DISCLAIMER
Los personajes de twilight pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de mi autoría.
Una nueva historia, una nueva vida.
Capitulo 1 "lucky ones" (afortunados).
Estaba sentada frente a la televisión de plasma, de fondo una hermosa pared de color crema, a cada lado de la tv. Se encontraban dos bocinas, debajo de este se encontraba un reproductor conectado a otras 4 bocinas que se situaban en cada esquina del cuarto, tres sillones color chocolate y una mesa de cristal se encontraban en la sala de mi hermoso departamento, pero lo que sin duda resaltaba de este cuarto eran las fotografías.
Esas fotografías que capturaron los mejores momentos de mi vida al lado del hombre más hermoso jamás visto, eran aproximadamente unas cincuenta fotos la que adornaban la pared, todas en blanco y negro, todas capturando la esencia de mi felicidad, agradecía internamente a la persona que invento la cámara.
Me encontraba sentada encima del sillón más grande con las piernas cruzadas mirando el álbum de fotografías.
Es extraño esa sensación que se produce cuando comienzas a recordar tu vida hace un cinco, hace cinco años era de las chicas mas envidiadas del instituto, hace cinco años tenia al mejor amigo del mundo, hace cinco malditos años sonreía todo el tiempo como una estúpida porque mi sensación de felicidad era enorme.
Ojala se hubiera quedado así.
No me lamentaba, sería estúpido decir que me arrepiento de lo vivido ¿Por qué hacerlo? Yo misma cree ese camino, yo misma me situé en ese lugar, estar aquí y ahora fue por decisión propia no iba a culpar a mis amigos por ello, yo les pedí consejos ellos me los dieron pero era mi elección saber qué hacer con mi vida y mi situación.
Eres muy tonta bella, eso es lo que eres, una tonta, ¿ya te fijaste donde estas? ¿Ya te diste cuenta de que no ay nadie? ¿Ya aprendiste que el solo jugo contigo?, ¿recuerdas cuando decías que nunca ibas a dejarte humillar y que nunca perderías tu dignidad por un hombre? Yo sí, yo sí recuerdo como eras una diosa, una guerrera una mujer con poder, que no se dejaba humillar por nadie y al mismo tiempo era la persona más sensible y amable, que conocía a todos y a todos los quería y que si alguien te juzgaba o te señalaba tu ponías le frente en alto, ¿en donde esta esa bella?
Es en demasía algo molesto el tener una conciencia, pero por muy molesta me agradaba ella me recordaba quien era y en lo que me estaba convirtiendo.
Abrí lentamente la tapa del álbum lleno de flores que se encontraba enfrente de mí, es irónico que ese pequeño pedazo de papel con fotografías tuviera la capacidad de tumbar todas mis barreras y hacerme una frágil criatura.
Comencé con las fotos de cuando éramos unos pequeños niños, cuando no tenia preocupaciones, cuando mi mayor miedo era la noche, cuando sabia que Edward estaría a mi lado siempre y me cuidaría de todos, era dos años más grande que yo pero eso nunca impidió que fuéramos los mejores amigos.
Pase mi dedo por la fotografía que se empezaba a deteriorar, estábamos en un columpio, el me veía a mí y yo a él, ambos teníamos una sonrisa en nuestro rostros mientras nos tomábamos de las manos.
-mas fuerte Edward.
El pequeño de cabellos cobrizos reía ante las exigencias de su pequeña amiga, le encantaba hacerla molestar.
-Edward por favor.
Se imagino el pucherito que su amiga de pelo achocolatado estaba haciendo, empujo un poco mas con más fuerza.
-¿así bella?
Ella asintió con la cabeza mientras con sus pequeñas manitas se agarraba fuertemente de los cables del columpio situado en el parque.
-siéntate en el otro Edward hagamos unas competencias.
El niño apresuradamente subió al columpio que se encontraba alado de su pequeña bella, con sus piernitas que cada vez crecían mas comenzó a impulsarse, cuando la velocidad de su amiga disminuyo el dejo de balancearse.
Ella aun sin bajarse del columpio tomo la mano de su amigo.
-muchas gracias Edward siempre serás mi mejor amigo.
-y tu mi mejor amiga bella, no lo olvides.
-¿me lo prometes?
-te lo prometo.
-otra promesa que no cumpliste Edward.
Cerré el álbum y lo coloque en la mesita de enfrente, me deje caer en el sillón abrazando mis piernas.
El nunca entiende bella, no cumplió muchas de sus promesas ¿recuerdas?, por esto estas aquí, lejos de tu familia, sin tus amigos, todos creyendo y sacando conclusiones injustas, ¿Por qué bella? Contesta esa maldita pregunta ¿Por qué?
-porque lo amo estúpida conciencia por eso.
No supe ni cuándo ni cómo me quede dormida, de lejos escuchaba una voz, una muy chillona cabe resaltar.
Estaba levantándome con los ojos cerrados cuando una voz me sobresalto.
-hasta que despiertas bella durmiente.
Alice.
La única amiga que tenia, la única que supo la historia de principio a fin, la única capaz de levantarme cuando me caigo, es una idiota muy hermosa pero idiota, bueno en realidad no lo es pero con ella también comencé una amistad desde pequeña.
-disculpa por descansar mientras tu quien sabe que cochinadas hagas.
Soltó una sonoro carcajada, teníamos esa amistad tan grande y tan fuerte como ninguna otra, ella si cumplió con sus promesas, ella me siguió no al fin del mundo como cuando lo prometió pero lo hizo me siguió y se quedo conmigo aun cuando no lo merecía.
-no seas tonta, fui al súper para llenar la alacena traje todo lo que pediste.
Mi sonrojo ese característico de ser muy ingenua "si claro", se hizo presente.
-oh, entonces te pido una disculpa.
Ella asintió con su cabeza.
-si bueno, no lo hagas puede que me allá encontrado con un chico muy guapo de camino y me trajera en carro y bueno ya sabes, un beso, lleva a una cosa y luego a otra.
Si, esa era Alice.
-calla, calla no me interesa saber qué clase de cochinadas hiciste en el estacionamiento.
Ambas reímos, éramos unas solteronas codiciadas, si yo si cumplí con mi promesa, bueno estaba en camino de cumplirla le prometí a Alice olvidar y disfrutar de mi juventud y eso iba a hacer.
-anda levanta tu sensual trasero y prepárame algo de comer, solo por eso voy al súper.
Resignada me dirigí a mi cocina a prepararnos algo de comer, nuestra cocina era enorme, mi casa era enorme, bueno para ser solo un departamento.
Tenía tres recamaras, tres baños y medio, una sala de estar, una de juegos, la cocina y el comedor.
Si no éramos unas pobretonas, ser hijas de padres de clase alta tenía sus ventajas.
Alice se sentó en la barra desayunadora mientras me veía cocinar, era uno de sus momentos en los que me analizaba.
Estaba preparando una sopa de verduras, pero aun así sentía su mirada cosa que me ponía torpe y me molestaba.
Irritada me gire para enfrentarla y con el cucharon la señale.
-¿Qué mierda me estas analizando pitufo?
Entrecerró sus ojos y me levanto el dedo.
-pitufo tu cola desgraciada, no estoy analizando nada solo quería aprender cómo preparar la sopa, algún día me casare y ni pienses que te voy a llevar conmigo perra.
Soltamos una carcajada que tal vez sonó al otro lado del país, a ambas nos salían lagrimas de la risa.
-lo siento Alice sabes que te amo.
-y yo a ti bambina.
Me lanzo un beso y comenzamos a comer, Alice estaba muy rara conmigo, eso era raro con ella.
-escúpelo.
Termino de comer, y me miro, después de unos segundos bajo su vista al plato que ahora estaba vacío.
-hable con emett.
Mi cuerpo se tenso, y la cuchara callo a mi plato, mi cuerpo comenzó a temblar, y comencé a sentir frio.
-¿y, y que te digo?
Comenzó a jugar con sus manos.
-me pregunto por ti, quiere vernos, y me conto cosas que han sucedido, tu mama y tu papa bueno ellos, están preocupados por ti.
Mi corazón comenzó a bombear fuertemente, la ira y el dolor no eran una buena mezcla de sentimientos.
-¿preocupados? ¿Después de un maldito año? Después de que tuve que actuar como una ladrona trayéndome conmigo todo el dinero que tenia y el otro poco que "generosamente" me dieron, que se vallan bien lejos porque a mi ya no me interesa lo que ellos puedan sentir por mí.
Era un dolor fuerte, abrumador el que se sentía que tu "familia" te echara a la calle como si fueras un maldito trapo viejo, los recuerdos me pegaban fuertemente.
-mama escúchame carajo yo no la avente por las escaleras.
Charlie y renee miraban a bella como una persona ve a alguien grotesco asqueroso malo, veían a la niña de sus ojos como el ser más malo de la tierra.
-no me llames así, tu ya no eres mi hija ¿Quién te crio así? ¿Quién te hizo un maldito monstruo?.
Isabela miraba atónita a sus padres, era por culpa de Luciana, ella era la única culpable, vino llorando y gritando como magdalena, todo lo que ella tenía Luciana se lo quitaba.
-te lo juro mama que yo no hice eso ¿Por qué no me crees?
El nudo en la garganta de Isabela apenas le permitía hablar, su papa que se encontraba en el marco de su habitación aventó tres maletas, en silencio, el no hablaba, eso dolía, la miraba con desprecio, eso dolía aun mas.
-¿Cuántas veces te encontré en situaciones inapropiadas con Edward?
Isabela miro al suelo, era cierto más de una ocasión la había encontrado en situaciones nada respetuosas pero su madre y ella eran amigas, su mama más allá de enojarse solo les pedía que se protegieran.
-muchas pero no quiere decir que por eso iba a aventar a Luciana por las escaleras.
Su papa que miraba atónito la conversación de ambas se acerco a la cama de Isabela donde esta se encontraba sentada, levanto su mano y con todo el dolor de la decepción que sentía abofeteo a su hija.
Por primera vez en diecisiete años Charlie swan le había levanto la mano a su pequeña de cabellos achocolatados.
Isabela levanto la mirada, mientras que con una mano tapaba el pómulo derecho ahora rojizo, saldría un buen moretón su piel blanquecina siempre la delataba.
Con el poco orgullo y dignidad que le quedaba tomo todas las prendas y accesorios que las lagrimas y su dolor le permitían, cuando estaba a punto de salir por la puerta en la que se encontraban quien alguna vez considero sus padres, sonrió tristemente.
-¿saben que es lo más loco exquisito y sensacional de todo esto?
Miro a ambos padres a los ojos, su madre lloraba silenciosamente mientras que su viejo, su papi, el único hombre a quien le entrego su corazón sin restricciones miraba a la nada.
-que cuando se enteren de la maldita verdad me van a rogar perdón me voy a encargar que cada maldito bastardo que se atrevió a señalarme y a culparme de algo que yo no hice se retuerza de la maldita culpa, pero ustedes, tu principalmente.
Señalo a su padre mientras este la veía sorprendido.
-tu cargaras este golpe en tu conciencia toda la vida, y cuando descubran la verdad yo seré quien los juzgue como un verdugo quien los sentencie a no recibir el perdón de su hija, desde ahora yo ya no seré una estúpida swan para mi ustedes dos están bien muertos aquí.
Señalo su corazón y tomo las maletas como pudo, bajo las escaleras a tropezones mientras escuchaba el sollozo de la que antes fuera su madre, abajo sentado en el inicio de las escaleras se encontraba la persona que mas amaba y quien más la cuidaba.
-emett.
Al escuchar su nombre el muchacho de cabello negro y ojos verdes como su madre y como su hermana perdieron la felicidad que tanto los caracterizaba.
-lárgate.
Si Isabela creyó que solo le había dolido las palabras de sus padres, lo que dijo su hermano, su compañero de travesuras su amigo fiel, su protector.
Eso termino por destruirla.
Termino de bajar las escaleras, su hermano abrió la amplia puerta de la mansión swan en forks.
Antes de partir ella dio una última mirada a ese lugar que alguna vez considero su hogar
Giro su rostro al hombre que ahora se encontraba a un lado de la puerta.
-de todas las personas, de todos los que me juzgaron, creí por un momento que serias el único en sacarme de ese agujero al cual me tiraron sin razón alguna, tú me conoces mejor que nadie, tu y yo sabemos que yo no soy capaz de terminar la vida de un pequeñito como me juzgan de hacerlo, pero como se los dije a esas personas allá arriba, cuando se descubra la verdad, cuando sepan todos que todo esto solo es un teatro y que a la única que agarraron a ji tomatazos fue a mí, me burlare y humillare a todos y cada uno en sus caras, pero a ti, a ti no te permitiré ni respirar el aire que respiro, no te permitiré acercárteme nunca en mi vida.
Con sus maletas en la mano y su corazón hecho ahora cenizas esparcido en este lugar se marcho de la ciudad que la vio crecer la misma que la vería regresar siendo una mujer fría.
-todos ellos se equivocaron bella, juzgaron mal ahora saben la verdad dales una oportunidad de remendarse, cometieron un error.
Voltee a mirar incrédula a Alice, limpie con mi mano las lágrimas traicioneras que salían por mis ojos.
-¿un error Alice? Un error hubiera sido que mi mama se hubiera decepcionado, un error hubiera sido que mi papa me hubiera investigado, un error hubiera sido que mi hermano me señalara, un maldito error Alice hubiera sido que Edward no me creyera, ese sería un maldito error, ¿sabes que sería un error? Volverlos a dejar entrar en mi vida, les abrí a cada uno de ellos mi corazón y mi vida, ¿Qué hicieron? Me humillaron me golpearon me señalaron como aun maldito asesino, ¿un error Alice? Ja, no me hagas reír.
Me pare de mi asiento dejando a medio terminar mi sopa, tenía que olvidar estos recuerdos, hoy saldría a disfrutar, a gozar de mi juventud, y lo aria a lo grande.
¿Qué tal les pareció? Una bella muy, muy orgullosa y muy grosera: $! ¿Un comentario? ¿Una crítica? Sisisisi *-*!
Nos leemos luego besos :*!
