CAPITULO 2

Las clases han terminado como cualquier otro día normal, ella baja las escaleras resignada, otro día que se topaba de frente a Naruto en la cafetería y nuevamente había sido incapaz de hablarle, él ni siquiera la miró y eso la mantuvo desconsolada hasta la salida.

Cuando al pasar por un salón su vecino salía acompañado del rubio, quien hablaba con avidez, Hinata pensó en huir, cuando la llamaron.

— ¡Qué bueno verte vecina!, estaba a punto de irte a buscar, vámonos— le dijo el pelinegro tomándola del brazo, a lo que la chica no supo responder.

— Hey Sasuke, pensé que hoy iba a ir a tu casa, ¿nos acompañara esta chica? – Preguntó el rubio, mientras arqueaba las cejas sin entender nada—

—Lo siento Naruto, pero hoy quede de… ver una película en su casa…

— ¡Genial! ¿Los puedo acompañar…? Este…tú te llamas…ah… estas en la clase de al lado… pero no puedo recordar tu nombre –exclamó sonriendo el chico ojiazul, mientras la azabache no sabía cómo reaccionar… ¿Debería estar feliz por poder conversar con Naruto, o triste porque él no recordara ni su nombre?

—Se llama Hinata, dobe, y si ni siquiera sabes su nombre no seas maleducado y deja de molestar, vámonos – espetó el Uchiha jalándola fuera de la universidad, no miró ni tantito atrás y solo le siguió hasta que llegaron a los departamentos, cuando la peliazul iba a entrar al suyo la detuvo.

— Disculpa mi actitud, es que ya estoy un poco cansado de tener a Naruto siempre en mi casa…perdón por entrometerte y por lo de ese idiota… discúlpalo no lo hizo con mala intención —Sasuke le sonrió y entro a su departamento.

Cuando le contó a Tenten lo sucedido ella sonrió tan malévolamente que un escalofrió le recorrió la espalda.

— Date cuenta Hina, estando cerca de Sasuke puedes estar más cerca de Naruto… si se la vive en su departamento y tú te haces su amiga…o su novia estarás a un paso de ser amiga íntima del Uzumaki –

—Y tú date cuenta que lo que dices son tonterías Tenten-san, ¿Qué quieres? ¿Qué llegue y le diga "puedes ayudarme a estar cerca de Naruto"? ¿Puedes hacer que él se fije en mí? ¿Me ayudas a ponerlo celoso? ¿Mmm?

— ¡Exacto!

Hinata miró a su amiga con reproche y la otra solo sonrió. Ambas decidieron descansar al fin y al cabo el día siguiente era sábado y podían dormir más de lo esperando. Cuando una persona tocó la puerta, Tenten se dirigió a abrir y sorpresa al encontrar a una de sus amigas más cercanas.

— ¡Temari!

Hinata se asomó y sintió como la otra la abrazaba llenándola de besos

— Las extraño tanto par de tontas – sonrió la rubia, mostrando una bolsa llena de cervezas — ¡Vamos a platicar!

Las tres pasaron de las dos de la mañana conversando y bebiendo, que al final las tres se quedaron completamente dormidas en el suelo.

—¡Temari! ¡Temari!

Tenten levanto a su amiga, y juntas dejaron la casa.

Cuando la chica azabache despertó encontró una nota:

"Hina, termine teniendo que ir a la Universidad por emergencia, me lleve conmigo a Temari, regresamos en un rato"

Sonrió la chica que aún no se había vestido, su ropa solo consistía en un pequeño short blanco y una playerita azul cielo que le habían servido de pijama. Su roommate no se encontraba en casa así que podía quedarse a sus anchas, tal vez más tarde se haría un poco de huevos estrellados o tal vez un pan tostado y mermelada bastarían. Fue entonces que tocaron a la puerta, pensó que Tenten había terminado sus asuntos rápido y las llaves las había olvidado por lo que sin más cuidado abrió la puerta, encontrándose con un par de chicos que hicieron que la joven por un pelo se desmayara.

—Hinata…—murmuro Sasuke un poco apenado por ver a la joven con escasas ropas— quería saber si tienes un poco de aceite, es que Naruto quiere preparar unos huevos para almorzar y me quede sin aceite…

—Naruto—kun…am, sí…—miró al chico rubio que solo sonreía apenado cuando abrió sus ojos de par en par.

— Hey Hinata ¿Qué tal si desayunamos todos aquí?

— ¡Hey dobe! Tú no sabes si tiene planes o si no quiere, no propongas cosas tan tontas— gritó el pelinegro dándole un golpe en la cabeza que hizo reír a la chica.

—E-está bien si almorzamos…todos aquí, pueden cocinar aquí…—contestó sonrojada, mientras Naruto le sonreía y se acercaba a la cocina—

—Te encantaran mis huevos –gritó eufórico, mientras ella se sonrojaba de sobremanera.

— Tranquila Hinata… habla de los de la gallina… no los de él, chica pervertida—sonrió Sasuke sentándose en el sillón del departamento.

Lo miró completamente roja como tomate, y estaba a punto de gritarle que era mentira, cuando el ojiazul se viró a verla

—¡Hey Hinata! ¿No te da vergüenza andar así con dos jóvenes completamente sanos y viriles en tu casa?

Ella abrió la boca sin saber que decir y corrió hacia su cuarto, mientras los dos chicos reían, uno más fuerte que el otro. Regresó pronto, con un pans gris, que seguramente fue lo que encontró más rápido.

Los tres desayunaron amenamente, hasta que la puerta fue tocada con violencia, todos se desconcertaron y el encargado para ir a ver quién era fue Naruto, por más que preguntó de quién se trataba nadie contestó y como fue más su curiosidad que su precaución giró la perilla, y apenas lo hizo la puerta fue pateada con gran fuerza que el rubio salió disparado

—¡UCHIHA SASUKE! – Gritó el muchacho que era bien parecido, de cabello negro y ojos del mismo color, obviamente pariente del chico Uchiha.

—¡ITACHI! Pero que….¿No ves que estoy desayunando?

El mayor tomó de la camisa a Sasuke, y lo arrojó al suelo, Hinata se levantó molesta

— ¿Qué le pasa? ¡Esta es mi casa!

—Disculpe hermosa dama, en un momento sacaré la basura de aquí— su sonrisa era cautivadora y fue en el descuido del mayor que Sasuke le arremetió un golpe en el pecho que hizo que pudiera levantarse—

—Itachi….estás loco…

—¡Psicópata! –Gritó Naruto acercándose a Sasuke.

—Tú ni te metas rubiecito violable— dijo Itachi de mal modo—Sasuke, el viejo me ha mandado a decirte que por tu mala actitud, con tus malas notas y tu mal estado de vida…dejara de pagarte el alquiler del departamento, y yo solo venía a avisarte…arréglate como puedas... fue lo que dijo.

—¡Y por eso entras como loco a casa ajena! – Farfullo molesto el ojiazul—

—Naruto…tú te la vives en el ex departamento de Sasuke, y en el de Sakura…ahora encima estas en el de esta sexy chica…no me vengas con esas…

Sasuke no podía hablar, la noticia le dejó en shock

—Vamos amigo…—Naruto lo sacó casi a rastras del departamento de Hinata, quien solo vio con sorpresa la escena…pronto se quedó sola.

Ya pasan de las dos de la tarde, y la joven Hyuuga está parada fuera del departamento del Uchiha, mira la puerta con temor, inhala profundamente y toca la puerta levemente, espera unos segundos y nadie abrie, se da cuenta que con ese leve ruido jamás le abrirán y decide golpear la puerta más fuerte, de pronto esta se abre.

—¡Hinata! Que milagro que vienes… Sasuke está un poco desanimado…

No era raro que anduviera por ahí después de todo. Vivian uno al lado del otro. Lo que era extraño era que ese chico de tez blanca estuviera…semimuerto en su sillón. Entro temerosa y Naruto le sonrió, algo que para ella era muy extraño y le hacía estar muy feliz.

—Sasuke—kun ¿estás bien?

—Tengo que desocupar el departamento en dos días… no estoy bien

—Sasuke, acaba de venir Tsunade a decirte que mañana ya debe estar desocupado – interrumpió Naruto haciendo que el chico pelinegro se hundiera en el sillón—

— ¿Y por qué no te quedas con Naruto—kun? –musitó quedamente.

— Porque el dobe ya tiene a alguien viviendo con él…—exclamó desesperado—

— Lo siento amigo, pero mis padres no me dejaran echar a Sai así nada más…—

—Sí lo entiendo Naruto, no te preocupes…

La chica lo miró tan preocupado que se le ocurrieron mil maneras pero ninguna se le hacía buena al Uchiha

—Podemos buscar un departamento…

—No tengo dinero para rentar uno…—

En esa conversación estaban cuando alguien comenzó a gritar afuera

—¡Sasuke-kun! ¡Sasuke-kun! abre soy yo… ¡Sasuke-kun! – Repetía la chica—

—Hay no puede ser…lo que me faltaba—

—Yo abro – gritó Naruto con emoción, pero Sasuke seguía gritando que no lo hiciera…

— ¡Sasuke—kun! – la chica que entró (y que ni siquiera se dignó a voltear a ver a Naruto) era pelirosa, de ojos esmeralda y que vivía en el piso de arriba.

— ¿Qué quieres Sakura?

— Me acabo de enterar que tienes un día para dejar el departamento…

—Te debió decir Tsunade…—suspiró el rubio a quien en definitiva… no le hacían caso—

—¡Yo tengo una solución! Ven a vivir conmigo…—suspiró un poco avergonzada de sus palabras y todos los ahí presentes se quedaron sin habla—

— ¡PERO SAKURA-CHAN! Como…como…

— Cállate Naruto, esto es con Sasuke…—respondió la chica, cuando su mirada se encontró con la de Hinata, hizo una mueca de desagrado.

—¿Y tú eres…?

—estudia en la misma universidad que nosotros Sakura—chan… se llama Hinata…—dijo Naruto mientras sonreía francamente—

—No me había dado cuenta… pero ¿Qué haces aquí?

— Es mi vecina y es mi amiga, lo que ella haga aquí a ti no te importa—respondió el pelinegro sin siquiera voltear a verla, la pelirosa mostró una cara de verdadero fastidio

— Bueno, entonces espero que ya te marches – al decir esto tomo a la azabache del brazo y la condujo fuera—

— Me podía marchar sola—contesto Hinata soltándose, cerró la puerta y dejo a los tres solos—

— No tenías por qué ponerte tan grosera Sakura-chan…—exclamó preocupado el ojiazul, pero ella ni se inmuto en responderle—

Cuando Hinata regresó a su departamento TenTen la miró desconcertada…

— ¿Pero qué te paso? Traes una cara… de malestar—

— Me encontré con Sakura—san…

— ¿la que quiere con tu Naruto?

— No, es al revés, él está detrás de ella… pero a ella le gusta Sasuke-kun— sonrió la azabache—

— ¿Y qué te causa tanta gracia? –

— Que Sasuke—kun…es muy… frio con ella…

Ambas rieron, después de todo era algo gracioso.

—Nee Hinata… tengo que decirte algo importante…—la castaña miró preocupada a su amiga, se sentaron en la cama de la azabache…

Pasan de las 10 de la noche y un suave "Hinata" "Hinata" se repite como eco por el departamento, la chica se acerca temerosa a la puerta, ha tomado un bate

— Si algo me pasa… — apretó el bate entre sus manos, y abrió la puerta, antes de todo recibió al visitante a batazos

— ¡Espera! ¡Espera! ¡HINATA SOY YO, SASUKE!

Cuando la mujer lo vio pego un grito

— ¡Me ibas a matar!

—Perdón Sasuke-kun no sabía que eras tú…

—hmp…—él no dijo más y se sentó en el sofá color rojo mientras se tocaba la cabeza, después de todo la chica pegaba fuerte.

— ¿Qué sucede?

— Nada… mañana en la mañana van a sacar mis cosas de aquí… necesitaba hablar con alguien…supongo…además quería saber… como te sentiste después de darte cuenta de lo de Naruto.

El tipo no tenía la más mínima delicadeza…eso era obvio, ella suspiró pesadamente

—Ya lo sabía, no es novedad

—Interesante, yo podría ayudarte a conquistar a Naruto…—sonrío el pelinegro mientras la ojiperla se llenaba de color—

— ¿En…en serio? –musitó quedamente. No pensó que lo que tanto le tenía dando vueltas en la cabeza llegara a ella tan fácil.

—Claro… pero también quiero algo a cambio…

Ella lo miró confundida, pero verdaderamente adoraba al ojiazul, así que lo miró con perspicacia y él hizo una mueca de agrado

— ¿Qué es lo que quieres?—

—Hyuuga Hinata…hagamos un trato…