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NO te arrepientas

By L'Fleur Noir

Aka Sumi Chan

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Capitulo 02: Round II

-… Y entonces él dijo que era todo mentira…snif… que no sentía nada por Dita… snif… ¡Que Dita era una tonta por haberle creído…snif…!-

Los sollozos llenaban la atmósfera, acompañados de gimoteos y demas palabras ininteligibles. La muchacha pelirroja tenía el rostro entra las manos, y a través de sus dedos se veían brillar a las lagrimas antes de desvanecerse camino a su piel, o en el suelo. Ezra la abrazó apoyando la llorosa cabeza en sus piernas, dejando que su joven amiga descargara su llanto.

- Dita-chan debías esperar que Hibiki-chan expusiera sus razones- acarició su cabello –Ya sabes lo fastidiosa que puede llegar a ser Jura a veces… Hibiki-chan debe haber dicho eso para que dejara de molestarle…-

- ¿Tú crees?- los grandes ojos azules la miraron. Su mirada aún empañada.

Ezra asintió sonriendo –A Hibiki-chan le gusta Dita, tanto como a ella le gusta él…-

La nombrada ladeó la vista hacia el suelo, sus mejillas levemente teñidas de color.

- ¿Por qué no hablas con Hibiki?-

Ella entró a sacudir la cabeza –No… Dita no se siente capaz de verlo ahora…-

- Pero debes dejar que él se explique… Estoy segura de que debió de haber existido una razón para que dijera lo que dijo -

Hubo un corto período de silencio. La puerta automática se abrió mostrando una nueva silueta femenina.

- Dita, necesito hablar contigo…-

- Líder-

Ezra palmeó la pelirroja cabeza con cariño y se incorporó.

- Volveré a mi puesto, Meia-san-

- Muy bien Ezra-

La mujer entró a caminar hacia la puerta abierta cuando se detuvo momentáneamente. Girándose hacia su amiga, agregó.

- Recuerda lo que te he dicho Dita-chan. Algunas cosas no son como parecen, debes darle una oportunidad ¿de acuerdo?-

La joven asintió mordiéndose el labio.

Luego que la otra saliera, Meia caminó hasta detenerse frente a ella. Estaba de pie ante la pelirroja cabeza inclinada hacia el suelo.

- Dita-

- ¿S-si?-

- Creo que ya habíamos hablado antes de este tema…- hizo una pausa cruzándose de brazos –¿Recuerdas?-

- Yo… yo lo sé, líder pero…- estrujó sus manos –Esta vez era diferente…-

- Lo sé… Supongo que sabes que gracias a Jura nos enteramos de todo lo que ocurrió-

- A-ah… si…-

Sonrió ante el repentino rubor bañando las mejillas de la joven –Barnette me explicó parte de lo ocurrido en la cafetería…- Dita desvió la vista – Hibiki es bastante presuntuoso pero… estoy completamente segura de que lo que dijo en la sala de juntas era cierto…-

- P-pero-

- Déjame terminar- alzó su mano enguantada – Esto es algo nuevo para ambos, y aunque a ti te ha resultado fácil acostumbrarte a ese sentimiento; él, siendo como es, y teniendo el carácter que tiene, debes entender que no le ha resultado sencillo familiarizarse con una emoción que lo atraía a quien siempre consideró su enemigo, lo entiendes…?-

Dita asintió, sus ojos brillando inmensamente.

- Lo que quiero decir es que tienes que ser paciente. A su tiempo, Hibiki estará tan seguro como tu-

- ¡Líder!- la abrazó. Lagrimas corriendo otra vez de sus ojos -¡Gracias por ser tan buena con Dita!. ¡Gracias por decirle cosas lindas siendo una niña tonta que poco concibe lo que es el mundo!. Líder nunca ha hablado de sus sentimientos, pero Dita entiende cuan complicado debe resultarle…-

Meia la miró con sorpresa. La cabeza pelirroja apenas le llegaba a los hombros -¿De que hablas, Dita?-

Hubo un pequeño silencio. La joven piloto no la miró mientras decía con voz baja.

- Dita sabe de los sentimientos de Líder hacia Alien-san…-

- ¿Q-que…?-

La muchacha pelirroja se incorporó sonriendo levemente, sus ojos cerrados –Líder es demasiado buena… Se preocupa por Dita antes que por ella misma… Escondiendo sus sentimientos para alegrarme…-

- Dita…-

Meia no dijo mas, la joven piloto tampoco habló palabras, pero el rubor presente en las mejillas de la Líder –rubor de haber sido descubierto su secreto- fue el único cambio que hubo entre las dos.

Y es que Meia –la fría, la dura- nunca demostraba emoción alguna.

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- Hibiki solitario, pyoro-

El joven ignoró la robótica voz. Se dio vuelta en la cama poniéndose de cara a la pared.

- Hibiki lastimó mucho a Dita…-

Él cerró los ojos con fuerza al oírlo. Aquello dolía mas con cada nueva repetición. Desde que Pyoro había entrado a la habitación no había cesado de decirlo. Al principio lo hacia callar con amenazas de desmantelarlo, pero luego conforme los segundos corrían dejó de hacerlo, sumiéndose en lo miserable que se sentía con solo escucharlo.

- ¿Si Hibiki se siente infeliz porque no busca a Dita para aclararle que lo que dijo delante de Jura era mentira…?-

¿Acaso se creía que él no lo había pensado?. ¡No había dejado de hacerlo desde que la vio salir corriendo de la cafetería!. Cerraba los ojos un segundo y le bastaba para ver la cara triste de la chica, las lagrimas brillando en sus pupilas implorándole silenciosamente que negara o explicara todo lo que había dicho…

- No es tan fácil como parece-

Pyoro dio unas cuantas vueltas observando al humano acostado. La almohada rosada que Dita le había hecho se veía debajo de su cabeza. La expresión del robot se suavizó un poco.

- Hibiki es orgulloso, pyoro-

Él se volvió a verlo.

- ¿Y cómo crees que ha quedado el orgullo de Dita luego de esto?-

No le contestó. Volvió a ponerse da cara a la pared. Pyoro no dijo mas, satisfecho por lo que había logrado, se fue.

'Dita se ha quedado sin orgullo…'

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La encontró en la cafetería, a la usual hora de la cena. Ella no lo miró.¿Porque habría de hacerlo después de lo que había dicho?. Pasó junto a él con su bandeja, su rostro serio y pálido. Se veía rara sin la usual sonrisa que decoraba su cara, o sin la alegre voz que resonaba por todos lados… Parecía una persona totalmente diferente a lo que era.

La observó alejarse, contoneándose suavemente. Pero ella no volvió la cabeza ni una sola vez para verlo.

Ocupó la mesa junto con Meia, Misty, Ezra y Barnette, quien parecía molesta con Jura. La blonda mujer se encontraba a metros de ellas con Duero, Bart y Parfet. Esta ultima le hizo una seña cuando lo vio, indicándole que tenía lugar con ellos.

Caminó hacia allí con su bandeja y se sentó junto al medico. Bart y Jura parecían muy cómodos con su charla y no le dieron demasiada importancia al verlo. Agarró el tenedor de plástico y se dispuso a entrarle a su cena.

- Hoy no planeas comer mucho- la voz de Duero lo hizo levantar la cabeza. Junto a él, Parfet estaba sonriendo débilmente.

- No tengo apetito- contestó, dándole otra vuelta a su tenedor, como si estuviera midiendo la comida.

- Quizás si Dita estuviera aquí…- la joven comentó.

Inconscientemente, el tenedor se clavó en el plato.

- ¿Hibiki te has peleado con Dita?- Duero añadido mirando a su joven amigo que parecía por demas muy afectado.

- ¿Para que me preguntas, si ya todos lo saben y…?- una carcajada venida de la mesa donde Dita y las otras estaban, lo cortó. Ella estaba sonriendo. Con una mano, ocultaba la mueca de una nueva sonrisa. Al parecer Misty estaba contándoles otra de sus anécdotas sobre la Tierra.

Hibiki volvió su atención al plato lleno frente a él. Lo miró con desagrado y se levantó. ¿Para que iba a estar ahí sentado sino iba a comer?.

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Acababa de darse cuenta lo hermosa que era la gema. Jugueteando con ella entre los dedos veía como cambiaba de color conforme los haces de luz la rodeaban. Verde, azul, violeta, aguamarina. Colores acuáticos unidos en una sintonía perfecta. Era el regalo de Dita. Se lo había dado apenas el combate acabó y estaban en el hangar. Ella esperándolo con esa enorme sonrisa que la caracterizaba.

Él no había tenido nada para darle. Siendo como era, un ciudadano de tercera clase ¿Qué podría ofrecerle de entre sus pobres cosas?. Nada de lo que poseía, lo consideraba digno como para que ella lo tuviera.

Por eso había decidido que al siguiente planeta al que fueran, adquiriría algo. Algo bonito que hiciera juego con ella. Con esa inocencia suya, que por momentos parecía casi infantil. Con ese modo de ser libre y confiado que estaba haciendo que enloqueciera.

Pero, aquel plan había acabado rápidamente. Por su propia estupidez. Por su propia culpa.

La gema resbaló de sus manos abiertas y calló al suelo. ¿Como había sido tan idiota como para no mantener la boca cerrada?. Ese era su gran problema, tuvo que reconocer…

- Hibiki estas por aquí?-

La voz de Meia, hizo que guardara apresuradamente su tesoro en el bolsillo. Al menos contaba con el placer de que nadie sabia que conservaba aquello.

- Estoy aquí- respondió.

La silueta de la mujer se hizo presente ante sus ojos. Él se incorporó al verla. Ella se detuvo a escasos pasos de si, tan seria y fría como de costumbre. A veces se preguntaba cual seria el triste pasado de esa joven para que finalizara en esa actitud impasible. ¿Quién la habría lastimado tanto al punto de convertirse en un ser de piedra que parecía no tener sentimientos?.

- Hibiki- Meia habló con cierto tono de impaciencia.

- Ah, si?-

- Debo hablar contigo de un tema importante, pero no puedo hacerlo si te pones a desvariar-

- Lo siento…- se apenó. Cielos, aquella mujer parecía ser de hierro -¿Qué es lo que debes decirme?-

- Se trata de Dita-

Su expresión tranquila decayó. Su rostro se cubrió rubor hasta las orejas '¿Otra mas?. ¿Qué acaso no es suficiente ya…?' –Preferiría evitar ese tema…-

- Eso no está bien. Ustedes dos están bajo mis ordenes y no permitiré que asuntos como ese interfieran en su trabajo. Exijo que lo arreglen-

- ¿Exiges?- Hibiki bufó –Yo no soy ninguna maquina, y aunque seas la líder a cargo eso no significa que tengas el derecho de controlar nuestr… mi vida…-

- Yo no… -desvió la vista. ¿Se había sonrojado?- Yo no quiero controlar tu vida. Solo demando que el problema entre Dita y tu sea resuelto…-

Él la miró de reojo. ¡Si, se había sonrojado!. Pero ¿Por qué?

- No es tan fácil – respondió –No eres tu quien constantemente está llamándome 'Alien-san', o sonriéndome de esa forma tonta como si no hubiera problemas en el mundo…-

- Pensé que ella te gustaba tal y cual es –entrecerró los ojos y se mordió el labio -¿No te gusta Dita?-

Las mejillas del joven ardieron. ¿Qué clase de pregunta era esa?. Y lo que era peor ¿Por qué Meia lucía como si el universo entero dependiera de su repuesta?

- Y-yo…- ¿Qué acaso no era suficiente?. Ya todos lo sabían – Y-yo… no lo sé…-

Los ojos de la otra se abrieron de golpe, se acercó a él haciendo que este retrocediera impresionado -¿Cómo que no lo sabes?-

'Estoy bajo mucha presión ¿Qué no lo ves?. ¿Y porque me haces ese tipo de preguntas?'

- ¿Hibiki?-

Él la miró intentando sonreír –S-son muchas cosas y-y… es difícil de explicar. A veces es imposible hablar con ella… siempre está feliz por todo y-y… contigo es mas fácil hablarlo…-

Meia volvió a sonrojarse. A Hibiki estaba causándole gracia. ¿Meia apenada?. No veía la hora de contárselo a los demas, seguro que nadie iba a creérselo.

- Ella debiera de ser como tu…- murmuró sin tener plena conciencia de lo que decía. Luego meneó la cabeza, algo divertido.

'Entonces sería diferente y la Dita que ahora am…no existiría…Todo sería aburrido y la adrenalina de los combates sería extraña. Dita está bien como es, y es por esa razón que siento lo que siento…'

- ¿Deseas que Dita fuera como Meia…?-

El nuevo cuestionamiento interrumpió con sus pensamientos. Ruborizado, la miró captando la tercera persona que detrás de la mujer de cabello verde-agua frente a él, lo veía con enormes ojos azules abiertos y muy brillantes.

¿Desde cuando estaba allí?. ¿Y que era lo que había oído?.

- Di…-

Meia volteó también, todavía sonrojada y al parecer consciente de la poca distancia que la separaba de Hibiki.

Dita los observó a los dos, y tras notar el rubor en los rostros de ambos y lo relativamente cerca que estaban el uno de la otra, se llevó una mano a la boca y entró a sacudir la cabeza mientras retrocedía.

Hibiki dio el primer paso. No… esto no podría estar pasando otra vez…

- Hey!. Espera… N-no es lo que crees!- salió tras la joven pelirroja cuando la alarma de combate resonó sobre su cabeza. El pasillo estaba vacío, ni rastros de a donde se había ido Dita.

Meia se detuvo a su lado todavía apenada.

- Debemos ir a la batalla…-

Hibiki no la miró, entró a caminar hacia el hangar, diciéndose que por primera vez aprovecharía la situación dentro del Vandread azul para aclarar todos esos malentendidos con Dita.

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- ¡Meia!. Esto va mal ¿Qué diablos te pasa?- la voz de Jura se oyó en el Dread plateado. La imagen apareció en la pequeña pantalla.

- Lo siento, Jura. Toma la unidad B de Dread y ataquen al enemigo por el costado-

- ¿Por el costado?. ¡Ellos nos triplican en numero!- Jura acercó su rostro al visor -¿Qué ocupa tu cabeza en estos momentos?-

- Has lo que te digo-

- Pero…-

- Es una orden-

El Dread rojo se perdió de vista junto al otro escuadrón. Los haces de las explosiones era lo único legible a distancia.

La bangata de Hibiki se le puso a la par. Su imagen apareció en la pantalla.

- Creo que por una vez, Jura tenía razón… No va a poder. Es imposible que gane-

- Aún no ha terminado. Dita…- Meia observó el Dread azul que pasó a toda velocidad junto a ellos –Hibiki y tu deben unirse- la sonrisa de satisfacción que cruzó por el rostro del joven no se le pasó por alto. Frunció el ceño. -¿Me has oído?-

Instantáneamente la imagen de la chica pelirroja apareció junto a la de Hibiki.

- Lo siento, líder. Dita no va a unirse con él-

- ¿Qué…?-

- ¿Cómo?-

- Dita no quiere unirse con ese humano nunca mas-

- ¡Pero, idiota!- él la estaba regañando ahora. Abrió enorme sus ojos marrones para que ella pudiera verlo bien –¡Esto no es un juego y lo sabes!-

Dita le sostuvo la vista todo el tiempo. Captó el pequeño rubor que por un momento tiñó las mejillas del chico al notar su intensa mirada, pero no le hizo caso. Se volvió al visor de Meia –Líder y Jura hacen mejor equipo con él que Dita-

- ¡Dita no puedes hacer esto!. ¡Es una orden!- la voz autoritaria sonaba irritada.

- Yo tomaré el lugar de Jura- dicho esto se cortó la comunicación y el Dread azul se dirigió al centro de la batalla.

Hibiki salió tras ella -¡Espera!-

La imagen de la chica pelirroja apareció una vez mas. Hibiki nunca olvidaría la expresión dolida de sus ojos y la línea tensa de sus labios –Déjame en paz- dijo y desapareció.

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Continuará

Nota:

Gracias por los review! n.n

Y por cierto, Dita HABLA en 3ra persona!. No sé como es la versión de Animax, pero la que he visto yo –la japonesa con subtítulos –ella habla así, y uno la puede escuchar en japonés diciendo 'Dita' como primera palabra antes de decir lo que fuera que va a decir después. A veces se hace molesto, pero uno llega a acostumbrarse, y hasta le parece natural. En fin quería aclarar eso debido a los mensajes que me han llegado por dicho tema.

Agradezco a mi hermano y amigos por apoyarme en eso, y asegurarme que Dita SI habla en tercera persona –y que no era ninguna figuración mía...-

Cuidense mucho y gracias por leer este 2do capitulo!

L' Fleur Noir

Aka Sumi chan