Okey lo se me perdí mucho tiempo, pero tengo una buena razón fui atacada por un perro y estoy gravemente herida perdí un dedo y media mejilla… NAH ¿se asustaron? Jajajja se que si xD
Bueno la verdad es que me quede sin internet, me gaste los MB antes de tiempo y he tenido que esperar prácticamente medio mes para poder volver a tener saldo porque la miércoles esta no quería agarrar ni colaborar para que yo tuviera mi internet.
Esta capitulo es cortito, se que debería ser algo más largo, pero bueno mañana a esta misma hora (en la noche) subiré el próximo capítulo, hasta creo que subiré dos consecutivos.
Espero les agrade.
Disclaimer: death note no me pertenece ni tampoco sus personajes, estos son de Takeshi Obata y Tsugumi Ōba.
Una chica iba caminando pasivamente entre unos amplios pasillos, detallando y grabando en su mente el camino que recorría.
Los pasillos del Wammy's estaban todos lujosamente decorados y bien iluminados; los pisos de cerámica cara color crema, las paredes tapizadas con dibujos victorianos, ventanales amplios que dejaban entrar la refulgente luz del sol, adornos de piedra de marfil, cobre, plata o hierro finamente forjados y mesitas con jarrones que tenían flores de distintas clases pero hacían un juego perfecto, siguiendo la armonía victoriana del lugar.
Ella no se creía aun que eso fuese un orfanato. Aquello parecía más una mansión que cualquier otra cosa.
Suspiro ante esa palabra "orfanato", desde hace 6 meses era huérfana, aunque ahora sí lo era oficialmente estando en aquel lugar.
Ahora no sabía exactamente qué hacer, había logrado su objetivo mucho antes de lo esperado por esa razón estaba ahí, en el "gran" orfanato Wammy's House. Donde se entrenaron y entrenaban a los personajes más influenciados, ingeniosos o inteligentes que habían aparecido en la historia o que en un futuro aparecerían. Todos ellos, tanto los anteriores como los que estaban en progreso tenían historias tristes o sus historias estaban ocultas sacando mentiras a la luz pública ocultando todo su pasado.
Pero el que más destacaría y que el exterior no tenía ni la más mínima idea, con excepción de un pequeño montón de personas que se podía contar con los dedos de las dos manos, seria que aquel orfanato estaba exclusivamente diseñado para buscar sucesores a ser L. El más grande detective de todos los tiempos.
Todo lo demás eran tapaderas. Bueno ni tanto.
Soltó una sonrisa de medio lado mientras se dirigía al pasillo donde se encontraba su dormitorio. Llego a la puerta de su nuevo cuarto entrando en el, fue directo a su cama arrodillándose y levantando levemente la manta para ver debajo de esta; debajo de la cama se encontraba en una caja de tamaño mediano su mascota, un pequeño conejito de color blanco con una oreja de color negro y la otra blanca, ojitos azules y cuyo nombre era Momiji.
Lulú sonrío al ver a su conejito. Este al percatarse de la presencia de su dueña salió de la caja acolchonada dando saltitos hasta posarse en las piernas de su dueña, la olisqueo un poco componiendo una expresión tierna de alegría. Lulú le acaricio la larga oreja negra.
- ¿Me extrañaste Mo-chan? – Momiji arrugo la nariz como dando a entender que sí. Lulú saco de su bolsillo una gomita en forma de zanahoria y se la dio al conejito – Eres muy impaciente sabes que este es nuestro nuevo hogar o por lo menos lo va a ser por un buen tiempo, tengo que conocer los alrededores – el conejo puso sus orejas tensas y se bajo de las faldas de su dueña y se puso de espaldas a ellas como reprochándole que se fuera a conocer el lugar sin él.
– ¡Oye! sabes que Roger te dejo quedarte por que le suplique mucho y porque Él intervino, sino ese viejo te hubiera mandado a una casa de acogida para animales. – Le reprendió, el conejo se destenso un poquito, volteo la peluda carita hacia Lulú viéndola con sus profundos ojos azules, después vio hacia la caja, movió la colita esponjosa como diciendo "haz lo que te venga en gana" y volvió a su cajita aun enfurruñado, Lulú suspiro; Momiji si que era cabezota.
Lulú se levanto del piso y se sentó en la cama, vio de manera detallada su nueva habitación.
De la mitad de la pared hacia arriba estaba pintada de color crema casi blanco, de la mitad hacia abajo con un empapelado un poco mas femenino de flores en color morado, la cama era individual con sabanas blancas también bordadas en morado claro, un masita de noche con una lamparita, un escritorio con espacio para los libros, un armario y la puerta que daba al baño privado. Toda la habitación de tamaño mediano.
- Es bonita esta habitación – hablo en un susurro al aire. Se quedo en blanco por unos segundos viendo el techo, luego de divagar un poco se fue al armario, abriéndolo.
Allí estaba, se estaba preguntando donde lo abría puesto la persona que arreglo la habitación cuando salió a conocer el lugar con Roger.
Tomo la guitarra que se encontraba en su funda como protección, se la monto al hombro revisando antes que tuviera su cuaderno de apuntes en el bolsillo incorporado de la funda. Una vez hecho esto se volvió arrodillar en el piso asomándose debajo de la cama, Momiji levanto las orejas en señal de atención.
- Mo-chan salgo un rato – el conejo salto fuera de la caja enseguida, acercándose a Lulú poniendo su patita en la rodilla de ella, con una mirada suplicante para que lo llevara con ella; Lulú sonrío para después suspirar de manera cansada.
Dejo la guitarra en el suelo al lado de Momiji volvió hacia el armario, se quito la camisa que llevaba para ponerse un suéter con un bolsillo más o menos grande estilo canguro, se la remango hasta los codos para volver a arrodillarse al lado de Momiji.
- Te llevo solo porque no quiero que te enojes conmigo – le hablo con semblante serio. El conejito salto alegre a las piernas de su ama, que lo agarro y lo metió en el bolsillo de su suéter.
Momiji quedaba bastante cómodo, Lulú agarro nuevamente la guitarra se la monto otra vez al hombro y salió de la habitación.
:_:_:_:_:_:_:_:
En otra parte de la Wammy's se encontraba un joven de cabello rubio, piel pálida, ojos azules, que vestía un pantalón ancho como de piyama color negro y un suéter también negro. Jugaba con otros niños entre los cuales destacaba un joven peli-rojo, piel pálida, ojos verdes, con una vestimenta que consistía en un suéter de rayas blancas y negras junto con unos pantalones azules desgastados.
El rubio se apoyo contra un árbol cercano, cansado y aburrido hasta decir "ya", su amigo peli-rojo se dio cuenta pero decidió ignorarlo, lo iba hacer cuando la voz del rubio le llamo.
- ¡eh Matt! ya me aburrí – le dijo al peli-rojo que solo se encogió de hombros.
- ¿y a mi qué Mello? – le hablo Matt al lado de su amigo con las manos en los bolsillos, en un estado casi igual o mayor que el rubio, tener que estar ahí cuando podía estar en su habitación jugando a videojuegos le estaba mosqueando.
- ¿Cómo hablaste? – Mello frunció el ceño lo cual hizo que su querido amigo se estremeciera por dentro y tragara saliva.
- Nada Mello ¿Qué tal si jugamos a las carreras? – intento salirse por la tangente, actuando de manera calmada sujetando los goggles colgados en su cuello y poniéndoselo en los ojos. Gracias al cielo a Mello le pareció buena la idea.
- Puede ser ¿serás mi contrincante? – su mirada se volvió burlona y Matt reprimió un suspiro.
- Si, ¿empezamos desde la entrada hasta los dormitorios y de regreso? – empezó a caminar mientras hablaba, Mello le contesto afirmativamente.
Caminaron hasta la entrada donde los chicos que antes estaban cerca de ellos y que habían escuchado todo se acercaron y abrieron las puertas.
Matt se posiciono igual que Mello, ya se sabía cómo eran los dos y Matt aunque no lo aparentaba a veces podía también ser algo competitivo; Matt sabía que si no corría enserio, Mello se molestaría y todo sería peor para sus consolas, así que iba a correr solo un poco.
Los dos contaron al mismo tiempo hasta tres.
- Uno.
- Dos.
- Tres. – Y todo comenzó.
Matt y Mello empezaron su competencia.
Mello corría bastante bien aunque Matt tampoco se quedaba atrás, pasaron por varias esquinas a velocidad vertiginosa, llegaron en unos 3 minutos a las escaleras, Mello subió las alfombradas escaleras de dos en dos, seguido por Matt que intentaba rebasar a su amigo.
Mello apretó mas el paso al ver que Matt casi le pasa, en unas cuantas zancadas ya lo tenía a unos 2 metros atrás de él.
Volteo hacia atrás para dirigirle una mirada burlona a Matt cuando estaba por cruzar la última esquina para llegar a los dormitorios, sintiendo después como chocaba con algo y caía al piso junto con el objeto o persona, el cual lanzo un chillido junto con un ruido bastante fuerte al caer sobre el piso de cerámica pulida.
Un segundo grito se escucho después de unos segundos de silencio. Como pudo se paro dado que cuando cayó había quedado acostado, levanto la cabeza sintiendo la desorientación después del golpe, viendo a una chica con la cara desorbitaba con una bola blanca parecido a la pelusa entre sus manos.
Pues hasta aquí dejo el capitulo. lo dejo en suspenso xD ¿Qué habrá pasado?
Pues véanlo en el próximo capítulo :D
Si hay alguna falta o algo, me avisan por Reviews que yo lo corrijo gustosa, al fin y al cabo estoy para aprender y hacer las cosas lo mejor posible.
Y si lo sé ¿un conejo que te entiende? Pues sí, las cosas que puede hacer la mente de una loca adicta al azúcar.
Espero que perdonen mi tardanza.
http :/ www. quemonada. com/tag /conejito-blanco (quiten los espacios) ahí hay una imagen de un conejito, así es más o menos solo que con una orejita negra en vez de las dos blancas.
¿Reviews?
