Waaaa! Notas de autora!

Hola! Aquí voy de nuevo, con otro capítulo!

Aprovecho la ocasión para aclarar algo:

Recién después de publicar el capítulo 1 me di cuenta de que los años en que transcurren este fic y el otro no hacen coincidir la edad de los personajes, pero creo que tranquilamente podemos fingir que esto es un universo aparte y pasar ese detalle por alto (odio matemáticas)

Segundo, me re olvidé de poner la aclaración de los asteriscos:

*Torrance: Es el apellido del tipo que se vuelve loco en "el resplandor", Jack Torrance

** Purpleman: Purple = morado/violeta. Man = hombre. Creo que no necesito más explicación.

ADVERTENCIA! Fnaf no me pertenece (creo que es algo obvio en un lugar donde se publican fanfics!) sólo poseo mis Oc's y la historia.

Capítulo 2: El nuevo ángulo

En el banco del pasillo del hospital, Scott miraba angustiado al piso apoyado en sus manos. A su lado, Charlie observaba el lugar. El silencio se estaba haciendo incómodo.

-y…. te dijo Alex cómo ocurrió todo?- de acuerdo, preguntarle sobre el accidente tal vez no era la mejor forma de animarlo, pero realmente necesitaba salir de ese fucking silencio

- sólo que estaba con sus amigos, jugando a un juego- la voz le salió tan fría que a Charlie le dio escalofríos.

-qué te dijo el doctor?- Scott se volteó a mirarlo con una cara de "me estás fucking jodiendo?"

-acabamos de llegar al hospital. AÚN NO ME HA DICHO NADA- Una pequeña risita nerviosa se le escapó al ojiazul, que miraba cada vez más nervioso al pelimorado

-l-lo olvidé- Scott estaba serio. No, realmente serio. De repente, el alegre y apasionado sujeto que había conocido la noche anterior se había desvanecido, dejando en cambio a un sujeto frío, y tal vez algo..

"psicópata"

"eh?" ese pensamiento flotó limpiamente a la superficie de su mente sin que Charlie supiera de dónde había salido.

"ese tipo no está bien" de nuevo, esas palabras aparecían en su mente. Sin embargo, ese pensamiento no parecía venir de él. Era como si alguien hubiera puesto palabras en su mente.

-tal vez deberíamos salir de aquí un rato- dijo el ojiazul – este lugar está comenzando a alterarme. Scott se volteó a mirarlo por enésima vez con mala cara

-si quieres irte vete- le dijo de forma cortante el pelimorado

"todos se van de todas formas!"

-yo dio porque no sabemos cuánto va a tardar todo esto… y ya se está haciendo tarde.

-si quieres irte, vete –repitió Scott. Una pequeña voz en su cabeza le dijo al ojiazul que Scott no estaba de humor.- yo aún debo esperar a que me den los resultados. No voy a irme de aquí sin saber cómo está mi hijo.

Como si lo hubiera oído, la puerta de la habitación se abrió, y un hombre algo viejo y de bata blanca salió.

-ya hemos terminado los resultados, señor…- el sujeto miró el informe que tenía frente a él – Schmidt

-cómo está?-dijo Scott, apartando bruscamente al ojiazul y mirando al doctor como si él fuera jesus o algo así.

El doctor se acomodó los lentes, evitando la mirada del pelimorado, y puso una mueca de disgusto

-está en coma- soltó crudamente- su cuerpo no tiene demasiados daños, pero la mordida le dañó un poco el cráneo. Por lo demás está bien, sólo hay que esperar hasta que despierte.

"si es que despierta" Scott se volteó bruscamente a Charlie, mirándolo casi con enojo. Pero su enojo se disolvió al ver que su compañero estaba distraído mirando al doctor. De dónde había salido esa voz entonces?

Cuando volvió a mirar al doctor, este le devolvió la mirada, confundido por su reacción.

-Como sea – prosiguió el doctor- no tardará mucho en despertarse.- Dicho esto, el doctor se fue por el pasillo, saludando una enfermera y luego desapareciendo en la esquina.

Scott se quedó mirando la dirección en que se había ido el doctor. En cierta forma, era un alivio saber que su hijo estaba "bien". Aunque podría estar mejor. De eso no había duda.

Una mano en su hombro lo devolvió a la realidad.

-Es muy tarde ahora – Charlie lo miraba con algo de comprensión – desearía quedarme para apoyarte, pero ya casi es mi turno. Debo volver a casa a cambiarme antes de la guardia de esta noche.

-Suerte- "vete de una vez"

El ojiazul le palmoteó el hombro en señal de apoyo, y luego se fue.

"necesito estar a solas con él un rato" pensó el pelimorado para sí mismo, mirando la habitación de su hijo, aún sin atreverse a atravesar la puerta. Principalmente porque no podía, sólo los fantasmas pueden hacer eso.

Con pasos lentos, Scott se acercó a la habitación. No podía evitar la sensación de que si entraba allí vería algo terrible, pero luchó contra esa sensación y abrió la puerta con los ojos cerrados. Su corazón había comenzado a acelerarse. Dentro de él, había algo que le gritaba "corre! No lo veas!" y le hacía sentir una gran adrenalina. Juntó tanto coraje como pudo, y sintió un frio que le recorría la espalda. Abrió los ojos.

En vez de la habitación de hospital, o el hospital en sí donde ellos estaban, sólo había un gran espacio en negro y, en frente de él, iluminado por un foco invisible, estaba la cama de su hijo. Las vendas de su cabeza y los tubos que lo rodeaban se desvanecieron lentamente, al tiempo que detrás de la cama se formaba una silueta.

Se escuchó de repente una risa, grave y malintencionada, que resonó en medio de la negrura. Scott entró en pánico: la figura detrás de su hijo tomó color dorado, y se adelantó a él transformándose en un horrible oso de ojos rojos.

El pelimorado quería correr, tomar a su hijo y salir corriendo de ese lugar infernal tan rápido como pudiera, pero su cuerpo no le respondía. Intentaba moverse, pero era como si sus extremidades se hubieran dormido, o él hubiera olvidado como moverlas.

Fredbear lo miraba desde donde estaba, riéndose de su miedo e impotencia con esa horrible risa grave. El pequeño Mike estaba en el suelo ahora, la cama también se había desvanecido, y debajo de él había un charco de sangre.

Scott sintió una gran presión en la garganta; quería gritar, y no podía, quería correr, y no podía. Quería salvar a su hijo. Y no podía.

Cerró los ojos y sintió gotas saladas saliendo de sus ojos, para resbalar con tranquilidad por sus mejillas. Cuando los volvió a abrir, todo estaba en orden. Mike en su cama, sin sangre, con sus vendas y tubos. El hospital estaba allí de nuevo, al igual que la habitación, y no había rastro alguno de Fredbear.

De repente, una mano lo tomó de su camisa, y el corazón le dio un salto. Al darse vuelta se encontró con un rostro conocido; Alex. Su hijo mayor estaba allí.

-papá, estás bien?- le preguntó preocupado el adolescente- Mike está muy mal para que llores?

-no – Scott exhaló, sacando todo el aire que se le había quedado en el pecho, luego se limpió las lágrimas – está en coma. No tiene demasiados daños, el doctor dijo que sólo es cuestión de esperar. Alex asintió.

Scott notó que tenía los ojos hinchados, como si hubiera estado llorando, o no hubiera dormido bien.

"o las dos"

Alex de repente se apoyó en su pecho.

-lo siento, papá… - Alex dijo con voz ahogada – fue mi culpa

-no muchacho, no fue tu ~~–

-fue mi culpa- repitió el chico – yo lo expuse a que eso pasara, yo lo hice!

-no, esto no fue culpa de nadie- dijo Scott, tratando de creerlo él también.

-n-no lo entiendes, papá! Yo… mis amigos y yo… quisimos jugarle una broma y.. lo llevamos por la fuerza con Fredbear… porque sabíamos que Mike le tenía miedo a llorar! y lo pusimos en su boca, pero entonces… entonces Fredbear falló. FALLÓ. Eso no hubiera pasado si no lo hubiéramos llevado a él por la fuerza. No hubiera pasado!

El pelimorado quedó en shock por la confesión. Eso era algo bastante fuerte. Mucho, en realidad. Un enojo abstracto comenzó a formarse en Scott silenciosamente. Mierda! El mocoso, él…!

"él tuvo la estúpida idea de hacer esto! Él y los idiotas de sus amigos!"

Scott bajó la vista. Miró a su hijo, apoyado en su pecho, y sintió que no le vendría nada mal un chancletazo por idiota. No, un chancletazo era para cuando hacía algo malo en la escuela. Si castigaba a su hijo por eso, debería ser algo mayor, algo que haría que no se olvidara nunca de eso.

"lo haré" pensó Scott "lo haré, mocoso. Voy a encontrar la forma de corregirte"

Levantó su mano, y estuvo dispuesto a darle una buena cachetada, pero su mano no hizo eso, en cambio, parecía querer dirigirlo a otro lugar. Con curiosidad, Scott dejó a su mano tomar el rumbo que quería, sólo para ver qué pasaba.
Su mano, como un cómplice malvado, le alcanzó una herramienta que el doctor había dejado allí, un bisturí, y lo elevó en el aire.

"esto debería ser suficiente"

NO! Una voz interna lo detuvo. Acaso estaba realmente tan enojado por un incidente, que estaba dispuesto a dañar de esa forma a su propio hijo? No, no no no. Con Fredbear había sido suficiente.

Eran aproximadamente las 2:45 de la madrugada. En Fredbear's, la noche estaba transcurriendo absolutamente lenta para Charlie. La última cosa interesante que había ocurrido en la noche había sido un pequeño fallo de Spring Bonnie, quien se activó sólo repentinamente y comenzó a tocar. Casi le dio un infarto a Charlie haciendo eso.

Fredbear, por su parte, seguía causando una gran admiración para el guardia nocturno. A veces, tomaba su linterna y se iba frente al escenario para mirar nuevamente a esa magnífica bestia de metal.

En otro escenario, donde se encontraban Freddy, Chica y Bonnie, de a ratos los mecánicos ojos de los animatrónicos parecía moverse.

Charlie ignoró esto, diciéndose cada vez que era sólo su imaginación, pero daba algo de escalofríos.

Finalmente, cansado de dar vueltas, se fue a su oficina a revisar las cámaras de seguridad, cuando se dio cuenta de que las cámaras grababan todo.

Con curiosidad, acercó más su silla al escritorio. Miró a ambos lados, aunque sabía de antemano que no había nadie, y luego comenzó a ver las cintas. Retrocedió varias horas, y vio con cuidado todas las cámaras que grababan, hasta que encontró lo que buscaba.

En la cámara 8, arrinconado bajo una mesa, Charlie vio a Mike llorando. Esto lo extrañó, ya que desde el principio Scott insistió en que sus hijos adoraban el lugar.
Rodeando la mesa, se acercaron de repente otros cuatro chicos usando máscaras de los animatrónicos. Por lo que Schmidt le había dicho, el de la máscara de zorro debía ser Alex.

Con un movimiento brusco, Alex tomó a su hermano de debajo de la mesa y lo sacó de allí. Pronto, sus amigos lo tomaron de los brazos y piernas restantes, mientras se reían del miedo del menor. Charlie no pudo menos que molestarse con esa idea, él no sabía que haría si viera a su hijo o a su esposa ser acosados de esa manera.

Entonces los chicos tomaron al pequeño y lo llevaron hasta la cámara 2, frente al escenario de Fredbear. El chico comenzó a llorar más fuerte, y a moverse para tratar de liberarse de sus captores frenéticamente. Alex y sus amigos se reían, aún haciendo bromas y dándole algunos golpes "amistosos" al niño, mientras bromeaban entre ellos. Mike trataba de llamar su atención tanto como podía, al límite de su miedo y llanto, prácticamente rogando a su hermano que lo liberara.

Charlie sintió impotencia viendo eso, como cuando vez una novela en la que le hacen algo particularmente cruel al protagonista, y deseaba poder gritar con fuerza "suéltenlo!" a los villanos. Pero no era una novela. En una novela, el protagonista se hubiera liberado.

En contra de su voluntad, el menor fue llevado hasta en frente del animatrónico de oso, quien se encontraba cantando una canción. Esquivando hábilmente sus brazos, Alex se puso delante del robot y, cuando este abrió la boca, simulando estar cantando, metió la cabeza de su hermano en la boca de Fredbear.

Charlie cerró los ojos.

Cuando los abrió, el niño yacía en el piso, víctima de una broma fatal. En ese momento Scott aparecía en escena, y quedaba en shock.

Fue en ese momento que Charlie notó algo que no había notado en el momento en que todo pasó. Scott estaba en shock, sí, pero también estaba furioso.

El ojiazul notó un brillo de odio puro que Scott dirigía al oso, cargado de resentimiento. Una sensación de incomodidad le cosquilleó la espalda al guardia nocturno, en especial al notar que en la parte en que él entraba en escena, parte de ese brillo de enojo y resentimiento también se lo dirigía a él.

Era como si le dijera "maldita perra hipócrita. No hiciste nada. NADA!"

Charlie sacó la grabación, aún profundamente conmocionado por haberlo visto de ese nuevo ángulo.

Revisó las cámaras nuevamente, y pasó a la cámara dos, donde por un momento, y sólo un momento, el guardia hubiera jurado que en la cámara había aparecido las palabras "It wasn't me"
Justo arriba de Fredbear, quien por un momento pareció estar triste.

Waaaaa! Notas de la Autora! Aunque en realidad sólo estoy aquí para responder un review

Elly1234: me alegra que te gustara la idea de cómo surgió el nombre, esa idea la venía pensando de hacía rato y no sabía cómo plasmarla en una charla hasta que me dio el ataque de inspiración. Y sí, puse a Mike, más tarde explicaré por qué.

Por cierto, espero que les haya gustado este capítulo. La verdad es que me quedé un poco corta de ideas, pero creo que me las arreglé lo más decentemente posible.

*Foxy salvaje aparece*

-y cuándo nos vas a dar protagonismo a nosotros?!

-mirá! una roca!

-una roca? DÓNDE?!- la autora sale corriendo

-espero que hayan disfrutado de este capítulo. Sin más, cierro.

Besos, bye!