Buenas:3 ¡Aquí está la continuación! Se está haciendo bastante más largo de lo que pensaba, pero no sabía lo mucho que me gustaba escribir hasta ahora:S bueno, allá va

AQUÍ PARA TI

Las tranquilas calles de París y sus habitantes ignoraban lo que pasaba en la cima de su espectacular torre. Sus dos héroes se encontraban unidos en un triste abrazo. El rubio, que siempre había querido atrapar así a su dulce compañera, se encontraba triste mientras le acariciaba suavemente la espalda y dejaba que la chica bajo la máscara se desahogara. Marinette se sorprendió al ver lo segura y relajada que se sentía en los brazos del felino, tanto que apenas tardó unos minutos en recomponerse. Se separó poco a poco de él y se limpió las mejillas mientras él le miraba aún triste, se sentía fatal por no poder hacer nada por ella, pero estaría ahí si era lo que ella quería.

-¿A qué viene tanta tristeza gatito? Tienes las orejas gachas- dijo Ladybug con una sonrisa que podía iluminar todo París y le recordó a su compañera de clase. No podía sentirse más confundido.

-¿Quieres que empiece a hablar yo? Diría que tú tienes preferencia- dijo con una sonrisa intentando reconfortarla y tras ensombrecerse un momento su rostro, Ladybug volvía a tener su característica sonrisa en el rostro. Se sentó en el filo de la torre y dio unos golpecitos al lado invitando al minino a sentarse a su lado antes de empezar a hablar. Ella clavó sus ojos en su bella ciudad, mientras que él no apartaba la vista de ella, su bella mariquita.

-Fui a por todas y me estampe contra la realidad. Por supuesto que alguien como él no querría a alguien tan torpe y normal como..- no pudo acabar la frase y le miró extrañada, ya que el minino, como había hecho la noche anterior, le agarró gentilmente una mano sin apartar su seria y a la vez cariñosa mirada de ella y en sus ojos pudo leer lo que iba a decir

-Ladybug, como vuelvas a hablar así de la increíble chica que me robó el corazón nada más conocerla me cabrearé- Marinette se sintió avergonzada por sus palabras, él realmente le quería. Sonrijada, volvió a fijar su mirada al frente.

-Supongo que esperaba que fuera como en los cuentos de hadas, pero otra princesa ya se había hecho con el corazón de mi príncipe- Mientras decía eso se le volvían a humedecer los ojos, pero de repente le miró sobresaltandole con una sonrisa -Aunque me había equivocado de cuento me dijo que le parecía una chica increíble y que le gustaría que siguiéramos conociéndonos- cuando la azabache acabó de hablar Chat tenía un bola en la garganta. Que alguien pudiera rechazarle diciéndole que había otra.. ¿Alguien mejor que ella? Lo dudaba. Mientras pensaba eso recordaba la declaración de Marinette, su respuesta, lo parecido que eran sus situaciones.

-De verdad tengo ganas de cambiarle la cara a ese idota- dijo chocando un puño contra la palma de la otra mano. Su lady soltó una ligera risa que parecía música para sus oídos, hacía mucho que no la escuchaba y con la mirada que tenía la chica, temía no volver a oírla nunca.

-No hace falta, es un buen chico, no tiene la culpa. Nadie la tiene- dijo con un tono algo triste pero aún con una ligera sonrisa en su rostro. Chat no sabía qué hacer o cómo sentirse, quería envolverle de nuevo en sus brazos y decirle que ese tío no se la merecía, que él le protegería, pero no quería que ella creyese que se aprovechaba de la situación. -Muchas gracias por estar conmigo Chat..- dijo la chica de rojo sin mirarle, aunque no le hizo falta para que el minino viera el sonrojo en su rostro.

-Siempre a tu servicio, muy lady- dijo coquetamente con una sonrisa traviesa en su rostro haciendo una reverencia con la cabeza. Su lady la miró y por lo que podría haber sido un segundo se perdieron en la mirada del otro por lo que a ellos les pareció una eternidad. Al final Ladybug desvío la mirada más sonrojada y Chat le sonrió más pícaramente.

-¿Y a ti que te ha traído hasta aquí gatito?- dijo la heroína balanceando sus pies en el aire. Chat se quedó callado unos segundos, ya que le atormentaba lo mismo que a ella, pero desde el otro punto de vista.

-No te pongas celosa my lady..- dijo con algo de melancolía en la voz lo que hizo que su lady le mirara curiosa -tras la máscara se me declaró una chica.. Es impresionante, aunque algo torpe, es valiente y preciosa pero..- le acarició suavemente la mejilla a su compañera -este gato no puede evitar ir tras esta bella mariquita- dijo con una sonrisa tan dulce que Marinette podía sentir como su corazón, al igual que su cara, se calentaba. Ese dichoso gato de verdad se estaba ganando un hueco en su corazón.

-Lo siento..- dijo la chica bajando la mirada, a lo mejor él ahora podría ser feliz con una chica normal si no fuese por ella..

-Ni se te ocurra disculparte- dijo serio Chat posando una mano a cada lado del rostro de la dama -pero si quieres hacerme feliz..- dijo en un susurro acercando su rostro al de su compañera, esperando que esta se retirara con alguna burla, pero de nuevo le sorprendió que aceptaba lo que él quería hacer. Pero no se sentía bien, no quería que su primer beso fuera así. Al ver a la chica cerrando los ojos mientras una pequeña lágrima se desbordaba se le partió el corazón por segunda vez en ese día. Entonces cambió de dirección y le dio un beso en la mejilla, en la misma que se lo había dado a su compañera de clase. Marinette abrió sus ojos de par en par y llevó sus dedos a donde él le había besado después de ponerse de pie junto a él. Ese gesto le recordó tanto a Adrien.. Al ver ese gesto en Ladybug no pudo evitar acordarse de su compañera..

-Marinette..- susurró sin darse cuenta, Hasta que vio como la chica frente a él se echaba hacia atrás sorprendida.

–¿Qué?- ¿Él había dicho su nombre? ¿El nombre de la chica tras la máscara? Se quedó sin respiración del susto y de repente saltó de la torre. -¡Gracias por todo gatito! ¡Nos vemos!- dijo la heroína roja como su traje mientras iba hacia su casa con la ayuda del yo-yo, dejando a un extremadamente confundido Chat Noir.

–No he entendido nada..-susurró el gato por estar pensando en alto mientras daba una vuelta por su bella ciudad, hasta que, sin saber cómo, había llegado al terrado de los Dupain-Cheng. La habitación de la chica tenía las luces encendidas y sin saber muy bien por qué, decidio picar en la trampilla. A los pocos segundos apareció una sonrojada Marinette que se sorprendió al ver al gato que acababa de dejar en el centro de la ciudad en su casa.

-¿Chat Noir? ¿El mismísimo héroe de la ciudad? No me lo puedo creer- dijo la chica sin creérselo de verdad, ¿qué hacía él ahí?

–My princes..- dijo algo sonrojado al ver a su compañera tan bella aún después de lo que había pasado -¿aceparías la compañía de un gato callejero un rato?- dijo coquetamente. Aunque preguntó, entró a la habitación sin esperar respuesta y la chica puso los ojos en blanco. Esto era la guinda del pastel. -¿Qué se supone que hace un héroe en la habitación de una chica normal como yo?- pregunto Marinette intentando parecer ilusionada por su presencia. –Estaba patrullando los sueños de las bellas damas de la ciudad hasta que vi que la más bella de todas tenía la luz encendida- dijo con una sonrisa traviesa admirando el nuevo sonrojo de la chica –me preguntaba qué se atrevía a impedir el sueño de my princess- se acercó un poco más a ella y le acarició suavemente la mejilla. Al hacerlo pudo notar el calor que la chica desprendía y no pudo evitar soltar otra sonrisa, esta vez más divertida. Aunque sabía perfectamente por qué su bella amiga estaba despierta, no podía hacer que lo sabía, y que ella se pusiera de esa forma por sus coqueteos le hacía gracia.

-Uno- dijo la chica poniendo una mano sobre el pecho del felino para apartarlo –no creo que los problemas de una simple chica importen al tan aclamado Chat Noir. Dos- dijo poniendo las manos sobre sus caderas -¿sabe LAdybug que coqueteas de esta forma con otras chicas?- dijo algo molesta. Sabía como era su compañera, pero que después de todo lo que le había dicho a su alter ego coqueteara con 'otra', no sabía por qué, le cabreaba. Chat se echó a reír y ella no sabía como tomárselo y le miró seriamente. Cuando el gato se dio cuenta de ello se paró y tosió suavemente.

-No coqueteo con cualquiera, pero ella es my lady y tú..- dijo acercándose de nuevo a ella, incluso más que antes y la chica se puso nerviosa y no sabia hacia donde mirar, ya que si miraba al frente sólo veía su pecho y para mirarle a los ojos debía mirar hacia arriba. Pero si le miraba a los ojos.. no podía, no tan cerca. –tú eres mi princesa- dijo posando una mano suavemente en su rostro para guiarle hasta su mirada. Marinette se sonrojó a más no poder y Chat le dedicó una preciosa sonrisa que, a pesar de la cercanía de sus rostros, le tranquilizó.

-Realmente eres un gato travieso, ¿verdad? Con tus encantos haces que los demás hagan lo que tú quieres.. Gato astuto-dijo la chica cruzándose de brazos aún frente a él, como aceptando el reto de resistirse a él. Pero ese gato sabía como jugar sus cartas. Movía la cola de un lado a otro y le miraba con cariño y algo de alegría, eso juntado con su traviesa sonrisa hacía que la ya confundida Marinette sintiera que estaba siéndole infiel a Adrien. A pesar de que le acababa de rechazar, a pesar de que siempre le decía que no a su felino, ella, interiormente, sabía que si no hubiese sido porque Adrien llegó antes, habría caído en los brazos de ese maldito gato hacía tiempo y como si hubiera leído sus pensamientos, el gato acercó su rostro al suyo, hasta que sus narices de tocaron. Pasó su mano por la cintura de la chica. Al ver que no oponía resistencia pensó que realmente ella también quería, hasta que la azabache agachó su rostro y lo apoyó en su pecho antes de abrazarle, lo que sorprendió al gato.

-¿Por qué lo haces? Apenas nos conocemos y aun así tú..- Marinette no sabía qué pensar ni que hacer. Ahora que Adrien le había rechazado no tenía problemas en irse con su amado gato, pero no quería que sintiera que era un segundo plato y antes, quería saber por qué, de una manera u otra, iba tras ella. ¿Por qué había dicho su nombre? Sólo se habían visto una vez siendo ella Marinette y él Chat. Entonces, ¿por qué se acordó de la simple Marinette después de ese adorable beso en la mejilla? Se asustó al ver que el felino se echaba hacia atrás serio y desconcertado y temió que pensara que no quería estar a su lado o ser su amiga. El chico envuelto en cuero se sentó en el suelo de la chica, la cual hizo lo mismo frente a él. –Si te soy sincero.. Bueno, todo lo que puedo ser sin desvelar mi identidad- dijo el rubio con una sonrisa algo melancólica en su rostro –yo.. no lo sé. Siento algo que me atrae hacia ti. Aunque mi corazón le pertenezca a my lady, no puedo evitar pensar en ti a menudo. Más de una vez me paro en tu terrado sin atreverme a picar por miedo a lo que puedas pensar, como ahora. Pero me he llenado de un repentino valor al ver a un gato intentando alcanzar una mariquita..- el chico estaba empezando a desvariar pero ella se quedó sin palabras. Con los ojos abiertos como platos.

-¿Tú eres..?- la chica, temerosa, cogió la mano derecha del rubio frente a ella y empezó a deslizar su anillo, no sin antes volver a mirar el rostro del chico que con una sonrisa, le invitaba a que acabara el acto.

-Espero no decepcionarte, my lady- dijo el feliz el felino mientras su transformación desaparecía.

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¡Y hasta aquí este capítulo! No sé cómo puedo enrollarme tantísimo, de verdad. Y ahora entiendo por qué la gente se hace guiones antes de escribir un fic, porque yo voy escribiendo sobre la marcha Y NO ME CENTRO. No tenía pensado meter MariChat, pero como es mi más favorita no he podido evitarlo 3 Tampoco tenía pensado lo que va a pasar a continuación (al menos no así) y lo siento mucho si me he enrollado demasiado o no me explico bien, cualquier sugerencia es buena. Como ya he dicho soy una novata y tengo que tropezar un poco antes de hacer algo decente. Gracias por leer y nos vemos en el próximo cap:3