Episodio 2: Reminiscencia
Al día siguiente, el ambiente empezó a relajarse un poco sabiendo que Tails había llegado sano y salvo de su viaje intergaláctico. Mientras, en la fortaleza de Eggman, el "diabólico genio" había empezado su temible proyecto de remodelación de Metal Sonic. Eggman se encontraba en su laboratorio, sentado en un taburete frente a una mesa metálica que tenía una pata atada con una cuerda. Sobre la mesa había algo parecido a un chip muy pequeñito, con muchos microcircuitos.
–Mh… espero haber construido bien el chip de programación… por el lado contrario sería otro gran fracaso, y no puedo permitirme eso.
Eggman frunció el ceño, su expresión se mantenía seria y tensa. El chip contenía el programa que ejecutaría Metal Sonic, así como su base de datos, sus misiones, tomar decisiones y decidir preferencias, algo parecido a un cerebro humano. Eggman giró su cabeza hacia la derecha y contempló el cuerpo de Metal Sonic sobre una camilla. Al pequeño robot se le había asignado una nueva carcasa metálica azul brillante, con doble recubrimiento. Ya tenía dos pies con unos pequeños cohetes que le daban la habilidad de flotar en el aire. Se le había incorporado la habilidad de transformar sus manos en armas de combate y algunas funciones que ya tenía antes pero más potenciadas. Eggman decidió que era el momento de introducirle el chip a Metal Sonic.
–Bueno pequeño robot, ésta vez espero que acabes con Sonic y sus ridículos amiguitos, ñeje, je, je, je –dijo Eggman ofreciendo una sonrisa.
Eggman cogió unas pinzas, agarró el chip con mucho cuidado, y lo introdujo en una ranura que tenía en su cabeza. A los pocos segundos se empezó a escuchar un pequeño motor. Los ojos se Metal Sonic se encendieron, con una luz roja muy potente. Eggman, muy satisfecho y contento, decidió probar a hablarle.
–Metal Sonic… ¿puedes oírme?
–Sí… mi señor…
El robot giró su cabeza y observó a Eggman. De momento todo parecía ir bien.
–Bien, ahora… levántate.
Metal Sonic levantó lentamente su espalda, hasta quedarse sentado sobre la camilla. Poco después usó sus piernas para incorporarse y quedarse de pie. Eggman quedó impresionado, su proyecto había sido un éxito.
Mientras tanto, Tails se estaba levantando de la cama, más tarde de lo normal. Se desperezó y se frotó los ojos, acto seguido, contempló su taller; todo lleno de herramientas de lo más curiosas, algún que otro charco de aceite, mesas con tornillos y tuercas, y posters de aviones colgados por las paredes. Al lado de su cama había una mesilla de madera. Sobre la mesilla había un reloj, y la planta que le regaló Cosmo. Tails la miró con admiración pensando en ella.
–Calculándolo bien, tardaría cuatro horas; dos para ir y dos para volver, así que lo más inteligente sería salir de aquí a las doce para volver a las cuatro de la tarde –Tails no sabía la hora que era exactamente en esos momentos.
Tails se fijó en el reloj de la mesilla, eran los dos del mediodía. Tails pegó un brinco de la impresión.
–Vaya, cuánto he dormido… je, je…
Tails se levantó de la cama y salió al exterior del taller a contemplar el sol. El cielo estaba libre de nubes, el sol brillaba intensamente, el mar brillaba con intensidad, y el movimiento de las olas era muy relajante. Tails respiró profundamente y se estiró. Tras desperezarse lo suficiente como para sentirse totalmente activo, miró a su alrededor, el hermosos paisaje que rodeaba su taller. El taller era más bien un hangar, que estaba asentado en una gran playa, situado delante de un acantilado no muy alto. A su derecha, la playa se iba reduciendo dando lugar a grandes rocas. A su izquierda, la playa también se reducía, proporcionalmente al acantilado, que iba descendiendo de nivel hasta dar lugar a una hermosa pradera, con árboles y flores. Tras un frondoso bosque se hallaba el pequeño pueblo donde vivía Cream con su madre. Tails se fijó en un pequeño detalle, a su derecha, en un gran acantilado muy lejano, había una figura de color plateado. Tails pensó que podría ser Silver. Recordó rápidamente todas las intervenciones que había tenido Silver; las teletransportaciones, los ataques psíquicos…
– ¡Pues podría ir a verle a ver qué tal está! –dijo contento.
Tails levantó vuelo gracias a sus dos colas y subió a lo alto del acantilado. Empezó a caminar suavemente hasta el lejano acantilado. Al llegar observó la figura plateada de espaldas. Efectivamente era Silver, el erizo Estaba mirando el mar
–Hola Silver, soy Tails, ¿te acuerdas? –dijo contento.
El erizo no se giró, seguía con la mirada clavada en el mar.
– ¿El responsable de la creación de Dark Tails? Sí me acuerdo de ti… me alegra saber que estás bien –dijo con un poco de brusquedad.
Tails se extrañó ante la respuesta, no sabía exactamente qué decir.
–Dime una cosa, Tails… ¿sabes acaso que es la Neo-Oscuridad?
–Neo-Oscuridad… nunca había oído ese concepto, lo siento –dijo Tails extrañado.
–Ni siquiera yo tengo una idea clara… aún no existe una definición lo bastante buena y concisa.
La situación era algo extraña para Tails, No sabía que decirle a Silver.
– ¿Y a qué viene eso de la Neo-Oscuridad? –preguntó Tails al fin.
–Preveo un mal presagio… algo relacionado con la Neo-Oscuridad, y creo que Dark Tails está relacionado con eso.
–Pero si Dark Tails fue totalmente derrotado, lo derroté con mis propias manos, gracias a la luz de Cosmo… –dijo Tails asustado.
Silver finalmente se giró a mirar a Tails, sus siniestros ojos se clavaron en Tails.
– Todo se relaciona… y yo tengo la capacidad de soñar con el futuro, y hace poco tuve un sueño… si mi sueño es realmente una predicción, ¡Dark Tails regresará en forma de Neo-Oscuridad!
Tails se quedó muy anonadado, con los ojos como platos. No tenía palabras para expresarse.
–Eso pinta muy mal entonces –dijo una voz a la izquierda.
Ambos dirigieron sus miradas a la izquierda, cerca de un árbol no muy lejano, estaba apoyado Sonic. Había escuchado parte de la conversación mantenida por Silver y Tails.
–Recemos para que tu predicción no se cumpla... en caso contrario, prefiero no imaginarlo… –Sonic se acercó a ellos– Creo que Shadow entiende de ese tipo de locuras, podríamos preguntarle.
– ¿Estás seguro, Sonic? –dijo Silver.
–Por probar no perdemos nada… y tú Tails, ¿Cuándo vas a traer a Cosmo? Tenemos muchas ganas de verla.
–Emh… pues… pues pensaba ir esta tarde que no tengo nada que hacer –dijo Tails recuperándose del susto.
–Te veo algo nervioso… no te preocupes amigo, si ese bicho asqueroso vuelve a aparecer nosotros le machacaremos, ya verás –animó Sonic levantando su pulgar.
Tails miró a Sonic y le devolvió una sonrisa, el pequeño zorro siempre había confiado en su fiel amigo Sonic. Poco después, Sonic y Tails decidieron marcharse, cada uno a sus respectivas tareas.
–Silver, ¿te vienes? –ofreció Sonic.
–Ya te alcanzaré, de momento debo seguir reflexionando –el plateado erizo volvió a fijar su mirada en el horizonte.
–De acuerdo –Sonic se despidió de Silver y se fue con Tails para acompañarle hasta su taller.
La mente de Tails estaba totalmente nublada, por la misma niebla que despejó hace dos meses con ayuda de Cosmo… temía que la historia se volviera a repetir y poner a sus amigos de nuevo en graves peligros y situaciones violentas. La palabra "Neo-Oscuridad" se quedó grabada a fuego en su mente.
Cuando llegaron al taller, Tails intentó animarse un poco pensando en que dentro de poco iba a ver a Cosmo y a traerla. Sonic le animó con unas palmadas en la espalda.
–Y si… ¿y si vuelve? ¿Qué pasará? No quiero que sufráis en batallas… todo por mi culpa… –se lamentó Tails sentándose en una silla.
–Tails, no debes de preocuparte por nosotros, hemos sobrevivido miles de veces ante situaciones parecidas, solamente debes confiar en tus amigos, y no ponerte triste. Puede que hayas tenido un poco que ver, que parte de la culpa sea tuya, pero tú no querías que esto ocurriera, jamás desearías el mal para nosotros. Prométeme que ahora mismo vas a coger esa nave y vas a ir a buscar a Cosmo con una gran sonrisa de oreja a oreja.
Tails levantó un poco la cabeza.
–Tienes razón, ponerme triste no es la solución. Pensaré en cosas positivas, y si hay que luchar, lucharé con valentía, como la última vez –dijo levantándose–. Sonic, gracias –dijo sonriéndole.
–No hay de qué amiguito, suerte en tu viaje. Nos vemos en el crepúsculo frente a la casa de Cream.
Tails se dirigió corriendo a la nave, abrió la puerta y se metió en su interior. Encendió los motores y a los pocos segundos la nave despegó del suelo y se propulsó hacia el cielo. Tras esto, Sonic se dispuso a buscar a Shadow. Conociéndole bien estaría apartado de todo ser viviente pensando en sus cosas.
Mientras, en la fortaleza del Dr. Eggman, Metal Sonic ya se había habituado lo suficiente como para realizar una misión. Su programa iba a la perfección y no daba problemas de obediencia. El doctor estaba muy orgulloso de ello.
–Ja, ja, ja, ja… es como haber construido un ser humano de metal. Puede pensar y tomar decisiones, y por supuesto… ¡no tiene sentimientos! –sonrió maléficamente–, ni compasión, ni piedad…
Ambos estaban en el vestíbulo. Era una sala bastante grande, Eggman lo tenía decorado con colores malva, rojo y negro, su símbolo estaba plasmado en la mayoría de los elementos que componían la sala.
–Bueno, Metal Sonic, ¿te apetecería hacerme un recadito? ¿Una pequeña misioncita? –ofreció Eggman sonriente.
Metal Sonic afirmó que sí con la cabeza.
–Dime que desea, doctor.
–Pues verás… existen en el mundo unas piedras mágicas muy extrañas y curiosas, que tienen la capacidad de purificar almas y limpiarlas de cualquier tipo de oscuridad. Personalmente me interesaría esa piedra porque con ella podría ganar cantidades de riquezas, ja, ja, ja.
–Información incompleta. Necesitar la localización de esa piedra.
–Afortunadamente yo sé dónde está; se sitúa en una sala oculta dentro del Templo Prohibido. Pero es un sitio que me trae maaaalos recuerdos, ¿sabes? Me da escalofríos ir allí por los rumores que me han contado.
– ¿Rumores?
–Veras… hace dos meses, en ese sitio una mortífera batalla –Eggman tensó el rostro–. Sonic y sus coleguillas lucharon con todas sus fuerzas contra una extraña criatura muy poderosa. Indirectamente, esto me afectó y acabé también involucrado en la batalla. El caso es que tras vencerlo y derrotarlo… muchos dicen que su alma sigue ahí… vagando sin descanso por el aire.
–Información almacenada. ¿Y de qué criatura se trataba? ¿Quién era?
–Dark Tails… es la parte oscura de uno de los amiguetes de Sonic, que accidentalmente liberó en contra de su voluntad por culpa de una grave depresión por la pérdida de un ser querido.
–Los sentimientos no son más que un molesto obstáculo –soltó Metal Sonic.
Eggman sonrió pero poco después volvió a ponerse serio.
–En fin. Solamente quiero que tengas cuidado con el supuesto fantasma de Dark Tails.
– ¿Y por qué debería tener cuidado?
–No sabemos de lo que es capaz un alma consumida por el odio y la sed de venganza… de todas formas, los rumores son rumores, no está confirmado al cien por cien que exista ese fantasma.
–Yo haré falsa esa suposición, doctor. En veinticuatro segundos pondré rumbo a ese templo.
–He instalado un mapa n tu programa, así que lo tendrás fácil… hasta luego querido robot, mucha suerte –se despidió Eggman orgulloso.
Metal Sonic abrió la puerta de golpe, tomo uno de los distintos caminos que había y empezó a correr gracias a la propulsión que le ofrecían los cohetes que llevaba en los pies.
Sonic estaba corriendo hacia lo más alto de una montaña, llevaba casi diez minutos y todavía no había localizado a Shadow. Cuando ya estaba casi alcanzando la cima, vio a una figura de color negro y rojo de pie sobre una gran roca. Sonic ya había encontrado a Shadow. Hizo un último esfuerzo y le alcanzó. Shadow miraba serio hacia delante, admirando el paisaje de Mobius.
– ¡Hey, Shadow! ¿Qué tal estás?
Shadow dejó de mirar hacia delante y clavó su mirada en Sonic.
–Perfectamente, ¿quieres algo?
–Quería hacerte una preguntilla.
–Adelante, dispara.
– ¿Sabes, por algún casual, lo que es la Neo-Oscuridad?
Shadow pareció impresionarse con la pregunta. A los pocos segundos saltó de la roca y se colocó delante de Sonic.
–Me sorprende que me preguntes algo así, ¿Por qué razón quieres saberlo?
–Resulta que Silver ha tenido un sueño recientemente, y según él, puede cumplirse, y en ese sueño entraba la palabra Neo-Oscuridad.
–Ya veo, a mí también me ha contado algo acerca de ese sueño tan extraño. De todas formas, yo no creo en los sueños que se cumplen, me parecen una tontería, ¿por qué creer en algo que ni si quiera sabemos con certeza que va a pasar?
–Cierto, pero a Silver se le ve muy convencido, no parece tratarse de una broma. Si tuviéramos más datos podríamos verificar si podría ocurrir…
–Mh… pero de todas formas la Neo-Oscuridad es muy rara de ver y muy difícil de conseguir, hay una probabilidad entre mil de que suceda. La Neo-Oscuridad es un error de la naturaleza, un fallo… existen formas de purificar un alma corrompida por la oscuridad, transformar esa oscuridad en luz. Unas veces sale perfectamente, y el alma queda purificada, pero hay otras veces en las que la oscuridad acaba fusionándose con la luz purificadora, dando lugar a la Neo-Oscuridad, o también llamada Oscuridad Blanca. Dicho elemento es bastante raro de encontrar y no suele ser nada controlable, muy pocas personas en la historia han intentado domar la Neo-Oscuridad, y acabaron muertas… Para efectuar la purificación se pueden usar las Piedras Purificadoras, o también un conjuro muy, muy potente, pero no daría el mismo resultado que con las Piedras Purificadoras.
Sonic empezó a desentender la situación, en el caso de que Dark Tails volviera, ¿cómo va a ser en forma de Neo-Oscuridad si es un elemento no controlable? ¿Era fiable que Silver pudiera predecir el futuro con total eficacia? Muchas dudas empezaron a sembrarse.
–Me duele ver que desconfiáis de mí, pero que se puede esperar… –dijo una voz a sus espaldas.
Silver estaba situado en una parte más alta de la montaña. Ambos le miraron sorprendidos.
–No podemos confiar en algo que es imposible que pase, ¿entiendes? La Neo-Oscuridad no es algo normal, no es algo que aparezca un día cualquiera. Entre otras cosas porque las Piedras Purificadoras son bastante difíciles de encontrar –dijo Shadow algo contrariado.
–No digo que vaya a pasar necesariamente, de hecho yo soy el primero que desea que no suceda, es simplemente un sueño que podría convertirse en predicción. De todos modos, ya hay una forma de verificar si es una predicción o no. Esto te podría interesar, Shadow –Silver veía que Shadow miraba en otra dirección, a los pocos segundos, volvió a mirarle–. He recordado más cosas del sueño, y… éstos hechos supuestamente ocurrían mañana.
Sonic y Shadow prestaron atención a las palabras de Silver. A los pocos segundos Silver se desvaneció y reapareció frente a los dos erizos.
–Mañana una figura azul aparecerá frente a Knuckles, y cogerá las Esmeraldas del Caos… es la prueba definitiva para averiguar si se trata de una predicción o de un mal sueño. Mañana debemos estar atentos a los acontecimientos.
Ambos erizos se quedaron de lo más sorprendidos.
Al caer la tarde, Metal Sonic ya se acercaba a su objetivo; el Templo Prohibido. Recinto en el que Sonic y sus amigos libraron la dura batalla contra Dark Tails. El Templo Prohibido era reconocido por poder transformar el poder de las Esmeraldas Caos en energía oscura, pero terminaron clausurando el templo para siempre, por miedo a producir una catástrofe. Nunca hay que jugar con la Oscuridad. Metal Sonic alcanzó a ver un enorme templo de forma cilíndrica, que parecía más bien un anfiteatro.
–Objetivo alcanzado –dijo ya casi llegando al templo.
Metal Sonic paró en seco y observó el gran templo. De colores lúgubres y grisáceos, recubierto de musgo y medio destruido. El ambiente era un poco tétrico en ese lugar.
–Según el doctor, debería haber una entrada secreta escondida por aquí.
Una de las formas de saberlo era verificar si una parte de la pared del templo estaba hueca, así daría con la entrada oculta y acceder a la Piedra Purificadora. Metal Sonic se acercó al desgastado muro y empezó a dar pequeños golpes hasta dar con una parte hueca.
–Algo tan valioso debe de estar muy bien escondido…
Tras rodear casi toda la parte exterior del templo dando golpecitos en el muro, encontró una parte que estaba hueca. Metal Sonic lanzó un tremendo puñetazo contra el muro, creando un enorme agujero. Entre los escombros, encontró unas desgastadas escaleras que dirigían hacia una cámara subterránea.
–Excelente. Pero podrían haberlo puesto más difícil.
Metal Sonic empezó a bajar las escaleras rápidamente, hasta llegar a una gran sala en la que no había casi luz. Usó la luz de sus ojos para ver en la oscuridad. Estaba en una sala cuadrada llena de pilares, la mayoría derrumbados. Al fondo, una piedra brillaba levemente sobre un cilindro de piedra rodeado de musgo y raíces.
–Esa debe de ser la Piedra Purificadora. Misión completada.
Metal Sonic se acercó a la Piedra Purificadora. Era de color azul muy clarito, con toques blancos. Metal Sonic se dispuso a cogerla, pero cuando estaba a punto de tomar posesión de la preciada piedra…
– ¡Ji, ji, ji, ji, ji, ji!
Metal Sonic alejó su mano en cuanto oyó la siniestra carcajada. Parecía venir de la Piedra Purificadora.
–Te pareces mucho a un viejo enemigo mío –dijo la voz.
– ¿Quién demonios eres? Da la cara cobarde.
–Me encantaría "dar la cara", pero tristemente no puedo… Hace dos meses, tuve una gran batalla contra unos viejos enemigos míos, acabé muerto… mi cuerpo se desvaneció y estoy encerrado en ésta piedra.
–Eres el fantasma del famoso Dark Tails, ¿afirmativo?
–Podría decirse que sí. Mi alma consiguió sobrevivir gracias al odio y rencor que sentía hacia ellos. Deseo con todas mis fuerzas vengarme de ellos.
– ¿Y por qué estas dentro de ésta piedra? No puedo llevarle al doctor una piedra poseída por un fantasma… ¡sal de ahí!
–Tranquilo amigo… las cosas no son tan sencillas… déjame explicarte como acabé aquí dentro. Como ya te he contado, hace dos meses libré una brutal batalla, contra Sonic y sus apestosos amigos, en espacial Tails, el cual acabó conmigo gracias a la luz de su corazón. La rabia y el odio consiguieron que mi alma sobreviviera a la batalla. Vagué mucho tiempo buscando algo en donde insertar mi alma para recuperar fuerzas y volver a renacer, y encontré ésta piedra. Muchos dicen que éste tipo de piedras limpian la oscuridad, pero en mi caso, la luz purificadora me está dando fuerzas, poco a poco me voy recomponiendo. Ya casi estoy listo para volver a despertar.
–Entiendo, pero el caso es que el doctor quiere esta piedra sin fantasmas, así que sal de ahí.
–No puedo salir a mi propia voluntad, necesito la ayuda de alguien. Pero, el destino ha hecho que nos conozcamos. Estaba esperando a alguna persona que estuviera interesada en ayudarme.
–No tengo intención de ayudarte, así que búscate a otro. Mi obligación primordial es obedecer al Dr. Eggman –dijo Metal Sonic con brusquedad.
– ¿Por qué estás tan interesado en ayudar a ese doctorcito? ¿Acaso prefieres ser un triste subordinado, o peor aún, un recadero? ¿No preferirías tener un inmenso poder e ir por libre? Hacer lo que quieras, no estar dependiendo de nadie, con tus propias reglas… piénsatelo, pequeño robot.
Metal Sonic paró a reflexionar sobre las palabras de Dark Tails. Metal Sonic había sido programado para obedecer fielmente al Dr. Eggman, pero su programa también le permitía tomar decisiones propias…
–Bueno qué, ¿estás interesado en ayudarme a salir?
–De todas formas, ¿qué me ofrecerías a cambio?
–Te recompensaría como es debido. Te otorgaría parte de mi poder. Serías el robot más poderoso de todos, y no necesitarías depender de nadie… tú y tus reglas, piénsalo bien.
–Y… ¿por qué debería ayudarte? Dame una razón.
–Si eres subordinado de Eggman, entonces tenemos un mismo enemigo; Sonic.
Metal Sonic empezó a meditar.
– ¿Y cómo podría ayudarte en tal caso? Por curiosidad.
–Muy fácil, simplemente debes traer las siete Esmeraldas del Caos. Con su poder podré liberarme de ésta molesta piedra. ¿Me harás el favor entonces?
Metal Sonic permaneció en silencio, no sabía qué decisión tomar.
