Mientras tanto, en Konoha:

Muchos aldeanos se preguntaban donde se encontraba Naruto, quien supo convertirse en el héroe de Konoha luego de que venciera a los que una vez fueron líderes de Akatsuki, Nagato y Yahiko. No era una cuestión de seguridad si la aldea estuviese en peligro de ataque y no tuviesen al jinjuriki como defensa máxima, sino una cuestión de apoyo a un camarada de la aldea. Una de las que se había preocupado mucho era su compañera de equipo, Sakura Haruno, quien, al saber de la partida del Uzumaki, inmediatamente se dirigió a la torre Hokage en busca de respuestas:

- Tsunade-sama, ¿donde está Naruto? - preguntó después de ingresar abruptamente al cuarto de la líder.

- No lo sabemos con exactitud, pero mandaré un equipo de rastreo para que lo encuentren - respondió la rubia seriamente.

- ¿No cree que haya sido por motivos personales? - volvió a preguntar la pelirrosa.

- No lo creo, nadie lo ha tratado mal ni descubrió nada nuevo, solo espero que lo que haya hecho no sea por rencor a alguno de nosotros o a la aldea - dijo esperanzada la Hokage.

- Muy bien, aguardaré instrucciones cuando las tenga sensei - comentó la kunoichi mientras se retiraba de allí.

- Nos vemos luego - se despidió la ojimiel.

'' Naruto, ¿por qué te has marchado? '' eran los pensamientos que recorrían la mente de Tsunade.

De vuelta en Amegakure:

El rubio se encontraba mucho mejor desde que se había asentado temporalmente en el hospital, había pasado ya la semana que el doctor le había dicho que descanzara. Pero ahora se sentía como nuevo y podía regresar a la aldea, o eso pensaba él, ya que tenía un tema que tenía que hablar con Konan. Al levantarse de la cama, se vistió con su ropa habitual, salió del hospital y se dirigió a la torre en la cual se encontraba la líder de la aldea. Al entrar, pudo encontrar a la ex-akatsuki mirando desde la ventana el panorama, estaba lloviendo, como era habitual allí y los ciudadanos realizaban sus labores diarias. Al darse vuelta y observar al Uzumaki, comenzó a hablar:

- Naruto, ¿ya estas recuperado? - preguntó la ojiámbar presentando cierto interés en su pregunta.

- Si, me siento excelente, no sabía que los hospitales de esta aldea fueran tan efectivos - respondió el ojiazul.

- Supongo que quieres hablar, ¿de que se trata? - comenzó a cuestionar Konan.

- Primero, ¿por qué ese enmascarado estaba aquí?, y ¿por qué trataba de matarte? - fueron las preguntas del rubio.

- Ese enmascarado ahora se autoproclama el nuevo líder de Akatsuki, y su nombre es Tobi. Vino a esta aldea porque sabe que en algún lugar se encuentra el cadáver de Nagato - respondió la peliazul a una de sus dudas.

- ¿Y para qué quiere el cuerpo de Nagato? - preguntó aún más confundido el Uzumaki.

- No quiere el cuerpo en sí, quiere sus ojos, que por cierto son más poderosos que el Sharingan que posee. Los ojos que aún se encuentran en el cuerpo de mi compañero son el famoso Rinnegan - explicó la lider de Amegakure.

- Conque eso era, bueno, pues no le permitiremos que se salga con la suya, ¡vamos a cuidar ese cuerpo y sus ojos! - dijo Naruto con la determinación que tanto lo caracterizaba.

- Naruto, no puedo permitir que suceda algún otro ataque de Tobi y que salgas herido, no me lo perdonaría y debería tratar asuntos con tu aldea por haber sido dañado fuera de Konoha, en tu caso - explicaba detalladamente Konan.

- Pues, no me iré de aquí hasta que sepa que no habrá más ataques y tú estés a salvo, vine a esta aldea para cuidar de mis prioridades, y protegerte a tí es mi máxima prioridad - le dejó en claro a la peliazul quien se sonrojó un poco por su comentario. La líder de Amegakure no tenía más opción que permitir al rubio establecerse en su villa y estar cerca de él como medida de precaución.

- De acuerdo, puedes quedarte, pero tendremos que entrenar duro para que la próxima vez que haya un ataque estemos preparados - comentó la fémina.

- ¡Muy bien! - exclamó el Uzumaki de alegría, para después abrazar a la ojiámbar y agradecerle en voz baja muy cerca de su oído. Como respuesta, la mujer se sonrojó aún más que antes, además de que le agradó la sensación de tacto que sentía con el rubio. La estancia de Naruto en la aldea de la lluvia iba a cambiar, sin duda, la vida de ambos ninjas, y también la de Konoha.

Dos días después, en Konoha:

Tsunade ya tenía listo el escuadrón de rastreo que iba a ir tras la pista del Uzumaki, los miembros que iban a participar se encontraban frente a ella en la sala de la torre Hokage. Ellos eran Sakura, Ino, Shikamaru, Kiba, Neji, Lee y el líder iba a ser Kakashi, quien quería averiguar acerca de la desapareción de su alumno. Al momento de estar todos reunídos, comenzaron a escuchar las indicaciones de la Hokage.

- Como sabrán, no hemos conseguido noticias recientes acerca del paradero de Naruto, tampoco sabemos en que condiciones podría estar ahora, así que sigan su rastro y si lo encuentran, traiganlo de regreso a como dé lugar - explicó la rubia.

- ¿Por eso nos mando a llamar, Tsunade-sensei? - preguntó Kiba aún sabiendo cúal era la respuesta.

- Así es, tus capacidades de olfato serán capaces de buscar y dar con Naruto, de eso no hay duda, y Neji tiene su Byakugan con la habilidad de examinar detalladamente el exterior - respondia la ojimiel.

- Puede contar conmigo - comentó el Hyuga en tono serio.

- Muy bien, Sakura e Ino irán como ninjas médicos en caso de que necesiten ser atendidos, Shikamaru y Lee servirán de apoyo en la batalla que estén forzados a librar y, finalmente, Kakashi estará al mando del equipo, ya que conoce muy bien a Naruto y tiene experiencia en estas misiones - terminaba de explicar la Sannin.

- Tsunade-sensei, ¿que haremos si no lo encontramos? - preguntó Shikamaru para tener en cuenta.

- Esta misión tendrá un límite de cinco días, si en ese tiempo no logran dar con el objetivo, regresen a la aldea y lo intentaran en otro momento, muy bien, ¿alguna duda? - quería asegurarse la Hokage de que estuviese todo las miradas que observó, no quedaba ninguna pregunta por hacer, así que dió la orden de retirada y cada uno de los integrantes del equipo fue a prepararse para la misión que, de seguro, iba a ser difícil.

En la aldea de la lluvia:

Cierto rubio se encontraba en un campo de entrenamiento de Amegakure, más especificamente en el campo 16, que, a pesar de ubicarse en una ciudad con infraestructura de acero, poseía pasto en lugar de un suelo metálico, arboles y arbustos, y un pequeño lago. A pesar de estar lloviendo, como suele pasar en aquella aldea, el Uzumaki entrenaba con el torso desnudo y sin su protector ninja de Konoha. El entrenamiento se basaba en crear clones constantemente y reconocer cuales eran los errores y equivocaciones que aparecían en sus propias técnicas y en el Taijutsu. Al hacer desaparecer las copias, todo lo que había experimentado ese clon iba a la cabeza y cuerpo del original, haciendole darse cuenta de los fallos a corregir, pero tambien lo dejaban exhausto y muy cansado. Sin darse cuenta, Konan estaba escondida y al mismo tiempo admirando el físico y los ejercicios que el ojiazul estaba llevando a cabo. La peliazul caminó muy suavemente sobre el pasto para no llamar la atención del Jinjuriki, pero este pudo notar su presencia, aunque no sabía que era ella.

- ¿Quién anda ahí? - preguntó el rubio esperando una respuesta que llegó al poco tiempo. La ex-Akatsuki se lamentó porque tuvo que dejar de contemplar el gran espectáculo masculino y mostrarse frente al ninja.

- Soy yo, Naruto, pasaba por aquí para ver si todo estaba en orden pero veo que estás practicando - comentaba la ojiámbar aún sonrojada por seguir observando los pectorales y abdominales del Uzumaki, no eran perfectos pero se notaba que su cuerpo había sido trabajado.

- Ah, hola Konan, sí, más bien estoy analizando para saber qué cosas tengo que mejorar - dijo el rubio mientras hacía desaparecer el último clon, y a la vez se le nublaba un poco la visión por tanto esfuerzo realizado. De pronto, comenzó a caminar trastabillando, hasta qué no pudo más y cayó, pero no se desmayó ni perdió la consciencia, solo se sintió débil por el momento. La peliazul fue a ayudarlo a ponerse de pie nuevamente:

- Parece que estas llegando a tu límite, ¿porque no descansas y otro día comenzamos a entrenar los dos juntos? - le aconsejó a Naruto mientras lo tenía tomado del brazo para mantenerlo parado. La sensación de estar en contacto con el ninja le pareció muy agradable.

- ¿En serio, me vas a enseñar a manejar el papel? - preguntó el Uzumaki mientras miraba muy contento a la fémina.

- No lo creo, ese justu es exclusivamente mío, nadie sabe como dominarlo excepto yo, pero no te preocupes, aprenderás cosas que seguro son más útiles que mi poder - repondió Konan deprimiendo un poco al shinobi al principio pero alegrandolo después de sus últimas palabras.

- Muy bien, ¡ya no puedo esperar! - dijo Naruto muy feliz mientras caminaba junto a la ex-Akatsuki hacia la aldea para luego entrar a la casa de la ojiámbar, más especificamente a la habitación que se le había asignado. Antes de dormir se dió una ducha caliente y dejó la ropa mojada sobre una mesa que estaba en el exterior sobre un techo para secarse. Se metió en la cama y rápidamente se durmió.

AQUI DEJO EL SEGUNDO CAPÍTULO, ¿QUÉ ENTRENAMIENTO REALIZARÁN NARUTO Y SU NUEVA AMIGA KONAN?. ESPERO QUE LO HAYAN DISFRUTADO Y NO OLVIDEN DE DEJAR COMENTARIOS, SON LOS QUE MÁS INSPIRAN. SALUDOS.