Capítulo 2: Monten Tamblin.


Angeal y Zack corrían por el Monten Tamblin de Wutai, se pararon en medio de un camino, la luna brillaba y las hojas de los árboles se movían al compás de la brisa. Ambos se pararon en mitad del sendero, habían llegado casi a la trote, Zack estaba algo fatigado, pero Angeal ni siquiera tenía la respiración entrecortada.

- Fuerte Tamblin está más adelante- dijo Angeal señalando el camino tomando la primera posición - démonos prisa, la unidad B nos está esperando.

- ¡Alto ahí, identificaos!- grito un SOLDADO de los Wutai, los tres pusieron en posición de ataque.

- Déjame que yo me encargue, ¡venga, venid aquí os espero!- dijo Zack al eliminarlos.

- Cálmate Zack- dijo Angeal, Zack era todo lo contrario que Angeal, era puro nervio en estado puro.

- ¡No puedo!- contesto el joven- Seguro que el director esta por aquí observando y tengo que dar buena impresión.

- Zack… ¿conoces las bobozanas?- le dijo Angeal.

- No que es eso…- cruzo los brazos.

- Es increíble… ¿cómo no puedes conocer las bobozanas?- dijo Angeal poniendo su mano en la boca- a este paso no llegaras a ser de 1ª clase.

- ¿Qué? ¿Espera?- salió Zack corriendo tras él- ¿Qué son las dichosas bobozanas?

Tras recorrer el sendero enfrentándose a varios soldados de Wutai sigue persiguiendo a Angeal corriendo, no se oía ni un alma por ese camino, demasiado tranquilo, incluso para él.

- Angeal, ¿qué diablos es la bobozana?- finalmente se paró y se giró hacia el joven que recuperaba el aliento posando sus manos en las rodillas.

- Es bien conocida como Banora Blanca. Brotan durante el año cuando se les antoja... por eso, los aldeanos las llaman cariñosamente manzanas bobas, o bobozanas... - Angeal señalo un árbol que estaba sobre sus cabezas- las granjas de por allí solían tener a montones.

- ¿En serio? Entonces, ¿solías mangarlas?

- Éramos muy pobres, Zack.- dijo dulcemente Angeal, una voz que no pegaba con ese cuerpo grande y musculoso.

- Di lo que quieras.- dijo Zack sonriéndole.

No sabía mucho de la vida de Angeal, si, lo respetaba, y no, no dudaba de que Angeal no hiciera lo mismo, por él, no hablaba mucho de sí mismo, solo daba sermones. De eso sí que sabía. Y que decir que nunca sabia cuando le estaba tomando el pelo.

- Incluso todavía tenía mi orgullo. La casa del alcalde probablemente tenía el manzano más grande. Las manzanas de aquel árbol eran probablemente las más deliciosas, pero, yo nunca podría perdonarme a mí mismo cogiendo una de allí. El hijo del alcalde era mi mejor amigo, después de todo.

- Si él era tu colega, podrías habérselas pedido…

- A veces el honor puede ser una carga pesada.- dijo con una sonrisa amable, las luciérnagas nocturnas iluminaban prácticamente medio camino.

- Y… ¿qué tiene eso que ver conmigo?- pregunto Zack.

- Toda historia merece ser escuchada…- dijo entonces volvió a caminar riéndose a carcajada limpia dejando al joven con más preguntas que respuestas.

- ¿Qué?... ¿Y ya está?- dijo Zack estirando el brazo- Ah, pues vale… ¡muchas gracias!- el joven salió corriendo tras su mentor lanzando puñetazos al aire.

Prosiguieron el camino, Zack recibió un email, abrió su teléfono y leyó:

"Agentes de SOLDADO, gracias por vuestra dedicación diaria. Como todos sabéis, un número considerable de nuestros camaradas han abandonado la compañía. Existe el temor en Shin-ra de que la capacidad de combate de SOLDADO se vea seriamente afectada por estos hechos. Sin embargo, también podemos aprovechar esta presión para demostrar lo indispensables que somos para la compañía y nuestra fuerza como una unidad reducida, pero inmejorable. Confío en que saquéis provecho de esta misión, en la que esperamos poner fin a la guerra con Wutai, para demostrar vuestras mejores cualidades. Lazard".

Finalmente llegaron al punto estratégico, Angeal se escondía entre unos matorrales, desde su distancia, podía ver la casa tipo japonesa más bien una pagoda, cuando Zack se arrodillo al lado de Angeal, este lo miro y le habló en voz baja.

- La unidad B provocara una explosión. Esa será nuestra señal.

- Y la distracción nos permitirá infiltrarnos- termino Zack.

- Exacto- asintió Angeal- yo colocare una bomba en el corazón de la fortaleza, tú te encargaras de la puerta frontal y….- el joven se movía impaciente.

- ¿Sí?... ¿y?... ¿y?... - dijo Zack con ojos de niño travieso y señalándose con los dedos pulgares de su mano.

- Simplemente haz lo que quieras- dijo Angeal rendido ante el nerviosismo del joven.

- ¡Hecho! ¡Eso se me da de lujos!- dijo dando una palmada- este tipo de cosas son mi especialidad. ¿El equipo B no está listo todavía?- dijo ya levantándose.- ¡Venga, va, unidad B…!

Angeal cogió su espada Mortal puso la punta señalando a la luna plateada, con una mano cogía la empuñadura y con la otra sujetaba acanaladura, la sujetaba por la parte donde no tenía filo, y apoyó la frente. Cerró los ojos y guardó silencio. La espada de Angeal era enorme, de casi más de metro y medio su borde y casi medio metro de ancho. El filo era de un color más claro, casi color plata, mientras y el resto de la hoja era de un color gris más oscuro. El mango estaba cubierto por una cinta roja en forma de espiral hasta el pomo. En el medio de la guarda(o cruz) era de color oro, y tenía dos alas grabadas una en cada lado, la guarda estaba partida por unas ranuras circulares que se unía al filo, ahí es donde Angeal colocaba su materia, cuando no había materia equipada, Angeal lo usaba como enganche, para sujetarla en su espalda. A Zack le encetaba esa espada, nunca había visto una tan grande en su vida.

Espero a que él terminara su "ritual" que hacia siempre que iba a enfrentarse a algo o al alguien. Angeal hizo un movimiento y se oyó un "click" tras la espalda de Angeal, la espada volvía a estar en su espalda.

- Nunca te he visto usar esa espada antes, llevarla así, ¿no es una clase de desperdicio?

- Si la usara se ensuciaría, desgastaría y se oxidaría, entonces sería más que basura.

- ¿Hablas en serio sobre lo que acabas de decir?

- Sí, soy algo tacaño, después de todo.

- Ya, no me digas….- dijo el joven entonces llego la señal, una gran explosión.

- Luz verde…- dijo Angeal y cada uno fue por un lugar.

Zack salto la baranda posando su mano derecha y de un impuso la salto de lado encogiendo sus piernas, cuando toco suelo empezó acorrer hacia la entrada, al llegar estaban esperándole un grupo de soldados de Wutai, en lo alto de la muralla habían 2 fusileros y ante el portón, cinco soldados. Cuando se paró delante, uno de los soldados dio instrucciones a sus compañeros.

- ¡Nadie debe atravesar esta puerta!- grito el sargento de Wutai- ¡El enemigo es un solo hombre! ¡No tengáis piedad!- hizo una señal alzando un brazo y sus hombre avanzaron al ataque.

Zack tuvo que eliminar los fusileros con magia Piro. Tras eliminarlos escalo la muralla donde pudo observar la situación y cuántos soldados de Wutai vigilaban la zona, pego un salto y observo la mirada atónita de los soldados, uno de ellos grito para dar la alarma, Zack los eliminó en varios minutos, SOLDADO era una raza especial que tenían poderes especiales que les daba la energía Mako, asique los guerreros normales no eran nada peligrosos para un agente de SOLDADO. Cuando a cabo con ellos dejando una retahíla de cuerpos a su alrededor, observó aun con su espada en pose de defensa, pero parecía que hubiera más soldados en esa zona.

- ¿Has conseguido entrar en la fortaleza?- hablo Angeal al otro lado del teléfono.

- ¡Claro, pan comido!- dijo el joven- ¡Podría haberlo hecho con la mano atada a la espalda!- dijo el joven.

- No seas imprudente. He oído que los rebeldes de Wutai tienen unos monstruos enormes solo para combatir a los SOLDADOS. Deben de estar en algún lugar del fuerte Tamblin.

- Si acabo con ellos, ¿crees que me ascenderán a primera clase?- dijo el joven.

- Eso depende de cómo te comportes. Tu objetivo es llamar la atención de las tropas Wutai sea como sea. Hazlo bien y el director te dará una evaluación positiva.

- ¡Vale eso está claro! ¡No te preocupes!- Zack cuelga el teléfono y se dispone a llamar la atención, que es lo que mejor sabe hacer.

Mientras se enfrentaba a unos soldados, Lazard llama a Zack, este asesta el último golpe a un soldado de Wutai y descuelga el teléfono, a si uno no podía concentrarse.

- Al habla Lazard. Parece que hay tropas enemigas acechando en cada esquina. Esta fortaleza no caerá fácilmente.

- Eso parece- contesta Zack mirando alrededor- me atacaron cuando estaban examinado un muro giratorio.

- Puede que haya trampas similares en otros muros. Hay que ir con mucho cuidado.- cuelga y sigue buscando.

Zack recorrió aquella fortaleza enfrentándose a toda cosa que se movía, recibió otra llamada de Lazard...

- Parece que lo estás haciendo bien, Zack, las tropas enemigas de fuerte Tamblin han sido reducidas a la mitad. Aún quedan unas unidades enemigas rondando, puedes dirigirte al patio central si quieres.

La verdad es que Zack había conseguido su cometido, por cada esquina que giraba, le atacaban varios soldados de Wutai, con sus felinos. Ya no quedaba más enemigos a los que poder enfrentarse, Zack quería impresionar al Presidente de la compañía, así que se encargó de todos los soldados de Wutai que se le presentaron por delante. Finalmente llevó una zona donde se elevaba un gran muro y en medio del muro había dos pilares rojos y en el medio una fuente con una estatua que parecía una serpiente.

- Este debe de ser el palacio central- la luna se veía a lo alto, unas estatuas gigantes permanecían al lado, Zack se encamino a la puerta pero se encontró una un personaje, se parao al recibir un mensaje, era una circular:

"Hemos recibido informes de los departamentos de seguridad y de SOLDADO sobre el estado de la guerra con Wutai. Llevamos desarrollando renegociaciones con Wutai durante años para resolver pacíficamente el conflicto de extracción de Mako en la región. Sin embargo, la firme negativa de Wutai ha dado origen a un empeoramiento de las relaciones. Con el fin de abrir este callejón sin salida, hemos decidido tomar medidas militares. Una pequeña unidad especial de ataque ya ha sido movilizada para mantener al minuto la escala de operaciones. Fin de la circular"

Después de leer la circular Zack se fijó en una fuente.

- ¿Qué es esto?- Se dijo si mismo con voz alta.

- Es la deidad que custodia Wutai, Levitan- le contestó una voz Zack se giró y vio a tres guerreros- pertenecemos al pelotón Selenia, unidad de elite de Wutai, somos los encargados de aplazar la cólera de Levitan y aplastar a los enemigos de Wutai. Nuestra amada patria ha sido vil pendida por Shin-ra.

- Por lo que yo sé, si se procesa la energía Mako de este lugar, se podría ayudar a la gente a vivir, mejor.- dijo Zack en su defensa- ¡Pero nos habéis atacado haciendo oídos sordos a todo lo que os ofrecemos!

- ¿Qué sabes tú de lo que hemos sufrido?- dijo el joven capitán- Shin-ra no ha dejado de traer miedo y opresión a los inocentes ciudadanos de Wutai.

- …- Zack no pudo contestar a eso, ¿era verdad?

- Deja que te pregunte una última cosa. ¿Te sientes satisfecho poniendo tu inmenso poder al servicio de una organización maligna como Shin-ra? ¿Disfrutas torturando a inocentes?

- Eso no es lo que yo…- dijo bajando la cabeza.

- Si tu corazón alberga remordimientos, ¡rinde tus faltas uniéndote a nuestra causa!

- …

- Como comprenderás, poca paga te podemos ofrecer, pero podrás usar tú fuerza en el nombre de la justicia.

- ¿La justicia? ¿Crees que esta de tu parte? ¿Tan horrible crees que es proporcionar Mako a la gente para hacerles una vida mejor…? La verdad es que yo no me aclaro ya…pero elegí servir a Shin-ra. Y, pase lo que pase, are honor a mi decisión.-Dijo Zack alzando un puño.

- He sido un necio al creer que podía hacer entrar en razón a un villano como tú- dijo el capitán- para los que hemos nacido y hemos criado en Wutai, perder nuestra patria es como perder nuestra vida. Por eso, he de acabar contigo como ultima de mis obligaciones por esta tierra. ¡Ahora sufrirás la ira de Wutai!

Zack lucho contra los hombres de Selenia, y tras vencerlos, el capitán miraba a sus hombres caídos, y después a Zack darle la espalda.

- ¿A qué esperas para rematarme?- dijo el capitán tendido en el suelo.

- No lo sé… algo me dice que no debo hacerlo, supongo.- dijo Zack alejándose de él.

- Mientras sigamos con vida, continuaremos nuestra cruzada contra Shin-ra, juro….que algún día acabare contigo.

- Perfecto, te estaré esperando- dijo Zack. El soldado se desmallo y tras unos pasos oyó una voz dulce pero chillona y bastante joven.

- ¡Uno, evitar los entrenamientos innecesarios!, ¡Dos proteger a Wutai a toda costa! ¡Y tres, los horrorosos tipos de SOLADAO…serán castigados!- Zack buscó el sonido de la joven voz, y vio una niña morena con una cinta cabeza de color verde con los brazos costos en jarra, aquella niña tendría unos once años, la joven lo miraban desafiándolo

- ¿Y tú quién eres?- dijo sorprendido, ¿Quién podría mandar a una niña a ese escenario tan peligroso?

- ¡Soy la mejor guerrera de Wutai!- La joven puso sus manos en las caderas- Si quieres seguir adelante, ¡tendrás que vencerme!

- ¡Pero si eres una mocosa….!- dijo Zack entre risas- ¡No deberías jugar aquí! ¡Esto es peligroso! Vete a casa con tus padres, anda.- nadie le había dicho que tuviera que pelear con niños inocentes y no estaba dispuesto a hacerlo, esto no entraba en su moral ni en su honor.

- ¡Tú eres el que debe irse a casa!- se identificó como Yuffie- ¡si te empeñas a continuar, tendrás que luchar!

- Uh, por todos los… ¿y ahora qué hago?- la cría se acercó a él de un salto.

- ¡Arrhhh! ¡Toma esto y esto, chúpate esa, malote!- la niña golpeaba el estómago del joven- ¡Toma y toma!

- …- la niña siguió golpeándolo, - ¡Argh! ¡Noooo! ¡Que daño!- Zack se agachó en el suelo de cuclillas, y se cubrió la cabeza con las manos - Está bien me has vencido- le dijo el joven mirándola de reojo, aunque se estaba llevando unos buenos golpes en la cabeza, no quería hacerle ningún tipo de daño a aquella niña tan simpática.

- ¡Toma ya para que no vuelvas a meterte conmigo!- Dijo otra vez la joven con sus manos en jarra- ¡Y una vez más, he traído la paz a Wutai!- la niña salió corriendo.

- Lo que hay que hacer a veces…- dijo Zack levantándose del suelo- aunque menuda energía tiene la chica…bueno habrá que seguir trabajando, digo yo…

Zack termino de subir las escaleras y entro al Dojo, estaba perfectamente iluminado, y en una de las paredes colgaba un Gong, el suelo era de piedra pintada, con unos caracteres chinos en el medio, el Dojo era redondo y alrededor los sujetaban varios pilares rojos haciendo una circunferencia. Zack no veía nada, avanzo unos pasos se colocó justo en el centro, la zona empezó a temblar y dos gigantescos enemigos rodean a Zack.

- ¡Apuesto a que vosotros sois los monstruos anti- soldados de los que he oído tanto hablar!

Sabía quiénes eran Vajradhara Wu & Vajradhara Tai, leyó varios informes sobre bosses, tenían alta resistencia a los ataques físicos, pero muy baja contra la magia, y juntos hacían un ataque que era devastador, así que primero debería encargarse de uno, y luego del otro. El problema es que llevaba pocos Eters y ya había gastado dos usando la magia Piro++, solo tenía que esperar cuando levantaban sus enormes brazos para poder atacarlos, eran lentos y ese era su as en la manga. Asique primero elimino a Vajradhara Wu y después a Vajradhara Tai. Cuando por fin acabo con ellos, giro su espada y la coloco en su espalda. Y sonó el teléfono de Zack, lo saca de su bolsillo y habla, si seguía así, acabaría a 0% de batería...

- Zack. SOLDADO 2ª clase ¡vuelve anotarse un tanto!-Se aplaudió asimismo Zack.

- Buen trabajo,- le felicitó Angeal atreves del móvil- sal cuanto antes. Solo quedan cinco minutos para la detonación.

- Recibido.- dijo el cerrando su móvil.

- Eh, director Lazard- grito poniendo sus brazos en jarra mirando a su alrededor girando sobre sí mismo- ¿me estaba mirando? -Miró a su alrededor con los brazos en jarra - ¡Mejor me doy prisa!- dijo entre risas y echando acorrer, pero siente otro temblor en el Dojo, y algo enorme, un ser de más de tres maestros y cuernos, con una bola de hierro colgando de unas cadenas- ¡No tengo tiempo para más juegos!

Zack desanclo su espada de su espalda mientras el gigantesco Vajradhara Rakshasa, hace girar su arma, una bola de hierro e intenta aplastar a Zack, pero este consigue esquivarlo de un salto lo elimina con una estocada. Zack se pasea a su alrededor, presumiendo, moviendo la espada circularmente y colocándola en su espalda, pero Vajradhara Rakshasa se levanta y le golpea con la bola estampándolo contra uno de los pilones golpeándose la cabeza.

- Esto se pone feo…

Zack dolorido, nota algo pringoso detrás de su nuca, intenta levantarse, pero al final opta por arrastrase por el suelo con su espada apuntando a Vajradhara Rakshasa, no podía darle la espalda. Al final su espalda choca contra algo redondo, es el pilón agrietado con el que lo había estampado, siente dolor en la espalda y en la cadera. Ve que vuelve a levantar su bola y a girarla sobre sí mismo, la cara de Zack ya no es de diversión, y su respiración es entrecortada se prepara para recibir el golpe. Ve un destecho y el ser cae de bruces al suelo, al caer el gigante, ve la silueta de Angeal.

- Ya me debes otra más. Has perdido la concentración.- dijo serio acercándose él.

- ¿Eh si?- dijo Zack meneando al cabeza y finalmente girándole tapándose la cara avergonzado...

- Oh, lo siento si tu espada se ha desgastado, mellado u oxidado.

- Tú eres algo más importante que esta espada. –Angeal coloco la espada en su espalda, guardo unos segundos de silencio.- Pero solo un poco –Angeal hace un gesto con su mano juntando el dedo gordo y el índice y dejando un milímetro de espacio entre ellos mientras reía. – La usaría por muy pocos…

Finalmente le extiende la mano sonriéndole para ayudarlo a levantarse, Zack vacila un poco, pero al final acepta su ayuda, no tenía porque se así de engreído. Había que aceptar los errores.

- Gracias- chochan sus manos y Angeal tira de él levantándolo.

Salen corriendo del fuerte Tamblin, sigue estando oscuro y la única luz que tienen es la de la luna. La zona de Wutai era realmente boscosa y el camino estaba repleto de hojas verdes y árboles. Al final del camino ven a Lazar andando rápidamente, casi corriendo.

- Siento el haberos hecho esperar. No estoy muy acostumbrado al trabajo de campo.

- No tenía que haber venido- dijo Angeal cruzando sus brazos.

- Esta operación traerá el fin de la guerra. Tengo que supervisarla personalmente. SOLDADO de 2ª clase Zack.

- ¡Señor!- dijo poniéndose tieso como un palo, alzando la cabeza.

- He podido comprobar de primera mano de que has cumplido con tu tarea en fuerte Tamblin de forma encomiable. Te daré mi evaluación sin tapujos… - dijo subiéndose las gafas- Has sido de gran ayuda para Angeal gracias a tu papel como señuelo frente a las tropas enemigas. Un trabajo más que aceptable para un 2ª clase. Prepárate para tu siguiente servicio.

- Zack- hablo Angeal colocando su mano en su mentón- ¿sabes en que se diferencia un 1ª clase de un 2ª?- el joven negó con la cabeza levantando los brazos a la altura de sus costados- Los de 1ª clase anteponen por encima de todo el cumplimiento del deber. Tenlo siempre presente. Ahora en marcha. Sephiroth nos espera.

- ¿¡Sephiroth!?- dijo sorprendido mirando a los dos gritando como una niña- ¿El héroe de SOLDADO? ¡Genial voy a conocer a un héroe!

Angeal y Lazard lo dejaron solo en el camino, pegando gritos de euforia. Pero enseguida se quedó solo y tres figuras enmascaradas lo rodearon y atacaron. Cuando terminó con los tres, oyó como Angeal lo llamaba, el corrió a su voz, él y Lazard también habían sido atacados y a sus pies habían varios guerreros muertos.

- Lleva al director a un lugar seguro- le ordeno Angeal.

- Será mejor avisar a Sephiroth- hablo Lazard.

- Zack se basta y de sobra- dijo Angeal adoptando una posición de lucha,- ahora en marcha.

- Sígame director- le hablo Zack.

Cogió al director de la manga de sus chaqueta y lo medio arrastro obligándolo a correr, Lazard no parecía muy contento, teniendo que correr con esos zapatos, pero no era hora de ponerse quisquilloso. Tras correr unos metros unos soldados de Shin-ra se detienen. El casco de los soldados les tapaba prácticamente toda la cara, dejando ver solo la nariz y la boca. El pañuelo verde que llevaban les tapaba el mentón, para Zack con esa indumentaria no podía ni distinguir si era Kunsel o no, solo los podías reconocer por su voz.

- Menos mal que está a salvo, director Lazard.- habla uno de los soldados.

- Ya no corro peligro, Zack, ve ayudar a Angeal.

- Allá voy- dijo Zack recorrió el camino hacia atrás- ¡Ya voy Angeal!- gritaba por el sendero, mientras oía los sonidos de las espadas y la magia.

- ¿Angeal?- grito Zack por el sendero- ¡Angeal! - En el suelo yacían dos soldados - ¿Qué? Estos tipos no son tropas de Wutai.- se dijo así mismo Zack.

Al levantar la cabeza Zack vio una esfera en el aire a la altura de sus ojos, estaba toda en llamas, después se alzó más, abriéndose un circulo de fuego con símbolos que Zack no reconocía, se tapó la cara con sus brazos. Se veía rodeado de rocas rojas impregnadas en fuego, a su alrededor no quedaba nada del sendero, era como estuviera dentro de una burbuja, detrás de él un gigantón de fuego con cuernos y colmillos lo acechaba.

- ¿Una invocación? ¿Quién la abra traído?- Zack desenvaino su espada y empezó a luchar. Cuando creía ya tenerlo vencido, Ifrit lanzo una masa de fuego, Zack no podía más, pero de repente apareció la leyenda, una capa de pelo blanco apareció cubriendo sus espaldas, Sephiroth estaba ahí, esquivando casi sin esfuerzo los ataques que Ifrit lanzaba. Apenas movía su postura. De una sola estocada de su Masamune acabo con él.

- Alucinante…

Zack quedo boquiabierto y con hombros caídos siguiendo con la mirada a Sephiroth que se acercaba a uno de los enmascarados. Ya estaban fuera de la invocación. Sephiroth se agacho y le quito el casco, Zack no le quitaba los ojos de encima, era la leyenda, su héroe...

- Génesis…- hablo finalmente.

- ¿El SOLDADO de 1ª clase desaparecido?- dijo Zack acercándose, le quito el casco a otro y eran idénticos. No salía de su asombro- ¡Tienen su misma cara!

- Es una copia de Génesis…

- ¿Una copia?... ¿Una copia humana?- dijo Zack confuso.

- ¿Dónde está Angeal?- pregunto a Sephiroth.

- Creía que estaba combatiendo aquí…- Zack se alejó de Sephiroth buscando con la mirada.

- Umm, así que él también se ha ido.- dijo Sephiroth apoyando su brazo en su pierna, cerrando los ojos.

- ¿Qué? Espera ¿qué quieres decir con eso?

- Que Angeal también nos ha traicionado- dijo Sephiroth incorporándose.

- ¡Eso es imposible!- dijo Zack avanzando hacia Sephiroth- Yo conozco muy bien a Angeal. El no haría algo así.- Sephiroth se giró hacia el joven, con solo la mirada lo impacto- Nunca nos traicionaría, ¡nunca!- Zack estaba alterado había olvidado totalmente que era el personaje que estaba delante de él.

Ambos se quedaron mirándose, Zack no podía creer en las palabras de Sephiroth, por un momento, odio ese SOLDADO, por hacerle dudar de su mentor.


Hola de nuevo.

Bueno, como veis es casi prácticamente las trascripción del juego (hace muchos años ya leí una de un fan del final fanssy y, la pena es que dejo de escribirla y se quedó casi a final del juego, una lástima).

Seguro que los que seáis tan fan como yo de esta saga, os ara viajar al juego. Ahora que anuncian que van a sacar un remake del final fantasy 7, esto nos servirá de recordatorio, además es de esas historias que te encogen el corazón con cada escena y vida de cada personaje, inclusive Sephiroth.

Espero que lo estéis disfrutando tanto como yo al escribirlo. Ye eso ya fue hace ya unos años, pero ahora al releer y al partirla para capítulos ya llevo unos 10, yo creo que serán unos 13 o 16, no se deciros con exactitud, porque la historia la cree en un texto único, sin capítulos. Y al estar revisándola añadiendo y quitando cosas se está alargando un poco más.

Intento que no sean más largos de entre páginas de Word, pero si quiero cuadrar los capítulos a veces se extienden más de lo que desearía.

Deciros que la historia y los personajes son todos de la compañía Squarenix. Excepto el personaje comodín que añadí yo.

Os animo a que me deis vuestras opiniones.

Solo queda decir, que gracias por dedicar un tiempo a mi imaginación. Un saludo.