CAPITULO UNO
Limpió la frente del profesor y volvió a retomar su lectura, quizás así podría relajar su mente después de todo lo que había pasado en los últimos dos días, debía ordenar sus ideas si quería hacer bien el trabajo que Harry le había pedido casi con desesperación. Todavía no podía creer que Snape hubiera hecho todo lo que su amigo le había confesado, así como tampoco podía creer las razones para actuar así. Ellos le debían la vida, aun cuando el creyera que por su culpa, la vida de los padres de Harry se apagara.
La imagen de Snape agonizante en el suelo de la casa de los gritos aún estaba grabada en su retina. El pobre hombre se estaba desangrando frente a ellos y ninguno de los tres estaba haciendo algo para evitarlo; aunque claro, Ron pensaba que era justo dejarlo en ese estado, a fin de cuentas ante todos, Snape era un traidor que había acabado con la vida de Albus Dumbledore solo por contentar a Voldemort. Aquella afirmación estaba completamente alejada de la realidad. Él merecía una segunda oportunidad, o mejor dicho, él merecía la oportunidad de vivir de una vez por todas, su vida, una propia, donde no tuviera que ser un títere a la espera de las órdenes de su maestro. Fue por eso que, al escuchar el canto de Fawkes, no dudó ni un segundo en volver a la casa de los gritos y atender al pobre hombre aun ante las quejas de sus amigos. Las lágrimas del Fénix hicieron gran parte del trabajo, sobretodo contrarrestando el veneno que circulaba por cuerpo, pero fue ella quien limpió la zona y quien lo llevó hasta Madame Pomfrey para que pudiera ayudarlo.
Estuvo con ella mientras estabilizaba al hombre, había perdido bastante sangre, pero al parecer, no era la primera vez que el profesor necesitaba de aquellos tratamientos ya que la enfermera del colegio tenía un gabinete con lo que Hermione pudo identificar como bolsas de sangre. Dos fueron necesarias para estabilizar al hombre antes de administrar cualquier otra poción
-¿Y ahora…?-
-Solo resta esperar señorita Granger, el profesor Snape no…no está en una buena posición-
-Lo sé-Ella había mirado al hombre que ahora descansaba en una camilla, apartado del acontecer de la guerra-Pero nadie merece morir así-
La sanadora le había dado la razón y le aconsejó que volviera al Gran Salón, todavía quedaban algunas pequeñas batallas por librar.
Cuando todo terminó y se enteró los verdaderos hechos, ella se sentía completamente feliz por haber salvado al profesor. Fue entonces que su mejor amigo le pidió la siguiente misión, cuidar de él.
Si bien la guerra había acabado, Snape estaba en una posición peligrosa, aún quedaban mortifagos sueltos y aunque la verdadera lealtad del hombre todavía era un secreto entre los miembros de la Orden del Fénix, no iba a durar por mucho tiempo
-Limpiaré su nombre…no merece que lo llamemos Mortifago, él…él en verdad está arrepentido-
-Como el hermano de Sirius-Dijo Ron-Ambos…en último momento y a escondidas…-Él había tomado su mano y apretado con fuerza, aún estaba afectado por la muerte de Fred, al parecer, necesitaba la sensación de calor de los otros-Y nosotros tratándolo como un vil traidor-
-Necesitamos que lo cuides Hermione, tú fuiste por él, no te importó su lealtad cuestionada, no te importó sus errores del pasado, solo fuiste y lo ayudaste porque sabias que era lo correcto- Le dijo Harry-Por favor…cuídalo-
-Yo…yo…-Sus ojos viajaron hacia la camilla donde estaba Snape y en ese momento lo supo-Lo haré-
Sabía que era un gran desafío, sentía que se lo debía. Comparado con lo que él hizo, cuidar de su salud iba a ser como dar un paseo por un parque.
Aunque, si lo analizaba, ella no era una experta en medimagia, si bien sabía algunas técnicas de primeros auxilios y algunas cosas básicas de cuidado gracias a las revista de salud de sus padres, eso no quería decir que estuviera calificada para cuidar a una persona tan grave como lo era el profesor.
Y sus padres ¡Debía ayudar a buscarlos! Si bien la guerra recién había terminado y aun habían peligros en el exterior, esta vez podía estar confiada en que podría solicitar protección para ellos, pero para eso primero debía averiguar donde se encontraban…si es que aún estaban con vida…
-Suficiente…-Se reprendió-Hermione, un paso a la vez, solo…-
Volvió su vista hasta el profesor y dejó escapar un largo suspiro, en estos momentos, el primer paso era cuidar de él. Además, de sus padres ya se estaba encargando otra persona y él le había jurado que haría todo lo posible por recuperarlos.
Cerca de las ocho de la tarde, un delicioso aroma a carne asada y a puré de papas llegó hasta sus fosas nasales produciendo la queja de su estómago, había estado tan concentrada leyendo y atendiendo al profesor, que se había olvidado de comer lo que le habían dejado en la habitación
-¡HORA DE COMER!-Gritó la mujer desde el primer piso
-Ya voy-Respondió la castaña dejando su libro en la mesa de noche y dándole una última chequeada a Snape
Cuando llegó al comedor, no pudo evitar sonreír al verlo, aunque su sonrisa duró hasta que vio el semblante serio del hombre
-Hermione-
-Hola Remus-Dijo la castaña acercándose a él-¿Todo bien?-
-Eso me gustaría decir…pero el ministerio aún está completamente desorganizado, intenté hacer unas cuantas conexiones pero todas ellas fallaron-Dejó escapar el aire en un largo suspiro y acomodó su cabello en un gesto nervioso-Lo lamento Hermione, aun no puedo comenzar a buscar a tus padres-
-No te preocupes, sé que esto va a tomar tiempo, no te culpes, es normal. La guerra recién terminó y como tal, sé que…hay cosas más importantes que encontrar a mis padres-
Para el ministerio la prioridad número uno era volver a instaurar la seguridad en el mundo mágico, encarcelar a los mortifagos que lograron atrapar y encontrar a los otros que lograron escapar de la batalla. Claramente, destinar fuerzas a encontrar a dos simples muggles no iba a ser categorizado como una urgencia, aun cuando esos muggles fueran los progenitores de una heroína de guerra
-Yo te prometí encontrarlos-
-Y sé que lo harás, pero por favor, no te sobre exijas, casi te perdimos en batalla, deberías estar descansando, no trabajando-
-Te debo la vida Hermione, tú aturdiste a Dolohov y me permitiste a ayudar a Dora-
-Hablando de Tonks ¿Dónde está? Bajé porque ella me dijo que la cena estaba lista-
-Fue a darle de comer a Teddy-Dijo el hombre lobo con una pequeña sonrisa adornando sus labios, su hijo era su más grande orgullo-Si no está ella, me toca a mí cuidarlos a ustedes dos-
-Podrías traer a Teddy-Comentó la castaña sirviendo dos platos bastante llenos-Cuidar a Snape es como cuidar una simple planta muggle, además, ustedes dos deberían aprovechar de estar con su hijo, es un recién nacido-
-Lo sé, pero todos en la Orden están ayudando, no podemos simplemente desligarnos de todo esto. Dora prometió cuidarlos en caso de que algún mortifago logre la manera de encontrar a Snape, solo han pasado dos días y ya han atacado dos de nuestras bases…sabemos que Mundungus fue atrapado por un grupo y que lo más seguro es que haya revelado información antes de que…lo asesinaran-Su rostro se palideció por unos informe sobre su muerte había sido entregado a los integrantes restantes de la Orden, y aunque a la gran mayoría no consideraba a Mundungus un amigo o siquiera una persona grata, su vida había acabado de una forma bastante horripilante-Él sabía más de lo que debía y pagó de la peor forma. No queremos que ninguno de los dos termine así, es por eso que nos ofrecimos, es lo mínimo que podemos hacer-
-Nosotros entenderíamos Remus-Respondió Hermione-Sobre todo yo. Ustedes dos tienen un hijo ahora, él los necesita. En verdad agradezco que se ofrecieran a resguardarnos, pero, si no lo recuerdan, yo también peleé en esa guerra y sobreviví, podría cuidar de Snape y de mí perfectamente-
-Deberias entender, Hermione que ninguno de los dos nos quedaremos que brazos cruzados mientras ustedes ayudan-
-Lo sabemos, son un par de tercos, el uno para el otro-Él hombre sonrió-Pero, hablo en serio, yo podría cuidar de Teddy mientras Tonks vigila que ningún Mortifago se acerque al refugio-
-Se lo diré-Prometió-Pero ahora termina tu cena, se va a enfriar-
-Sí, profesor Lupin-
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Hermione estaba terminando de cambiar la bolsa de suero de Snape tal como la señora Pomfrey le había indicado cuando su mano izquierda se contrajo de forma dolorosa. La puso cerca de su pecho y fue por unas vendas y una poción calmante para tratar su malestar. Maldita sea Bellatrix Lestrange y su mente maniaca por provocarle aquella lesión. La marca que portaba era el menor de los males que le había causado aquella tortura en la mansión Malfoy; la bruja, no contenta con aquello, había cortado algunos tendones y ligamentos con el pretexto de "que unas manos como las suyas no deberían portar jamás una varita". Si no fuera porque Luna y Fleur trataron sus heridas, ella estaba segura que su mano izquierda solo sería una carga.
Si bien su movilidad estaba reducida, aun podía hacer todas sus actividades por sí misma. No es como si se notara, alguien debería estar muy atento a sus movimientos para notar la diferencia, cosa que en esos momentos nadie haría.
Terminó de vendar su mano y empuñó un par de veces para comprobar la situación. Mover los dedos dolía pero era algo que podía soportar
-Hermione-
La castaña se sobresaltó al escuchar su nombre y se volteó a ver a la mujer que en ese momento, se mostraba bastante preocupada
-¿Estas bien?-
-Si, si completamente Tonks-Mintió la joven-Solo…anoche me corté preparando una poción para el profesor y el corte comenzó a sangrar, nada de qué preocuparse-
-¿Segura?-Preguntó la Metamorfomaga acercándose a la chica
-Claro ¿Por qué te mentiría?-Respondió dándole la espalda para ir a buscar un paño húmedo y limpiar la frente del hombre-Más tarde iré por dictamo y comenzaré a hacer la poción para Remus, sé que tiene para este mes, pero sin el profesor Snape…sé que es difícil, pero…-
-Estoy segura de que podrás hacerla, pero tú debes descansar, anoche estuviste hasta tarde ¿No es así? Te escuchamos bajar-
-No podía dormir-Admitió-Fui a prepararme un té y vine a ver si el profesor mostraba algún avance, pero sigue igual-
-Solo ha pasado una semana Hermione, además…aun es de día, los murciélagos despiertan en le noche-
Una pequeña sonrisa se formó en los labios de la joven
-Aun así, me preocupa-
-Si quieres que la princesa despierte, deberías besarlo, príncipe encantador-
-¡TONKS!-Dijo completamente roja ante la broma de la mujer
-No grites, lo vas a despertar y nos va a chupar la sangre, ya debe tener hambre, una semana sin beber-
-Eres irremediable-Aunque necesitaba aquello, necesitaba reírse y distraerse de todos los problemas-¿No deberás estar haciendo guardia?-
-Mis guardias también pueden ser aquí ¿O acaso quieres estar a solas con Snape?-
-Es lo mismo que estar con una planta, es agradable tener con quien hablar-Respondió-Y bien… ¿Cuándo me traerás a Teddy? Sabes que para mí no es una molestia-
-Cuando mi madre decida dejarlo libre-La mujer suspiró-Lo adora, ¿Puedes creer que le ha tejido más de cinco sweater? No son como los de Molly, pero son muy similares, llego a temer por la integridad de mi hijo-
-Es normal, es su primer nieto-Dijo la castaña mientras limpiaba el rostro de Snape y se preparaba para afeitarlo-Mis abuelos eran así conmigo, sobre todo mi abuelo, gracias a él tengo más libros que mis padres-
-Creo que tienes razón-Comentó ayudando a la Gryffindor-Con cuidado, no lo vayas a cortar-
-Suficientes cortes por hoy-Bromeó-Aunque debes estar tranquila, tengo práctica en esto-
-No pienso debatir cuando tienes un arma corto punzante entre manos-La metamorfomaga limpió la barbilla del hombre una vez que la joven pasó la navaja por esta.
Hermione se percató de la mirada curiosa de ella, había algo raro en la forma en la cual observaba al hombre, acaso… ¿Tonks lo estaba mirando con pena?
-Es raro…pensar en todo lo que hizo y que él fuera completamente diferente a lo que muestra-
-¿Qué quieres decir?-Dijo terminando su tarea y acomodando con magia la almohada del hombre
-Bueno, es una idea mía-Comentó-Pero creo que en verdad Snape era así porque nunca se le dio la oportunidad de ser y hacer lo que él quisiera. Hay veces que, después de tanto esperar, cada sueño, cada esperanza, cada anhelo, se transforma en veneno-
Ella nunca había visto a Tonks hablar de esa manera, generalmente la joven mujer era la que alegraba el ambiente, la que bromeaba y que sacaba de quicio a Remus por algunos de sus comentarios "No actos para los chicos" (Remus aun los consideraba unos niños en ciertos aspectos); sabía que era de las aurores con mayor capacidad, profesional y todo, pero aun así, comentarios como ese nunca salían de sus labios
-Espero que, cuando despierte, sepa aprovechar esta oportunidad-Una pequeña sonrisa se formó en sus labios-Quien sabe, quizás hasta podamos ver mini murciélagos en unos años-
-Eso si alguien lo aguanta-Dijo entre risas la castaña
-Bueno, tú lo has aguantado muy bien esta semana-Incordió-Creo que serás la candidata número uno-
-¡TONKS!-
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Se estiró y dejó escapar un suspiro de satisfacción, la poción Matalobos iba muy bien, se había vuelto transparente tal cual lo indicaba el libro y ahora debía volver a revisarla cuando la luna estuviera en la cúspide de la fase creciente, es decir, en una semana más.
Fue a la cocina y se preparó un café, ya iba a amanecer así que no le encontraba sentido a dormir si tomaba en cuenta que hoy vendría Madame Pomfrey y la profesora McGonagall a examinar al profesor, eso significaba para ella, al menos dos horas con la sanadora explicando cada uno de los cuidados que le ha brindado al hombre y por lo menos, una hora con McGonagall y Tonks explicando la situación del refugio…y a eso debería sumarle una media hora más si consideraba la búsqueda de sus padres. Si, definitivamente ese café debía ir y un par de galletas de chocolate para acompañarlo.
Subió hasta la habitación en la cual se encontraba Snape y se sentó al lado de su cama para poder continuar con su lectura, era lo único que podía hacer en esos momentos, Tonks dormía en la recamara de al lado y no quería molestarla, muchos menos a Remus, que se había encerrado en la biblioteca luego de que a la búsqueda se le diera luz verde, estaba emocionado y sumamente metido en aquello, tanto…que solo salió en el momento en el cual Tonks fue a ver a Teddy a la casa de Andromeda.
Ella negó con la cabeza. Si tan solo ambos trajeran a Teddy hasta el refugio todo sería más fácil para ellos.
Un largo suspiro salió de sus labios cuando volvió a concentrarse en la lectura, quizás estaba algo cansada, pero ella no iba a dormir hasta más tarde…quizás podría pedirle a Madame Pomfrey que se quedara cuidando al profesor por unas dos o tres horas…
¿Estaba temblando? No aquello era imposible, Inglaterra no era una zona sísmica, era improbable que algo así pasara y, si así fuese el caso ¿Por qué no sentía el ruido de los objetos al moverse?
-…Ger-Escuchó en un murmullo, una voz suave, pero rasposa-Gran…ger…-
Hermione levantó su cabeza de entre medio de su escondite y pestañó un par de veces antes de fijar sus ojos en el origen del sonido.
Su asombro se plasmó de inmediato en el rostro de la muchacha
-Profesor-Dijo levantándose de su asiento y convocando rápidamente una jarra con agua para darle de beber al hombre-Está…está…despierto-
-Cuer…po-Logró articular el hombre con un hilo de voz-Mi…-
Ella lo hizo callar con una cucharada de agua que el hombre aceptó de mala gana
-No se fuerce, por favor, debo llamar a Madame Pomfrey de inmediato y…-
-No…sien…to…mis pi…er…nas-
HOLA!
PUES…AQUÍ UN POQUITO MÁS DE DESARROLLO DE LA HISTORIA, COMO PARA QUE TENGAN UNA IDEA GENERAL DE QUE SE TRATARÁ, PERO…CON ADVERTENCIA DE QUE TENGOS OTRAS IDEAS QUE MÁS ADELANTE SALDRÁN A LA LUZ COMO CARTA TRAMPA DE YUGI.
Y SI, DEJÉ VIVOS A TONKS Y LUPIN…ES QUE PARFAVAR! SON EL SHIPP CANNON MÁS HERMOSO DE LA LIFE, EL OTP CANNON MAXIMO! NO PUEDO ASIMILAR SU MUERTE :C
Y PUES NADA…MUCHAS GRACIAS POR SUS COMENTARIOS Y BUENA ONDA! ESPERO QUE ESTE CAP SEA DE SU AGRADO Y PERDONEN SI HAY ERRORES DE DEDO XD
UN BESADO BIEN GRANDE CON SABOR A VACACIONES (NO SE ENTUSIASMEN QUE YA NO QUEDA NADA) Y NOS LEEMOS PRONTO (ESPERO)
XERXES ELI
