Los personajes que aparecen en esta historia pertenecen a Marvel.
Había sido un fin de semestre duro, sobretodo para él, y ella lo sabía.
Los exámenes, batallas, experimentos fallidos de Bestia, Quentin y su panda, los Bamfs haciendo de las suyas por todos lados, llamadas gubernamentales...
Pero ese día empezaban las vacaciones de verano, y aunque fuese por un tiempo, podrían olvidarse de todo y ella quería compensarle por lo duro que había trabajado y lo poco que se habían visto. Irían al cine, cenarían fuera y luego una vuelta en moto hasta la playa. Seguro que le gustaría.
Le buscó por toda la mansión, las aulas y la Sala del Peligro sin dar con él y no fue hasta que entró en la cocina que no vio el alboroto que reinaba en el jardín.
-¿Qué ocurre? -preguntó a Pícara saliendo al exterior.
-Lucha de machos -contestó sin poder evitar una sonrisa.
Ororo miró a su alrededor y vio que casi toda la escuela estaba ahí reunida viendo el espectáculo. Todos mirando a la cancha de baloncesto.
-¡Vamos! -exclamó Pícara cogiéndola del brazo y volando con ella hasta lo alto del porche. -Desde aquí podremos ver el espectáculo sin interrupciones.
Se sentaron en el borde y observaron.
En un lado de las canchas estaban reunidos con las cabezas bajas Remy, Hank, Bobby, Sam y Logan mientras que en el otro Quentin gritaba a Glob, mientras que Chico Ojo y Génesis le explicaban a Kid Gladiator que en ese juego no había que aniquilar a nadie.
Un pitido señaló la continuación del partido y salieron disparados a por el balón.
Todos vitoreaban y se divertían, y Ororo rió al ver a sus alumnas animando a los chicos con pasión aunque luego se llevasen a matar.
-¡Yuhhu! -gritó Pícara divertida a su lado cuando Remy se quitó la camiseta sudorosa dejando el torso al aire. Las miró y las hizo una reverencia guiñándolas un ojo.
-Venga Cajún, no te distraigas -le llamó la atención Logan, pero al igual que él se paró y le dedicó a Ororo una lobuna sonrisa.
Ororo se mordió el labio mientras le miraba jugar, los músculos apretados bajo la justa camiseta, el pelo empapado de sudor, sus risas cuando chocaba con alguno de su equipo.
Tanto Pícara como Tormenta suspiraron a la vez, se miraron sorprendidas y rieron.
-Ha sido divertido ,¿verdad? -se reía Logan despeinándole el pelo a Quentin.
-Vencidos por unos carrozas -murmuró por lo bajo Kid Omega intentado colocarse bien su pelo rosa de nuevo.
Todos reían y se peleaban de camino a las duchas, pero antes de entrar al vestuario de los chicos un olor conocido detuvo a Logan. Y sonrió.
-Adelantaros vosotros -dijo y salió corriendo en dirección contraria. Se detuvo ante la puerta del vestuario de las chicas y olfateó de nuevo.
Sólo estaba ella.
Entró y se dirigió directamente a las duchas mientras se quitaba la camiseta y los pantalones y los lanzaba al suelo.
Entonces la vio, envuelta en una diminuta toalla, esperándole.
-Feliz inicio de vacaciones, -le dijo ella dejando caer la toalla.
-Lo mismo digo Ro -contestó él sonriendo y empujándola juguetonamente hacía una de las cabinas.
