-Ginny apresurate, el tren se va a marchar sin nosotras.- Hermione que ya había subido su baúl y la jaula de Chroosanks en el tren miraba a su amiga con impaciencia, que abrazaba a Harry como si no pensara soltarlo hasta navidad, el tampoco parecía tener demasiadas intenciones, a si que Hermione que se había despedido de forma fugaz de ron, decidió darle un ultimo casto beso, despedirse de los señores Weasley y subir al tren. Había acudido con sus amigos y la familia del pelirrojo a la estación, y se había despedido de sus padres la noche anterior en su casa, no veía necesario que ellos vieran lo famosa que se había vuelto, pues el echo de ver como el mundo mágico la adoraba, podría hacerles entender como se había arriesgado ella el año anterior, y eso, sospechaba, no les iba a gustar ni un poquito.

-Tener muy buen curso, intentaremos ir a visitaros en alguna ocasión.- Dijo Harry mientras ellas subían al tren.

-Claro McGonagall no nos puede decir que no el castillo esta en pie por que lo salvamos.- Dijo Ron con una sonrisa, como si la idea de poder ir a visitar a su chica y a su hermana le hubiera animado.

-De echo, Ronald, colaboramos en destrozar el castillo, aun así supongo que os dejaran venir.- Bromeó Hermione, y se sentó en el compartimento en el que pasaría el día, con su amiga Ginny y la recién llegada luna, sonriente, seguida por Neville.

-¡Has vuelto!- Saludó el chico con un fuerte abrazo.- Es genial, no es que te imagine de Auror, aunque sin duda serias la mejor- Añadió.- Pero siempre te imagine graduandote en Hogwarts la verdad.

-Yo también Neville, yo también.- Abrazo a sus dos amigos recordando lo valientes que fueron ambos el año anterior y como aun así, estaban allí en el vagón del expreso del colegio con ella, sonriendo, como si fueran adolescentes normales en su ultimo año de colegio, entonces pensó en ello, eran adolescentes en su ultimo año de colegio, sin Voldemort metiendo sus narices, notese la ironía, donde no le llaman, con el muerto, con los mortifagos entre rejas, tendría por fin un año tranquilo en el castillo, sin preocuparse por si iba a sobrevivir para hacer los exámenes. Ese año seria solo una chica normal, con un pasado muy movido.

-Herms nos vamos a graduar juntas ¡Es genial!- Ginny estaba emocionada con que su amiga volviera al castillo, y con que esta vez fuera solo para ella, no le gustaba la idea de que Harry fuera a estar lejos de ella, pero con el trió de oro separado a ella le quedaba Herms libre para fiestas de pijama y charlas de chicas.

El viaje se pasó rápido. La señora del carrito se negó a cobrar los dulces del vagón de salvadores, como ella y todo el tren les llamaba, a fin de cuentas Hermione era componente del trió mas famoso de Inglaterra, Neville había matado al ultimo Horroclux, Ginny era la prometida de Harry, el elegido, y Luna luchó con valentía y honor, a si que aunque Hermione insistió la señora casi le mete las ranas de chocolate en la boca ella misma, insistiendo que era lo mínimo que podía hacer, ella, por esos jóvenes tan valientes.

-Los profesores podrían considerar aprobarnos este año, como recompensa por ser valientes y honorables.- Bromeó Ginny mientras mordía la pata de su rana y evitar el salto., y aunque todos, excepto Hermione, pensaron que era una idea genial, todos coincidieron en que no iba a pasar.

-Voy a dar una vuelta por el tren y a estirar las piernas.- Dijo Hermione cuando ya empezaba a oscurecer, ya hiba vestida con la tunica de grifindor, y rezaba por que el viaje acabara pronto y respirar aire puro, de finales de verano en escocia.

Cuando llego al final del tren vio un vagón vació salvo por una exepcion: Draco Malfoy se encontraba solo, con un grueso libro negro entre las manos, y aunque Hermione sabia que el chico debía de leer y estudiar, por que siempre sacaba buenas notas, ella solía verle rodeado de sus amigotes, o de algún alma cruel de la casa de la serpiente, nunca solo y leyendo, supuso que era en parte, por que los Slitheryn que habían luchado junto al resto del colegio, no querían tener nada que ver, con alguien que se había mostrado tan ambiguo, con razón o sin ella, hasta el ultimo momento, y los que lucharon del lado de la oscuridad, no volvían ese ultimo año, por lo que Draco estaba en tierra de nadie, y aunque nunca fueron amigos, aunque si que fueron enemigos y aunque Ronald la mataría si se enterase, sintió un pinchazo, que describió como pena, por ese joven rubio sentado solo leyendo un libro negro

Hasta aqui hoy, es jueves estoy liada con la universidad y no me queda mucho tiempo, pero quiero acabar la historia y poder leerla cada vez que me apetezca leer la historia que a mi me abria gustado, con el sexy draco y hermione juntos.

Un besazo a los que estais por hay.

Joana