Marcus Flint: Nimbus 2001
Aquel partido estaba ganado, segurísimo. Gracias a las escobas Nimbus 2001 que Lucius Malfoy les había donado amablemente, en agradecimiento por colocar a su hijo de buscador, que les estaban brindando una ventaja clave. Después de mirar desafiante a Wood y estrecharse la mano, como requería la señora Hooch, pero por supuesto más fuerte de lo que la cortesía marcaba, aún no las tenía todas consigo como resultaría ser Malfoy de jugador.
Pero dejó de preocuparse cuando vio que Potter estaba muy ocupado con una bludger loca, cosa que hizo que los traidores de los Weasley se centrasen en su adorado cabeza rajada y dejasen al resto del equipo de lado. Angelina Johnson no pudo marcar por otra bludger y Wood empezó a ponerse nervioso. Además estaba la nueva cazadora, Katie Bell, que con un poco de suerte se vendría abajo pronto. Esto le dio ventaja a Montage y Pucey para que marcasen poniéndose en clara ventaje en el marcador. Marcus sabía que la bludger estaba amañada, no sabía de quién había sido la idea, pero si alguna vez se enteraba lo invitaría a una ronda de cerveza de mantequilla.
El equipo de Gryffindor pidió un tiempo, seguramente dándose cuenta de su precaria situación.
- Chicos, les estamos machacando, buen trabajo.- empezó a hablar Flint cuando el equipo de Slytherin estuvo reunido- Pero aún así estáis cometiendo errores de principiantes. Malfoy deja de reírte de Potter y busca la Snitch que, por si no lo sabías, es tu misión. Montague y Pucey quiero ver ese marcador con una diferencia de cien puntos. Derrick y Bole, tenéis unos bates, ¡utilizadlos! Y Miles, no dejes pasar ni una bola o te las veras conmigo.
Así era como tenía que actuar un capitán, una dosis justa de alabanza, porque sino los jugadores se relajaban demasiado.
Los dos equipos volvieron al campo de nuevo y al parecer Potter había decidido hacerse el mártir e intentar arreglárselas con la bludger loca solo, porque ambos Weasley centraron su atención en el resto del equipo. Pero aunque parecía que estaban remontando, jamás conseguirían tener los suficientes puntos… En ese momento Marcus Flint centró su atención en los dos buscadores de ambos equipos que estaban por encima del juego. Malfoy estaba diciendo algo a Potter al que le acababa de pasar la Bludger por los pelos. Tan concentrado estaba el rubio en meterse con el Gryffindor que ni se dio cuenta de que la Snicht revoloteaba al lado de su oreja. ¡Condenado imbécil! Empezó a gritarle al buscador de su equipo, pero no se oía mucho por encima del barullo. Se lo iba a cargar, en cuanto se terminase el partido se iba a enterar. Y le daba exactamente igual de quién narices fuese hijo.
