Kaoru regreso a la sala y salto por encima del sillón hasta estrellar su cara contra el piso, levanto un poco el sillón y los restos del jarrón se encontraban allí mismo.

~Bishito, bishito, bishito, bishito~ Se burló Butch de su novia al encontrarla husmeando bajo el sillón como gato buscando una bola de estambre. — Aquí gatita, aquí hay deliciosas 'wiskas'.

— Idiota— Repudiaba cuando Butch se burlaba de ella y la comparaba con un gato. — Mejor ve a ver si no puso la marrana.

— Conste doña, ella le dijo marrana— Nuevamente el chico de pelo azabache cayo noqueado, pero esta vez fue por el puño de la ama de llaves.

Tiempo después…

Los tres se encontraban sentados en una mesa rectangular de madera comiendo la cena que había preparado la amable señora.

Kaoru de vez en cuando giraba su vista y observaba el rostro de Butch, el cual estaba comiendo con dificultad. La chica trataba de reprimir su burla hacia su novio. No siempre se tenía la suerte de ver a su novio ser noqueado dos veces en una noche por una señora.

Por otro lado el chico azabache no le era fácil contener su furia; su orgullo y dignidad había caído por los suelos. Se preguntaba que era peor: Ir a la cárcel por culpa de un adolescente o ser molido a trancazos por una señora más vieja que Mojo Jojo. Un tic fue una acción involuntaria después de que oír a su novia burlarse de él.

— '¡Suficiente! No puedo ser la burla de nadie, ni mucho menos de mi novia. Soy un hombre, y como el hombre que soy debo ser la cabeza en la relación. No me permitiré ser el juguete de mi novia.¡Ella debe ser el juguete! Debe dejarme hacer lo que quiera, no debo pedirle permiso, ¡Ella me tiene que pedir permiso! No me puede golpear, ni mucho menos dejar que su amiga con cara de ciruela-pasa me golpee. Nada de quedarme como el chacho mientras ella esta con mis camaradas viendo el fútbol "Butch, las papas; Butch, el refresco, la cerveza, quítate de la pantalla, ¡estorbas!" ¿Qué clase de novio soy? parezco el esclavo. No. A partir de este momento ella hará todo por mí. Seré el mejor novio del mundo, mis amigos me observaran y preguntaran ¡Oh, gran Butch! ¿¡Cómo le haces para tener una novia que además de guapa y fuerte hace todo lo que tú pidas y quieras!? Y yo responderé: "Soy un hombre, se manejar a esta fiera" '.

— Terminaste tu discurso, Mojo— Interrumpió Kaoru con un claro tono de enojo en su voz. — Un momento… ¿Lo pensé o imagine pensarlo?'— "pensó".

— No lo pensaste, si a eso te refieres con tus susurros haciendo eco en toda la cocina— Ahora sí, De esta no se salvaba. Una cosa es pensarlo y otra cosa es decirlo y no solo enfrente de su novia, sino también la ama de llaves escucho todo lo que dijo y como la llamo cara de ciruela-pasa. Le importaba un comino la lluvia, tenía que huir antes de ser diagnosticado un hombre en estado vegetal. Pero, si hacia una pausa en las palabras de Kaoru lo había llamado…

— Un momento… ¿porque Mojo? ¡ACASO TENGO LA CARA DE…!

— ¡Valla! ¿Me pregunto por qué no han llegado los demás trabajadores? — Le hablo Kaoru a la señora, ignorando a su novio.

— Debieron quedarse atrapados por la lluvia. Es común que eso ocurra. La última vez que los vi mencionaron algo sobre llegar tarde, no lo sé. Supongo que llegaran en cuanto los rayos del sol toquen el horizonte.

— Bueno, que mal por ellos— Interrumpió el chico. — Pero, cambiando de tema. ¿Cuál es su nombre? Llevamos buen rato en esta hacienda y lo único que se dé usted, es que adora golpearme el rostro.

— Annie— Les dedico una sonrisa.

— Wow, el nombre le queda... le queda como camisa de on…— Fue callado de un golpe antes de continuar diciendo puras incoherencias.

— Gracias por su amabilidad Annie.

— No hay porque agradecer señorita. Ya es noche y la lluvia no cesa, ustedes esperen aquí; yo iré a preparar su cuarto, al menos que quieran estar separados.

— Me gustaría eso, pero aquí la se-ño-ri-ta, le tiene miedo a los "fantasmas" y teme que uno se quiera propasar con ella. Si sabe a lo que me refiero.

La señora Annie observo a Butch con extrañeza. Pasaron unos cuantos segundos, que, para él eran eternos. Acaso el chico oji-verde le había hablado en otro idioma.

— Aquí el único con cara de mujeriego y depravado es usted, Joven Butch.

Que traía esa mujer en contra de Butch, ninguno de ellos lo sabía.

Eran las cuatro de la madrugada y la fuerte lluvia paso a ser una ligera llovizna. Butch y Kaoru durmieron en la misma habitación, eran pareja después de todo, así que dormir juntos era normal no solo en ellos si no en cualquiera que llevara tres años de noviazgo.

Las agujas del reloj parecieron detenerse; era eso o uno de ellos no lograba escucharlas debido a los movimientos bruscos que hacia entre las sabanas. Esa persona no podía dormir, algo extraño estaba ocurriendo, no era necesario hacer una investigación para comprobar su hipótesis. Su sueño había sido interrumpido a causa del arañar en la ventana. No podían ser las ramas de un árbol, tampoco podía ser la lluvia, o el chirriar de las vigas en las ventanas, un gato queriendo entrar… bien las supersticiones de su novia sí que se habían apoderado de él. Se suponía que el que debería de estar así era Kaoru y no él. Busco con la mirada a su novia.

Una chica se encontraba durmiendo a pierna suelta, el azabache podría jurar haberla escuchado roncar. Camino hasta acercarse a ella, a un lado había una bolsa de plástico negra, en esta se encontraba una cadena. Perfecto.

Saco la cadena y con ella aseguro la puerta. Perfecto, salvo por una cosa, el candado. Hay ocasiones como estas en las que deseaba pensar como su hermano y sacar planes hasta por debajo de los zapatos. 'Lo tengo' se agacho dispuesto a cumplir su plan. Se puso de pie y con una agujeta en la mano realizo un nudo para asegurar la puerta. El joven se dio palmaditas así mismo por su inteligente plan.

Mucho "Pensar" lo dejo exhausto, cuando dio el primer paso cayó al suelo. Nadie seria testigo de sus acciones por la noche, su novia dormía profundamente; así que será su secreto, nadie lo sabrá a excepción de aquella mirada acechándolos por el ventanal.

Se encontraba sola, recuerda hace un momento acostarse en una cama matrimonial, de pronto sintió bruscos movimientos provocando su caída, con enojo se levantó más que dispuesta a golpear al inepto que la empujo. Nada, solo el frío piso de caoba, frente a ella un pasillo iluminado con luces neón 'extraño'. Camino a través del pasillo, cruzó el umbral de la puerta y este la llevo a un jardín.

Se vio así misma vestida de blanco, con una ramo de flores, sintió miedo soltó el ramo que misteriosamente se marchito con el contacto del suelo. Corrió con la intención de huir de aquella hacienda, faltaba poco, solo dos metros para salir cuando…

— Mierda, Butch donde estas— Tuvo que regresar, su vestido blanco fue cubierto por lodo y varias ramas que se pegaban al barro. Corrió por los pasillos y ahí estaba. Aquella persona, tirada inconsciente cerca de la cama.

Fue inútil despertarlo, lo zangoloteo con la intención de al menos verlo reaccionar con un gemido, algo. No ocurría nada, comenzó a entrar en pánico y grito su nombre varias veces.

— Kaoru, Kaoru, ¿reacciona?— Abrió los ojos. — Vamos despierta estas comenzando a espantarme— Recupero la visibilidad y encontró frente a ella un hombre de ojos verdes con la mirada preocupada. Era Butch.

Era una pesadilla, solo eso; esta parecía ser tan real. Kaoru debía olvidar todo, se asustaba fácilmente con este tipo de cosas, siempre fue su temor. Ninguno de los dos durmió.

Unos fuertes golpes consecutivos en la puerta los sobresalto. El sueño los había vencido.

Kaoru aun seguía con el temor. Por más que tratara de pensar en cualquier cosa el recuerdo de su pesadilla regresaba, los golpes en la puerta se hicieron más fuerte provocando que ella temblara del miedo. Butch al notar el estado de su novia no dudo en abrazarla. Para darle seguridad bajaron de la cama y caminado de rodillas se acercaron a la puerta.

El oji-verde observo por debajo de la puerta encontrándose con unos converse rojos cubiertos de lodo. Kaoru hizo lo mismo y su miedo aumento. — Creo que es 'choky'— Susurro El azabache. — 'Mama choky me habla'.

Aquella broma tranquilizo a Kaoru. Ella comenzó reír, Butch creyó que Kaoru reía a causa de su broma. Más no fue así. — Esa si no me la esperaba , que inteligente eres— Butch se encontraba desconcertado si no fue su "chiste" el que la hizo reír ¿Qué fue? Y en ese instante su novia señala la agujeta del tenis de Butch. Esta aún estaba hecha un nudo, sujetando la cadena que atracaba la puerta.

— Tenia que asegurar la puerta con algo— Hablo en su defensa.

Bastaron dos minutos después para que ambos entraran en razón y reconocieran a aquel dueño de aquella voz tan mandona, quien estaba a punto de tirar la puerta.

Se levantaron del suelo para abrir la puerta. No fue necesario, cayó al suelo y junto a ella un hombre cuyo pelo y ojos era de color rojo monocromático. Media hora paso y la joven pareja se encontraba sentada en el sofá, ignorando las réplicas de cierto joven pelirrojo. Butch, fue el único que comenzó a ver cambios a su alrededor, demasiados a decir verdad.

— Sé que me están ignorando, como ustedes no fueron los que tuvieron que soportar al fastidioso de Boomer. Él se llega a enterar que dejaron su auto a la deriva y…

— A mí ni me vengas con tus reclamos, Butch fue el que me presto el auto del oxigenado. Si su carcacha se quedó en medio de la carretera fue culpa de él no mía. Para que no llenaba el tanque.

— ¡Cállense!- Butch interrumpió. - Por si aún no saben par de estup…— Contuvo sus palabras al notar a su novia y hermano dirigirles miradas amenazadoras. — ¿Brick, como nos encontraste— cambio de tema.

—Ya les dije, Boomer se la pasó toda la madrugada haciéndome llamadas y lloriqueando como magdalena, todo porque su auto no estaba estacionado en su cochera. En fin, salí en plena lluvia y como supuse que el culpable eras tú, her-ma-ni-to. Lo único que hice fue localizarte por el GPS de tu carcacha. Estaba demasiado alejado de la ciudad así que espera hasta que amaneciera y dejara de llover.

— ¿Tu cacharro tiene GPS?, eso si no me lo esperaba, creo que si un ladrón llega a tomar "prestado" tu auto para venderlo en partes… se moriría de hambre, creo que ni el señor del fierro viejo lo compraba.

— Algo no cuadra— Hablo Butch en voz alta ignorando a su novia.

— ¿Qué ocurre?

—Brick, de casualidad no has encontrada a Annie, por aquí.

— Claro que sí, digo es común encontrar empleados trabajando en una hacienda abandonada- Al parecer el sarcasmo era con lo único que sería respondido el oji-verde.

— Ahórrate tu comentario, rojito. Si no sabes quién es mejor ni… ¿Como que hacienda abandonada? Brick deja de bur…

— Espera Kaoru, observa a nuestro alrededor— Dio pequeños toques con el dedo índice al hombro de Kaoru para llamar su atención.

— Imposible, p-pero porque la sala parece…

— No solo es la sala, mira— Todo a su alrededor no era el mismo de ayer. Los cuadro que adornaban y daban color a la sala de estar se encontraban descoloridos, llenos de polvo, las mesas se encontraban plagadas de termitas, el piso crujía por cada paso que daban; todo esto y más, sin contar el olor fétido que comenzó a emanar de la cocina, ambos pelinegros se dirigieron a la cocina, cuando llegaron encontraron un tlacuache muerto encima de la mesa. Recordaron que ahí mismo habían cenado y en ese instante les dieron ganas de vomitar.

— ¿Ustedes chicos que hacen aquí? Una voz misteriosa llamo su atención los tres giraron su vista hacia el dueño de la voz, encontrándose con un señor de aproximadamente cuarenta años de edad.

— Discúlpenos señor Miguel— Butch y Kaoru miraron interrogantes a Brick, ¿acaso el conocía a ese señor? — No era nuestra intención entrar a la hacienda de su abuelo.

— No hay problema, por lo general nunca vengo a este lugar, me trae malos recuerdos. Solo vine a inspeccionar, como ayer llovió toda la noche.

— ¿A qué se refiere señor?— Butch interrumpió al señor Miguel. —; usted y Brick deben de estar jugándonos una broma. Tan solo ayer esta hacienda se encontraba en perfecto estado, incluso el ama de llaves nos atendió .

— ¿Ama de llaves? ¿Acaso no están hablando de Annie?

— Si, ella misma ¿dónde está?

El hombre se recargo en una de las esquinas de la cocina, paso su mano por su rostro en señal de frustración y suspiro con pesadez.

— ¿Ocurre algo?— Pregunto con preocupación Kaoru al observar las acciones del hombre. — Hace rato que no vemos a la señora y estoy comenzando a preocuparme por ella.

— Tal vez no me crean pero Annie, no está aquí.

— No me diga que la despidió, ¿Por qué? ella es una bue…

— Kaoru, el señor se refiere es que nadie trabaja en esta hacienda desde hace tres décadas — Hablo Brick para explicarle con claridad a la novia de su hermano.

— La señora de la que hablan murió hace siete años— Término por decir el dueño de la hacienda.

— No entiendo, si la hacienda fue abandonada hace treinta años. ¿Cómo es que ella murió hace siete?

— Bueno, para no confundirlos más…

Hace tiempo cuando mi padre aún vivía. A mediados de Junio Jason, el capataz de esta hacienda anuncio su compromiso. Mi padre era buena persona así que permitió que celebraran la boda en su hacienda; el seria él padrino y como regalo de bodas les dio los boletos a un viaje redondo al lugar que fuera de su gusto.

La fecha tan esperada estaba a tan solo dos días. Jason como agradecimiento y compensación hacia mi padre realizo trabajo extra. Aquel joven salió al campo a meter al ganado a su lugar prometiendo volver al atardecer del día siguiente. Creo ya habían terminado pero en ese entonces una fuerte lluvia se desato cerca de donde se encontraban por lo cual no les dio tiempo de cruzar el rio para llegar hasta aquí.

Al día siguiente cuando el sol se puso en el horizonte aún se esperaba la llegada de todos ellos, cinco en total. Ninguno de ellos regreso o al menos eso se creía. Annie, la ama de llaves aún tenía la esperanza de el regreso de su futuro esposo así que no cancelo la boda, hora después ella se encontraba parada en el altar, entristecida al pensar que Jason la había dejado plantada, cuando los caballos del establo rechinaron llamando la atención de todos los invitados. No sé qué paso por la mente de Annie en ese momento, solo… ella corrió alejándose del altar.

Yo tan solo era un niño curioso así que la seguí pero la perdí de vista, solo observe su ramo de flores en el suelo y se mostraba señales de haber caído varia veces. Desde fuera de la casa se alcanzaba a escuchar sus gritos, lo estaba llamando. Otros empleados me alcanzaron, los seguí y cuando estaba a punto de entrar mi padre me jalo y cerró la puerta en mi cara. Ella gritaba el nombre de Jason varia veces, luego lloro tan fuerte que me asuste.

Yo fue el único testigo que vio a Jason entrar con vida antes de caer al suelo en la habitación de Annie, quise hablar pero pensé que solo dormía además de que podía arruinar una sorpresa.

Al parecer el hombre parecía haber sido atacado por algún animal salvaje, no se dio información detallada sobre su muerte. Todos los empleados abandonaron la hacienda y yo junto a mi padre ofrecimos a Annie vivir en un rancho junto a los demás, no acepto la oferta. Ella menciono que no lo abandonaría.

Cuando tuve la mayoría de edad la llegue a visitar una vez, pero me asuste al ver la actitud de una mujer enloquecida, aquella mujer dulce y amable no era más que una sombra de su pasado.

Me contó varias historias de fantasma y aparecidos pareciera que tuviera una enfermedad mental; pues eran tantos sus desvaríos y alucinaciones, pero solo ocurrían después de haber pasado una fuerte lluvia.

Ella envejeció en esta hacienda, Annie pareció acostumbrarse a este lugar… como si nada ocurriera. Por años me aleje de este lugar. Cuando ella murió me arme de valor y por coincidencia llegue días antes de una tormenta fue ahí cuando me di cuenta de que Annie no mentía. Algo ocurría en esta hacienda.

— ¿Esa es la razón por la cual todo se ve de esta manera?— El chico de pelo negro hablo tratando de sonar valiente. Brick por otro lado había salido de la sala.

— No puedo responderte esa pregunta, cada quien ve este lugar a su manera.

— ¡Imposible! Kaoru y yo vimos lo mismo.

— Tal vez… no estoy seguro, pero lo más seguro es que los tengan en la mira.

— Usted nos miente — Replico la chica oji-verde. — ¿Que paso aquí? la noche anterior no estaba... abandonado.

Cuando Kaoru termino de hablar se sorprendió aún más al encontrarse solo con Butch, quien solo se encogió de hombros confundido igual que ella.

No había señales de Brick ni del señor Miguel. Ella salió de la casa tomada de la mano por su novio. Dispuestos a subirse al auto y salir lo antes posible de la hacienda. Lo único con lo que ambos se encontraron fue con su reflejo. Solo que en vez de verse a sí mismos, vieron en su lugar a un hombre de pelo castaño con heridas graves en todo el cuerpo y a la ama de llaves con la marca de una soga en el cuello, ambos sonriéndoles a la joven pareja.

...FIN...


A/N: Y con esta última historia concluyo lo que debí terminar el año pasado.

Este fic lo hice con el único afán de dar a conocer algunas de las diferentes historias (leyendas) que se cuentan en México. Hice también que Butch al igual que Kaoru mencionaran a algunos personajes de leyendas mexicanas (A excepción de uno; este pertenece a un programa).

Espero y los que leyeron el fic pasado de esta categoría se dieran cuenta que les di la advertencia de querer incluir algo más aparte del horror y este fue el humor… lamento si la historia no quedo bien en sí al agregarle humor (Por lo general el humor no se me da).

Antes que nada quiero agradecer en forma general a todos los que leyeron estas historias de horror (incluyendo esta; 6 en total), suspenso o como lo vieron ustedes. A todos los que dieron clic en 'Followers', 'Favorites' y a los que dejaron reviews.

También quiero agradecer a: Ali-Kataki, angelsvampire29, Anna Cecitzel de Tao, daliachicacereal, Dnlia15, Génesis, Gumi-Megpoid-789, I'm the darkness, iriii, Keili14, NadiaGabrielaSB, Sara-PD, Shizuka35, Sweat Blueberry,yui970. Gracias por su apoyo y me alegra que les haya gustado.

Espero en un futuro, si les parece, escriba fics similares a estos (refiriéndome al horror o incluir una categoría más).

Sin más por el momento me despido.

Bye…