Los icebergs se levantan en los mares y el frió es el alma de la costa glacial. En una pequeña playa de roca y tierra que el hielo no cubrió hay una barcaza vieja de madera negra. No pasa desapercibida por mucho tiempo para los pescadores de la tribu cercana.

Un pescador se acerca finalmente al bote, llevándose una sorpresa al ver una mujer boca abajo. Para él estaba muerta ya que nadie pudo sobrevivir un viaje de 3 días en los océanos del noroeste solo. Se acerca para mover el cuerpo pero apenas lo toca y de golpe se levanta la joven. El vaho sale de su aliento mostrando que aún estaba viva. El pescador se asusta tras la reacción tan repentina y oyendo la desesperación de respirar de ella. Rápidamente se trata de incorporar, sin mucho éxito se sostiene del bote para mantenerse de pie.

-¿Dónde estoy? -

Pregunta aun agitada.

-Tienes el signo de los invocadores. Debes ser del instituto. Está en la costa oeste de Freljord. Esta es la tribu de la garra invernal. -

-Entonces esta es el territorio de Sejuani. ¿Hace cuando llegué a la costa? -

Ya empezaba a calmarse cuando oye el lugar donde llego.

-Casi un día y medio. Apenas el hielo me permitió llegar a la costa. -

Oye esas palabras y por dentro se estremece. Un día y medio era más que tiempo suficiente para que la encuentren. Estremecida se esfuerza más por moverse pero cae. El pescador la sostiene y la lleva hasta el campamento pesquero. Dada su condición pasa la noche en una tienda de los pescadores recuperándose.

Para esas horas todos ya estaban dormidos pero en la costa algo llega del océano. Una espesa niebla reemplaza a la escarcha del territorio. Invasiva, se extiende rápidamente buscando específicamente algo empezando a rodear el campamento.

Eridan siente la presencia de quien temía. Impulsada por la adrenalina se levanta silenciosamente para guardar utilidades en una bolsa de piel preparándose para salir a pesar de su debilidad.

Se detiene en seco al oír los cascos de caballo a lado de la entrada de la tienda. Se queda sin aliento e inmóvil viendo cómo se adentra el enorme espectro adentro, revisando las camas.

Ella es cubierta por la tela de la tienda cuando entró, dándole oportunidad de esconderse. Sostiene la respiración y sale mientras mataba a los que estaban dentro durmiendo. Aprovecha la situación para salir sin que la notara pero la corriente de aire no pasa desapercibido eh inmediatamente sale Hecarim revisando fuera de la tienda.

Ella se esconde detrás de la tienda notando la espesa niebla. Apenas podia ver el piso donde estaba de tan espesa que estaba. Se mueve evadiendo al espectro y casi escapando logra ver un resplandor como el de una lámpara.

Con duda se acerca un poco a ver quién era y se aterra cayendo al suelo viendo a Thresh buscando dentro de las tiendas arrebatando almas. Se arrastra horrorizada escapando de la luz que apenas se veía entre la niebla.

Mira hacia el Este viendo la cordillera montañosa pensando en su único escape. Ya no queda a nadie vivo dejándole sin tiempo antes de que la detectaran; corre hasta poder adentrarse a las rocas y perderlos.

Ya con el campamento arrasado silenciosamente Hecarim y Thresh ven hacia el este observando el rastro en la nieve.

-Paso entre nosotros sin que la viéramos, es lista pero… esta aterrada. -

Dice y ríe cínicamente Thresh cuando ve el rastro a las montañas.

-No llegara lejos con sus limitaciones mortales. La alcanzare antes de que llegue hasta allá. ¡En marcha! -

Hecarim se pone en dos patas bajando con fuerza, azotando sus cascos en el piso. Thresh se adentra en la lámpara y sin perder tiempo el centauro cabalga siguiendo el rastro antes de que perdiera en la nieve.