chicas, espero su apoyo, de verdad significaría mucho para mi que me siguieran apoyando, la canción es la de titulo, solo búsquenla en youtube y la escuchan con el One-shot


『Yakimochi no Kotae』

Desde que entro al salón la vio charlando animadamente con sus amigas, pensó que lo saludaría cuando trato de acercarse pero en cuanto su amiga peli blanca dejo caer la bomba…

-¿Quién te gusta?

La chica se sonrojo tanto como el cabello de él y se puso a farfullar incoherencias, el como un robot se sentó lo más rapido y lejos que pudo, pero aun así estaba apoyado escuchando la conversación, oh claro que sabía que tenía un tic en la ceja izquierda mientras seguía escuchando los intentos fallidos de la pelinegra por cambiar de tema

-¿estás bien Castiel? -le pregunto su amigo cuando prácticamente lo vio seguramente con cara de querer matar a alguien

-no tengo nada…- menuda excusa…

Una charla acerca de quién es el chico que te gusta
Es algo que no quiero oír
Aunque al final te estoy oyendo de todas formas
molestándome…

Durante la clase de deportes no podía evitar verla jugando como profesional, con sus buenos reflejos, y el solo tenía el pensamiento de estrellar la cabeza contra la pared cuando le entraban ganas de hablar con ella pero no tenía el valor para acercarse siquiera, se sentía ridículo, como un idiota enamorado, hey esperen…

Eso era…

Ya conozco la razón por la que estoy así
Pero aun así no pienso confesarlo ni a mí mismo.
Que siempre pienso en ti.

Se sentía un maldito, ella era una chica radiante, como si fuera una luna en pleno día con su piel blanca y su cabello negro como carbón, y él era un farsante, después de todo se pintaba el cabello, bueno se pintaba porque desde que la escucho decir que le chocaban los chicos teñidos dejo de hacerlo, bueno casi, había veces en que lo hacía y otras ya no, dependía de cómo estaban sus malditos celos

¿Celos de qué? Obvio de que al parecer le gustaba otro chico, aun así cuando se lo quería decir en la cara, no dejaba de pensar de que ella lo mandara al vuelo, o lo que sería peor, que el saliera corriendo en cuanto lo dijera y quedara como un maldito cobarde en frente de ella, se olvidó del partido en el que estaba y el balón le cayó de lleno en la cara

Por favor, perdona el hecho de que me haya enamorado de ti
pero cada que busco el valor para decirlo
No consigo ni mirarte, mucho menos confesarme
perdón pero…

Se sentía como el más integro de los idiotas, paralizado en el suelo por el dolor en su cara, lo más seguro y por la sensación que tenía, era que estuviera sangrándole la nariz, pensó que ya no se podía poner peor, pero su alvino amigo fue a ayudarlo al lado de ella y no le quedo de otra más que esconder su rostro con una mano para que ella no viera lo patético que era, ver como ella le tomaba la mano lo hizo sentirse como si un ángel le tomara la mano llevándolo al paraíso y sin pensarlo la apretó contra la suya pero de nuevo le soltaron la bomba

-¡Akira ya dinos quien te gusta!- se escuchó detrás y la chica empezó a gritarles de que no era cosa suya, y antes de que se volviera él le soltó la mano como si le quemara y se fue a toda hostia a la enfermería, deseándole las peores cosas a ese tipo, y a ella…

"¡no me puedo alegrar por ti!
¡Espero que no vaya bien!"
¡La peor cosa que le podrías desear a alguien!

En cuanto paso la puerta se golpeó la cabeza contra la pared más cercana, era lo mismo siempre, tuviera o no sus malditos celos, siempre le hacia algún mal, vio por la puerta semi abierta que ella estaba con la cabeza gacha, y obvias ganas de llorar, de nuevo se dio un cabezazo con la misma pared, y sintió la sangre bajar por su cabeza

-seré idiota…-se dijo y esta vez sí fue directo a la enfermería

Te estoy deseando lo peor
¡con esto!, con esta asquerosa personalidad mía.

Recordando el primer día en que se hablaron, ella estaba perdida y el la mando a volar antes de que alguno dijera algo, pensando que su puchero era infantil pero de misma manera adorable, después la volvió a ver al entrar al salón, le dijo que estaba despeinada y ella le sonrió con ternura y vergüenza además de hacerle un ademan de que hiciera silencio, diciéndole que era su secreto, internamente desde ese momento su corazón dio un vuelco, pensando en cuan adorable y pura podría ser ella

"Buenos días, bienes despeinada el día de hoy"
Fue nuestra primer conversación
Sonrojada me dijiste: "será nuestro secreto"
"¿Cuán adorable puedes ser tú?" pensé...

Durante el tiempo que se estaban acercando el sentimiento empezó a crecer hasta que sentía que se le reventaría en el pecho, sentía como que volaba cuando la tenía cerca, sentía como si tuviera ganas de empezar a componer sinfonías sin fin, fue en esos días en que se dio cuenta de lo que le estaba pasando

Tus palabras despertaron algo especial
Todo el mundo es perfecto, de ti me enamoré

Lo malo del tema de que sabía de qué estaba enamorado, era que no era aparentemente el único que tenía esos sentimientos, fue ahí cuando esa batalla interna de estira y afloja comenzó, sabía que tenía que sentirse de manera de que le importarle un comino, pero con ella era distinto, completamente distinto

Hasta el punto de desear con todas sus fuerzas de que quien fuera que sea el tipo del cual ella estaba enamorada ya se hubiera enamorado de alguien y la dejara plantada, pero en cuanto pensaba en ella llorando esa idea lo hacía sentirse como un maldito

Me siento como un demonio por desear que la persona
Que te gusta ya este enamorado de alguien más
"Eso es algo imposible, por supuesto"
No quiero verte sufrir, para nada
Pero aun así...

Siempre era así desde que se enteró que le gustaba, incluso estando ahora en la enfermería no podía dejar en ella y lo peor, que podría estar acompañada de cualquiera en ese mismo momento, se desesperaba en cuanto pensaba en eso, y se despeinaba para apaciguar sus celos en vez de ir allí y confesarse en frente de toda la clase, que cobarde…

En mi mente no tengo tranquilidad
Por mi lucha con los celos y lo que siento

Tenía el corazón a mil, pensando que en algún momento alguien pudiera arrebatarla de su lado en cuanto bajara la guardia, los sentimientos y los celos volvían a hacer mella en el diciéndole que debía escuchar a uno antes que al otro, pero llego a un acuerdo

Esto ya, no puede esperar más
Quiero tenerte solo para mí.

Salió corriendo de la enfermería tanto como le dieron las piernas, era tarde, quizá se hubiese ido ya a su casa, pero algo le decía "ve a buscarla, es tu última oportunidad", después de correr como un maniaco la encontró leyendo en el hueco de la escalera, le dijo, o más bien le amenazo con que fuera al aula porque quería decirle algo, ella se lo pensó y luego dijo que si

"Tengo algo que decirte por favor ven
Al salón después de clases, a las cuatro"
Mi corazón no para de palpitar
Pero debo soportarlo un poco más de tiempo

No había vuelta atrás…

Me dices, que ahí estarás

Estaba frente a la puerta, delante tenía la oportunidad que lo cambiaría todo, tenía el corazón como motor de Ferrari y casi le dolió lo rápido que iba, entonces hizo algo que ella le enseño, hizo un hechizo de buena suerte, el que ella usaba para sus exámenes, con el hechizo se adentró a su futuro y abrió la puerta rápidamente

Antes de entrar, un hechizo de buena suerte por 5 minutos
haya voy, a pesar de que el corazón se me saldrá

La encontró en el fondo, ella se volvió hacia el al escuchar la puerta azotarse contra la pared, estaba demasiado nervioso como para abrirla con delicadeza, no se lo pensó dos veces y lo dijo antes de que el hechizo y su valor perdieran efecto

"¿me quieres?"

-¡te quiero!


muy bien, por favor dejen sus opiniones, recuerden que eso me ayuda a ser mejor escritor, pueden decirme también con que chico quieren que sea el próximo One-shot, esto lo hago para dos chicas que son realmente importantes para mi, y a pesar de que odio a Castiel les hice esto a ellas, espero sus opiniones