Yo otra vez (:

no quiero ser castigada por Jashin -Sama :P

Muchas Gracias a todos los que leyeron mi primer capitulo

que me suscribieron a sus favoritos, como autora favorita *_*

i que dejaron un review ^^

i bueno sin mas preámbulos aquí va el capitulo 2 de mi fic

Enjoy the reading (:


ballwii**


II- Un nuevo Hogar.

Al bajar por las escaleras sus padres la esperaban con el desayuno preparado, pese a que no sentía hambre decidió tomar un poco de leche y la mitad de un pan con algo de mermelada, la comida parecía un poco insípida, pero lo atribuyó a los nervios por lo pronta que su partida se veía. Miro con ansiedad su reloj 7:15 le quedaban sólo 15 minutos para iniciar su partida, y estar cerca de las ocho en el aeropuerto.

- Sakura, querida, ya embarcamos tus maletas en el auto, te parece bien que salgamos rumbo al aeropuerto?- preguntó la Sra. Haruno

- Si.. claro, vamos- respondió Sakura casi mecanicamente.

El camino al aeropuerto fue bastante tranquilo, Sakura aprecio por última vez el paisaje, sabía que pasaría un buen tiempo en el que no lo vería, recordó momentos de su infancia, vió con cierta emoción la plazita en la que aprendió a andar en bicicleta, recordó cuantos golpes tuvo que soportar antes de poder mantener el equilibrio, observó tambien las altas paredes de su instituto, al instante miles de recuerdo viajaron por su mente, la mayoría de ellos protagonizados por su querida amiga Ino, si bien su estancia en el colegio había sido de bajo perfil, Sakura nunca quizo ser alguien que llamase la atención, tenía en su memoria miles de recuerdos que valian la pena atesorar... y claro como no estaba el recuerdo de lo que ella creía había sido su primer amor, la imagen de un pelirrojo de ojos verdes llegó a su mente, en el último año se había acercado bastante, eran buenos amigos, pero Sakura nunca se atrevió a decir nada, Gaara era un buen chico un tanto callado, pero cuando quería tierno y preocupado, no quizo arruinar la relación con una infantil confesión.

Tampoco quizó tener que soportar una despedida, sabía que no iba a poder salir bien parada de esa situación, asi que por lo tanto desconocía que sería de su compañero, esperaba poder encontrarlo en otras circunstancias, donde quizás el pudiese verla de otra forma y no como la niña estudiosa poco arreglada.

Los complejos volvían a la mente de Sakura, nunca se encontro muy linda ella misma, se catalogaba de normal, claro exceptuando su color de cabello, durante el instituto vivió a la sombra de su amiga Ino, y eso no era algo que le molestase, sabia que Ino se veía mejor que ella, y Sakura no ambicionaba ser una modelo.

Sin embargo durante las vacaciones de verano el cuerpo de Sakura había sufrido bastante cambios, había crecido al menos unos 4 centímetros, su figura se había vuelto más estilizada su cintura diminuta, sus caderas muy bien formadas, y sus piernas eran ahora largas y torneadas. Su rostro que siempre habia sido hermoso ahora parecía mucho más, su color blanco. los pomulos marcados y un muy leve tinte rosa en sus mejillas le daban un toque casi angelical, sus ojos jade que en el ultimo tiempo parecían brillar todo el tiempo, y para finalizar su lagra melena hasta la mitad de la esplada de exótico cabello rosa, le daba una imagen que en éstos momentos ningún hombre pudiese pasar po alto.

Tan sumida en sus pensamientos estaba la pelirosada que no notó cuando llegaron al aeropuerto, el reloj del auto mostraba las 7:48, en menos de doce minutos debía estar embarcandose, su estomago dio un pequeño vuelco, en esos momentos se arrepentió de haber cogido el pan con mermelada.

- Se llama a todos los pasajeros con destino a Konoha, dirigirse a la sala de embarques, el vuelo esta próximo a salir, repito los pasajeros del vuelo con destino a Konoha dirigirse a la sala de embarque del segundo piso, en poco minutos se realizará el despegue, Muchas Gracias-

La voz del alto parlante sacó a Sakura de cualquier trance en el que pudiese estar, tomo aire y seguida por sus padres se dirigió a la Sala de embarque. Una vez allí las palabras no salían de su boca, miró el suelo nerviosa, tratando de encontrar alguna respuesta en las blancas baldosas, pero no había nada, de pronto un voz masculina rompió el silencio.

-Sakura, ya es hora de que te embarques... no olvides llamarnos en cuanto llegues, y prometenos que te cuidaras mucho, ¿vale?

-Claro que si- respondió Sakura con voz temblorosa, comprendía que venía lo peor... los abrazos. El primero fue su padre, la sujeto con fuerza, como pretendiendo protegerla por un tiempo indefinido, fue bastante reconfortante, pero aún quedaba la Sra Haruno, sollozaba debilmente dese hacía un rato y cuando abrazo a su hija no pudo reprimirse más, las lágrimas recorrieron su rostro y algunas palabras se distinguieron.

- Cuidate... Te queremos mucho... llama todos los días... -, fueron las palabas que sakura logró disntiguir, mientras se debatía entre las ganas que tenía de llorar con su madre y por otro lado la responsabilidad que sentía de parecer serena.

Caminó a paso firme hasta cruzar la puerta de cristal, se giro por unos segundos y pudo ver a sus padres abrazados, mientras agitaban sus manos en forma de despedida, decidió girarse antes de que pudiesen notar como su vista se comenzaba a nublar.

La ciudad de Konoha un lugar por excelencia verde, ese día parecía saludar a Sakura con un sol radiante y una leve brisa que sacudía suavemente sus cabellos. El conseguir un taxi no fue dificultad alguna, cada taxista esperaba ansioso el ser escogido por alguno de los tantos pasajeros, Sakura miro nuevamente su reloj las 13:15, el vuelo había sido placentero, y agradeció sus horas de desvelo, ya que gran parte del viaje la paso durmiendo.

-¿ A donde la puedo llevar, bella jovencita?- preguntó interesadamente el conductor,

- ahh, eso... - busco en su bolso un papel doblado cautelosamente y se lo pasó al conductor, el cual lo leyó rapidamente.

- no es lejos de aquí, estaremos en un segundo.

Luego de pagar al chofer el costo de la carrera y bajar su equipaje, Sakura vió al hermosa casa que desde hoy sería su segundo hogar, era una casa de dos pisos no muy grande, pero de un tamaño conveniente, hecha de madera, y con un hermoso techo de tejas rojas, le daban un toque sumamente hogareño y le parecía familiar, rodeada de un hermoso césped de un verde intenso, el cual estaba cercado por unas rejas a juego con la casa, sin duda era un lugar bellísimo.

- Creo que mudarme a vivir aquí no ha sido una mala idea, podría acostumbrarme a ésta casa.- dijo sakura en voz alta.- Caminó a paso decidido hasta la puerta, una estructura sólida de madera, que a un costado tenia en un trozo de madera los números 506, buscó con la mirada el timbre estaba a escasos centímetros del número de la casa, lo tocó una vez y se dispuso a esperar.

No habia pasado un minuto, cuando sintió lo pasos provenientes de atrás de la puerta, y pasaron unos segundos hasta que ésta comenzó a abrirse.