Disclaimer: Los personajes de la serie Sailor Moon son propiedad de Naoko Takeuchi, aquí solo tomamos sus nombres para hacer esta loca historia sin fines de lucro (aún... no, es broma).
Aquí esta el segundo capítulo, que lo disfruten!
UNA NUEVA BATALLA
Por: Starlet
II- Desapariciones
Serena llegó por fin a su casa, al abrir la puerta se encontró a su madre llorando.
- La última vez que lo vieron fue en la mañana, cerca del parque- le dijo al verla entrar a la casa- ¿Tú no lo viste?
- No mamá, no lo ví por ahí- le dijo Serena y la abrazó- De seguro aparecerá pronto, no te preocupes- se separó un poco de ella y al ver su mirada de tristeza sugirió- ¿Por qué no vamos a buscarlo?
- No, lo mejor será esperar- mamá Ikuko se levantó- Serena.
- ¿Si?
- No quieres algo de comer- le dijo con una sonrisa que no ocultaba nada.
- Sí, claro- le dijo Serena sonriendo -Yo iré a buscarlo, no me gusta ver a mamá así - pensó - Pero voy a ir con Rei, quedé de recoger a Rini esta noche.
- De acuerdo pero regresa pronto. No quisiera que te pasara algo tambien a tí- le dijo su madre y se fue en dirección a la cocina
Sin embargo, Serena le habló a Rei para decirle otra cosa.
- Rei¿crees que Rini pueda quedarse esta noche contigo?- preguntó Serena por teléfono.
- Por supuesto¿pero que sucede, te fuiste muy alarmada.
- ¿Alarmada, es que el tonto de Sammy me jugó una broma, eso es todo.
- Estás segura Serena.
- Si, iría por ella pero no puedo dejar la casa sola- no le pareció buena idea decirles lo de la desaparición de su padre hasta que no estuviera confirmado.
- De acuerdo Serena, pero si quieres compañía solo dinoslo
- ¿Compañía¿para cuidar una casa, no diviertanse por mí de acuerdo, nos vemos mañana.
- Hasta mañana- dijo Rei y colgó.
- Ahora a buscar a papá- dijo Serena colgando también.
- ¿Qué quieres decir con eso Serena?- preguntó Luna que acababa de llegar.
- Es solo que...
- Serena- gritó mamá Ikuko- Ya casi esta el pastel que estoy preparando, ve rápido por Rini.
- Sí mamá- contestó Serena dirigiéndose a la puerta.
- Pero le dijiste a Rei que Rini se quedaría con ella- dijo Luna sin comprender.
- Luna, papá no aparece- contestó Serena sin expresión- Voy a buscarlo, mamá no quería que lo hiciera, pero no me gusta verla así.
- Serena, de seguro no le pasó nada- dijo confiada Luna, mientras Serena abría la puerta.
- Es solo que tengo un mal presentimiento- y salió de la casa.
- No deberías salir a estas horas y con el pie así- le dijo un hombre a Serena mientras caminaba por la calle rumbo al parque.
- ¡Yosh¿qué haces aquí?- preguntó Serena
- Yo si tengo edad para salir a estas horas- lo dijo con una sonrisa algo burlona. Al ver la cara de Serena dejo de sonreír- ¿Qué te sucede?- preguntó preocupado.
- Mi papá, no lo he visto desde la mañana, y nadie sabe donde está, no se ha comunicado con nosotros, mi mamá está muy preocupada- tenía una mirada seria, como si supiera lo que le había pasado.
- Y tu estás buscándolo ¿no es cierto? No quiero preocuparte, pero me he enterado que muchas personas se han perdido sin dejar rastro- Serena lo miró aterrada- No te preocupes, yo te ayudaré a buscarlo- Serena lo abrazó, no sabía porque, lo acababa de conocer, pero se sentía muy bien con él.
- ¿Quién será él?- preguntó Michiru desde la otra esquina, mirando al hombre que estaba con Serena.
- No lo sé, pero no me da buena espina- contestó Haruka. Un camión pasó frente a ellas, y cuando volvieron a mirar el lugar en donde se había encontrado Serena, ya no había nadie.
- ¿En dónde se metió?- preguntó Michiru volteando a todas partes buscándola.
- Habrá que vigilarla, ese hombre podría ser peligroso
- No crees que se veía muy triste
- Sí, y eso me preocupa, podría ser vulnerable ahora
- Me pregunto si sus amigas saben que le pasa
- Tenemos que preguntarles- dijo Haruka con una sonrisa, como alguien que está apunto de hacer una travesura.
- ¿A dónde ibas?- preguntó Yosh
- Al parque, dijeron que lo vieron cerca de ahí la última vez- contestó Serena.
- El parque, ahí se han perdido todas las demás personas-pensó Yosh
- Sucede algo- preguntó Serena al verlo tan pensativo. El joven negó con la cabeza.
- Creo que nosotros no corremos riesgo- dijo Yosh de pronto.
- ¿Riesgo¿por qué?- preguntó Serena
- Las personas secuestradas tenían algo en común- respondió y la miró- Eran adultos, de unos 30 a 40 años.
- ¿Acaso eres detective?
- No, pero me gustaría- Yosh se acercó a Serena- Te digo un secreto.
- Dime.
- Por eso vine aquí, por las misteriosas desapariciones- se alejó un poco- Es solo que veo muchas películas de detectives- dijo sin darle importancia.
- Es hacia la derecha, voltea¿sientes eso?- decía una voz dentro la cabeza de Serena. Serena volteó y sintió un escalofrío
- ¿Te sucede algo?- preguntó Yosh al notar que Serena se había detenido.
- ¿Qué te parece si tú vas a buscar al parque y yo busco alrededor?- preguntó Serena.
- ¿Estas segura?- Serena asintió- Creí que era yo lo más cercano a un detective- Serena empezó a caminar- Serena, cuídate mucho- dijo Yosh.
- Claro, tú también- Serena se dirigió hacia un callejón especialmente oscuro.
- ¿Sientes toda esa energía negativa?- preguntó una voz dentro de su cabeza
- Si¿quién eres?- le preguntó Serena a la voz mientras caminaba por el oscuro callejón.
- No me reconoces- se burló la voz.
- ¿Quién eres?- preguntó Serena más firmemente. De repente vio algo, parecía una puerta la cuál se abrió antes de que Serena se acercara.
- ¿Qué es este lugar?- dijo Serena al entrar por esa puerta. De repente escuchó voces y tuvo que esconderse detrás de unas cajas, cerca de otra puerta extraña. Notó que la puerta por la que entró había desaparecido. Aún detrás de su escondite pudo notar que se encontraba en un lugar sumamente extraño: En ese momento solo había una puerta, estaba todo blanco, algo que significaba una desventaja para ella pues la podrían descubrir facilmente, además que las paredes brillaban de vez en cuando.
- ¿Trajiste otro, te dijeron que debías actuar con más precaución si una Sailor te descubría- dijo una voz que le pareció familiar a Serena, pero no pudo ver a nadie más que un hombre en forma de trol, al cual ya conocía desde hacía unas horas.
- Acaso le temes a esas tontas Sailors- le dijo el trol al otro hombre
- No, pero tú deberías temerle a Fee, si ella se molesta contigo por esto será tu fin- le dijo el otro hombre con algo de burla en su voz.
- Voy a llevar este con los otros- dijo el trol señalando al hombre que llevaba en brazos- Y luego discutimos.
Serena pensó que sería bueno investigar, así que se transformó en Sailor Moon e intentó seguir al trol que tal vez la llevaría hasta donde estaba su padre. Sin embargo, tenía que esperar hasta que el otro hombre se marchara, pero éste no se iba.
- ¿Acaso sabrá que estoy aquí?- se preguntó Sailor Moon, porque el hombre no se movía. Pero de repente salió otra puerta y de ella otro monstruo que parecía un gigante con un solo ojo.
- Así que estás aquí- dijo el gigante- El señor te esta buscando- y se marchó por donde había entrado.
- No importa si alguien está aquí, ya no podrá salir con vida- dijo el otro hombre para sí, y se marchó por la misma puerta que el gigante.
- Esta es mi oportunidad- dijo Sailor Moon, pero se detuvo de repente- ¿Dónde esta?- la puerta por la que se había ido el trol había desaparecido. Se acercó al lugar en el que había desaparecido y sorpresivamente volvió a abrirse- Puertas automáticas- dijo como haciéndose un chiste para liberar la tensión.
Había entrado a una habitación igualmente extraña, la única puerta, que era por donde acababa de entrar, desapareció. Todo estaba completamente blanco, sin ninguna señal de nadie ni de nada.
- ¿Qué¿ahora qué hago?- se preguntó Serena
- No te preocupes, sigue hacia adelante- le respondió la misma voz que antes, dentro de su cabeza.
- No se por que confío en tí- dijo Sailor Moon y caminó hacia adelante. Para su sorpresa otra puerta se abrió delante de ella.
- ¿Ves, no tienes de que preocuparte, yo te ayudaré- dijo la voz- Confías en mí por que sabes que puedes hacerlo.
-De acuerdo, espero que tengas razón- Sailor Moon siguió caminando, apenas dándose cuenta de que su tobillo seguía lastimado. De pronto se encontró con algo totalmente diferente de lo que había visto hasta ese entonces en ese lugar: un cuarto negro, con una infinidad de puertas que se abrían y cerraban solas, y en medio de la habitación se encontraban varias personas encerradas en campos de energía.
Sailor Moon corrió al ver a su padre. Intentó liberarlos, pero era en vano, hasta que se dio cuenta que todos los campos estaban unidos a un mismo objeto: una especie de cofre dorado, el cual le pareció haberlo visto antes. Se dirigió hacia el cofre, cuando estaba cerca de él los campos de energía desaparecieron, y tanto el cofre como el Cristal de Plata empezaron a brillar. De pronto una alarma también se encendió. Sailor Moon corrió hacia las personas las cuales estaban despertándose.
- Tenemos que salir de aquí, este lugar es peligroso- les dijo a las personas, y ayudó a su papá a levantarse -¡Vamos, corran!- les gritó pero como ellos no veían ninguna puerta no se movieron.
- Debes ir tú primero- le volvió a decir la voz - Debes abrir las puertas.
- De acuerdo, síganme- indicó Sailor Moon, y se dirigió a su derecha
- Bien, ahora derecho- Sailor Moon obedecía la voz dentro de su cabeza confiaba en que los sacaría de allí con su ayuda - Ahora a la derecha- indicó la voz y Serena obedeció. Al aparecer la puerta delante de ella, pudo ver el mismo callejón por el cual había entrado.
- ¿A donde creen que van?- Sailor Moon volteó y vio al trol detrás de ellos. Dejó que las personas pasaran y bloqueó la puerta con su cuerpo, no iba a permitir que los dañaran- Así que crees poder enfrentarte a mí, Sailor Scout- dijo burlonamente el trol.
- Porque no lo averiguas- dijo Sailor Moon, pero de pronto sintió un poder extraño, que la lanzó hacia una pared y le lastimó el hombro, podía ver su sangre manchar su ropa.
- La pobre de Sailor Moon esta herida, habrá que ayudarla...-dijo el trol con una mirada demente- a morir- y volvió a atacarla, pero esta vez Sailor Moon intentó protegerse, sin embargo el golpe la arrastró hasta un agujero en el piso.
Sailor Moon caía y caía, pero ya no sentía dolor, en realidad ya no sentía nada, solo cansancio, sus ojos se fueron cerrando, hasta que se cerraron totalmente y lo único que podía verse era el brillo del Cristal de Plata que se iba apagando poco a poco...
Bueno el segundo capítulo. Les agradaceriamos mucho sus reviews, pues con ellos podemos darnos cuenta si la historia es de su agrado o si de plano mejor nos dedicamos a otra cosa, jaja.
