Bien.

Aquí está el siguiente capítulo... Honestamente, me daba "Cosita" subir este Fic, pero supongo que los Reviews de Koji931 y Yui.H Me dieron el valor para seguir con esto... Gracias, personas, va de corazón...

En fin, espero que sea de su agrado...

Disclaimer : Vocaloid ni sus Pjs me pertenecen en ningún sentido, solo escribo por diversión, sin ánimos de lucrar... para nada...


Tragos van, tragos vienen...


Gakupo, no era tonto, sentía aquella bella mirada verde clara sobre si, pero prefería hacerse el tonto, parecía bastante fácil de fastidiar, y él sabia exactamente como hacer para llamar la atención de aquella… traviesa pantera rosa.

- Aquí están sus bebidas… Y bonos para el viernes de la semana que viene, habrá banda en vivo… - dijo el mesero y los papelitos desaparecieron de sus manos al ser tomados por una mancha verde agua y azul.

- Son míos… - dijo Miku forcejeando por quitárselos a Kaito.

- Oh, vamos, comparte, chica… - dijo el otro, reacio a entregarle tal trofeo.

- Los trajeron para las chicas, por que somos bonitas… - dijo la de coletas, comenzando a pucherear, más sin soltar el par de cupones.

- No seas chiquilina. – se quejó el de pelo azul, tironeando tanto como la otra.

- ¡LUKA! – dijo la adolescente, buscando ayuda, y la de pelo rosado se colocó de pié de inmediato, manos sobre la mesa, con una mirada que atravesaba piel, carne y huesos

- Suelta los bonos, ahora… - siseó y el chico soltó los papelitos con cuidado, y ojos enormes; era realmente aterradora.

- Gakupo, defiéndeme… - dijo indignado, volteando a ver al mayor.

- Viejo ¿Qué quieres que haga contra ella? Es mujer, quiera o no acabará haciéndome caer en alguna… Además… ¿No vale la pena verlas felices? – dijo con calma, ganándose la mirada extrañada de todos en la mesa.

- ¿Eres gay o algo así? – preguntó la menor de las mujeres, mirándolo un tanto extrañada, sospechosa, como sus compañeras de salida, guardando los bonos disimuladamente en su escote.

- ¿QUÉ? – dijo el susodicho, levemente herido. – NO, soy heterosexual… menos con este gay, somos la pareja del año gay… - dijo pasando un brazo alrededor del cuello de Kaito, mirándolo con "profundidad" a los ojos. - ¿No vieron cuando me pidió que lo defienda? Es que es algo sensible… - sonrió al sonrojado de pelo azul.

- DÉJAME EN PAZ, GAKUPO, IDIOTA – vociferó con temor el de cabellos azules; aquello había sido raro, con todas sus letras. Todos explotaron en carcajadas, pues el nerviosismo del de ojos azules, resultaba más que sospechoso.

Entre risas y tragos, acabaron teniendo entre todos una amena charla sobre distintos temas. Estudios, trabajos, vacaciones, las bebidas, lugares peores y mejores en el que estaban, y experiencias, MUCHAS experiencias. Y habían llegado a aquel punto, en el que gritaban para hacerse escuchar, entre carcajadas y correcciones.

- Recuerda…

- No, tú recuerda – dijo Miku, riendo cada dos o tres palabras. – Estábamos afuera de la Academia de música… Y cuando pasaron los del equipo de fútbol, pensaron que estábamos haciendo competencia de camisetas mojadas… - soltó una carcajada, haciendo reír a Meiko, lo que hizo reí a Len y a Kaito. Luka negó con la cabeza, dibujando solo una sonrisa torcida en su fino rostro.

- ¿Qué es tan gracioso? – preguntó Gakupo, sin haber dejado de verla en todo el rato.

- Ese día… - comenzó, ganándose la atención total de todos, ya que era la primera vez que hablaba para con todos en toda la noche. - … fue increíble del castigo que nos libramos… - soltó una risa en voz baja. – Debimos de hacerle ojitos al director para que no nos ponga una suspensión, después de todo, acabamos haciendo que todo el cuerpo estudiantil se meta en la guerra de agua… - Rió en voz baja, sin poder ser escuchada por cierto chico de cabellos morados por las estruendosas carcajadas de las otras dos jóvenes.

- Aún no entiendo bien cómo fue que consiguieron inundar el pasillo… - comentó Miku, bebiendo un poco más de su bebida solo por inercia, hacía rato que había pasado lo que tenía permitido respecto al consumo de alcohol. La mesa estaba llena de vasos vacíos, mostrando la resistencia de todos en la mesa, o lo buenos que eran simulando sus distintos estados.

- Esa fui yo… - soltó Luka, con una sonrisa cada vez más marcada en su delicado rostro. Se ganó la mirada sorprendida de sus dos compañeras. - ¿Qué? Fui yo la que sugerí que usen el equipo para incendios… Si en el tercer piso, acabamos los matafuegos también… - rió con ganas. Una risa aguda y cantarina. Gakupo separó los labios, sin perderla de vista. Era… perfecta. Su escrutinio se vio interrumpido por un "cariñoso" codazo por parte de Kaito, directo a sus costillas.

- Se te caen las babas… - murmuró entre cuchicheos, con una sonrisa por demás "feliz" en su rostro. Ya se estaba pasando de copas.

- Soy todo un caballero, ¿Cómo crees? – dijo sobándose bajo el brazo. Por su parte, aún estaba en perfectas condiciones… bueno, salvo por que no podía simular mucho el mirar a la pelirosa que tenía en frente.

- Diablos… Creo que necesito… aire… - de pronto habló la menor de las mujeres, pasando una mano por su frente. Luka, como si estuviese programada, se levantó y le ayudó antes de que cualquiera de los presentes pudiese hacer nada, demostrando que aquello no había sido nada para ella. Aún estaba en excelentes condiciones.

- Te dije que no quería cuidar de ebrias esta noche… - dijo pasando el brazo de la menor por sus hombros, ayudándola a levantarse.

- Espérame… tengo algo de agua en la mochila… - dijo Meiko poniéndose de pié saliendo con ellas del bar a la frescura de la noche.

Y como si fuese una rosa y cursi historia de amor, los tres varones perdieron un suspiro, aún viéndolas a través del vidrio.

- ¿Cómo diantres es tan perfecta? - murmuró Gakupo apoyando su mejilla en su mano, con el codo sobre la mesa.

- Las tres son… exquisitas. – murmuró Len, levemente preocupado por la de coletas.

- ¿Qué dicen? No fue tan mala idea invitarlas… - se jactó Kaito, repasando los vasos en los que quedaba algo de líquido bebible. – Yo… quiero a la castaña… - dijo mirando casi predador a la chica que tendía una botella de agua a la menor de la mujeres. Gakupo y Len se miraron, diciéndose lo obvio. - ¿Y ustedes? – preguntó el de cabellos azules.

- Ya decidimos… - dijo con simpleza Len, revisando su celular. – Ya son las 3 de la mañana… - dijo sorprendido. Los otros dos lo miraron en igual emoción.

- Se pasó rápido… Dijimos que a las 3 estaríamos en casa… - murmuró Gakupo, algo pensativo. Su rector los empalaría por llegar tarde y con esa cantidad de tragos encima pero… – Hey… - los llamó de pronto, alzando un vaso con su trago. – Por el castigo más justificado que tendremos… - ofreció el brindis, con una sonrisa de costado en su rostro, y los otros varones sonrieron, alzando sus vasos.

- Hagamos que valga la pena, entonces… - soltó Kaito colocándose de pié, brindando con sus colegas, bebiendo hasta ver el fondo. Secó con el dorso de su mano sus labios y golpeó con fuerza en la mesa con el vaso – Iré a ver cómo van… - dijo emprendiendo marcha a la salida, avanzando levemente inclinado hacia su derecha.

Quedaron los otros dos mirando a ver qué hacía con las tres, las cuales no dejaron de platicar en todo momento.


¿Qué más les esperará en esta noche? - patético intento de sonar interesante. - ... ¡OKAY! No sé atrapar a las personas, pero eso intento...

Este capi es cortito, peor espero que el siguiente sea más largo, tengo la historia casi lista, solo debo ver en qué partes la corto y en cuales no...

Mis agradecimientos por los reviews y por las personas que leen de igual forma... Yo sé que lo leen, puedo verlo en sus ojos... LO DEZEAN - :HolaSoyGermán:-

Revoir...

Ayiw...

17/03/2013