Una peli gris de ojos morados se encuentra sentada en un sillón con una laptop en sus piernas, la chica estira un poco sus brazos y suspira buscando que sus músculos se relajen.
-Hola, mucho gusto mi nombre es Satsuki…puede que algunos ya me conozcan…otros tal vez no- *sonríe* -Bueno yo soy una de las tres presentadoras de la escritora Tsukiyo-san, asi que no será la primera y única vez que nos veamos-
La oji morados retira con cuidado el aparato en el suelo para después abrazar sus piernas.
-Perdonen la demora, no había mucha inspiración para poder actualizar este fic…que se supone que este capitulo trataría sobre Shin-Ah pero por un giro inesperado del destino termino tratando nuevamente sobre Zeno….bueno….sin mas demora…. ¡Que comience el capitulo!
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AKATSUKI NO YONA Y TODA SU FABULOSA HISTORIA LE PERTENECE A LA MANGAKA MIZUHO KUSANAGI, YO SOLO HAGO USO DE SUS PERSONAJES PARA FINES DE ENTRETENIMIENTO….SI FUERA MIO YONA Y HAK YA SE HUBIERAN DANDO AL MENOS UN BESO TT-TT ¿¡ES MUCHO PEDIR!?
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"PASADO, PRESENTE Y FUTURO"
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El enigmático y extraño grupo integrado por seis varones con una chica caminaba con mucha tranquilidad el pequeño pueblo al que habían llegado. El lugar era muy tranquilo por lo que no era necesario que ocultaran su llamativa apariencia…al parecer esta vez no tendrían que hacer algún extraño acto para pasar desapercibidos.
Pero de entre todo el grupo de viajeros un rubio de ojos azules se encontraba pensativo con su cabeza recargada en sus brazos, mantenía su azul mirada en el cielo pensando si acaso sus hermanos lo estarían viendo desde aquel manto o si ellos también ya habían bajado a la tierra tal y como Hiryuu. Esbozo una sonrisa al imaginarse como serían sus hermanos reencarnados…sin duda alguna seria algo divertido de ver.
Un llanto lo saco de su mente pero no solo llamo su atención, sino también de la de los demás integrantes del grupo; se trataba de un bebe el cual era arrullado por su madre mientras esta le cantaba una canción de cuna.
-¿Me permite, señora?- pregunto la princesa peli roja, que a causa de su curiosidad se acercó a la mujer.
La madre asintió con su cabeza y coloco a su bebe en los brazos de Yona quien en respuesta sonrió mientras mecía al niño con ternura entonando una melodía que su padre solia cantarle en las noches que ella no podía dormir.
Los varones se acercaron para observar mejor la maternal escena que protagonizaba la princesa, Kija comenzó a alagar a la chica al ver como poco a poco él bebe se relajaba, Shin-Ah la veía silenciosamente, Yoon mencionaba cosas como "No se alboroten bestias" en un tono bajo para evitar que el infante despertara.
-Yona-san será una excelente madre ¿No crees, Hak?- pregunto Jae Ha de manera picara, algo que no pasó desapercibido del peli negro por lo que prefirió evitarse palabras y asintió.
Todos tenían su total atención en aquella escena que no notaron que el rubio no estaba con ellos; este los miraba desde lejos con una sonrisa melancólica en su rostro, cerro sus ojos y se sumergió en sus recuerdos, en aquellos donde el rey Hiryuu aún vivía al igual que Guen, Shuten y Abi.
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Flashback
Hace más de dos mil años…
El castillo del dragón rojo se encontraba con mucha actividad, las personas iban de aquí para allá con documentos importantes o en búsqueda de ellos.
Pero dentro del gran palacio, a fuera de una habitación estaban cuatro individuos los cuales habían bebido la sangre de un dios dragón, la causa de su llamado aún era desconocida pero debía de ser algo importante.
El peli verde un tanto impaciente mantenía su espalda recargada en una de las paredes del pasillo.
La persona de canosa cabellera estaba firme, esperando pacientemente a que su rey apareciera para darles la razón de su llamado.
El oji dorados acariciaba dulcemente al ave que reposaba en su hombro, tenía que matar el tiempo con algo ya que había pasado un largo rato.
Y finalmente el más joven del grupo tarareaba una canción, tenía el ligero presentimiento que algo interesante ocurriría ese día.
Las puertas finalmente se abrieron y de la habitación (que curiosamente era de la reina) salió cansado un peli rojo, algo que extraño a los cuatro individuos que lo esperaban.
-¿Sucede algo mi rey?- pregunto el albino un poco preocupado por el estado que presentaba su señor
-Estoy bien- *sonríe*-No tienes que preocuparte, Guen-
-Rey…sus ojos se ven cansados, su respiración es leve pero agitada a la vez y sus piernas le tiemblan un poco- hablo el peli azul con una ceja alzada…claramente quería una explicación.
Todos guardaron silencio esperando las palabras del mencionado, sin embargo este solo reía nervioso.
-….Oigan….no se si tenga algo que ver pero…se supone que la reina está embarazada ¿no?- hablo el oji azul interrumpiendo el silencio mientras era observado por su señor, a lo que los otros tres asintieron con un "ajam".
-¿¡Le paso algo a la reina, rey Hiryuu!?- pregunto alarmado el Hakuryuu
-No le ha pasado nada, tranquilo-
-¿Entonces a que se debe su lamentable estado?- esta vez quien formulo la pregunta fue el hombre de picudos dientes
-Pues, verán…-
-¿Sera acaso que no sabe cómo tratar a la reina en estos momentos?- intervino el Seiryuu con su reciente teoría, la cual parecía ser acertada ya que el peli rojo cerro la boca y sonrió nervioso
-¿A que te refieres, Seiryuu?- preguntaron el dragón blanco y el dragón verde unísonamente
El peli azul los miro dudoso ¿Enserio ese par no sabía lo que pasaba durante el embarazo de una mujer?, paso una mano por su rostro, frustrado por lo que tenía que explicar, vio de reojo al Ouryuu el cual sonreía nervioso con una curiosa gota de sudor bajando por su sien ¿¡Cómo era posible que esos dos no lo supieran y en cambio el rubio si!?...solo tenía una respuesta para eso, eran ignorantes en el tema.
Cerró los ojos y suspiro cansado.
-Durante el embarazo una mujer tiende a tener cambios drásticos y repentinos de humor, extraños antojos entre otras cosas, por lo que deben de ser atendidas con sumo cuidado- respondió de manera muy simple esperando que esos dos entendieran lo complejo de la situación
-En pocas palabras nuestro rey cabeza hueca no sabe qué hacer con su mujer en este estado- *Shuten*
-No es sobre qué hacer sino más bien como tratarla, Ryokuryuu- corrigió Zeno
-Como si me interesara, además ¿Qué tan difícil puede ser?- el peli verde observo como su señor parecía perder fuerzas… ¿Cómo era posible que él no pudiera hacer algo contra eso?
-Si están fácil como crees ¿Por qué no lo intentas?- cuestiono Abi al hombre que no parecía comprender el estado de la reina
-Ya te dije que no me interesa, Seiryuu-
-Mi rey, si eso le aqueja puedo ir en este instante con la reina- dichas estas palabras el Hakuryuu se adentró a la habitación dejando a un sorprendido y preocupado Hiryuu
-No se preocupe majestad, Hakuryuu es de confianza y estoy seguro que no le hará daño alguno a la reina- el rubio con sus palabras esperaba cambiar el estado de su señor pero este solo suspiro cansado
-No es mi esposa quien me preocupa, sino más bien temo por Guen- lo que dijo el peli rojo sorprendió a los tres dragones
Antes de que alguno de ellos pudiera preguntar múltiples sonidos empezaron a resonar dentro de la habitación y con ellos varios "Lo siento" de parte de una voz masculina conocida…se trataba del albino.
Todo callo.
El silencio reino por un momento
Las puertas se abrieron de las cuales salió el Hakuryuu, el cual hizo una reverencia antes de abandonar por completo la habitación y cerrarla, poco después de esto cayó al suelo derrotado.
-¿Qué paso, Hakuryuu?- pregunto preocupado Zeno al ver a su hermano
-No hablemos de eso- *ve al peli rojo* -Lamento no haberle servido de algo mi rey- el mencionado negó con la cabeza lentamente, dándole a entender que no era algo por lo que se debía de preocupar
-Creo que será mejor que yo atienda a la reina ya que al parecer soy el más apto en estos momentos- hablo Abi mientras miraba a su derrotado hermano y su cansado rey.
-¿Y a qué se debe ese aire de superioridad, Seiryuu?- curioseo Shuten molesto al captar que de una manera discreta lo había llamado "inutil"
-Fácil- *cruza sus brazos*-Tú solo eres un bruto que sirve para las batallas, Ouryuu aun con el conocimiento no creo que sea buena idea que esperemos algo de él, Hakuryuu no duro mucho y nuestro rey claramente está agotado ahora-
-¿Estás seguro, Abi?-
-No se preocupe rey Hiryuu, solo le daré un vistazo a la reina y con eso tal vez pueda darle uno que otro consejo a usted- con mucha tranquilidad toco un par de veces y entro a los aposentos de la esposa del peli rojo, quedando todo nuevamente en silencio.
Los segundos empezaron a correr y todo seguía igual, tal parecía que Abi en realidad era el más apto.
Pocos minutos después aparecieron varias sirvientas con algunos platillos (los cuales estaba cubiertos) en sus brazos, al ver a los guerreros dragón con el rey hicieron una reverencia y le notificaron a su majestad que lo que traían era la comida que su señora les había pedido.
Hiryuu les permitió pasar, las chicas tocaron anunciándole su entrada a la reina y pasaron con suma calma, no tardaron mucho ya que casi de inmediato salieron, no sin antes despedirse con otra reverencia de los presentes.
A los pocos segundos que las sirvientas se habían marchado salió el peli azul con su rostro azulado y con una mano en su boca.
-¿Se-seiryuu?-pregunto Zeno acercándose lentamente a su hermano, el cual curiosamente se empezó a poner pálido, llevo una de sus manos al hombro del oji dorados pero este la alejo bruscamente y huyo (prácticamente) del lugar, dejándolos a todos extrañados.
Abi lo único que quería hacer ahora era huir…huir y no acercarse a la comida o a la reina por un tiempo (en lo que se recuperaba), por primera vez maldecía sus potentes ojos. Lo que había visto con ellos era algo que quería borrar de su memoria pero por más que lo intentaba no podía, definitivamente los antojos de una embarazada podían llegar a ser de lo más raros…oficialmente había quedado traumado.
El rey y los restantes dragones vieron sorprendidos la marcha del dragón azul…al parecer el varón estaría indispuesto por un largo tiempo.
-¿Qué le habrá pasado?- *Guen*
-Quien sabe pero debió de ser lo suficiente malo como para que se fuera de esa manera- *Zeno*
-¡Ja! ¡Ahora quien es el inútil!- *sonríe burlonamente* -Eso le pasa a Seiryuu por hablador-
-Ohh, entonces tu eres el más preparado aquí Shuten- hablo el rey con una sonrisa –Deberías demostrárnoslo-
El albino sintió un escalofrió recorrerle por la espalda al recordar lo que hace poco había vivido, sabía que su necio hermano no podría con la reina en ese estado y estaba seguro que su majestad también estaba consciente de eso, pero como dicen… "Antes de juzgar a una persona ponte en los zapatos de ella"…y el rey Hiryuu la haría valer con el Ryokuryuu, alguien necesitaba una pequeña lección.
-Pasa- *señala con su mano la entrada de la habitación* -Cuento contigo Shuten-
-¡Ja! ¡Ahora mismo ya verán que lo lograre rey cabeza hueca!- y con un aire confiado entro a la habitación.
Los ruidos y extraños sonidos no tardaron en aparecer, saliendo al poco tiempo el peli verde con un rostro que mostraba más que sorpresa, camino hacia su señor y le puso una mano en su hombro.
-Mucha suerte de aquí hasta que nazca el príncipe- dijo el poseedor de la pierna de dragón, a lo que el antiguo dios dragón suspiro desganado.
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Marcador actual
Reina: 4
Dragones y Rey Hiryuu: 0
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-¿Y si entro yo también?- pregunto el rubio señalándose a sí mismo.
Los tres varones que lo acompañaban abrieron sus ojos asombrados por la valentía del más joven… ¿Cómo podía decir eso después de ver como habían acabado los demás?
-¿¡Pero qué dices, Ouryuu!?- gritaron sus dos hermanos mayores
-Bueno, no pierdo nada con intentarlo- *se rasca la cabeza nerviosamente* -Tal vez pueda lograr algo…o eso quiero creer- lo último lo susurro, ya que el tampoco estaba tan seguro
-No es necesario que lo hagas, Zeno-
-Usted no se preocupe por mi rey, algo me dice que estare bien-
El oji azul respiro hondo antes de tocar la puerta de los aposentos de la reina y entro, listo para lidiar con lo que tuviera que lidiar.
Al principio se escucharon varios ruidos que pusieron nerviosos al par de dragones y al peli rojo…debieron haber detenido al Ouryuu. Pero el silencio paso nuevamente por el lugar, sin embargo el chico no salió.
Estuvieron debatiendo sobre qué hacer: entrar y ver el estado de Zeno o esperar a que este saliera, al final (y por petición del rey) prefirieron esperar.
Los minutos pasaron y no sucedía nada, el tiempo transcurrió y el rubio no aparecía…. ¿Qué había pasado con el dragón amarillo?
La larga y ansiada presencia del chico por fin llego.
Los tres varones de inmediato se acercaron revisando que Zeno se encontrara bien, buscando signos de cansancio, decaimiento o en casos extremos (como le sucedió a Abi) traumas.
-Emmmm… ¿Qué están haciendo?- decidió preguntar al ver que no perdían ni un centímetro de su cuerpo, cosa que lo puso nervioso
-¿Ouryuu cómo te sientes? ¿Te duele algo? ¿Quieres descansar? ¿Tienes nauseas? ¿Necesitas que alguien te reconforte? ¿O quieres desahogarte? ¿Quieres huir como Seiryuu? ¡Dime algo!- hablaba rápidamente el albino mientras zarandeaban al menor
-Haaaa….Haku….Hakuryuu….estoy…bien- decía Zeno con la esperanza que su hermano lo escuchara y lo dejara, pero era ignorado por este olimpicamente
-Guen- llamo Hiryuu a su guerrero –Tal vez deberías soltarlo- El Hakuryuu acato la petición de su rey y dejo al rubio el cual sentía que todo lo que veía se movía constantemente
-Y bien ¿Qué pasó ahí adentro?- hablo Shuten cuando noto que el rubio ya estaba mucho mejor después de la sacudida salvaje que le habían dado
-¿Eh? Pues nada-
-¿¡Como que nada!?- gritaron el Ryoukuryuu y el Hakuryuu al mismo tiempo
-Pues la reina al principio se sorprendió por mi presencia, después de eso charlamos de muchas cosas y cuando me di cuenta ya estaba dormida- explico con sencillez –No hice nada del otro mundo
Los dos guerreros tenían la boca abierta sin poder comprender lo que el menor les había contado.
-Estoy seguro que eso se debe a esa calidez que irradias, Zeno- *sonríe*
-No diga esas cosas Rey Hiryuu- pidió con un ligero sonrojo
Desde ese día el rubio iba a visitar a la reina durante sus ratos libres para ayudar a su majestad.
Fin Flashback
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Abrió sus ojos de manera lenta, siendo el profundo azul del cielo lo que su mirada capto, esbozó una sonrisa y estiro su cuerpo.
Escucho de nuevo un llanto que pedía su atención por lo que busco de dónde provenía, encontrando de nuevo a la princesa intentando dormir al bebe…al parecer los chicos habían armado un escándalo que despertó al infante.
Ahora que lo pensaba… ¿Cómo sería el embarazo de la chica pelirroja?
Posiblemente tendría ese extraño carácter que la esposa del rey Hiryuu tuvo en el pasado, aquel que le causaba a veces muchos problemas a su señor. Pero con lo aprendido en aquella ocasión ahora sabía que era lo que podía pasar.
Tendría que evitar a toda costa que el pobre de Shin-Ah viera los extraños platillos que a la chica se le antojasen…no quería lidiar otra vez con un Seiryuu traumado.
Tal vez Kija se ofrecería a ayudarla, entonces él le daría consejos para el cuidado de la señorita.
Jae Ha a diferencia de Shuten buscaría la manera de apoyar en los cuidados de Yona con Hakuryuu, Zeno estaría al pendiente de ellos para evitar tragedias.
Hak reaccionaria diferente a su rey, a lo mejor hasta el peli negro no aguantaría…quien sabe.
Ademas tenían a Yoon, con el chico entre ellos entonces no habia de que preocuparse (excepto cuando estuviera ausente).
Pero de algo estaba seguro…Zeno se divertiría mucho cuando Yona estuviera embarazada.
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-Espero que el capítulo les haya gustado, me divertí escribiéndolo ya que me imaginaba las expresiones de los dragones al salir de la habitación de la reina (los cuales parecían que habían sido recientemente torturados), muchas gracias por sus reviews y espero que nos volvemos a leer pronto-
*SALUDOS*
