Todo habia empezado hacia meses, pero las misiones y cosas absurdas de la vida los habian alejado. El la habia raptado de la junta con Avalanche, pero sabia que corrian riesgo. Ademas que la dulce princesita era bien reclamona y protestaba por todo, él sabia como llevar las cosas. Ignorandola, o molestandola. Mimandola aun mas, si cabe decirlo. Siemrpe tenia una sonrisa dulce que era solo para ella. Pero el refugio donde estaban duraria poco. El estaba preparado, traia "borradores de huellas" de todo tipo.

Sólo al felicidad del buen sexo no se podia ocultar o desaparecer. El resto, ropa sucia, fluidos humanos, eran eliminables.

Se dieron un ultimo beso, ni salir juntos podrian.

¿Qué importaba?

¿Qué importa el mundo cuando dos se encuentran, y se cojen con una fereza inalcanzable?

Hay momentos que no son pensables, y cuando llega el momento de pensar solo queda la nostalgia.