Hola...
Quiero aclarar que soy nueva escribiendo por aqui, ya que en donde primero subi esta hiatoria fue en Wattpad, por si gustan verla por aquella plataforma.La verdad me tomo las cosas en serio y se que Wattpad ha caido mucho...
Pero pues es la primera plataforma que utilize XD. Pero me anime a subirla por aqui. Y cabe decir que este fic es un AU escolar :3.
Me gusta ver que les este gustando y si alguien es tan amable de explicarme bien a usar la plataforma se los agradecere xd
Bueno aqui les dejo el cap.
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La tarde era triste como mis pensamientos, los cuales aún se encontraban aturdidos por el simple hecho de que me encontraba frente a frente con ella una vez más.
Historia Reiss seguía tan bella como la última vez que la miré.
Después del encuentro que tuvimos en plena avenida decidí llevarla a un café cruzando la calle.
Y ahí estábamos mirándonos en un incómodo silencio, yo sinceramente no sabía que decirle a aquella chica que me había roto el corazón y yo a ella mutuamente.
La mesera llegó con nuestros pedidos, pero yo no tenía ganas de nada, mas que salir corriendo de ese lugar, Historia ya había dejado de soltar aquellas pesadas lágrimas que sólo me hacían sentir peor.
Miré el gran ventanal que había a mi costado. Pequeñas gotas se miraban caer.
Volteé a volver a verla. Sus grandes diamantes me miraban pidiendo respuestas.
—Y ¿Como has estado?— le interrogué para cortar la tensión entre nosotras.
—Bien.—me respondió algo cortante
Me rasque la nuca incómoda.
—Veo que los años te han convertido en una hermosa mujer.— le dije de forma sincera, y era verdad Historia estaba aún mas bella y había crecido 5 centímetros más, eso la hacía aún mas bella.
—Y tu sigues igual que antes.— contestó dándome una sonrisa honesta.
Me encogí de hombros. Yo no había cambiado en nada, aún conservaba mi antigua estatura y mis pecas seguían en su lugar y mi cabello seguía igual. Ymir Fritz seguía igual que siempre.
—Creo que te estoy quitando tu tiempo Ymir, te veías apurada.— dijo removiéndose en el asiento de enfrente y buscando algo en su bolso.
—Claro que no, Annie puede esperar con el trabajo.— respondí.
—¿Annie LeonHardt? ¿La chica que estudiaba con nosotras?— preguntó sorprendida.
—La misma Annie.— contesté.
—Así que trabajas con ella, ¿Exactamente porque trabajas con ella?—pregunto aún admirada.
—Bueno, porque fue la única que me contrató cuando fui a pedir empleo.
—Sigo sorprendida.—término de decir.
—Y peor soy su secretaria.— contesté riendo.
—¿Ymir Fritz, secretaria de la chica que tenía una banda de rock pesado en preparatoria? — volvió a querer indagar más, sus diamantes azules resplandecieron, haciendo dentro de mi un desastre nuevamente.
Asentí. Historia soltó una sonora carcajada atrayendo la mirada de los pocos clientes que había en el lugar. Se llevó una mano a la boca para callarse a sí misma. Ahora me reí yo.
—De verdad sigo sin poder creerlo, que tu y ella terminaran juntas en un mismo lugar, !!ustedes se detestaban!!.— comentó alegré.
Y así era, Annie no me podía ver, era un sentimiento mutuo. Y la simple razón era que Annie pensaba que Bertholdt quería algo romántico conmigo, sólo porque nos llevabamos bien, y porque era uno de los mejores amigos de mi hermano.
—Asi es la vida ¿no?— respondí.
—¿Y que hay de tu vida?— pregunté inclinandome en la mesa, quería admirar mas a aquella mujer que me volvía loca.
—Te vas a reír y sorprender si te lo cuento.— respondió. Historia agarró su bebida para callarse, no quería decirme, pero de todos modos lo haría.
—Adelante, tengo el resto de la tarde, y Annie puede esperar.— contesté. Después llamaría a Annie para decirle sobre el retraso de su trabajo, además de que le contaría a la rubia que se había vuelto a encontrar al amor de su vida por azares del destino.
¡¡Maravilloso seas destino, suerte o lo que sea!!
—Bueno, después de que mi padre falleciese me heredó la empresa de modelaje, además de que algunos de nuestros amigos trabajan a mi lado.— respondió sonriendo, sintiéndose orgullosa sobre su trabajo.
—Asi que eres famosa, quien lo diría.— respondí.
—¿Y quienes de nuestros amigos están contigo?— pregunte curiosa.
Yo trabajaba para esa chica que me había odiado y además tenía una banda de rock pesado en la preparatoria. Quería saber más sobre lo que Historia había hecho en mi ausencia.
—Bueno para empezar yo soy la jefa de Reiss Model Company, se que no es un gran nombre pero mi padre así lo dejó y no lo podía cambiar.
Asentí insitando a que me dijera más.
—Mikasa Ackerman es mi mejor modelo, la más bella y talentosa si me permites decirlo, Armin Arlert es mi mano derecha, además de que es el manager de Mikasa, y Eren Jaeger es mi fotógrafo estrella, y también están Connie y Sasha encargados de reclutar a los modelos y todas esas cosas, y por cierto Jean es mi guardaespaldas.— término de decir emocionada.
Así que los de la clase 104 habían terminado trabajando al lado de Historia Reiss. Aquella chica capitana de porristas. Quien diría que terminaría en el mundo de los famosos. Como una maravillosa Reina.
—Y tu sólo me has dicho que eres la secretaria de Annie pero no me has dicho para que trabajas exactamente.— dijo emocionada.
—Es algo que no importa, me gusta escuchar más de ti.— contesté haciendo ademanes con la mano para cambiar de tema.
Historia fruncio el ceño. Dándome una mirada enojada.
Demonios, esa mirada sólo significaba una cosa.
—No me estas siendo honesta Ymir Fritz, así que dilo.— señalo con su delgado dedo índice. Reprochandome como una madre pidiendo a su hijo toda la verdad de esas salidas sin permiso a las 3 de la mañana.
Levanté mis brazos en modo de rendición.
—¿Prometes que no te burlaras?— le reproche igual.
Asintió.
—Bien, Annie es la presidenta de una importante empresa de maquillaje y cosas de belleza.— respondí avergonzada.
Historia tomó aire. Y otra carcajada salió de su pequeña boca.
—Dijiste que no te burlarías.—reclamé.
—Lo siento Ymir, es que... De verdad esto es gracioso.— dijo sin dejar de reír.
Puse los ojos en blanco y le hice un gesto de disgusto.
—¡¡Tu odias el maquillaje y todas esas cosas!!— volvió a decir, pequeñas lágrimas salían de sus hermosos ojos.
—Recuerda que sigo siendo mujer Historia.— le dije rodando los ojos.
—Lo siento Ymir, pero todo esto es extraño y gracioso, sigo sin imaginar a Ymir Fritz teniendo de amiga a Annie Leonhardt y sobre todo trabajando en una empresa de cosméticos.— finalizó volviendo a beber de su ya frío café.
Me encogí de hombros nuevamente.
—La vida te da sorpresas no es así.— contesté.
Historia asintió sin dejar de sonreír.
Se hizo un silencio entre nosotras de nuevo, pero este se sintió ya mas cómodo.
—Me alegró volver a verte Ymir.— dijo acercándose más a mi del otro lado de la mesa llegando a rozar su mano contra la mía.
Una chispa dentro de mi se prendió ante aquel simple tacto.
—Yo también me alegró de volverte a ver Historia.—contesté de igual manera, pero quitando mi mano lejos de ella. No quería volver a caer.
El silencio volvió a aparecer, volviéndose algo denso. Miré a la hermosa chica delante mío, en sus ojos se podía ver tristeza acumulada durante años, pero que en este momento parecía irse disolviendo.
—¿Porque te fuiste Ymir?—soltó de la nada haciendo que me sintiera la peor persona del mundo otra vez.
—Porque tal vez tu hacías bonita pareja con Reiner y era una relación "Normal" y además tus padres lo aprobaban.—contesté encogiendome de hombros, Me había dolido decir aquello.
Historia negó rápidamente.
—Ymir yo te amaba.—respondió bajando la mirada luciendo apenada. — Y desde que te marchaste no había que no dejará de pensar en ti.—término de decir en un hilo de voz.
Está situación me estaba deprimiendo.
—¿Donde estuviste estos años?— preguntó por última vez, sonando triste. La alegría de unos minutos atrás se había perdido.
—Cuando terminamos volví a mi pueblo natal en Noruega y de ahí me fui a trabajar a Rusia 3 años y de ahí regresé de nuevo a Alemania.— le dije secamente. Hablar de eso dolía, era parte de un pasado turbio que quería ocultar.
Historia volvió a soltar lágrimas espesas.
Maldición esta situación me estaba acabando como hace 10 años.
Otro silencio se hizo presente. Giré al ventanal y la noche ya había llegado, las luces de la ciudad alumbraban mis pobres pensamientos y que la lluvia acompañaba mis malestares.
Giré de nuevo a ver a Historia la cual se encontraba mirando la lluvia al igual que yo.
Cuando iba a decirle algo su teléfono empezó a sonar. Historia se sorprendió y buscó rápidamente el objeto en su bolso. Que por cierto era uno muy caro.
—¿Armin, que sucede?— dijo preocupada.—¿Como que Sasha no podrá ir a las audiciones?— preguntó nuevamente confundida.—Esta bien estaré ahí en unos minutos, así que no te muevas.— finalizó la llamada.
—Lo siento mucho Ymir pero me tengo ir, Lizzie la hija de Sasha tuvo una caída y se quebró un brazo, así que tengo que ir a arreglar quien irá mañana a New York para las audiciones.— dijo sacando dinero de su bolso para pagar su fría bebida.
Le negué cuando me iba a dar el dinero de lo que yo le había invitado. Historia soltó un suspiró y se puso de pie rápidamente.
Así que mi estadía en ese café también había terminado, y tendría que volver al trabajo que tenía que entregarle a mi jefa.
Di las gracias a la chica del mostrador y guíe a mi acompañante hacía la puerta, por lo menos la lluvia había cesado.
—Fue de verdad un gusto volver a verte Ymir, pero aún tenemos muchas cosas de las cuales hablar.— dijo volviendo a buscar algo en su bolso.
Iba a decirle que esa sería la última vez que nos miraríamos pero Historia ya había encontrado lo que estaba buscando.
—Toma.— me pasó una tarjeta con su número de teléfono. Su tarjeta personal.
—Tu y yo tenemos que arreglar lo que paso entre nosotras hace 10 años.— dijo mirándome a los ojos mostrándose decidida.
—Tu y yo no tenemos nada de que hablar Historia, lo nuestro acabó cuando me marché o incluso antes.— le dije tratando de devolverle la tarjeta. Pero a quien engañaba tenía ganas de volver a verla, de volver a sentirme viva.
—Claro que si tenemos Ymir, así que si me disculpas quiero que me llames, porque aún tenemos cosas que componer entre nosotras.— volvió a devir decidida.
Un taxi se paró al lado nuestro. Y Historia se giró rápidamente para subirse. Dejandome ahí nuevamente con el corazón acelerado. Y con mis pensamientos hechos un lío.
—¡¡No lo olvides Ymir!!— gritó desde la ventana que habia abierto cuando el taxi iba avanzando.
Si señores Ymir Fritz estaba nuevamente en problemas.
