Capítulo 2:

Barry se dirigía para el departamento de policia, donde habían detenido a la réplica de Firestorm.

Joe — Hey Barr, les dije que a partir de aquí te ocupas tu. Ya sabes donde llevarlo.

Barry solamente asintió con la cabeza.

Joe — ¿Qué ocurre?

Barry — Es por Caitlin, Joe. No sé que hacer.

Joe — Entiendo, no es fácil. Por qué no haces esto: Llévala a un lugar apartado de Star Labs, quizá necesita un respiro que no sea su trabajo.

Barry — Ok, lo intentaré. Gracias, Joe.

Joe — Espera... ¿qué le sucedió a tu brazo?

Barry — No es nada. Estoy bien

Barry fue directo a Star Labs

Caitlin — ¿No es nada? ¡Mira como tienes el brazo!

Caitlin parecía enojada pero siempre era comprensiva con Barry cuando se lastimaba. Mientras le hablaba le pasaba un algodón en su quemadura.

Barry — Supongo que debí correr más rápido, eh.

Caitlin — No es gracioso, podría haberte quemado todo el brazo.

Barry — Tienes razón. Mereces salir por eso.

Caitlin — ¿Dónde? — preguntó Caitlin frunciendo el ceño

Barry — Bueno, podríamos ir al bar que está a las afueras de Central City

Caitlin — A Cisco seguramente le encantará

Barry — En realidad pensaba que podíamos salir solo nosotros dos.

Caitlin se quedó sorprendida, no estaba segura si estaba preparada para ir a un bar con Barry sola, después de todo lo que le pasó ¿sus sentimientos para con él seguirán ahí?

Caitlin — Oh, de acuerdo entonces.

Ella se preparó en la noche para ir al bar, llevó puesto un vestido azul oscuro, sus aritos favoritos y un lip gloss rosado. Hacía tiempo que no desempolvaba todo su maquillaje. En Star Labs últimamente iba desaliñada.

Cuando estaba colocando el lip gloss en sus labios vio en el espejo a su derecha a Zoom, aparecía y desaparecía una y otra vez. Con un gritó rompió el silencio de su habitación. Comenzó a respirar rápidamente mirándose al espejo.

"Estoy bien, estoy bien" se repetía una y otra vez.

Llegó al bar que Barry le había indicado. Él ya se encontraba ahí en la tercera mesa a la derecha.

Caitlin — Hey

Barry se quedó hipnotizado mirándola desde abajo hacía arriba

Caitlin — ¿Qué?

Barry — Nada... es que te ves muy linda.

Caitlin esbozó una leve sonrisa y tomó un trago de vodka que le habían servido.

Barry — Por favor prométeme que no te embriagarás de nuevo

Caitlin rió

— Lo intentaré.

Barry le devolvió la sonrisa, y no podía dejar de mirarla a los ojos. Siempre la tuvo tan cerca como su doctora, su cientifica y su consejera. Pero ahora mismo no la miraba de esa manera.

Luego de varias copas y risas, Barry la llevó de nuevo a su casa.

Ambos entraron en su habitación, ella se quitó sus zapatos junto con un suspiro de alivio. Él esbozo una sonrisa. Cuando Caitlin se levantó de la cama, elevó su cara y tenía la de Barry en frente suyo. Él apoyo su mano en su mejilla, y comenzó a acariciarla.

Caitlin — Barry...

Tomó desde las mejillas su cara lentamente y comenzó a besarla. Ella le devolvió el beso de una manera más potente. Barry comenzó a acariciarle la espalda y finalmente llegar al cierre del vestido. Ella se lo quitó hasta la cintura y continuó besándolo. Barry tenía un sweater celeste. Entre besos Caitlin se lo fue subiendo lentamente hasta dejarlo en el piso. Comenzó a pasar sus dedos por la espalda del velocista. Él primero sintió un leve cosquilleo, pero luego un frío insoportable que se impregnaba en su piel.

Barry — ¿Qué pasó?

Caitlin mira la espalda de Barry con desesperación. Estaba cubierta de hielo.

Caitlin — ¡Vete!

Barry estaba completamente sorprendido. La miró a los ojos y le preguntó:

— ¿Eres una metahumana? ¿Por qué no me lo dijiste?

Caitlin — ¡Vete, Barry!

El obedeció, tomó su sweater celeste y se marchó a la máxima velocidad.