Cap 2
Me pasó los brazos por el cuello y me besó apasionadamente mientras en todo lo que yo pensaba era que me iba a acostar con el chico de mis sueños.
-Vámonos a mi cuarto y seguimos allí- dijo mientras me tomaba de la mano y me alaba para que me parase.
Cuando entramos me tiró encima de la cama.
-Espera aquí, que ya regreso- me dijo mientras entraba al baño.
Me puse a mirar alrededor y noté que ciertamente se notaba que era el cuarto de un abogado. Muebles sobrios y paredes grises, un librero muy grande ocupado por libros gruesos; al otro lado tenía un Mac de escritorio de apariencia altamente cara, lo que si me sorprendió fué la mesa de dibujo digital.
Sali del baño sin camisa, con un paquete de condones y un tubo de lubricante.
-¿Lo has hecho antes con un chico?- dijo mientras que se sentaba en la cama a mi lado.
-No. Nunca he tenido el valor de lanzarme ante ningún chico. Prefiero aguantarme las ganas a cometer un error y que me saquen del closet. Si mi padre se entera de mi bisexualidad me echaría de casa. Tú tienes experiencia, ¿no?-
-Cuando tena 18 fui a una fiesta y acabé en la cama de un chico de mi universidad. Yo ya sabía que era gay, pero si no fuera por la borrachera no me hubiese atrevido a nada. La verdad es que como era mi primera vez y no tenamos ningn tipo de lubricante fue bastante doloroso, pero aun así me gustó. Desde entonces comencé a ir a los bares gay a buscar ligues de una noche. Es la primera vez que me lanzo a alguien que conozco, pero ya te había cazado varias veces mirándome con deseo y me atraíste desde la primera vez que te vi.-
-Fue bastante oportuno que tu hermana se tuviese que ir.-
-De hecho hasta ahora ella era la única persona a la que haba confesado mi homosexualidad y cuando le comenté lo de tus miradas me dijo que tú eras bi y que si quería, ella te compartiría conmigo.-
-¿En tu trabajo no saben nada?-
-No, y mientras sea posible seguirá de esa forma. Aunque legalmente no podrían echarme por mi homosexualidad, mi jefe es altamente homofóbico y si se enterase me haría la vida imposible con el fin de que renunciara.- al tiempo que decía esto comenzó a quitarme la camisa.
En un instante estábamos desnudos y él me empezó a dar instrucciones.
-Pone boca abajo, de rodillas con la cabeza apoyada en la cama.-
Hice lo que me dijo y sent como él comenzaba a untarme el lubricante en el culo. Metió el primer dedo y no se sentía mal, el segundo molestaba un poco; para cuando puso el tercero adentro y comenzó a hacer tijeras me empezó a doler, pero cuando tocó mi próstata se sintió tan bien que no quería que parara nunca.
Súbitamente los sacó y sentí su verga apoyándose en mi agujero.
-Relájate, si aprietas te va a doler mucho.-
Relajé el esfínter lo más que pude y sentí como comenzaba a entrar. Me dolía, pero al mismo tiempo se sentía increblemente placentero.
Cuando la tuve completamente adentro esperó unos 2 minutos a que me acostumbrara y comenzó a moverse despacio. Luego comenzó a acelerar, tomó mi verga y me masturbaba al ritmo de sus empujes.
De casualidad miré por la ventana y veo a la cabrona de Rukia grabándonos con el celular y por su expresión se notaba que se estaba excitando muchísimo viendo como su hermano le partía el culo a su novio.
En eso siento como Byakuya me vira para que quede de frente a él y comienza a besarme. Sus besos eran increbles y me sentía a punto de correr.
Nos corrimos juntos y sentí como me llenaban el culo de leche por primera vez. Él salió de mí y se quedó abrazándome. Así nos quedamos dormidos. Me despertó Rukia.
-Ven a ducharte. Muévete despacio para que no se despierte mi Onni sama.-
Me salí de la cama, recogí mis cosas y me fui a su cuarto. Ella me estaba esperando.
-Entra a mi baño, y después hablamos.-
