Hola a todos! Bueno muchas gracias por leer mi historia y darle una oportunidad, a las personas que dejaron review se los agradezco en el alma y esto lo actualice rápido por ustedes jaja, espero que les guste y dejen mas reviews! A todos los que me siguen muchas gracias, aquí el segundo chap, espero sea de su agrado.
O0O
Esa noche Harry se dirigió a su cuarto dispuesto a relajarse un poco, lo había prometido, pero no dejaba de sentir esas mariposas en la boca del estomago. – No lo puedo hacer… ¿Cómo..?..No soy su tipo- susurro agarrando sus cobijas de color escarlata y mordiéndose su labio inferior.
Aun tenia muchísimas dudas, demasiadas que le hacía sentir nervioso y sin decirle nada aun a sus amigos, sentía que todo a su alrededor se hacía pequeño, se mareo y sin poder contenerse se llevo las manos a sus ensortijados cabellos.
-Mañana será un nuevo día, si, mañana…- susurro mientras cerraba los ojos, obligándose a dormir un poco, al menos tenía que conseguir pegar el ojo durante unos segundos. Su cuerpo aun temblaba sentía como sus rodillas y las puntas de sus pies cosquilleaban, nervioso como hace años no se había sentido.
Mientras el joven se la pasaba peleándose consigo mismo los adultos seguían hablando de la situación que se les presentaba
-Ya dije que de ninguna manera, no permitiré que Harry juegue este juego, de ninguna, soy su padrino y tengo derecho de ver si bienestar y de hacerle feliz, mi deber es protegerlo a el, a su cuerpo , a su alma y corazón, no pienso dejar que nadie, nadie le obligue a entregarse a alguien que no ama y…- antes de que Sirius continuara despotricando su indignación Remus le cubrió la boca con ambas manos – Respira canuto, respira- le dijo sonriéndole a su amigo.
Conocía a la perfección a Sirius y entendía su preocupación pero esta no era su decisión y lo único que podían hacer era apoyar al joven que acababa de marcharse.- Harry quiere intentarlo Sirius, debemos estar con el para cualquier cosa, es lo que un buen padrino haría- dijo el castaño apartando sus manos de los labios de Sirius.
Por unos segundos el canino se quedo en silencio y con lentitud se llevo su mano derecha a sus labios, acariciándolos un poco, se sentía sin lugar a dudas confundido y sabia que Harry no quería hacerlo, el mismo se lo había dicho pero justo ahora que tenia a Remus al lado lo pensó mejor – Pero Harry es virgen, además es con otro hombre y si el tal Malfoy lo lastima- susurro Sirius haciendo que los otros dos hombres bajaran la cabeza.
-Sé lo que estas pensando y te agradezco que hagas esto por Harry pero debes darte cuenta que es nuestra única esperanza, tendríamos a toda una familia de mortifagos de nuestro lado ya que Lucius no sería tan estúpido como para dejar ir a su único heredero- dijo Albus mirándoles con un brillo sincero en sus ojos azules.
-Pienso que debemos dejarle esto a Harry, si él quiere intentarlo entonces que lo haga y nosotros estaremos aquí para lo que necesite, que seguro serán muchas cosas. Ese chico es más nervioso que su padre…- dijo Remus sonriéndole a nadie en especial solo recordando a su amigo de gafas.
Sirius miraba atento a su antiguo camarada, siempre había confiado en el buen juicio de Remus y esta vez no sería la excepción – Esta bien, si tú lo dices Lunático- dijo Sirius poniéndose en pie y tras una reverencia con la cabeza al director de Howarts salió del despecho de este.
-Por eso era esencial que estuvieras aquí, Remus- susurro el director sonriéndole al profesor Lupin -¿ Profesor?- pregunto un poco perdido en esa conversación – Siempre fuiste el único merodeador capaz de calmar a Sirius, creo que de hecho eres el único ser la que de verdad escucha y respeta- dijo el anciano sonriéndole aun mas.
-Sirius está preocupado y tiene toda la razón, no permitiremos que nadie le dañe o le obligue a algo director, ¿Queda claro?- pregunto bastante frio y distante, sus ojos dorados brillando en advertencia – Por supuesto- susurro el anciano cerrando sus cansados ojos y escucho como la puerta de su despacho se abría y volvía a cerrarse, dejándole solo en la habitación.
-Por supuesto que se que no será fácil, pero es lo correcto- dijo cansadamente poniéndose en pie y después de acariciar las plumas rojizas de su fénix se dispuso a ir a la cama e intentar dormir un poco.
Fuera del despacho de Dumbledore, Remus respiro profundamente intentando calmarse un poco, tenía varias opciones, irse del colegio y no meterse, regresar al despacho de Dumbledore o ir tras su amigo, el cual seguro estaría bastante perdido y no pegaría el ojo en toda la noche.
Sin poder contenerse siguió los pasos de su mejor amigo, su olfato más agudo que el de cualquier otro mago le decía el lugar por el que tenía que ir, el camino a seguir para llegar hasta Sirius. Paso corriendo varios pasillos, hacia la entrada para salir a los jardines hasta llegar a la orilla del lago.
Ahí estaba, como antes de que todo lo malo en la vida les sucediera, sentado, con las rodillas cerca del pecho y ambos brazos descansando sobre ellas. El viento de la noche le mecía su cabello y por vez primera Remus le vio tan relajado que decidió dejarlo un rato a solas, dio media vuelta sobre sus talones, decidió a volver dentro del castillo.
-¿Eso es todo?, nada de…Sirius tienes que ser mas cooperativo o…Sirius debes confiar en Dumbledore- grito Sirius sin siquiera girarse haciendo que una sonrisa escapara de los labios del licano – Pensé que estabas ocupado, viendo la nada- grito Remus acercándose lentamente a su amigo hasta ponerse detrás de él.
El ex profesor se acerco hasta pegarle en la espalda con su rodilla – No quiero equivocarme con el, es solo que… Harry es aún muy joven y…- balbució el moreno mientras se apretujaba las manos con nerviosismo – Harry es un joven, tu a su edad ya habías estado con mas mitad de chicas de Howarts, no se trata de su edad, se trata de que es el pequeño hijo de Prongs- susurro el castaño sonriendo.
-Es el hijo de Prongs y es muy joven, yo no era así, me importaba un bledo con quien me metía, me conoces- dijo Sirius revolviéndose el cabello – El sabrá manejarlo, Harry siempre a hecho cosas inesperadas y siempre le han salido bien, tienes que controlarte y guiarlo, ¿recuerdas lo nervioso que estabas por estar con alguien por primera vez?- pregunto Remus con una sonrisa soñadora – Si lo recuerdo por eso lo digo, Harry no puede con ello, es demasiado sensible y tierno …y puro.- volvió a balbucear el ex convicto.
Sin poder decir nada Remus paso sus dedos por aquella cabellera a la cual estaba tan acostumbrado, sonriendo como hace mucho no lo hacía volvió a patear la espalda de su amigo – Venga que es tarde, regresemos al castillo- dijo tomándole de un brazo y jalándolo para ponerlo de pie.
Black a regañadientes comenzó a seguirá su amigo, y al notar la sonrisa que lunático tenia se le contagio, sonriendo como un chiquillo – Jamás pensé que serias un padrino tan adorable- comento Remus soltando una carcajada.
-Ya vez, cuando tengas niños propios nómbrame su padrino- dijo burlón Sirius viendo como su amigo seguía riendo ante sus locas ideas. Entre risas regresaron al castillo y cada uno fue a dormir a su respectiva habitación, esperando lo mejor para el día que seguía.
El sol hizo presencia en el cielo y todos los habitantes del colegio comenzaron a despertarse lentamente. Por vez primera Ron se levanto antes de que su amigo Harry se pusiera en pie – Oye, Harry ya ponte de pie, es hora de ir a desayunar- dijo sonriendo el pelirrojo abriendo las cortinas de su cama.
-venga compañero- dijo quitándole las sabanas dejando el cuerpo acurrucado de Harry a la vista – Si, ya voy Ron- dijo tallándose sus cansados ojos y levantándose con pereza. Casi no había pegado el ojos y se sentía cansado y con dolor de cabeza pero aun así, se levanto y se metió a darse un baño rápido intentando despejarse – Voy bajando, sino no desayunamos- le grito Ron desde el otro lado de la puerta del cuarto de baño.
Sin contestar dejo que el agua caliente calentara su cuerpo, relajando sus músculos –Tranquilízate, solo debes…debes… ah ¡Mierda!- grito cerrando el agua de la regadera y salió al cuarto para alistarse, poniéndose su conjunto del uniforme para ir a las clases.
Mientras caminaba hacia el salón de defensa contra las artes obscuras, entro con paso apresurado y isn que nadie lo notara se sentó al lado de Ron y Hermione – ¡Harry! ¿Dónde te metiste?- pregunto su amiga – Larga historia- dijo simplemente mientras se frotaba los ojos.
-Luces cansado compañero- murmuro el pelirrojo sonriendo – No logre dormir casi nada pero luego hablamos de eso- dijo al ver como entraba en el aula el profesor Lupin, ganándose diferentes exclamaciones de alegría de parte de los leones – Buenas días, es un placer volver a estar con ustedes, seré su profesor de DCAO de este año y espero que todos logremos un buen ambiente. Como saben para mí es muy importante las clases prácticas pero por el momento estudiaremos daremos un repaso de lo que vieron el año pasado y para ello necesito que se pongan en parejas- dijo el profesor.
Enseguida todos los alumnos se levantaron juntándose en parejas – Por hoy yo escogeré sus parejas- al decir eso el profesor todos se detuvieron y protestaron – Venga, solo por ahora, como son de Gryffindor y Slythering quiero que sea un alumno de cada casa por favor.- murmuro ganándose otro quejido grupal.
Y poco a poco comenzó a decir los nombres de una lista. Harry sabía perfectamente que seguía – Potter con Malfoy...- Si, lo sabía. Recogió sus cosas y con pesar se fue a sentar al lado del rubio que no dejaba de jugar con su fleco. –Bien, ahora si, quiero que me hagan una redacción de los temas que vieron el año pasado haciendo énfasis en las técnicas que aprendieron para solucionar cada problema, créanme que para aquellos que deseen convertirse en aurores esta tarea les salvara más adelante.- dijo Remus sonriendo y comenzando a escribir las instrucciones en el pizarrón.
-Bueno… ¿Cómo nos dividimos el trabajo?- pregunto Harry mientras movía su pierna nerviosamente – No lo haremos, el trabajo lo hare yo solo, me niego a trabar contigo Potter- susurro Draco viéndose las uñas. –Es el trabajo de ambos, Malfoy- dijo intentando controlarse.
El rubio no le respondió, tomo su pergamino y su pluma y comenzó a trabajar en el proyecto de clase, Harry odiaba sentirse así, ignorado y con la necesidad de hablar con el muchacho a su lado – Malfoy, déjame ver qué haces, dividamos el trabajo…- le dijo acercándose unos centímetros más a él –¡No te me acerques Potter!- grito de repente poniéndose en pie haciendo que la clase volteara a verlo.
-Pero que rayos te pasa, solo quiero dividir el trabajo- dijo Harry molesto imitando al rubio levantándose – No necesito tu ayuda ni soporto tu presencia, aléjate de una buena vez- dijo Malfoy mirando a Harry con rencor – Yo no tengo la culpa de estar emparejado contigo, Malfoy, ¡Ni quiero tener nada que ver contigo!- grito el moreno, sintiendo como su cuerpo temblaba por el coraje.
-Perfecto, sentimos lo mismo, aléjate de mi, tu olor me provoca nauseas- después de decir eso el príncipe de las serpientes sin tomar sus cosas salió del aula y al pasar al lado de Harry lo aventó contra el escritorio donde estaban trabajando, saliendo como alma que lleva el diablo.
Todos los presentes se miraron y comenzaron a hablar entre ellos acerca del interesante suceso – Chicos, a trabajar- dijo el profesor Lupin acercándose a Harry y tomando su brazo – Tranquilo- susurro intentando darle apoyo – No voy a poder, no le hice nada y el… el…- se cayó con frustración.
Remus le miro con cariño y comprensión – Tranquilo, un paso a la vez- le dijo alejándose de él y volviendo enfrente de la clase – Bien este trabajo les tomara tiempo así que vamos todos a la biblioteca por favor ah, señor Potter- le llamo haciendo que Harry lo volteara a ver.
-Vaya a buscar al señor Malfoy y tráigalo a la biblioteca por favor- dijo sonriéndole para después abandonar el aula ocn la marabunta de alumnos siguiéndolo. – Esto no puede estarme pasando a mi- dijo Harry tomando sus cosas y las de Malfoy,
Harry saco de entre sus cosas un pergamino viejo y gastado – Juros solemnemente que mis intenciones no son buenas- dijo mientras sostenía la varita, haciendo que apareciera poco a poco los trazos del mapa del merodeador. Co agilidad comenzó a buscar la motita con el nombre deseado y le encontró dirigiéndose a las mazmorras.
-Genial- cerró el mapa y salió disparado para encontrar al muchacho rubio que detestaba. Corrió lo más rápido que podía para alcanzarle antes de que llegara a la casa de las serpientes, doblo en los corredores y le vio a lo lejos, acelerando un poco-¡Malfoy!- le grito segundos antes de tomar el extremo de su túnica.
-¿Potter? ¿Qué mierda quieres?- pregunto el rubio soltándose en un ágil movimiento- Tus cosas- susurro el moreno aventándole su mochila que había olvidado en el aula – El profesor Lupin nos espera en la biblioteca- dijo intentando tomar al chico del brazo para jalarlo – Pues ese licántropo se quedara esperando- dijo burlón Draco dando media vuelta para seguir su camino.
-¿Se puede saber cuál es tu maldito problema?- pregunto Harry bastante arto de la actitud del otro muchacho – Digamos que detesto estar al lado de seres como tú, no lo soporto- dijo el rubio mirándole con asco, cosa que enfureció mas a Harry - ¿Es eso? Sigues siendo el mismo maldito infantil e inmaduro de siempre y jamás cambiaras eso- murmuro el ojiverde agarrándolo del cuello de la túnica.
-Y tu siempre serás el jodido defensor de todos, esa actitud es desagradable y mas te vale que me sueltes, Potter- susurro el rubio acercándose peligrosamente al moreno y este sin achicarse le miro levantando un poco el cuello, dándose cuenta que el otro joven había crecido bastante y le sacaba cabeza y media en altura.
Harry no podía dejar de ver los ojos azules del rubio, tanto era ese magnetismo ue por unos segundos olvido el porqué estaba ahí, solo pensaba en lo bello que se había puesto el joven frente a él – ohhh… lo siento Potter, no sabía que también a ti te afectaba- murmuro el rubio con una burlona sonrisa en los labios.
-… ¿Qué…?- balbució Harry con dificultad sintiéndose repentinamente mareado – Ya sabes, mi herencia, no sabía que a ti también te afectaba- dijo Malfoy acercándose aun mas, haciendo que sus narices se rozaran un poco – pensé que tu… no estabas …¿Cómo se dice?... disponible- la voz del rubio cada vez le llegaba mas y mas lejana.
Sentía el corazón latiéndole a toda velocidad en los oídos y podía jurar que el rubio podía escucharlo. Por instinto Harry oculto sus bellos ojos tras sus parpados y dejo escapar un suspiro – atractivo, Potter… pero no lo suficiente…- susurro sobre los labios del moreno, permitiéndole oler su aliento mentolado antes de alejarse, soltándose del agarre del moreno se dirigió hacia la biblioteca – Venga, ¿Que no le urgía al licántropo?- dijo burlón antes de girar completamente, dejando a Harry completamente aturdido.
-Oh dios- dijo con dificultad sintiendo como la cara poco a poco adquiría una tonalidad roja. Avergonzándose por sus propias reacciones y por el golpeteo de su corazón que no dejaba ese ritmo acelerado.
CONTINUARA…
