Los derechos de los personajes están reservados a la creadora de ellos, Akira Amano. Lo único original de la historia es la trama y como se desarrolla.
A la mañana del día siguiente lo primero que hizo después de desayunar fue pedirles a las enfermeras que la llevaran a ver a su hijo. Estaba segura que Tsunayoshi estaría ansioso lo verla, pero no se lo diría a nadie pensando que sería mejor en dejarla recuperarse sola, vaya hijo que tenía, tendría que trabajar eso en él. Claro entre otras cosas también.
Estaba decidida a poner este mundo de cabeza si se trataba por un bien para su hijo, y lo mejor sería recuperar a los guardianes antes de que el sello fuera puesto por su marido, no lo dejaría. Pero servía para que se manejara con la cronología de sus visiones.
—¡Mama! —removida de sus pensamientos, sonrió nostálgica al nombre. Se acercó en la silla de ruedas que muy amablemente le habían entregado y tomó la mano de su hijo entre las suyas.
—Hey, pequeño —soltó un suspiro que no sabía contenía, estaba algo nerviosa por si acaso la intuición de Tsunayoshi estaba lo suficiente desarrollada para decirle al niño que no era su madre original. Pero el brillo de emoción y alegría en la mirada caramelo del infante le dijeron lo contrario —. ¿Cómo estás mi amor?
—¡Bien mama! Tsu es un chico fuerte —lo dijo con tanta seguridad y determinación que la hicieron preguntarse si acaso este era el Tsuna que hubiera sido si no lo hubieran sellado.
—Por supuesto que lo eres, eres mi hijo —acarició cariñosamente la mejilla del menor—. Señorita, ¿Sabe cuándo nos darán de alta? —pregunto a la enfermera detrás de ella, sin voltearse o dejar de brindarle cariños al niño. Cosa que obvio llamo la atención de la joven porque había recién entrado a la habitación.
Hey, fue una mujer en el servicio, obviamente debía tener sus sentidos al mil en lugares desconocidos. No era su culpa que siguiera recordando el entrenamiento tan bien.
—El doctor Shigaraki vendrá pronto a revisar a Tsuna. Aunque no creo que tenga que estar mucho tiempo en hospitalización, no muestra signos de daños internos o algo más.
—Está bien, muchas gracias señorita —dejando claro que su presencia no era más necesaria, la joven se retiró en silencio dejándolos de nuevo solos.
Pasó el resto de la tarde junto a Tsuna buscando la manera de entretenerse ambos en el cuarto, jugando con las manos o aprovechando el momento para enseñarle cosas a su hijo mediante canciones y juegos. Para su edad Tsunayoshi estaba muy atrasado en aprendizaje básico, probablemente por culpa de la otra Nana. Lo que no aliviaba su molestia; detestaba por completo el personaje que era como madre, y recordaba con cólera aquella vez en el futuro que la mujer tiró sus mejillas porque lo fin él le había dicho sus buenas verdades a su padre, o aquella vez que olvidó su cumpleaños, pero celebró como si nada el de Reborn.
Si seguía su plan como quería, quizás lograría salvar la relación de su marido y Tsunayoshi. Claro, si el primero se esforzaba en ello y si Tsu decidiera darle una oportunidad.
Eran las seis con treinta minutos de la tarde cuando el doctor apareció, le hizo preguntas tanto a ella como a Tsuna y les dijo que quizás en cuatro días más serian dados de alta ambos.
—Gracias Doctor —se inclinó respetuosa, viendo por el rabillo del ojo que el castaño también hacia lo mismo—. ¿Cómo decimos Tsu?
—¡Gracias Doctor!
Una de las enfermeras la fue a buscar para llevarla a su habitación, obvio que eso no le gusto para nada a Tsunayoshi porque de inmediato comenzó un berrinche por no querer ser separado de su lado. Estuvo muy tentada a decirle a la joven que la dejara ahí en la habitación con su hijo, pero entendía que tenía que descansar en una camilla para que sus músculos se relajaran de mejor manera. Así que le explicó de la manera más sencilla su razonamiento para que le permitiera irse, fue difícil al principio porque Tsuna se negaba a siquiera soltarla de su fuerte abrazo, pero con ligeros arrullos y caricias logró llamar su atención.
Después, ya en su cuarto tomo lápiz y papel que antes le había pedido a la muy amable enfermera. Su cerebro se quedó vació por unos segundos en los que pensaba.
¿Escribía japonés?
¡Bah! La respuesta era obvia, sí, lo hacía. Con razón podía comunicarse tan bien con el resto de las personas, parecía que las cosas sencillas como esas su cerebro no las había olvidado; algo a favor, porque no tenía ganas para nada de estar aprendiendo más idiomas. Suficiente tenía con que debía volver a manejar las lenguas romances y el chino mandarín en unos años más para cuando I-Pin acabará bajo su tutela.
Primero lo primero, los guardianes y que recordaba sobre la cronología de ellos.
Sabía que Lavina moriría en el tercer cumpleaños de Hayato, que, viendo la fecha y la edad que el doctor había dicho que su hijo tenía. Ya había sucedido. Lo que le daba cinco años más para atrapar a la pequeña tormenta de su hijo y tres solamente antes de que Bianchi desarrollara su cocina venenosa, provocando un trauma en su hermano menor. Si jugaba bien sus cartas podría tomar a los dos niños mientras alegaba protegerlos. Shamal podría ser de gran ayuda, él era el contacto más importante que debía obtener.
Mukuro, nunca se indagó demasiado en su pasado más allá de lo que la niebla decía. Fechas exactas solo tenía una, que era cuando el chico junto a sus amigos asesinaba a la familia de Lancia, y eso sucedería en seis o siete años más. Probablemente había escapado un año antes de las manos de Estraneo. El encuentro con Nagi sucedió cuando estaba libre lo que significaba que lo hizo antes del asesinato y luego de su liberación.
Ryohei sufriría una emboscada de chicos de secundaria en sexto año que provocaría su estadía en el hospital, quizás incluso fue eso lo que hizo que su actitud fuera de aquella manera, un traumatismo cerebral, bien tendría que detenerlo, aunque ahora estaba con suerte entrando a la primaria, lo que le daba cuatro años para capturar al sol y a su hermana.
Sin mencionar que tenía que trabajar con la personalidad de los hermanos, Kyoko iba por el mismo camino que ella en su ignorancia sobre su entorno. Y Ryohei terminaría siendo la viva representación de Iemitsu, debía hacer algo para evitar que eso les ocurriera.
Takeshi, otro más del que el pasado no se sabe nada. Él y Kyoya serían los más difíciles de capturar... no en el sentido literal, pero al menos recordaba que Kyoya instauro el DC justo antes de entrar a la secundaria con ayuda de Kusakabe. Kyoya era dos años mayor que Tsunayoshi, si pensaba con la razón el muchacho estaría en segundo o tercero de primaria; pero maldita sea la superioridad mental del crío. Podía estar en cualquier curso de la primaria y nadie diría nada porque era un Hibari. De Takeshi no rememoraba casi nada, Tsuyoshi una que otra vez comentaba sobre esas cosas, pero no demasiadas.
¡Tsuyoshi! ¡¿Cómo lo había olvidado?! El antiguo asesino podía servirle de ayuda en toda esta locura. Él era tan o más devoto como padre a su hijo, si le decía lo correcto de seguro la ayudaría.
Lambo no sería un problema, adoptar al niño sería interesante y criarlo de mejor manera seria definitivamente una misión que no tenía problema aceptar. Pero su nacimiento no sería hasta en casi ocho años más, era el que más distancia cronológica tenía con los demás y podía fácilmente manejarse con eso.
Lo más cercano en fechas era el sello de Tsunayoshi, tenía dos años para evitar que los hombres hicieran algo cuando volvieran a Japón, y también seguir el desarrollo de las actividades motrices de su pequeño; evitar que fuera blanco de acoso escolar e investigar a todos los maestros de la primaria Namimori. No quería que otro caso como el de Nezu sucediera.
En segundo lugar, estaba también Vongola, a esta hora Enrico ya debería estar muerto y Massimo por morir. Pobre de Timoteo, pero el anciano era un bastardo cuando se lo proponía lo que hacía que su lastima por él como padre no fuera demasiada. En fin, Xanxus sería congelado en tres años más si sus cálculos no estaban mal, eso querría decir que para cuando Timoteo e Iemitsu estuvieran en Japón, solo Federico quedaría en Vongola. Vaya, sí que tenían problemas esa familia.
Oh y los aliados de Vongola, Dino estaría comenzando su formación con Reborn, o al menos en plena de ella. El chico era ocho años mayor que Tsuna, lo que quería decir que ahora tendría doce o trece años; y.… Ugh eso significa que recién había muerto su hermano mayor y el Noveno Chiavarone estaba decayendo en salud. El crío de verdad se ganaba su admiración, tener que afrontar toda la mierda que debe ser su vida solamente con la ayuda y apoyo de sus subordinados requería mucha determinación.
Cierto, las escuelas mafiosas. Squalo conoció a Dino en una de ellas. Las que hizo la Octava Vongola en la restauración de la segunda guerra mundial.
Soltó un suspiro pesado cuando se fijó que no quedaba más espacio en las hojas que tenía, estaba aliviada de que al menos no anotó todo porque si acaso alguien lo encontraba empezarían a cuestionarla. Tendría que llevarse el papel y quemarlo en su casa para no dejar evidencia, ahora solo lo había anotado para ver cuando era lo que recordaba. Y estaba más que satisfecha con darse cuenta que tenía todo en su cerebro.
Se acomodó mejor en la camilla y se dejó hacer bajo el encanto de Morfeo que la llamaba a dormir.
[1] La muerte de Lavina sucede cinco días después del tercer cumpleaños de Hayato, y él está de cumpleaños el 14 de septiembre. Su mamá murió el 19 de septiembre. Tsuna teniendo ya tres años quiere decir que en la historia es pasado el 14 de octubre. Lo siento, pero Lavina tenía que morir.
[2] Hayato huyó del castillo de su familia a los ocho años, bajo la tutela de Shamal por supuesto.
[3] Sí, Bianchi empezó a envenenar a su hermano menor (con el permiso de su padre más encima) cuando este tenía 6 putos años, a veces me pregunto qué tienen en la cabeza estas personas, luego me acuerdo que son de la mafia y pues: pobre Hayato.
[4] ¿Es verdad que Mukuro asesino a una familia entera a los 10 años? Desafortunadamente, sí. Para que vean como le dejaron el cerebro los científicos, me sorprendió mucho cuando lo vi trabajando con Verde, la verdad.
[5] Xanxus bebé hermoso, fue congelado por su 'padre' a los 16, él es 10 años mayor que Tsuna. ¿Quién no estaría cabreado cuando tu padre te congela por casi diez putos años?
[6] Muchos olvidan que Dino no era el primer heredero de su familia, en el anime (y creo que en el manga también, solo que no me acuerdo el tomo) en algunas conversaciones con Squalo menciona a su hermano mayor, no solo él. Squalo le dice que es igual de idiota que su hermano. #Dinomerecíaunamejorfamilia.
Las fechas y las otras cosas de Ryohei, Takeshi y Kyoya fueron más inventadas, ellos de verdad no tenían muchas cosas que destacar en la cronología de la historia. ¿Por qué creas historias profundas para personajes secundarios (Gama, Nozaru, Tazaru ¿Sigo?) y no aclaras la historia de los principales Akira, por qué?
A/N: Tenía pensado subir el capitulo temprano (al menos en mi país), pero mi madre despertó enferma y tuve que cuidar de ella, luego me quemé la mano cocinando y el dolor de caderas me torturó mucho rato. Ahora finalmente estoy libre (en estado zombie porque tengo que irme a dormir) logré subirlo y responder a los comentarios. ¡Muchas gracias por sierto! por los comentarios, los favoritos y aquellos que siguen la historia. Me ilusiona un montón saber que me apoyan con esto.
Si te gusto o si no lo hizo, ¿Qué tal si lo expresas con un comentario? ¡Hasta luego! ٩(。•́‿•̀。)۶
