hermanos"
Si, donde tres hermanos le piden objetos a la muerte para escapar de ella
La Varita de Saúco, la piedra de la resurrección y la capa de invisibilidad – dijo Gellert deteniéndose frente al cementerio – ¿qué harías si te contara que esos objetos son reales?
No hay magia tan poderosa
En eso te equivocas querido amigo, he investigado, he rastreado... la varita de Saúco es la que mas ha aparecido en la historia. Los hermanos de la historia son los hermanos Peverell, claro que no se les presento precisamente la muerte pero las reliquias son reales
Albus camino hacia el objetivo principal meditando en las palabras que había dicho, reliquias tan extraordinarias no podían ser real, una varita de Saúco una varita invencible, una piedra de resurrección capaz de traer a la vida a los muertos y una capa de invisibilidad...
Así que aquí es – expreso Gellert al estar frente a la lapida, una piedra bastante maltratada
¿crees que creeré una historia tan fantástica? – dijo al fin escéptico Albus – Es solo una historia de niños
¿Quieres pruebas? Bien, tu me trajiste aquí, pero te apuesto una lagrima de Fénix a que en ella esta el símbolo de un triangulo con un circulo dividido.
Gellert se veía notablemente excitado, Albus lo miro confuso pero se acerco a la lapida. Con su mano tallo un poco el moho que se había formado sobre las esquinas que apenas dejaba ver el nombre... sorprendido lo encontró...
Escucho la alegría de su compañero al verla, pero él estaba confundido... no podía ser real, varias veces había estado en aquel cementerio en esos días... en ningún lugar había escuchado de una historia así... Debía de ser una broma, objetos tan poderosos no podían existir...
Esto es perfecto, cada vez estoy mas cerca, podré realizar mis planes
No puede ser real, es ilógico... – balbuceaba
¡¿Por qué?! Solo porque nadie lo sabe... los muggles no saben de nuestra existencia y eso no nos hace menos reales que ellos... y debo decir, mejores que ellos.
Debo irme – fue lo único que se le ocurrió decir para salir de esa situación
Pero Albus, este es un gran descubrimiento, seremos famosos
Albus se levanto volviéndose a excusar por atender a sus hermanos y camino lo mas aprisa posible. Pensó que quizá lo seguiría pero no fue así, no lo detuvo.
Al llegar a casa se ocupo de sus quehaceres, trabajo y todo lo que necesitara su atención. Termino todo y no podía dejar de pensar en la historia de Gellert, ¿Y si era cierto? ¿Si existieran artículos tan poderosos como para... como para revivir a los muertos...? No pudo resistirse, comenzó a revisar todos los libros que poseía, quizá alguna vez lo leyó y no le dio importancia... si era verdad algún vestigio tenia que haber en la historia...
No se inquieto por los reproches de su hermano por estar investigando como loco, la noche no mitigo su interés... y para su sorpresa encontró algunas pistas que encajarían con la fantástica varita de saúco... menciones de magos muy poderosos con "la varita del destino", la "Astilla mortal"... podrían ser coincidencias...
Medito para si... quizá solo eran casualidades, su imaginación tratando de creer que podía ser cierto...
Se exalto a escuchar el golpeteo en la ventana, era Gellert que lo saludaba desde fuera.
Ya puedes creerlo – pregunto apenas entro al lugar
Es que es demasiado increíble
Pero es verdad, imagina lo que se puede hacer con tanto poder... No quiero presionarte, pero juntos podríamos lograr ser los amos de la muerte
Albus lo miro aun confuso, pero en sus ojos encontraba seguridad. Tenia poco de conocerlo pero sentía una gran tranquilidad con él, su gran confianza en sí le era confortable... y ahí estaba dedicándole nuevamente una sonrisa que le daba satisfacción, al principio lo comparo con la que le producía la aprobación de sus superiores, pero él no era superior, simplemente... se sentía feliz al verlo sonreír, al hacer o decir algo que le hacia sonreírle así.
¿por qué quieres esas reliquias? – pregunto de inmediato - ¿cuáles son tus planes?
Un "Nuevo Orden Mágico" – dijo acompañado de ademanes por su emoción – Con las Reliquias en mi poder, sería el mago mas poderoso y así dar una vida mejor a todo el mundo mágico
¿Una vida mejor? – pregunto nuevamente escéptico
Claro, piensa... ¿por qué siendo superiores tenemos que esconder nuestro mundo de los muggles, por ejemplo? Incluso podría crear un orden que englobe a ambos, nosotros dominando incluso podríamos mejorar su vida... ¿Has visto las barbaridades que hacen según sus curanderos? Son unos carniceros... son como bestias que hacen atrocidades por su ignorancia...
Una parte de Albus estaba en total acuerdo con él, bien sabia de las atrocidades que eran capaces de hacer por ignorancia, su familia había sido victima de ello; pero a la vez estaban sus valores, una dominación por poder no era buena... no, no lo verían bien...
Son muy altas ambiciones, mucha gente no lo aceptará
Por eso necesito tu ayuda, para encontrar las reliquias de la muerte y con ello seremos invencibles, nada nos detendría – Gellert hablaba con determinación pero aun notaba indecisión en Albus – Solo imagina ¿Tu que harías?
Podría ser libre... – dijo sin meditar
Se arrepintió enseguida de su comentario, como si hubiera dicho algo inaceptable, pero Gellert no se sorprendió como otros hubieran hecho... en cambio, sonrió de nuevo
Imaginas tanto poder...
Ambos se sonrieron, como si al fin hubieran encontrado alguien que los comprendiera, alguien que no les reprochaba, ni trataba de cambiarlos... una persona con la que congeniaban perfectamente...
Pero la sombra del remordimiento nublo nuevamente la luz de Albus... Aun estaban sus hermanos...
¿Qué pasa? – pregunto Gellert con genuina preocupación
... – Albus quería responder, pero no encontraba las palabras adecuadas, quería decir tantas cosas... - ... yo... No puedo... No debo... tengo una familia que cuidar
Pero no tienes que renunciar a un sueño por eso. Tu hermano se ve en edad de ir a la escuela y...
Es que no es solo eso – Albus no resistió, camino para poder sacar todo lo que tenia en si – Me encantaría tener esas reliquias... una varita poderosa, una piedra... con la piedra podría revivir a mis padres y así no tener esta responsabilidad... no tener que lidiar con ellos y poder ser libre, pero no puedo buscarlas por eso... porque no soy libre
Oye – llamó acercándose a él – Yo te ayudaría... te lo digo, seriamos un equipo, no hay nada que dos mentes brillantes como nosotros no puedan resolver... ¿O me vas a decir que el mejor alumno de Hogwarts no puede con esta aventura?
Se sintió extraño viéndose apoyado de la mano de Gellert, pero se sentía con confianza, ¿por qué no? No había nada que se propusiera que no lograra... y ahora que lo conocía, ya se sentía dueño del mundo.
