Hola a todos, ¿Cómo están?, espero que estén bien, antes que nada una enorme disculpa por la enorme tardanza en publicar el segundo capítulo de Blood Soul, pero como estoy ya en universidad y el tiempo que me dan es muy poco esa es la razón de porque no he actualizado, pero eso sí, ya he adelantado bastante el capítulo 3 , así que para la siguiente semana sin falta tendrán capitulo nuevo como se debe, actualizare por semana, lo juro x3, espero les guste mucho la introducción del capítulo 2, no soy buena en frases o creación de frases pero cuando me esfuerzo este da sus frutos. Por cierto voy publicar un One Shot, el cual tiene una trama distinta y no tiene que ver con Blood Soul, si no con Senki Zesshou Symphogear, espero que vayan y lo lean y dejen sus comentarios, además me he creado una página de Facebook para que vean actualizaciones, entre otras cosas respecto a mi como escritora y sobre todo historias que publicare en Fanfiction, el nombre de la página es NanaharaSaya16.
Sin mas preámbulos disfruten el capitulo y dejen comentarios, en verdad son importantes y hermosos x3.
"Solas agus blàths. Dorchadas agus fuachd, toileachas agus fois.
Rud a tha nas miosa na bàs. Rud eile nas co-chòrdail na
a 'bheatha Measgaichte, air a sgaoileadh. An latha an-diugh agus an àm a dh'fhalbh.
Aonadh Cumha gàire. Thòisich an tuiteam "
*traducción al final del capitulo*
Capítulo 2.- ¿POR QUÉ?
Nadeshiko había estado tres días atrapada en aquella cueva sin nada que comer o beber, sus bracitos, piernas, manos y deditos estaban llenos de heridas las cuales aún estaban frescas se había quedado sin las uñas de sus deditos, durante esos tres días había hecho de muchas maneras para salir de aquella cueva a como dé lugar había intentado mover la roca una y otra vez pero en el proceso se había lastimado en gran parte sus piecitos y manos al forzarlas en gran medida por el sobre esfuerzo, había también incluso escarbado en la tierra para crear un túnel pero eso fue imposible ya que se había quedado sin uñas y las yemas de sus dedos ahora estaban desgarradas totalmente, la pobre niña ahora solo lloraba y se abrazaba a si misma mientras la sangre de sus heridas ahora fluía con menos intensidad que antes su collar el que ahora estaba lleno de tierra y del cual se había roto la cadena en una de sus tantas caídas estaba aún lado de ella y también de aquella cúpula de donde había salido tres días antes, el sonido de su estómago pidiendo comida la hacía sentirse mucho más mal que antes al ver la impotencia que tenía al no poder a hacer nada bien, se sentía una inútil una buena para nada, por su culpa sus padres habían muerto incluso su querido y amado abuelito Hades, aunque ella sentía que no era así algo en su corazón le decía que su abuelo seguía con vida y que tal vez ahora mismo desde donde el estuviera la estaba buscando usando todos sus medios o eso ella quería creer ella en verdad quería ir con su abuelito hades, con sus tíos, con su hermana con sus amigos en el inframundo y si fuera posible ver a sus padres convertidos en almas.
Una vez su abuelito Hades le dijo que las almas de las buenas personas que siempre fueron justas en todo en el sentido de la palabra así como también fueron puras de corazón y de alma van a los campos Elíseos el mundo donde los justos y buenos van donde siempre tienen lo que ellos quieren, solo hay bondad y pureza en ese lugar nadie sufría todo eran felices jugando y viviendo algo que nunca pensaron experimentar, tal vez sus padres estaban ahí, tal vez…ojala en verdad estuvieran ahí.
La pequeña Nadeshiko se abrazó a si misma mientras lloraba y agarraba con su mano izquierda el collar y lo abrazo consigo misma mientras pensaba en su familia la cual había perdido por completo aquel día, el mismo día su cumpleaños, ella alzo su mano derecha y miro la hermosa pulsera de flores que le dio su tío Minos y que hacia juego con su collar ella no pudo evitar gritar en tristeza y dolor al no poder hacer nada que estuviera a su alcance además ella no era como sus tíos, como sus padres o como su abuelito, ella era débil y por eso sus padres murieron por su culpa y también por ese hombre que se auto nombro su abuelo a pesar de que nunca lo fue y nunca lo será, jamás, prefería estar muerta antes de llamarlo abuelo, lo prefería mil veces, además con su muerte ella podía volver a ver sus queridos padres en los campos Elíseos, la muerte no sería tan malo….y puede que mientras siga de estar forma ella lograra encontrarla muy pronto
"No puedes morir"
Nadeshiko se asustó mucho y se sentó como pudo todo su cuerpo le dolía un montón ella mira a todos lados la cueva estaba más oscura que antes y la voz que de pronto surgió le produjo un profundo y terrible pánico a la pobre niña que lloraba y temblaba de miedo y miraba con sus ojitos azul rey a todos lados, pero solo alcanzaba a ver la punta de su nariz, movía sus ojitos de un lado al otro pero no veía nada o escuchaba algo que no fuera su agitada respiración del pánico y el miedo que surgió en ella.
En eso ella sintió como la tierra comenzó a agitarse más y más, miro a todos lados aterrada, estaba ocurriendo un temblor o eso ella creía, como pudo se paró pero cayó por el cansancio, ella abrazo su collar y se refugió detrás de la cúpula con sus ojitos llenos de miedo y nerviosismo ella miro hacia la entrada bloqueada por una gran roca, y esta empezó a moverse, estaba siendo movida desde afuera poco a poco, lo que le debería alegrarle que alguien vino a salvarla le dejo una horrible y terrible sensación no era sensación de alivio al ver que habían venido sino que esa sensación de horror era por eso
-¿Cómo supieron que estaba una niña como yo aquí?-se pregunta ella misma mientras ve como la piedra está a punto de dejar descubierto todo, dentro de poco sea la persona quien este haya del otro lado entraría y eso no era la peor….-hay más personas y armadas
Nadeshiko tembló y tembló más aquella sensación era reconocible para ella en todos los sentidos, pero más en el malo, aquella sensación fue la misma que sintió cuando ella y sus padres fueron atacados en su casa del bosque el día de su cumpleaños, el día que le arrebataron todo lo que ella amaba y apreciaba con todo su corazoncito, eran ellos y dirigidos por él, la persona que había matado y destruido su vida en cuestión de minutos, aquel que se auto nombro su abuelo.
Sin previo aviso la gran roca fue destruida con una fuerza descomunal, una gran polvareda inundo la gran cueva, varias pedazos de la gran roca volaron hacia ella, Nadeshiko recibió varios golpes de los grandes pedazos de rocas, escupió sangre de su boca y después dio un grito ensordecedor un de los pedazos se había caído sobre su pierna izquierda aplastándola es imposibilitándole escapar, Nadeshiko desesperada y asustada jalo su pierna izquierda con fuerza mientras lloraba por el inmenso dolor que sentía por su pierna aplastada incluso podía decir que se había perdió su pie ya que cuando el humo se dispersó lo que vio bajo la roca que aplasto su pierna, solo había un gran cumulo de carne molina y una gran cantidad de sangre corriendo sobre el piso de tierra , hasta formar un lago, Nadeshiko comenzó a desesperarse al ver la gran cantidad de sangre además el dolor sobre su cuerpo se incrementó de tal forma que solo apenas podía escuchar el sonido de los latidos de su propio corazón, hasta ese momento ella solo escucho eso hasta toparse con la cruda y cruel realidad en la que en ese momento se encontraba.
El rugido de una poderosa bestia inundo el lugar, Nadeshiko se asustó mucho más, sentía sus manos totalmente frías y estaba temblando de miedo y agonía, en medio de lo que quedaba de humo en la entrada de la cueva la cual había estado bloqueada por la roca se podía ver unos terribles y sedientos ojos rojos de sangre, los ojos de aquel poderoso dragón con el cual aquel hombre que le quito a su querido padre y madre estaba ahí presente ante ella con su aura sombría que calaba hasta los huesos, el ambiente se volvió más tétrico las sombras de la oscuridad que antes había presenciado en los últimos días que había estado en la cueva ahora parecían manos que se formaban de formas indescriptibles, eran deformes, los dedos parecían estar alargados y filosos como uñas de halcón, parecía que también sangre fresca y carne recién rasgada de sus víctimas cayera de sus largos y feos dedos, aquellas manos se iban acercando a ella para tomarla y llevarla lejos, Nadeshiko negó con su cabeza lentamente para después moverla sin parar de derecha a izquierda mientras se agarraba la cabeza y casi se arrancaba sus hermoso y lacio pelo.
-¡NO!-grito Nadeshiko con todas sus fuerzas mientras sus ojos se nublaban y caía en el suelo sin energía podía escuchar a lo lejos como varias personas entraban a la cueva apuradas y una poderosa voz mandaba aquellas personas como si de perros se tratasen casi con crueldad y discriminación, pudo sentir como le quitaban la roca que había destrozado por completo su pierna izquierda, como si de puré de papas se tratase además podía escuchar como su sangre parecía pegamento cuando aquella gran roca había sido quitada de su pierna, después sintió un hondo y poderoso frio, provenía de aquel hombre, aquel que le quito a sus padres y puede que incluso a su abuelito y sus demás familiares de la peor forma, baja torturas indescriptibles, inimaginables que incluso el hombre podía decir que eran dadas por dios, pero eso no era así, un dios castigaba a los humanos de otra forma que no fuera la muerte, aquello era algo que su propio abuelito le había dicho, la forma en que un dios podía castigar a un humano era sumergirlo en su propia oscuridad hasta que nada de lo que fue quedara, que su humanidad se fuera para siempre y nunca regresara, con aquel pensamiento Nadeshiko alzo su borrosa vista hacia aquel hombre que la miraba como si fuera lo mas repugnante del mundo, sus ojos rojos la penetraban en lo mas recóndito de su pequeño cuerpo hasta su alma que se haya muy oculta del miedo que ese hombre le producía con solo verla, aquello era un mal augurio el cual apenas comenzaba para ella, su vista nublada empezó a ser mucho mas nublada hasta caer en la oscuridad del sueño.
…
La tormenta que caía en ese momento no era de buen presagio para Ryujin, mientras más avanzaba a gran velocidad hacia aquel lugar, sagrado, el lugar del sueño de la longevidad, algo en su corazón le decía que ya era algo tarde, ya que a lo lejos pudo escuchar varios sonidos de armas de fuego y el rugido de una poderosa bestia que antes había considerado su mejor amigo y ahora solo era un arma que solo mata y mutila a quienes su portador desea u ordena con el fuego más infernal de su alma.
La gran cantidad de naturaleza del lugar era un triste pero a la vez un hermoso recuerdo de lo que una vez fue aquel hermoso reino en el cual una vez habito junto a su esposa, la cual ahora estaba en un lugar mejor pero que a la vez había dejado su legado en su hija y en todo sus descendientes, lo cual los dos últimos descendientes nunca supieron , su nieta, Saya tuvo un terrible destino en base a eso le toco vivir un tormento en todos sus años de vida sin conocer el verdadero lugar que le correspondía pero también su verdadera razón de vivir a parte de proteger a los humanos de aquellos seres que a los humanos tanto temían sin saber que sus mismos antepasados fueron los causantes de esa terrible tragedia, aquellos seres, los antiguos, Furukimonos o Elder Brain, fueron una vez humanos, aquello era obra de una terrible maldición una misma que su esposa cerro a costa de que el sello mismo fuera consumiendo su vida hasta quitarle su don de la longevidad y dejarle con su pequeña hija. Mientras recordaba su doloroso pasado y la perdida de sus seres queridos, grandes rocas con antiguas letras escritas aparecieron ante sus ojos, aquellos pilares reunidos era la clara señal que había llegado al santuario donde se tenía el sueño de la longevidad, solo descendientes de la familia real podían tener acceso, aun no entendía como alguien como Kimihiro Watanuki logro entrar a este lugar, varias ideas cruzaron su cabeza y una de ellas era que el tal vez obtuvo alguna de las reliquias, si fue una de las reliquias que se comparan al Gungnir entonces ahora sabía que las reliquias aún seguían existiendo en su totalidad exacta era hora de poner en marcha su plan antes de que todo terminara.
Grandes caminos rocosos se interpusieron en su camino, al ver más detenidamente el lugar, era claro que en ese lugar, había estado alguien y había destruido todo a su paso, las piedras sagradas así como los árboles que habían servido como campo protector de aquel lugar sagrado de su clan, ahora estaban totalmente destruidos, el humo que estaba en el aire era producto del fuego recién extinguido por la fuerte lluvia que en esos momento caía como si de una cascada, la más grande del mundo se tratase , en su camino incluso se encontró con pequeños animalitos muertos y no solo eso le sorprendido pensaba que estos habrían muerto de la intoxicación del humo pero por lo que veía no era así, todos los cuerpos de animalitos que estaban por aquel pedregoso camino estaban totalmente torturados, había sangre de la tortura, armas pequeñas, las parte mutiladas de los animales estaban en todo el camino, incluso algunas estaban colgadas como si de adornos se tratasen, la sangre escurría convirtiendo el agua cristalina de la lluvia en una cascada, el retomo su camino hacia la entrada del lugar donde se tomaba el sueño de la longevidad pero, el solo ver a los animalitos, conejos, zorros, aves, sapos totalmente torturados que solo en humanos hicieron en la era medieval o incluso mucho antes que eso, mientras más avanzaba las atrocidades eran peores, incluso habían matado a los caballos que habían tratado de proteger el lugar con sus vidas, los perros también y las águilas las cabezas de todos los animales estaban clavadas en estacas y colocadas a lo largo de todo lo que restaba del camino como trofeos de guerra, cuando bajo su mirada lo que parecían piedras manchadas en sangre eran en realidad ojos de los mismo animales aun con parte del cerebro y también parte de la piel del mismo animalito, uno de ellos aun reaccionaba el cual miraba a todos lados totalmente asustado, la sensación de la muerte y el miedo llego hasta lo más profundo de Ryujin, era claro que la aura de ese lugar había sido manchada por la crueldad extrema, y no contento con eso pudo llevarse a lo que buscaba.
Queriendo que eso no haya pasado el comenzó a correr de nuevo a través de los grandes portales de rocas que se alzaban hasta el lugar donde se llevaba a cabo el sueño de la longevidad como el Chōju no tera (templo de la longevidad), mientras más avanzaba con sus presurosos pasos un terrible escalofrío sobre su espina dorsal le decía que ya era demasiado tarde y que con lo que se encontraría no sería nada placentero cuando llego al arco principal de donde se alzaba el que una vez fue el Chōju no tera que en su antigüedad desde grandes distancias podía percibirse su gran majestuosidad y poder que este lugar tenia a pesar de no ser un ser vivo como los demás, ahora solo era un recuerdo del pasado distante que jamás volvería pero…era algo en lo que uno debía apoyarse para ver el presente, cuando piso el último escalón sus miedos se hicieron más latentes que antes la gran roca que debía estar cubriendo la entrada del templo ya no estaba, la gran roca estaba hecha añicos los pedazos de rocas que representaron una vez la última protección de la entrada de aquel templo tenían manchas de sangre, así como también pedazos de carne aun fresca y que palpitaban las venas parecían fruncidas y tensas aun cuando sus portadores que ahora estaban mutilados alrededor de lo que quedaba de la roca estaban muertos aquellos pedazos de carne viva aún seguían latiendo pero el sabía que no sería por mucho pero lo que el mas deseaba era que esos pedazos de carne no fuera de la persona que él estaba buscando con tanta desesperación y angustia, trago muchas veces saliva antes de atreverse a dar otro paso, ahora ni el frio mismo de la lluvia que ahora caía mucho más fuerte llevándose consigo las partes mutiladas, la carne aún viva y latente y borrando la sangre fresca le afectaba en lo más mínimo aquella sensación de miedo, tristeza, ansiedad y suspenso que ahora sentía la había sentido mucho tiempo atrás hace años pasados.
El movió su cabeza de lado a lado, frunció su ceño y comenzó a caminar sobre el pedregoso piso del lugar, las rocas que una vez conformaron aquella roca gigante comenzaron a ser arrastradas por la fuerza de los lagos que se habían formado por la lluvia torrencial que ahora caía, al llegar hasta la entrada su color de piel que antes era pálida ahora se volvió más con lo que vio, no solo parte de adentro del templo estaba hecho un desastre sino que también había sangre ya cuajada en detrás de la copula donde debía estar su bisnieta, con el alma en el cuello, corrió y miro todo el interior del templo esperando encontrar a su bisnieta pero lo único que encontró fue carne y sangre cuajada detrás de la copula vacía, Ryujin sin poder creerlo frunció aún más el ceño y apretó su mandíbula en furia apretó con fuerza sus puños hechos puños provocando heridas en las palmas de sus manos pero su furia era tal que el dolor de aquellas simples e insignificantes heridas significaban el verdadero dolor que sentía ahora, ni la rabia podía ser representada por aquella heridas que se había hecho con la fuerza de sus manos, aun con su furia y poder latente tan peligroso, clavo mucho más sus uñas sobre las palmas de sus manos arrancándose piel y sus músculos debajo de su propia piel, deshaciendo sus puños agarra su cabeza con ambas manos y emitió un fuerte y gran alarido de dolor para después venir un poderoso grito de dolor y desesperación al haber llegado tarde pero sobre todo grito el nombre de su peor enemigo, la desgracia de porque todo esto estaba pasando
-¡NOBUNAGA!-grito Ryujin con furia y rencor que incluso el mismo templo amenazo con caerse
Ryujin respiro con agitación al haber gritado el nombre de su maldito y desgraciado enemigo de todos los tiempos, sino fuera por el su hija, su amada hija aun estaría viva y no solo eso nada de lo que estaba pasando con la raza humana y los dioses estuviera pasando, pero también lo culpaba de algo más, un brillo extraño viniendo debajo de una gran roca la cual tenía no solo sangre pegada sino también carne con músculos que la latían como si apenas se hubieran despegado de alguna parte del cuerpo de alguien, también aparte de la sangre estaba la parte de un hueso de pie pegado sobre aquel pequeño cúmulo de carne palpitante en la roca, pero no solo aquello le causo impresión sino al ver aquella joya al reconocerla se lanzó sobre ella quedo de rodillas en la tierra sin importar que algunas piedras filosas en el suelo se le clavaran, cuando tomo aquella joya la cual era de color azul como el cielo nocturno claro además el cual incluso a pesar de la gran oscuridad que había podía ver la luz del universo mismo en su interior y el poder del mismo objeto podía sentir como el mismo objeto le decía que había pasado con solo su palpitar cuando lo alzo por medio de la cadena que este tenía pudo ver la media luna que tenía como adorno adicional
-Gungnir.-dice Ryujin al ver la tercera reliquia
Al decir su nombre la joya brillo en todo su esplendor e ilumino en un parpadeo aquel templo en ruinas, el polvo se elevó en los aires húmedos de la noche, Ryujin se puso de pie con la reliquia en mano y salió del templo con el corazón destruido, con sed de venganza pero muy dentro de un poco de esperanza, al salir del templo vio que la misma lluvia sobre aquel lugar se detuvo podía ver las gotas de lluvia detenidas en el tiempo mientras el polvo se elevaba y giraba en una sola dirección pero viniendo de un camino totalmente diferente, el remolina de tierra formo la representación de una galaxia frente a sus ojos la tierra se transformó en polvo de estrellas el cual brillaba bajo aquel tormentoso momento como si fuera un pequeño halo de esperanza para el así como también la clara señal de que ya había empezado a emerger lo que él había querido evitar ahora ya todo estaba perdido, solo quedaban varias cosas por hacer.
Alzo su vista el cielo el cual ahora se estaba formando en un tornado en los mismos cielos, la luz de la luna parecía atravesarlos pero la luz blanca de la luna era ahora de un color negro más negro que la misma noche y con lamentos estos venían, en eso un rayo cayó en la zona donde él estaba, la tierra se partió en miles de pedazos , en rocas grandes lanzadas con fuerzas a todos lados, la lluvia que había quedado detenida como el tiempo mismo volvió a caer pero esta vez como si se tratara de agua cayéndose de un vaso por despistes, Ryujin frunció el ceño ante lo que estaba pasando ante sus ojos, guardo la reliquia del Gungnir en el bolso de su camisa que estaba ubicado en su corazón, el polvo por la caída y la destrucción del suelo a unos cuantos pasos de él, empezó a hacerse mucho más visible, sus ojos rojos se enfocaron en solo aquel punto y lo que vio fue un gran y deforme brazo de una bestia y el gruñido ensordecedor de varias más , el suelo, el viento, el agua y el cielo mismo temblaron por el poderoso rugido de las bestias .
Látigos con espinas enroscadas, con sangre y sangre clavadas en sus espinas , algunas caían como si de agua se tratasen el olor a carne podrida llego a sus fosas nasales como un recordatorio más de lo que tenía que hacer la furia y el dolor se apoderaron de él hasta le medula, su ceño se frunció más y sus ojos de color rojo como la sangre misma brillaron en aquel sombrío y oscuro ambiente, el viento mismo se había detenido, el sonido de los latidos de su corazón no lo escuchaba, la furia y el dolor no lo dejaban, su mano derecha tomo la empuñadora de su espada y corto aquellos látigos que lo habían atravesado en ambos de sus hombros, sintió el cálido liquido de su sangre recorrer ambos de sus brazos hasta caer al suelo destruido y que ahora volvía a estar manchado de sangre nuevamente pero para el esto era solo el comienzo de la sangre que tenía que derramar no solo la suya sino también la de más personas, los humanos que tanto había protegido y querido ahora solo eran seres inmundos, seres que le arrebataron lo que más quería y ahora el turno de que todo se invirtiera, mas y más rugidos de bestias en diferentes lugares lo alertaron eran demasiados, una sonrisa siniestra cruzo su rostro mientras miraba a las que tenía en frente
-Aniquilar.-dijo Ryujin y el sonido de espada cortando sangre y bestias rugir junto al brillo de un poderoso poder, se manifestó en ese lugar, junto también a la sangre derramada de él que ahora comenzaría con los demás
…..
-"Frio"…
Fue lo primero que pensó Nadeshiko al volver a recuperar la conciencia, al igual que cuando despertó en aquella cueva en la cual paso un poco de tiempo hasta que ese hombre, el hombre bestia llego por ella, poco a poco ella abrió sus ojitos, sus hermosos ojos azules como el cielo nocturno se abrieron de golpe al ver donde estaba ahora, el piso, las paredes, la puerta incluso el techo eran de metal duro y parecía irrompible, la pequeña Nadeshiko se sentó de golpe pero se arrepintió de haber hecho eso de repente, un dolor agudo y punzante viniendo desde su pie izquierdo la hizo gritar en sufrimiento y agonía haciendo la caer de nuevo al duro y frio piso de metal frente a ella, la pequeña Nadeshiko se retorció como gusano en el suelo, su rostro se llenó de nuevo de lágrimas las cuales cuando se fueron a su boca eran amargas y saladas que le provocaron asco y ganas de vomitar, con una de sus manos agarro su estómago y se dio pequeños masajes para impedir que ella misma vomitara en ese lugar y con su otra mano libre se tomó su pierna izquierda y toco su pie el cual debía no estar ahí completo, el terror y el frio del mismo la hicieron orinarse ahí mismo, olvidándose del mareo ella alzo su vista y vio con horror su pie el cual no solo no estaba ahí sino que estaba encadenado del hueso roto la sangre estaba aún escurriendo y daba la sensación de que no se iba detener por nada, los colores se le bajaron a lo más pálido parecía un fantasma, al ver como su el hueso de su pie estaba encadenado a la pared de hierro así como también su propia sangre aún seguía fluyendo como rio en cause le provoco la peor las visiones, sus músculos parecían que estaban vivos porque latían como su mismo corazón en aceleramiento y con ello mucha más sangre salía para traumatizarla mucho más que antes, aquello era una visión de horror incluso sus músculos visibles arrojaron sangre hacia su rostro y las venas parecías gusanos que se movían con asquerosidad sobre su destrozada pierna y perdido pie, Nadeshiko tomo su cabeza con ambas de sus manos, ella negó con su cabeza de un lado al otro mientras más lagrimas salían cerro sus ojos dejo caer su cabeza mientras apretaba el agarre de su cabeza con sus propias manos
-¡AAAHHH!-Nadeshiko grito con todas sus fuerza, su grito era de agonía y de terror mismo, de sus ojos lagrimas y mas lagrimas salían y de su boca la salía caía con ella…-¡SAQUENME!, ¡SUELTENME POR FAVOR!, ¡MAMÁ, PAPÁ!, ¡ABUELITO HADES!, ¡NEE-SAN!, ¡TIO MINOS, TIO RADAMANTHYS, TIO AICOS!, ¡POR FAVOR!, ¡NOOOO!
Sus gritos eran desgarradores podía incluso decir que ella misma se lastimaba cuando mas era fuerte su grito, retumbaba en las paredes de metal provocando un eco de sus gritos horrible, no parecían los gritos de una niña agonizando sino los de un animal o varios juntos provocando un agudo y chirriante grito el cual lo logro provocar que sus oídos comenzaran a sangrar el dolor se incrementó, la sangre cálida saliendo de sus oídos hizo que temblara pero también que el miedo creciera en su interior, sintió como su cuerpo se puso más pálido, sus fuerzas la abandonaron y ella cayo al frio duro piso de metal, su cuerpecito débil, lastimado y cansado al caer de forma tan brusca como lo hizo, provoco un más dolor que antes, ahora el dolor no solo era de su cuerpo interno o externamente, era el dolor de su alma, la cual se estaba cayendo a pedazos al saber que estaba sola en ese lugar, había gritado y llorado por mucho tiempo, incluso había golpeado el suelo de hierro con sus propias manos, ella sintió no solo sangre cuando su rostro y todo su cuerpo cayo contra el suelo de metal, sino también sino también como algo viscoso casi como si fuera la parte de algo, ella con una de sus temblorosas manos tomo lo que estaba bajo ella en el charco en el cual había caído, el miedo se incrementó de nuevo las ansias de salir de ahí solo se incrementaron aún más que antes.
Al ver su mano frente a sus ojos sosteniendo aquello que había sentido bajo ella con el charco de su misma sangre, sintió aunque no fuera posible o si fuera posible que la sangre salía de todo su cuerpo hasta dejarlo completamente vacío, como si de una cascara de algún tipo de vegetal se tratase o incluso fruta o cascaron de huevo, ella volteo su mano temblorosa hasta comenzar a ver sus dedos escurriendo de sangre la cual caía gota por gota, como si de lluvia se tratase, sus ojos se contrajeron en terror y angustia nuevamente al ver que lo que sostenía con su propia mano eran nada más y nada menos que una parte de su cuerpo era, carne de su carne, era un pedazo de su talón de su pie encadenado
-¡AH!-el grito de Nadeshiko se volvió a oír esta vez mucho mas fuerte que antes logrando que una de las paredes de metal lograra hacerse una grieta aunque fue minúscula si que Nadeshiko se diera cuenta de eso había ocurrido, el poder de Nadeshiko era inmenso y poderoso mas que el de su misma madre o padre, no solo porque era la reencarnación de Fine hija de dos de los principales dioses de la cultura griega sino porque era la ultima descendiente y la única que había nacido con el poder mas grande que sus antecesoras ella no sabia de la magnitud de su poder, ni nadie mas, ni siquiera el mismo Rey del Inframundo
Nadeshiko volvió a golpear el suelo de metal con fuerza una y otra vez mientras llora en angustia, agonía y terror ante sus propios ojos llenos de lágrimas y con una expresión de terror absoluta veía como la sangre de sus manos pegando contra el firme suelo salpicaba como si de agua misma se tratase, con cada golpe hacia que su nerviosismo y temor creciera aún más que antes, sintió como también entre sus piernas algo cálido salía, la vergüenza la carcomió por dentro ella se había orinado y mucho, el terror en ella había sido demasiado grande, Nadeshiko siguió golpeando el suelo mientras seguía llorando con terror y vergüenza juntas, siguió golpeando el suelo una y otra vez, no paro ni cuando su piel quedo aún más desgarrada que antes, no paro ni cuando orino aún más que antes, o cuando se quedó sin voz por tanto gritar o llorar, ni cuando sus lágrimas se acabaron hasta la última gota dejándola totalmente seca y ahora sin saber que hacer sin lágrimas y demás fuerzas que ella necesitaba para sacar su frustración de interior, ella paro totalmente hasta que no pudo más. Nadeshiko miraba con dificultad la gran puerta de hierro que tenía adelante la cual era la salida de ese terrible lugar, ahora inundo con el terrible hedor de sus propios deshechos, ella sintió más nauseas pero se contuvo totalmente solo miro la única salía como si fuera una luz al final del túnel una muy lejana y que con lo débil que era ella, sería imposible alcanzarla.
Un último gemido de dolor y tristeza salió de la boca de la pequeña Nadeshiko antes de caer dormida totalmente dormida por el cansancio de llorar, de gritar y golpear el suelo hasta que sus manos se cansaron, ella sabía que por alguna razón, su pesadilla, su infierno había comenzado desde el día en que perdió a sus padres y no supo más de su abuelito
"Luz y Calidez. Oscuridad y frialdad, felicidad y agonía.
Algo mas terrible que la muerte. Algo mas armonioso que
la vida. Mezclados, disueltas. El presente y el pasado.
Una unión. El lamento de la risa. El comienzo de la caída"
