Veo como abren la puerta pero me sorprendo al no ver a la misma enfermera de siempre, se trataba de otra, a la cual no conozco. Ella tenía una bandeja en sus manos y la apoya en mi mesa, vio con desaprobación al plato que todavía tenía comida en su interior.
—Odam ¿cierto?
La miro fijamente.
—me llamo Toriel, la otra enfermera no se siente en condiciones de trabajar y yo la reemplazare hasta que se recupere...
No aparto mi mirada de la suya.
—eh...Bueno... No hagas esto... Debes de comer mi niña... O si no te vas a enfermar...
—prefiero... Prefiero no comer lo que esa enfermera me trae...
—¿eh? ¿Por qué?
No respondí y sonreí abiertamente.
—váyase... No quiero a nadie en mi cuarto...
Ella me miro por unos segundos y sin decir nada se fue del cuarto.
—Chara...creo que no podremos matar a esa enfermera...
—que aburrimiento...
—lo se...
Me acuesto en la cama y sonrío. Giro mi rostro hacia la mesita y veo la comida de siempre pero ésta era acompañada por la porción de algo.
—¿un pastel?
Me acerco a éste y veo que se trataba de una tarta, la veo detenidamente y sin más tomo el tenedor.
—solo una probadita...
Corto un pedazo y lo llevo a mi boca.
—mmm... No le importará que lo termine ¿no?
—no creo..
Tomo el plato y empiezo a comer el pie.
Pov Toriel.
Suspiro y veo como la doctora Alphys leía unos papeles, me acerco a ella y me siento en frente de ella.
—¿qué es lo que le paso a la niña Odam?
—eh.. Eh... Bueno... Ella... Mató a.. A sus compañeros...
Abro los ojos sorprendida y frunzo el ceño.
—imposible... Esa niña no pudo haber hecho eso.. ¿Cierto?
Me entrego una carpeta.
—si es posible...
Frisk Odam: Joven de dieciséis años de muy buenas notas, pero ha bajado cuando ingreso al nuevo colegio. Sus padres no están en casa hasta que ella llega del colegio. No tiene amigos ni hermanos.
12/09/20xx : la edad que tenía en ese momento era de doce años, no llego a clases puntualmente, pero se la vio llegar al colegio. Más tarde se escuchan gritos de auxilio en su salón, los profesores fueron a revisar y se encontraron a los 30 alumnos con su profesora, apuñalados. Ella lo admitió todo y no quiso decir la razón.
Los testigos no dicen nada.
Abro los ojos sorprendida y vuelvo mi mirada hacia la joven rubia que se encontraba frente mio.
—¿te ha hecho algo ella?—me pregunta, niego a eso.
—no, pero no me quiso decir el porque no comía...
—no habla mucho... Se la oye hablar sola... Nombrando... Nombrando a una tal Chara...
—¿han investigado a alguien cercano con ese nombre?
—si..pero nada hay...
—que extraño...
—claro G no hay problema...—escucho a alguien acercándose a la sala.
Giro mi rostro y veo como entra el señor Gaster y Sans.
—oh.. Hola Tori.. —saludo el menor.
—hola —dijo el pelinegro.
Asiento.
—¿qué les trae por aquí?—pregunto—si mal no recuerdo son científicos y no doctores...
—jaja soy científico porque no se me dan bien cuidar a los locos... —habló el de cabello castaño.
—no son locos Sans... Son personas que sufrieron un trauma...
—si si... Locos...
—Sans... —dije sería, tome la carpeta de Odam—bueno Al, me llevo esto... Quiero leerlo...
—e..esta bien...
Sin decir palabra me voy de ahí. Miro la carpeta.
—me gustaría saber más de ti... Frisk...
—todo va a estar bien xxxxx, saldremos de esta...
—xxxxx por favor no me abandones...
—nunca lo haré hermana.. Nunca...
Pov Narradora.
—bien, bro así se hace...
—NHEJEJEJE YO, EL GRAN PAPYRUS HA PASADO EL EXAMEN FINAL... YA SERÉ UN GRAN POLICÍA...
—hubiera preferido que seas cocinero en vez de un policía Paps —habló la mujer de cabellos rojos.
—PERO UNDYNE, ESTO ES MI SUEÑO, YO, PAPYRUS SERÁ UN GRAN POLICÍA PARA AYUDAR A LA SOCIEDAD...
—pero no tan bueno como yo —dijo ella con una sonrisa.
—e...h...Undyne...—llamo una rubia de baja estatura.
—oh Al... ¿Cómo has estado?
—eh... B..ueno...bien... —respondió con un sonrojo en sus mejillas.
—que bueno Al... ¿Quieres ver la TV? Esta dando una película..
Ella asintió, los hermanos se miraron entre sí y sonrieron, rápidamente salieron del cuarto. Ambos hablaban como siempre hasta que llegó Toriel, los vio sorprendida y después les sonrió.
—hola Papyrus... Sans...
—¡HOLA!, ¿QUÉ ES LO QUE HACE SEÑORA?
—bueno estoy leyendo un caso en particular...
—de esos lo... —dejo de hablar al ver la mirada asesina de ella.
—bueno, como decía... Es una niña que se íntegro aquí hace unos cinco meses...
—¿Y COMO HA LLEGADO AQUÍ?
—bueno... —acarició nerviosa su cabello blanco —hizo algo malo...
—WOWIE...¿PUEDO CONOCERLA?
—¿eh? ¿Por qué?
—YO, EL GRAN PAPYRUS QUIERE SABER SI HIZO ALGO MALO...
—ella lo admitió... No hace falta...
—PERO, ¿POR QUÉ SE INTERESA POR ELLA?
—la veo muy sola y quiero ayudarla...
—¿PUEDO AYUDAR?
—eh... Bueno... Justo iba a verla...
—VOY CONTIGO...
—jeje.. Claro...
Ambos se giraron hacia Sans y éll solo se encogió de hombros, los tres se dirigieron al cuarto de ella.
Al llegar, la mayor golpeo la puerta.
—Odam... Soy yo, Toriel... ¿Puedo pasar?
—aunque dijera que no, usted va a pasar igual ¿cierto?, no se gaste en pedir permiso...
La mujer miro a los hermanos y después a la puerta. Entro y vio la cama desordenada y la joven mirando la pequeña ventana que se encontraba arriba de todo, de esa abertura se colaban los rayos de luz que la luna le obsequiaba al mundo.
—Odam... Traje a unos amigos... ¿Te importa? —pregunta Toriel.
—como dije antes... No gaste saliva en mi...
Ella trato duro.
—¡HOLA! MI NOMBRE ES PAPYRUS, ¿Y TU COMO TE LLAMAS?
—frisk... —susurró.
—EL ES MI HERMANO SANS... —el susodicho levanto su mano en forma de saludo.
—hola chica...
—¿qué es lo que queréis?, ¿a que nos hagamos amigos?, esa palabra no existe para mi... No gasten energía en alguien como yo... —giro su rostro y mostró una sonrisa torcida.
La peliblanca la miro aterrada al ver como en su frente tenía un corte.
—mi niña.. ¿Qué te ha pasado? —preguntó ella, acercándose a la castaña.
Antes de que la tocara, ella apartó su mano de un manotazo, la miro sería y dio un paso hacia atrás.
—largo... —salio de sus labios, en un tono aterciopelado.
—mi niña...
—¡LARGO! —grito.
La mujer bajo su rostro y retrocedió, con la mirada les dijo a los hermanos que se fueran, ellos lo hicieron y ella los siguió, pero antes de irse, se giro a Frisk y dijo.
—no te preocupes mi niña... Yo te ayudare... Te lo prometo...
Y cerró la puerta, la castaña apoyo su espalda en la fría pared y se arrastró hasta quedar sentada.
—no prometas algo que no puedas cumplir... No lo hagas... Nadie lo hace después...
MARIAANGELZ.
