Esto lo escribí durante clases (Hablo del opening, porque el capítulo ya lleva sus muchos meses) y me pareció tan bueno que…me dio pena no colocarlo. Como fan de JOJO, no me gusto al principio y ahora soy fanático de la canción. Si quieren pueden adelantarse hasta el cap, realmente no me importa, pero…la canción cae perfectamente con este Naruto…aunque la parte de Gánster del principio es…cuestionable


The Golden Wind


JoJo's Bizarre Adventure: Golden Wind OP 2 - Uragirimono no Requiem / Daisuke Hasegawa [Full]

[Incluso bajo el reinado de dios.
Empezaré una revolución y seré un Gánster]

Lentamente, desde un umbral de luz, un adolecente rubio (16 años) caminaba literalmente salía de la nada con una vestimenta de ninja andrajosa y con un brazo inhumano, para ver cómo se encontraba en la cima de un colosal edificio y una enorme ciudad se presentaba frente a sus ojos.

[instrumental]

Se ve una secuencia rápida de recuerdos. Se ve primero una aldea medio rara siendo atacada por un enorme zorro de nueve colas. Se ve a dos pequeños bebes rubios y como estos crecen, siendo uno niño y el otro una niña. La niña se vuelve una adolecente sonriente, de vestimentas naranja brillante, mientras el niño tiene un uniforme negro y una máscara.

Mis miedos se esfumaron y solo dejo rabia. Desde el día que jure desobedecer al diablo.

En un bosque completamente a oscuras, se ve al rubio con su máscara media rota, sosteniendo el torso de una adolecente de cabellos azules y ropas iguales. El rubio ruge al cielo desesperadamente para ver como el recuerdo termina, mostrando al adulto que hoy era y estaba envuelto en cadenas negras, especialmente su brazo derecho, las cuales estaban rotas.

¿Cuándo terminara la venganza? abandonar mi antigua forma de vivir para poder permanecer dorado.

En un espejo enorme, se ve como un adolecente rubio estaba de la mano con la chica de cabellos azules, ambos tenían enormes sonrisas. De repente un brazo demoniaco rompe el vidrio, siendo el rubio mayor que lo hizo, para luego caminar hacia la dirección opuesta, sin importarle lo que dejaba atrás.

Así es, es ojo por ojo para el traidor del réquiem

El rubio mayor, dejó de caminar mientras caía de rodillas y se convirtió en adolecente de nuevo. Reviviendo sus traumas del pasado, su brazo derecho se carcomió mientras el demoniaco lo remplazaba, todo mientras se retorcía de un dolor y agonía sin fin.

[Wow Wow]
(besto parte XD)

Al abrir los ojos, estos eran rojos y casi animales, con una sed de sangre sin fin.

Llamando a la desesperación, luchando contra el mundo
¡no importa!
Nunca des misericordia.

Tras el recuerdo roto, aparecía Naruto corriendo a toda velocidad, pasando a través de hordas y hordas de enemigos que parecían querer entrometerse en su camino, pero este los mandaba a volar con sus puños. De repente fue cubierto por los cuerpos de sus enemigos impidiéndole continuar. Pero con una explosión, Naruto salió disparado de aquel lugar.

Cuando tu cuerpo muera
¿la plegaria desaparecerá?

Mientras seguía corriendo, sus ojos se tornaron rojo y la tenía una sonrisa algo desquiciada. Este nuevo aspecto se interponía como un error, dando un fuerte salto y enfrentándose a enormes y colosales sombras que tenían aspecto de dragones. Estos mismos lanzaron colosales cañones de energía en su dirección, intentando detenerle.

¡claro que no!
Es el comienzo de Golden Wind

El rubio sale de la explosión, pasando a través de ella como si nada, pero parecía ligeramente herido. Este siguió corriendo, con su brazo demoniaco intentando alcanzar algo en la distancia, el cual era una pequeña esfera dorada con el rostro de una mujer.

Por cierto, este opening contiene spoiler :v


Capítulo 2:
Pesadillas y reencuentros


"¿Hola? ¿Qué hace una chica a estas horas aquí?"

Escuchó una voz a su lado, sin embargo, ella lo ignoró completamente. Se trataba de una adolecente de cabellos negros largos, quien miraba con ojos muertos el suelo. ella estaba sentada en un columpio que, aunque era demasiado mayor para eso, no le importaba en lo más mínimo.

"señorita, no es por ser un hijo de puta, pero creo que es mi turno de deprimirme, por lo que me gustaría tener mi turno en el columpio" alzando una ceja por estas palabras, la chica mira con esos mismos ojos muertos a quien le estaba hablando tan extraño, encontrándose con un rubio de ropas raras.

A pesar de tener sus 20 años, el hombre frente a ella tria un abrigo largo, una gabardina negra con decoraciones rojas, debajo traía un chaleco negro que podría ser antibalas. A pesar de que se vestía como alguna clase de mercenario, tenía un brazo colgando tras un cabestrillo negro.

Suspirando, se levanta del columpio, caminando hacia el árbol que había al lado, el cual era el único en el parque y también era el más grande. Aun cuando miraba la nada, de vez en cuando miraba el único columpio a su lado, viendo como el hombre realmente estaba sentado en este, también mirando a la nada.

Este mismo se quedó callado un buen rato y comenzó a serle muy extraño. Suspirando, se acerca al hombre, tocándole el hombro "Mire, desconozco como sabe de mí, pero si lo que quiere es tener sexo, debemos ir a un lugar más privado" dijo ella con una cara cansada y molesta, caminando hacia otra dirección.

Aun así, luego de caminar unos cuantos pasos, nota que el hombre realmente no la estaba siguiendo. Volteando, ve que este seguía en el columpio y la miraba con grandes ojos "¿Qué pasa?" pregunta ella curiosa, sin entender el porqué de esa cara.

Este mismo pierde la sorpresa, comenzando a reírse entre dientes "bueno, me sorprende haber encontrado a una niña cumpliendo el rol de prostituta" admite, para luego mirar el suelo, balanceándose un poco "eso…realmente me pone triste" dijo mientras sacaba un cigarro de sus ropas, encendiéndolo y fumándolo un poco.

La chica se queda mirando un rato con dificultad, intentando saber en qué pensaba ese hombre "Deberías de estar jugando con tus amigos, pasando el rato con tu familia o estudiando para el examen final que podría quitarte tus vacaciones de verano" dijo el rubio mientras expulsaba humo de su boca "no pidiéndole a un extraño tener sexo como si nada" dijo riéndose un poco, mas era una risa muerta.

La chica le miró un momento, apretando los puños con fuerza "no tengo padres, no tengo familia" respondió fríamente, esta vez con un tono cargado de malicia y ojos inundados de odio "tampoco amigos" susurró esta vez, liberando sus puños y mirando el suelo, con ligera tristeza.

El hombre asentía a sus palabras, exhalando mas humo de su boca "puedo imaginármelo, veo la soledad en tus ojos" dijo este mientras se balanceaba un poco "Yo también estaba así durante un buen tiempo, uno hace locuras para no estar solo, ¿no?" preguntó sin mirarla, siempre mirando al cielo estrellado.

La chica mostró un atisbo de dolor en su rostro, abrazando su propio brazo "Dejame adivinar… ¿usas el sexo para evitar sentirte sola?" al ver como la chica se congeló, él sonrió "quizás no seas la niña que había pensado que eras, alguien que sigue vivo en soledad no puede ser un niño" dijo con un tono triste y lleno de pesadumbre.

No sabe cómo sucedió, pero la chica de cabellos negros se sentó en el árbol, haciéndole compañía un buen rato mientras miraban el cielo. El tiempo pasaba, ninguno de los dos dijo nada más, era más que obvio lo que sucedía en la mente del otro que hablar era innecesario, ambos sabían la respuesta del otro.

"creo…creo que es suficiente" dijo el rubio, levantándose del columpio, para luego estirarse "¿puedo preguntar el nombre de la linda chica que pasó esta noche conmigo?" preguntó con una pequeña sonrisa, mirándole a los ojos.

La adolecente pelinegra dudó por un momento, para luego responderle "Akeno…" dijo mientras se levantaba "Himejima Akeno" completó, extendiendo torpemente su mano, como si fuera una presentación formal para un trabajo.

"Himejima Akeno" repitió el rubio, rascándose la barbilla "bueno, un gusto en conocerte Akeno-san" respondió el rubio, agitando su mano "De depresivo a depresivo, fue un gusto haberla conocido" a diferencia de su trato anterior, la chica llamada Akeno vio que ya no era tratada como una niña, sino como un igual.

El rubio se despidió, caminando lentamente fuera del lugar, pero se detuvo a medio camino "oye" la llamó por encima de su hombro "¿no quieres un buen tazón de ramen? Conozco un buen lugar y por el sonido de tu estómago, diría que tienes hambre" dijo riéndose entre dientes al escuchar desde ahí, el sonido del estómago de la chica linda.

Akeno se quedó callada un buen rato, antes de mostrar una pequeña sonrisa "Este ha sido el peor intento de sexo gratis que he visto" dijo mientras caminaba hacia el rubio, colocándose a su lado "¿eres malo con las mujeres?" preguntó a modo de broma, caminando junto a él.

"esto me pasa por ser bondadoso con una mocosa" gruñe enojado el rubio, haciendo reír a la pelinegra "Para empezar, ninguna mujer se me ha resistido" juró el aire, elevando su dedo índice como si estuviera juramentando "Lo malo es que me encuentro con puras locas" dijo con el rostro azul, teniendo imágenes de diferentes mujeres en su cabeza.

El dúo comenzó alejándose del pequeño parque, con una conversación muy rara, pero parecían divertirse. Akeno parecía sonreír, pero de repente, se da cuenta que el rostro del rubio había desaparecido, siendo oculto tras una sombra negra. todo de repente parecía resquebrajarse, hasta que todo se calló a pedazos y se envolvió en oscuridad.


"Tenía que ser otro sueño"

Dijo una voz femenina, cansada y malhumorada. Recostada en una cama, se encontraba la ya un poco mayor Akeno, con un piyama muy revelador. Se encontraba mirando con ira el despertador, con todo el cabello desordenado y entreverado, obviamente había tenido una mala noche.

Ocultando su rostro con su mano, recordó vívidamente el sueño otra vez, siendo incapaz de recordar el rostro del hombre, o su nombre. Suspira cansinamente mientras miraba un libro al otro extremo de su cama, el cual tenía un bolígrafo en ella.

"debería de darme por vencida, a estas alturas nunca lo voy a encontrar" dijo cansada, negando con la cabeza. intentó levantarse de su cama, siendo sorprendida por algo debajo de sus mantas "¿un libro?" dice mientras lo sacaba, viendo que se trataba del mismo libro que su presidente tenía.

La verdad es que ella también leía las obras de este autor, autor que fue prohibido en el inframundo y en muchos otros lugares sobrenaturales, solo que se distribuía muy bien en el mercado negro. Aunque estaba prohibido, la gente seguía comprándolos, no había nadie en el mundo sobrenatural que no lo conociese.

"Namikaze Menma" dice Akeno mientras tiraba el libro al otro extremo de la habitación "¿Por qué siempre tienes razón?" preguntó harta, molesta por el simple hecho de que leía sus obras por la misma razón de su presidenta, mas quería mantenerlo en secreto. Suspirando, decide empezar otro día escolar.

Su día comenzaba con un baño muy refrescante en agua fría, restregando y limpiándose las impurezas de su cuerpo. Seguido a esto, se hacía un pequeño desayuno, la cual comía con lentitud y silencio. Luego alistaba sus cosas y se vestía, lista para otro día estudiantil.

Hoy se le dio por caminar, hace tiempo que no caminaba hasta la academia. Mientras lo hacía, notaba como todos le miraban, ella siempre deslumbraba no importa donde estuviera y eso provocaba una sonrisa en su rostro.

Todo mundo creía que era elegante, perfecta, pura. Tomó mucho tiempo y esfuerzo, pero su pasado quedó enterrado y ahora ella era una mujer nueva, con una identidad nueva. Su futuro era brillante, tenía amigos, tenía gente que le apreciaba, realmente había cambiado su vida para mejor.

Aun así, algo le molestaba, algo seguía faltándole, ella lo sentía, faltaba algo más para que su vida fuese perfecta, faltaba algo más para sentirse realizada. Obviamente era la razón por la cual le dedicaba dos horas al día para buscar nombres que empezaran con N, le faltaba el hombre que cambió su vida, su primer amor.

'ha pasado tres años desde ese día' pensó con nostalgia, deteniéndose un rato 'y lo único que tengo de él es este listón naranja' pensó con tristeza, tocando el listón que ahora estaba atado a su cabello largo 'si tan solo…si tan solo lo hubiera alcanzado' pensó con remordimiento, sujetando su corta falda con fuerza.

Su pasado era algo que hubiera preferido que nunca hubiera sucedido, era una vergüenza que ella traía en su cuerpo, en su mente, en su alma. Nada ni nadie jamás la limpiaría de sus asquerosos actos del pasado, por ello se esforzaba en el presente, para que nada de eso vuelva a suceder.

Ella era hija Shuri Himejima, una gran sacerdotisa Shinto del gran clan Himejima. Su padre por otro lado, era uno de los líderes del grigori, Baraqiel. Ella nunca pudo vivir su infancia normalmente, sobre todo cuando vio a su madre morir por las manos de los compañeros de su padre mientras este andaba desaparecido, lo odiaba a muerte desde entonces.

Siendo mitad humano, mitad ángel caído, era la monstruosidad del clan Himejima, siendo llamada la 'Perra caída' por todos sus familiares. Cuando cumplió los 13 años, su "Familia" no quisieron seguir manteniéndola, no a menos que tenga que hacer una "contribución".

Desde entonces, literalmente se volvió la prostituta de su propia familia, incluso si aún era una niña, todo mundo la seguía tratando con rudeza. Aun así, algo era diferente y era que, durante esas noches, sus familiares realmente no la trataban tan mal, ella sentía ese contacto humano que siempre le había faltado y comenzó esas actividades más por la necesidad de calor, que por mantenerse viva.

En aquel tiempo, sus compañeros de escuela se habían enterado, la gran mayoría tratándola de la misma forma, como una prostituta a la cual podían coger cuando quisieran. Empezó a ser la paria dentro de su escuela también, lo peor de todo es que no podía salir de ese círculo vicioso, estaba atrapada entre la espada y la pared.

Cuando se había resignado a su destino de ser una simple prostituta, llegó aquella persona. Con una actitud altanera, malos hábitos y gran amor al ramen, fue el único al cual ella podía llamar un verdadero ser humano. Aquel rubio tonto le enseñó de una forma muy extraña la amistad, el calor humano, la importancia de vivir, la felicidad y un sinfín más.

Poco a poco empezó a ayudarla a salir de ese agujero oscuro al que había caído, siendo alentada por su actitud arrogante y su indomable determinación. Detrás de esa amistad, ella al final termino enamorándose perdidamente de aquel hombre, hombre del cual nunca supo siquiera su nombre.

De esta forma pasaron 3 meses juntos, siempre viéndose en el mismo parque de siempre. Faltaba poco para poder desligarse de su familia, de sus conocidos, de todo su pasado. Aquel hombre le había ofrecido llevarla a otro lugar, otro sitio donde podría comenzar una nueva vida, una junto a él.

Ella estaba más que feliz por la proposición…o lo que ella creía que era una proposición. Sin embargo, su pasado regresó a por ella y una tarde, mientras le esperaba a él, ocurrió lo impensable.

Un pariente suyo, el cual era de su edad y era actualmente jefe del clan Himejima, había llegado a aquel parque y le había dicho que, si quería desligarse de ellos, tenía que hacer un último trabajo. Siendo presionada por el ansia de ser finalmente libre, aceptó de mala gana, siendo besada y acariciada por aquel ser con el cual tenía lazos sanguíneos.

En aquel momento tan crítico, apareció el rubio, viéndola besar a otro hombre. Con una expresión dolida, este mismo corre fuera del lugar, ignorando los gritos desesperados de ella por detenerlo. Ese fue su ultimo recuerdo de ella, fue la última vez que pudo verlo de nuevo.

Sin importarle si era o no libre del clan himejima, ignoró ese último trabajo, fugando con las pocas cosas que tenía. Aun cuando estaba en la nada, sin nadie, absolutamente sola, se le fue llegado por una chica rubia, una carta.

Para su sorpresa, la carta era de aquel hombre, quien le decía que no podían verse de nuevo y que recordaría todo lo que pasaron juntos. Junto a la carta, había algunos pasajes de trenes y un gran cheque. Curiosamente se le fue creado una cuenta bancaria y ya tenía gran cantidad de dinero ahí.

Con todas estas posibilidades, tenía lo necesario para crear una nueva vida en otro lugar, pero no le importo en lo absoluto. Cuando quiso interrogar a la chica sobre el paradero de su primer amor, esta había desaparecido completamente, dejándola sola en un pequeño parque en medio de la nada.

'aún conservo la carta' pensó con una pequeña sonrisa, sintiéndose como una estúpida al seguir aferrándose a ese pasado aun cuando lo había superado 'Ese estúpido solo escribió una N y una U' pensó con una marca en su cabeza, recordando como el rubio solo había escrito las iniciales de sus nombres '¿Quién era esa chica?' pensó nuevamente, pues a ella tampoco la recordaba completamente, solo su cabello dorado.

Su cerebro había bloqueado todos sus recuerdos traumáticos del pasado, siendo solo capaz de recordar situaciones, mas no rostros ni nada. Era positivo pues no quería recordar con todos los hombres que se había acostado ni lo que sucedió, pero era negativo pues ahora no podía encontrar a esa persona tan especial para ella.

'no importa' pensó suspirando 'llevo tres años intentando contactar con él, no entiendo porque sigo teniendo esperanzas' pensó con una sonrisa deprimida 'lo mejor sería dejar de intentarlo y olvidarlo' pensó un poco realizada, hasta que soltó una risa oscura 'eso he estado diciendo durante 3 años' pensó un poco decaída al darse cuenta que no podía cumplir su propia palabra.

¿Cuál era la posibilidad? Había pasado tres años buscándolo, cuando más tiempo pase más imposible seria hallarlo, lo sabía y aun así seguía esperanzada por alguna extraña razón. A veces soñaba con voltear un rato la mirada y encontrarlo ahí, esperando a por ella.

Por la costumbre y por la ironía, intenta imitar aquel deseo y sueño fantasioso que había tenido durante un largo tiempo. su sonrisa fue borrada de repente, dejando caer su maleta al suelo "imposible" susurra casi sin voz, retrocederte un par de pasos, sintiendo sus pies muy débiles incluso para sostenerla.

Ahí estaba, ahí estaba el hombre que había estado buscando durante casi 3 largos años, ¡ahí estaba! ¡mirando una vitrina de algún establecimiento en medio de una calle repleta de gente. Como si el tiempo se hubiese detenido, como si todo lo demás no existiese. Para ella solo existía él.

Quería gritar, quería correr y confesar todos los sentimientos que había estado guardando desde aquel entonces…pero su cuerpo no se lo permitía. Sus ojos se llenaron de pavor cuando lo vieron dejar de mirar aquella ventana, comenzando a alejarse del lugar.

No lo pensó dos veces, corriendo hacia él "¡Espera!" gritó entre la multitud que, para su mala suerte, solo había aumentado "¡espera!" gritó nuevamente con la esperanza de alcanzarlo, mas había una gran cantidad de personas y no podía llegar.

Cuando finalmente pudo salir de la multitud reunida, vio con sus ojos como el rubio había desaparecido del lugar. sus piernas finalmente se rindieron, cayendo al suelo de porrazo, mirando con sus ojos muertos como la oportunidad de su vida se había desvanecido debido a su ansiedad y su emoción.

Mientras esto ocurría en la calle principal, en una de las tiendas a la derecha de Akeno, se encontraba Naruto fuera de la vista panorámica de la ventana, oculto detrás de una pared, esperando su turno para obtener su orden en una dulcería.

Cuando finalmente fue su turno, deja un gran fajo de billetes frente al mostrador, sorprendiendo a los trabajadores "Quiero todo el dulce que tengan, necesito conseguir el perdón de una chica" dijo completamente serio, con la mirada entrecerrada mirándolos a todos.

De repente sale un hombre desde la cocina, el cual ve el dinero y le responde con otra mirada "puedo ver la seriedad en tus ojos, hablas con la verdad" dijo mientras cerraba los ojos y se ataba una cinta blanca alrededor de la frente "¡rápido! ¡necesitamos hacer que este tipo recupere el amor de una chica! ¡Traigan todo el chocolate que tengamos!" grito quien podría ser el dueño.

Naruto miraba con cara seria como todos los empleados comenzaban a empaquetar todos los dulces que podían, mientras el dueño se encargaba de preparar otros nuevos 'bien, espero que esto me ayude' pensó el rubio mientras recordaba la mirada furiosa de Asia 'no quiero llegar a casa y enfrentarme a su furia, ¡ayer dormí en el sofá y tenemos habitaciones separadas!' pensó con el rostro azul recordando como la chica no le dejo entrar a su propio cuarto de lo enojada que estaba.

Luego su rostro se volvió verde cuando recordó el desayuno de hoy 'no puedo creer que me haya hecho desayunar insectos' recordó, casi vomitando al volver a vivir esa mala experiencia de Asia dándole de comer un emparedado repleto de insectos asquerosos

'no me importa cuanto tenga que gastar, ¡definitivamente haré que me perdone o moriré en el intento!'


'Maldito día de mierda'

Fue el pensamiento de una chica adolecente mientras caminaba con una linda sonrisa en su rostro, saludando a todos aquellos que parecían entusiasmados con su presencia, había chicos y chicas por igual. Detrás de esa exuberante figura y esa increíble aura de amabilidad y felicidad, se escondía un rostro pesimista, enojado con la vida y con todos.

Finalmente llegó al lugar donde quería estar, su "club". Cerrando la puerta detrás de ella, deja salir un suspiro cansado mientras cae rendida contra la puerta, mirando el techo de la sombría habitación 'no me lo puedo creer' pensó mientras ocultaba su rostro tras sus manos '¿realmente estaba ahí?' dudó por un minuto, pues podría tratarse de otra ilusión de su mente.

Cerró los puños con fuerza 'si, eso debe de ser, otro espejismo' dejando de estar recostada contra la puerta, se para correctamente y camina hacia el salón principal del club 'que raro, no hay nadie' pensó curiosa, pues a estas horas debería de estar su presidenta leyendo otro libro o Koneko, comiendo dulces.

Revisó su celular un rato, no vio ningún mensaje 'supongo que se canceló por hoy, debería de ir a mi casa' pensó mientras estaba a punto de retirar y al abrir la puerta, vio a una chica rubia extremadamente familiar '¿Dónde la he visto antes?' preguntó confundida, pues tenía un aire a familiaridad.

"annnoo, ¿usted es Himejima-san?" preguntó la chica, con un tono avergonzado y tímido mientras se estremecía ligeramente "G-Gremory-san me pidió que le dijera que la reunión de hoy se cancela y…" dijo mientras temblaba, como si estuviera absolutamente aterrada "q-que esta con la presidenta del concejo estudiantil" dijo mientras miraba hacia otro lado.

"ya veo" dijo ella con un tono ligeramente caído, mas acentuó sus senos cunado cruzó los brazos debajo de ellos "¿te conozco de algo?" preguntó ella, sonriéndole como siempre, más un poco de su aura oscura salió de ella "te me haces muy…muy familiar" dijo mientras se acercaba peligrosamente a su rostro.

'esto es malo, ¡muy malo!' pensó la pequeña rubia mientras forzaba una sonrisa en su rostro, el cual todavía mostraba miedo y terror '¡¿Cuál era la posibilidad que Himejima estuviera en la misma ciudad y sea parte de la nobleza de Gremory-san?!' pensó mientras en su mente, muchas chibis clones de ella parecían estar corriendo desesperadamente de su mente en caos.

"¡S-soy la nueva! ¡A-Argento Asia!" se presentó ella, como si fuera alguna clase de soldado, elevando una ceja en Akeno "Tuve una fiesta en mi honor ayer, usted y Gremory-san estuvieron ahí" dijo ella con una mirada muerta recodando que, mintió a su maestro diciendo que estaba eliminando demonios y realmente fue atrapada en una fiesta por sus compañeros.

"Claro, es verdad" dijo ella, sacudiendo un poco su cabeza "lo siento por ser tan mal educada y no recordarte, he tenido mucho trabajo últimamente" se disculpó Akeno, sonriéndole con más amabilidad esta vez, uno que no era del todo fingida.

"¡no, no! La culpa fue mía" se disculpó Asia frenéticamente mientras intentaba controlar sus nervios '¡no puedo seguir con esto! ¡debo volver a casa y decirle a Naruto-sama que debemos de irnos!' fue su línea de pensamientos internos "Eso es todo, debo de ir a casa, ¡lo siento mucho!" se disculpó nuevamente, antes de intentar salir corriendo.

"¡espera!" la detuvo Akeno, a medio fotograma de salir disparada del lugar "Tu casa es el condominio nuevo, ¿no?" preguntó ella, congelando a Asia "yo vivo al lado, en el condominio antiguo" dijo recordando que había dos edificios, uno pequeño y el otro grande. Mayormente, el primero habitado por estudiantes y el segundo fue construido al lado, donde usualmente están los trabajadores o empresarios "yo también voy a casa, quizá podamos ir juntas" dijo con una sonrisa.

"O-OH" exclamó Asia, completamente muerta ahora "S-suena a una maravillosa idea" tartamudeó mientras intentaba hacer la mejor sonrisa que podía 'Que Naruto-sama este durmiendo, ¡que Naruto-sama esté durmiendo!' repitió mentalmente mientras ambas caminaban fuera del lugar, dispuestas a ir a sus casas.

Se subieron a un tren, que era el medio de trasporte más usado y el más barato para trasportarse "entonces, Argento-san" dijo Akeno mientras miraba como se movían "¿Qué te llevó a Kuoh?" preguntó Akeno con una sonrisa "escuché que eras una monja del convento" dijo recordando alguna de las informaciones que pasaron por el club sobre la nueva chica.

Asia se congeló y por un momento su cabeza empezó a fallar "¡s-si! ¡pero eso fue hace mucho tiempo!" dijo mientras agitaba los brazos, absolutamente nerviosa "Yo era una huérfana y por eso estaba en el convento de Italia, hasta que fui adoptada" contó ella, sintiéndose un poco más tranquila cuando empezó a recordar viejos tiempos.

"Ya veo" dijo Akeno, recordando que esa información también figuraba en su expediente 'un momento, ¿Quién era su padre?' se preguntó, recordando que no figuraba su figura paterna. El tutor legal de Asia no figuraba en el expediente, dando más intriga a lo que le sucedía alrededor de la chica.

'Tengo suerte de no haber colocado el nombre de Naruto-sama en mi información privada' pensó mientras jugaba con sus manos, recordando que el chico rubio la adoptó y realmente puso su nombre con orgullo en sus papeles, más ella lo borró sin que él se enterara 'no me gustaba la idea de que sea mi padre, ¡gracias yo del pasado!' agradeció a su yo del pasado, quien, en un acto irracional, realizó ese trabajo de borrar el nombre de su tutor.

Luego de un rato, llegaron a donde deberían de estar "bueno, con respecto a porque estamos aquí" dijo retomando la conversación, pues ambas se quedaron muy calladas de repente "mi…Padre…" dijo escupiendo cada palabra de su boca, cosa que notó Akeno "t-tiene trabajo aquí en Kuoh, pero no tenemos pensado quedarnos mucho tiempo" mintió ella, esperando a que la chica no lo notara.

'¡como pude ser tan tonta! ¡debí de investigar mejor Kuoh!' pensó Asia mentiras se jaloneaba el cabello en su mente, gritando desesperadamente en terror '¡Naruto-sama aún me debe una! ¡iremos a vivir a otro lugar!' pensó con ojos estrellados, recordando que el rubio aún estaba en sus manos por el suceso de ayer.

"ya veo" dijo mirando el cielo un momento "eso solo significa que tendremos que disfrutarte mientras todavía estas aquí, ¿no?" dijo con una sonrisa algo sensual. Asia se alejó de ella como si fuera alguna clase de virus, algo que causó mucha gracia en Akeno, pero no tanto en la chica rubia.

Llegaron finalmente al hogar de Asia, esta misma suspiró de alivio 'tengo suerte de que el departamento esté a unos pisos más arriba' suspiró agotada, pero con una sonrisa feliz "gracias por acompañarme Himejima-san, fue divertido caminar juntas" se despidió con la sonrisa más feliz que tenía en su repertorio.

Akeno sonrió y asintió, estaba a punto de seguir su camino cuando escuchó un grito en la lejanía "¡HEEEEEY!" escucharon ambas, Akeno sorprendida y Asia con el rostro azul del susto. Ambas giraron sus miradas, viendo cómo se acercaba a rápida velocidad, un rubio que traía consigo muchas bolsas en sus brazos.

"…imposible" "Naruto-sama" susurró Akeno y lloró en silencio Asia, quien miraba con grandes lagrimas como el rubio había hecho su entrada en el peor momento posible. Este mismo seguía acercándose, sin importarle para nada el ambiente en el cual se había literalmente estrellado.

"¡Asia!" gritó este finalmente llegando hacia ambas "mira, tengo todos tus dulces favoritos y algunos otros más" dijo mientras sacudía las bolsas en ambos brazos "La mayoría ya está en casa, pero estos son especiales y por eso tenía que llevarlas por mí mismo" dijo riéndose entre dientes, pensando en que las lágrimas de la adolecente eran por felicidad.

Rápidamente da una mirada en la otro adolecente, abriendo los ojos al ver el tamaño de su pecho y luego todo lo demás 'tan de mi gusto y tan…ilegal' pensó mientras sorbía algo de salía que se le escapaba de la boca "¿es tu amiga?" preguntó con una pequeña sonrisa, eliminando las ideas perversas en su cabeza "¿quieres invitarla a comer dulces? Creo que exagere al comprarlos" admitió, teniendo una gota de sudor sobre su cabeza.

El silencio inundo el lugar, preocupándole un poco esta vez al notar la frialdad de los ojos de Asia y de la chica pelinegra "¿es enserio?" preguntó la adolecente nueva, llamándole la atención "tres años buscándolo…tres malditos años buscándolo" dijo mientras algo de odio salía de su voz y lágrimas empezaron a descender por sus ojos "¡¿y no me recuerda en lo absoluto?!" le gritó, completamente enojada con él.

Naruto abrió los ojos por el arrebato, mirando los ojos iracundos de una chica que dice haberlo conocido "ammm, diría que te reconozco, pero sería una mentira" admitió, rascándose la cabeza "muchas mujeres han pasado por mi vida, no recuerdo haberme acostado con alguien tan joven" dijo sabiendo que sería imposible para él meterse con alguien tan joven "¿podemos hablarlo con dulces? No es tarde para conocer a nuevas-" de repente recibió una cachetada, una que salió literalmente de la nada.

Fue Akeno quien le dio una poderosa cachetada, siendo capaz incluso de arañarle la cara con sus uñas, sacando algo de sangre "no te quiero volver a ver nunca más, ¡TE ODIO!" gritó con todo lo que tenía, empezando a correr con grandes lagrimas saliendo de su rostro, perdiéndose en la lejanía.

Naruto parpadeó ante el arrebato "bueno, ahí va la adolecente sexi" dijo suspirando cansado, mirando el cielo "con ella sería la séptima chica que me golpea por algo que no recuerdo" dijo negando con la cabeza, pues su vida realmente era tan misteriosa para él. si alguien le dijera que tiene un hijo, él le creería porque no recuerda bien su pasado.

De repente recibe un gran pellizco en su trasero, haciéndolo saltar "¡ITAI!" grita de dolor, dejando caer las bolsas, incluso las que sostenía con su brazo lastimado "¡Asia! ¡te dije que dejaríamos de pelear con pellizcos! ¡duelen una mierda!" gritó adolorido, mientras se frotaba con la mano libre el lugar del dolor.

Asia le mira un momento, antes de negar con la cabeza "Naruto-sama, hay algo que tengo que contarle" dijo mientras miraba apenada el suelo "¿se acuerda que estuvimos aquí hace tres años?" preguntó ella, intentando hacer que se refrescara su memoria.

Naruto lo pensó un momento, frotando su barbilla "pues claro, una Orden maléfica de demonios intentaron tomar la ciudad de Kioto, lo recuerdo muy bien" dijo con una sonrisa, recordando a una mujer zorro con una sonrisa lasciva "bueno, ¿y?" pregunta este, no entendiendo a donde quería llegar.

De repente unas oleadas de recuerdos caen pasan por su cabeza, todos golpeándole como un gran martillo haría mierda un huevo "¿esa fue Akeno-chan? ¿la misma Akeno-chan?" preguntó parpadeando, absolutamente incrédulo y Asia asintió de mala gana

"¡WOA! ¡SE VOLVIÓ MAS SEXI!" "¡NARUTO-SAMA!" grita sorprendido, pues ya era bella antes, ahora era una increíble belleza. Asia también le gritó, pero solo porque se desviaba del tema principal "si, si, ya lo sé" respondió el rubio, obviamente frustrado "fui un estúpido, un idiota, un hijo de perra, etc" dijo aburrido mientras se golpeaba la cara, viendo el lugar por donde se fue con ojos algo tristes.

"Iré a por ella"


"Si yo fuera una jodida adolecente que esta frustrada luego de que su enamoramiento del pasado la olvido… ¿A dónde iría?"

Se preguntó Naruto mientras caminaba lentamente hacia el primer y único lugar al cual se le ocurriría con esos pensamientos…una fábrica abandonada "el mismo lugar donde ayer matamos a ese demonio, ¿casualidad? Lo dudo" pensó con una sonrisa muerta mientras seguía caminando hacia ahí.

Mientras se acercaba, levantó una ceja al sentir varias presencias en el lugar "no son seres sobrenaturales…pero tampoco son normales" pensó mientras se rascaba la barbilla "¿Por qué todo ocurre en la noche?" se preguntó mientras miraba el cielo, el cual ya era totalmente oscuro.

Desapareciendo del lugar, ahora aparece completamente frente al gran portón de la fábrica, lo que podría ser un antigua almacén. Dentro de ella pudo reconocer a la adolecente, pero estaba maniatada con alguna clase de círculo mágico de sellado y estaba desnuda.

Estaba siendo rodeada por otros 10 o 15 hombres, en los cuales había una mescla entre personas ya adultas y otros adolecentes. Extendiendo su mano, toca el marco del portón, como si estuviera tocando la puerta y llamando la atención de todo mundo, tomándolos por sorpresa.

"¡hey!" saludo con su mano no lastimada, levantándola "Lamento interrumpir su orgia no consensuada, pero necesito tener una conversación privada con la niña o una adolecente en mi casa no me dejara dormir esta noche" dijo suspirando, sabiendo que Asia no se lo iba a perdonar.

El adolecente más próximo a Akeno levantó una ceja "¿eres idiota o algo?" preguntó este, riéndose un poco con vanidad "Matadlo" dijo a los demás, quienes asintieron. Akeno, quien aún estaba maniatada y con una bola roja en la boca, empezó a moverse desesperadamente al ver al rubio en problemas. Para ella, él seguía siendo una persona normal, no iba a poder librar esta lucha.

A Naruto casi no le importo, caminando hacia el centro del lugar, acercándose a Akeno a pasos calmados. Uno de los hombres levantó sus manos, conjurando un círculo mágico del cual desprendió una fuerte corriente eléctrica, la cual estalló en los pies del rubio.

Akeno grito fuerte mientras dejaba salir grandes lágrimas al ver que su idiotez había causado la muerte de su profundo amor. Fue su culpa que ahora estuviesen en esta situación, fue su culpa ser capturada mientras estaba distraída y llorando en el parque. Todo había sido su culpa.

Sin embargo y fuera de todo pronóstico, el rubio salió del humo como si nada, con una sonrisa vanidosa en su rostro. No había recibido daño alguno, ni siquiera sus ropas habían sido afectadas por la explosión eléctrica. Este mismo seguía caminando en dirección hacia Akeno.

"¿Quién es este tipo?" preguntó el adolecente al lado de Akeno "¿Cómo se atreve un humano normal enfrentarnos a nosotros? ¿el Clan Himejima?" preguntó este, levantando su propia mano y conjurando su propia magia "por lo menos debes saber que la cabeza del clan fue quien te eliminó" dijo este mientras preparaba su magia, aún más grande que las de sus lacayos.

Del círculo mágico salió un dragón eléctrico, el cual fue rápidamente en contra del rubio, pero…para sorpresa de todos, este mismo se desintegró sin siquiera lograr tocarlo "¿es enserio?" preguntó Naruto parpadeando, pues veía las moléculas eléctricas del ataque a su alrededor "no pensé que fuera tan débil, ¡ni siquiera logró tocarme!" exclamó sorprendido, pues esperaba más del chico.

"¡todos! ¡matad al desgraciado!" gritó el adolecente mientras todo mundo ahora preparaba sus magias, pero no importa que cosa le tiraran, incluso otra magia elemental, parecía que el rubio estaba siendo protegido por un campo de fuerza invisible que inutilizaba sus magias.

"Yare Yare Daze" dijo suspirando el rubio, elevando uno de sus hombros "me parece o los chicos malos están disminuyendo su nivel" dijo mientras colocaba su mano en su cintura mientras sus enemigos seguían lanzándoles magia "que paisaje tan triste" dijo mientras veía como todo mundo seguía intentando, incluso disparando al suelo para dañarle con una explosión, pero nada funcionaba.

"¿Qué clase de magia es esta?" gruñó el adolecente mientras miraba con ira al rubio "¡Qué alguien averigüe que clase de magia está usando!" gritó el pelinegro, esperando que alguien le diera una forma de como matar al desgraciado.

"n-no detecto magia saliendo de él" dijo uno de sus lacayos, quien estaba usando alguna clase de magia tipo sensor "no hay nada, ¡es un tipo común y corriente!" gritó este a su jefe más joven, quien gruñía al no tener respuestas en lo absoluto.

Antes que pudiera seguir diciendo algo, una bala atravesó el círculo mágico que usaba el tipo, atravesándolo justo en el centro y dándole en el hombro al sujeto. El pelinegro vio con sorpresa como su lacayo empezó a retorcerse y gritar de un dolor casi infernal, sabia por experiencia propia que no era por la bala.

"con ese van uno…" dijo el rubio mientras sostenía un revolver muy extraño, del cual salió un casquillo de bala "Me quedan 14 y solo tengo 5 balas" dijo mientras jugaba con el arma un momento "Que mal que no haya traído más" dijo para luego chasquear los dedos "algunos de ustedes tendrán que compartir la bala o…morir" dijo mientras recargaba el siguiente disparo.

Estos mismos no lo escucharon, siguiendo sus ataques frenéticos como si no hubieran escuchado nada. De las explosiones salió el rubio corriendo a velocidades normales, quien, tras una pirueta en el aire, disparó con su arma, atravesando la mano a 4 tipos y al final cayó sobre el pecho de uno "¡PentaKill!" grita el rubio mientras ahora esquivaba las bolas de fuego y los rayos, aunque no lo necesitaba.

"4 Balas" decía mientras seguía moviéndose con gran agilidad y rapidez, disparando con tal precisión que casi ni era humana "3 Balas" dijo luego de disparar y atravesar a otros tipos más, pues el revolver realmente tenía más poder de fuego que lo usual. Luego de ello, dio dos tiros sucesorios, los cuales rebotaron entre ellos y atravesaron a otros tipos con la guardia baja.

"una…sola bala" dijo con una pequeña sonrisa mientras caía al suelo su cabello cubría ligeramente sus ojos azules, los cuales estaban sombríos. Reanudo su caminata hacia Akeno, quien quedaba con el único sobreviviente del grupo, se trataba del adolecente líder de su clan.

Este mismo seguía lanzándole magia, aunque sabía que eso no iba a funcionar "ya creo que te vayas dando cuenta que no importa que cosa hagas, es inútil contra mi" dijo finalmente acercándose al pelinegro, teniéndolo a algunos pasos frente a él "no me hagas repetirlo otra vez, es inútil" dijo este con voz tranquila.

Parecía que había pisado una mina armada ahí, pues el pelinegro parecía realmente enojado "¡cómo te atreves a menospreciar todo el trabajo del clan himejima! ¡tu! ¡una maldita persona normal!" gritó este, cargando lo que podría ser su magia definitiva.

El poder que desprendía era tan grande, que formaba corrientes de aire que sacudía las ropas del rubio, pero este se mantenía completamente impasible, pero cuanto más tiempo pasaba, mas comenzaba a hartarse "¡Admira esto! ¡la magia de cientos de generaciones! ¡esto! - " no terminó, pues una bala pasó a través del enorme círculo mágico, dándole justo en el hombro derecho y destruyendo todas las preparaciones que estaba haciendo.

Se trata de Naruto, quien tenía una expresión molesta "mira niño, en otras circunstancias te hubiera dejado siquiera intentarlo, pero hoy no tengo el tiempo ni las ganas de lidiar con otra mierda tuya" dijo mientras se acercaba al adolecente, quien veía con terror como el rubio se acercaba a él "¡vete al infierno de una vez!" gritó este para darle una poderosa patada en el estómago, lo suficientemente fuerte como para estrellarlo contra una de las paredes en la lejanía.

"¡como odio a los tipos que se creen mucho, pero son muy débiles!" hablo con mucho enojo el rubio "pero, ¡hoy hice una buena acción!" se recuperó rápidamente, sonriendo alegremente. Su cabeza giró al ver a la maniatada Akeno "ah sí, por eso estoy aquí" recordó, chasqueando los dedos.

Akeno vio como el rubio se acercó y, para su sorpresa inicial, su brazo que pensaba inutilizado empezó a moverse, el rubio lo usó tocando el círculo mágico debajo de ella y este mismo se desintegró en la nada "listo, eres libre ahora" decía el rubio para quitarse la chaqueta que estaba usando "toma, cúbrete un poco" dijo mientras se la colocaba y la cerraba.

La talla era lo suficientemente grande como para cubrirle sus partes íntimas también "Yosh, todo salió bien" dijo el rubio mientras colocaba su mano sobre su cabeza, frotándola de forma ruda "no hay nada de qué preocuparse Akeno-chan, estas a salvo ahora" dijo enseñándole una enorme y boba sonrisa "¿quieres ir por un tazón de Ramen? ¡yo invito!" ofreció este, mientras se levantaba y le mostraba una mano.

Akeno lo vio un minuto, antes de tomar su mano y levantarse rápidamente, dándole un gran abrazo "…lo siento" dijo mientras ocultaba su rostro contra su pecho, sorprendiendo un poco al rubio "tenía mucho miedo" admite mientras lloriqueaba un poco en silencio "tenía miedo que todo lo que pasé fuese un sueño" dijo apretando con fuerza sus ropas, llorando amargadamente.

Naruto la mira un rato, antes de mostrar una pequeña sonrisa "yo también lo siento" se disculpó, sonriéndole "te deje y te ignoré por tres años, eso no lo haría ni un hijo de puta" dijo riéndose entre dientes "y por eso hice llorar a una pequeña niña, realmente lo siento" se disculpó de corazón, abrazándola con más fuerza.

Luego de que Akeno dejara de llorar, este mismo miró el techo que tenía un gran agujero, mirando el cielo "esto me trae recuerdos" dijo llamándole la atención "es bueno saber que la pequeña niña con el cuerpo de una sexi mujer todavía exista" se rio entre dientes, sabiendo que la verdadera Akeno no era otra cosa que una niña insegura.

"¡no soy una niña!" grito esta mientras se limpiaba rápidamente las lágrimas "solo me he dejado llevar por el momento, eso es todo" dijo ella mientras lo soltaba y se ponía de pie, dándole la espalda. Naruto se reía entre dientes, también colocándose de pie "Vaya desastre" dijo notando lo que había provocado su pequeña pelea.

"no…no están muertos" dijo Akeno mientras miraba a los tipos en el suelo, los cuales aún se quejaban de dolor "¿no cree que es mejor matarlos?" preguntó ella, pues a pesar de que eran su familia, intentaron violarla y abusaron de ella cuando era más niña, no iba a tenerles perdón.

"Quizás, pero creo que la muerte es demasiado buena para estos tipos" dijo el rubio mientras negaba con la cabeza, atrayendo su atención "Las balas que les incruste son especiales, he roto todos sus circuitos mágicos, no volverán a usar magia nunca más" explicó este, mientras miraba como los tipos se estaban desangrando en el suelo por múltiples heridas en su cuerpo, producto de sus circuitos explotando dentro de ellos.

"ya veo" dijo algo sorprendida Akeno, mirando a todos sus familiares inconscientes "aún me parece que no es suficiente castigo" dijo ella, pateando a uno de ellos con mucha fuerza en la entrepierna, haciendo que gritara de dolor, pero no se despertara.

Un brazo toco su hombro, llamándole la atención al ser Naruto, quien la había rodeado con su brazo sano "nadie dijo que nos detendríamos aquí" dijo con una mirada diabólica "ya he sido un chico bueno por hoy, quizás sea hora de una buena y jugosa venganza, ¿no lo crees?" preguntó mientras se reía ligeramente como un verdadero demonio.

Akeno parpadeó un momento, para luego ver a sus familiares en el suelo. Vio a su primo a cierta distancia, el cual también se estaba desangrando en la pared. De repente, ella sonrió con maldad "Ara Ara" dice mientras se llevaba su mano a su mejilla derecha "¿tiene una buena sugerencia? ¿Naruto-sama?" pregunta con un grado muy alto de sadismo.

Naruto responde con otra sonrisa sádica "Gracias por preguntar, Akeno-chan" dijo mientras sacaba grandes cantidades de cuerda de la nada "voy a hacerlos pasar por la vergüenza más grande de sus vidas y luego haré que deseasen nunca haber existido" dice mientras se ríe maliciosamente, caminando hacia el adolecente caído.

"Me encanta como piensa, Naruto-sama"


"Mamá, ¿Por qué ese tipo está desnudo y amarrado a la pared?"

Preguntó un niño inocente, señalado al tipo que estaba pegado literalmente a un vidrio. Se trataba del primo de Akeno, quien estaba desnudo y pegado a una pared del edificio más importante de Kouh. Estaba maniatado y parece haber perdido completamente la cordura por cómo se movía intensamente.

Todos veían algo más llamativo que el sujeto y era un enorme grafiti en el lugar "Este tipo intentó violar a una adolecente junto a sus amigos, lo atrapé yo mismo, atentamente, Spiderman" decía el inscrito mientras había un dibujo del superhéroe arácnido al lado, mostrando un pulgar.

"Este fue el extraño incidente de esta mañana" dijo una mujer que parecía estar reportando la noticia "por otra parte, también se han encontrado otros sujetos en una perrera. Según los médicos, fueron violados por los perros debido alguna feromona que se les fue lanzada" dijo la mujer con una cara de disgusto, pero no por eso estaba insatisfecha con el castigo.

"el resto del grupo se dice que fue encontrado en una cárcel de hombres, donde fueron también fueron violados por los presos y el mismo mensaje apareció" dijo la mujer teniendo el rostro ligeramente azul "¿crees que haya un nuevo súper héroe en la ciudad? ¿creen que realmente sea Spiderman o algún loco jugando a ser justiciero como Batman? Opinen en nuestras redes sociales" dijo para luego hacer una señal de corte.

"a esto yo lo llamo…la 512" dijo el rubio mientras se lanzaba un dulce en la boca, degustándolo "Fue una noche un Moscú cuando lo hice por primera vez…fue tan épico" dijo el rubio mientras mordía un pequeño postre que tenía a la mano.

"veo que ha pasado muchas cosas durante todo este tiempo, Naruto-sama" dijo Akeno mientras tomaba delicadamente una taza de té, manteniendo su delicada y refinada naturaleza "me sorprende que no sea una persona normal, aún sigo sin detectar nada" dijo ella sorprendida, pues cualquiera pensaría que realmente es un humano cualquiera, pero sus habilidades no lo son.

"si, si, si" dijo aburrido el rubio, bostezando de aburrimiento "bueno, ya que hemos comido, nos hemos reído y hemos disfrutado del dolor ajeno, es hora de ponernos serios" dijo sacando sus pies de la mesa de centro, volteando su mirada hacia la tercera persona en la habitación "¿algo que quieras decirnos? ¿Asia?" dijo con una sonrisa malvada y obviamente estaba enfadado.

La adolecente rubia estaba atada al sofá, mientras tanto Naruto y Akeno la miraban expectantes ante lo que decía. La rubia estaba llorando ligeramente, teniendo ojos llorosos por el castigo que estaba pasando.

"¡Naruto-sama es malo!"


Siguiente capítulo: La monja que no es tan monja y una caída que no es tan caída


Me he demorado…lo sé, pero este capítulo no lo he escrito, ¡lo he encontrado! El siguiente capítulo también estará perdido por ahí, lo estoy buscando, pero me va a tardar, tengo cientos de archivos en mi PC y no es nada sencillo, sobre todo porque no les pongo nombre sino números.

Nuevamente, esta es una historia antigua, MUY ANTIGUA. Así que si hay errores por ahí, culpen al yo del pasado que no sabía como escribir :u

Que yo recuerde, solo escribí tres capítulos para ver qué pasaba, no me termino gustando la idea y la deseche. Así que el próximo capítulo es y tal vez sea, el ultimo capitulo. Estoy retirado de Fanfiction, estoy haciendo traducciones de novelas ligeras ahora y algún que otro trabajo limpiando mangas. AH, tambien subo historias originales en FictionPRESS,