Que hago en el cuerpo de Katniss Everdeen.

2. Que puedo hacer.

Después de casi cuatro meses de que los camarógrafos nos estuvieran acosando a Peeta y a mí, hicieron sus maletas y nos dejaron en paz; pero me dejaron sin ninguna excusa para estar con Peeta. No tengo ni la menor idea de cómo arreglar las cosas, de cómo reconciliarme con Peeta o como regresar a mi vida anterior. Podría dejar que las cosas con Peeta fluyeran como en el libro, pero así perdería mucho tiempo, y en lo personal con el poco tiempo que llevo conociéndolo (de verdad) creo que me eh enamorado de él.

Así que decido ir a hablar con Haymitch y explicarle que no soy Katniss y que estoy atrapada en su historia. Después de acomodarme en la nueva casa con su/mi madre y Prim voy al quemador y le compro unas botellas de licor a Haymitch y voy a su casa.

-Haymitch ábreme necesito hablar contigo. Haymitch ábreme. – Le pido en voz alta. Después de gritarle por un rato y golpear y patear la puerta me abre un Haymitch no tan ebrio.

Al menos no lo está completamente pienso. – ¿qué quieres preciosa?, estaba durmiendo, ¿acaso tienes problemas con la nueva casa?

-No estoy de humor Haymitch, tenemos que hablar.

-¿Acaso vas a terminar conmigo, preciosa? Oh, eso sería muy doloroso, pero estas con Peeta y no quiero intervenir. Ojala quedemos como amigos.

-Jajajaja que gracioso – le digo con sarcasmo y el debió de ver la seriedad en mi cara para tomarme en serio. Gracias

-Bien, preciosa ¿qué quieres decirme?

Suspiro sonoramente y dejo salir el aire para comenzar a explicarle –Yo no soy Katniss, soy Brithgel. Estoy dentro de un libro, dentro del libro de los juegos del hambre de hecho del libro de en llamas, el segundo libro de la exitosa trilogía de Suzanne Collins la cual amodio con toda mi alma.

-Katniss… ¿te sientes bien?

-Haymitch – digo angustiada.

-Haymitch - imita mi tono de voz.

-Créeme, hice una apuesta con la madre de una amiga, pero no sabía que era real, y ahora se supone que soy Katniss Everdeen mi personaje favorito en el mundo y tengo a los dos chicos más guapos del mundo babeando por mí.

-bueno, preciosa no veo como creerte así que volveré a dormir.

Comienzo a desesperarme, y de alguna manera se que si no lo convenzo ahora no me creerá nunca Piensa, Brithgel, piensa -Tengo pruebas, se que existe el Distrito 13 y que tu madre, hermano y tu… chica murieron dos semanas después de que te coronaron vencedor porque a Snow no le gustó tu truco del campo de fuerza que usaste para ganar, también se que el pinsajo que llevo era de tu amiga Maysele.

Me estudia lentamente por largos y lentos minutos. Finalmente dice – vaya, en que lio te metiste preciosa.

-Entonces… ¿me crees? – pregunto esperanzada.

-Pues… me has dicho una prueba irrefutable.

-gracias Haymitch, pero no se qué hacer, no sé cómo regresar a mi vida y si me quedare aquí el resto de mi vida quiero hacer un poco diferente la historia o al menos no arruinarla.

-creo que tienes que saber que tarde o temprano lo arruinaras – dice mirando sus uñas. Lo ignoro.

-pero Peeta no me ama. El ama a Katniss, la cara, voz, y mente de Katniss no a mí. No a Brithgel.

-preciosa ¿has visto tu cara y escuchado tu voz? – me pregunta.

- sí. – Le respondo confundida.

-¿Y ah cambiado desde que entraste ah esta historia?

-no…

- y tampoco a cambiado la cara de Katniss, entonces…

No puede ser - entonces si tengo la misma cara voz y lo único que cambio fue mi nombre, color de ojos y tono de piel, significa…

-Ahora lo vez preciosa no.2

-entonces el si está enamorado de mi – sonrió, aunque en el fondo se que esto realmente no tiene sentido.

-claro que si – dice, y le da un trago a su botella, y no aguanto más y lo abrazo- ¿Por qué el abrazo?

-eres de mis personajes favoritos y te admiro y me agradas aun detrás de esa mascara de sarcasmo, pero sé que en el fondo solo quieres ser feliz y que tal vez te guste Effie.

-definitivamente no eres Katniss – dice mirándome atentamente.

-lo sé, ahora me reconciliaré con su madre eh intentare escoger y si quiero que Gale me bese o no, si cambiare la historia o que pasará y como reconciliarme con Peeta porque no creo soportar hasta la gira de la victoria.

-y sigo firme en lo que dije. Hablas demasiado muy rápido para ser Katniss, y… acaso dijiste ¿besarte con Gale?

-yo…esa fue Katniss no yo y aun no ocurre, y hablo muy rápido porque soy una fangirl.

Rueda los ojos – ahora tu eres Katniss y tienes que saber que si cambias cualquier palabra, cualquier movimiento podría afectar gravemente la historia.

-Lo sé, adiós Haymitch.

Con eso me voy a mi nueva casa y me reconcilio con su/mi madre. Me voy a dormir. Cuando despierto es domingo en la mañana; es muy temprano, pero me baño con agua caliente, me visto y me hago una trenza, dudando al principio ya que no me gusta hacerme trenzas pero esta no soy yo, al principio no recuerdo como hacer una trenza pero después lo hago naturalmente como si tuviera años de práctica que seguramente tiene Katniss. Estos dedos que no se si sean los míos o los de ella recuerdan de memoria como hacerlo.

Me voy a mi/su antigua casa de la beta; la película no refleja en lo más mínimo la muerte y pobreza que asecha a estas casas. A estas personas, no necesito verlo más de cinco minutos para saber que les haría bien una rebelión.

Me pongo las botas que son muy cómodas y abrigadoras. Llego a la verja y como siempre no está cargada, así que me es fácil deslizarme hacia el bosque. El tiempo aun esta lo bastante cálido como para que no necesite chaqueta. Empaqueto una bolsa llena de comidas especiales, pollo frio y queso y pan de panadería y naranjas. Recupero mi arco y mis flechas en unos minutos, tardo un poco, pero las consigo, solo que no sé si es por intuición o por probablemente los recuerdos de Katniss. Voya nuestro/su sitio, el de Gale y mío/ella, donde habíamos/ellos compartido el desayuno la mañana de la cosecha que me/la envió a los Juegos. Espero por lo menos dos horas. Había empezado a pensar que el había renunciado a mí/ella a pesar de haber leído el libro, en las semanas que habían pasado. O que ya no le importaba. Que me odiaba, incluso. Y la idea de perderlo para siempre, a mi/su mejor amigo, la única persona a la que le había confiado nunca mis/sus secretos que no estoy segura cuales son, era tan dolorosa que no pude soportarla. No por encima de todo lo que había pasado.

Podía sentir mis ojos llenándose de lágrimas y un nudo empezando a formarse en mi garganta de la forma en que hace cuando me pongo triste.20

Entonces alzo la vista y allí esta él, a tres metros de distancia, simplemente mirándome. Era incluso más guapo y fuerte que Liam; solo que de forma delgada y no fornido como Hemsworth. Sin pensar siquiera, solo siguiendo mi instinto por el libro me levanto de un salto y lo rodeo con los brazos, haciendo un sonido raro que combinaba risa, ahogo y llanto. Es ella o soy yo, no importa, pero me siento en casa. Me siento reconfortada, siento que recupero un amigo. El me sostiene con tanta fuerza que no puedo verle la cara, pero paso mucho, mucho tiempo antes de que me suelte, y eso fue porque no tenía mucha elección, ya que me había dado un ataque de hipo increíblemente ruidoso y tenía que beber algo.

Hacemos lo de siempre este día. Comemos el desayuno. Cazamos y pescamos y recolectamos. Hablamos de la gente en la ciudad. Pero no sobre nosotros, su nueva vida en las minas, mi/su tiempo en la arena. Solo sobre otras cosas. Para cuando estamos en el agujero en la verja que está más cerca del Quemador, me parece que creía de verdad que las cosas volverían a ser lo mismo. Que podríamos seguir adelante como siempre. Le doy a Gale toda la caza para canjear ya que nosotras ahora tenemos muchísima comida. Le digo que no pasaré por el Quemador, incluso aunque tenía muchas ganas de ir allí, porque mi madre y hermana ni siquiera sabían que había ido a cazar y se estarían preguntando donde estaba. Entonces de pronto, cuando estoy sugiriendo que yo me encargaría de revisar diariamente las trampas, toma mi rostro entre sus manos y me besa.

Yo tendría que seguir la historia pero por alguna razón le correspondo el beso, tal vez es que solo eh tenido un novio, y que hace un tiempo que necesito cariño, tal vez es que estoy desesperada por todo lo que está ocurriendo, pero le correspondo el beso.

Después de casi medio minuto en el que el beso se está tornando rápido, reacciono y abro los ojos y me separo de golpe completamente sorprendida.

Entonces él me suelta y dice, "Tenía que hacerlo. Por lo menos una vez." Y se va.

Me dejo caer en el suelo y quedo incluso más sorprendida y confundida que Katniss.

Esto no está pasando Me digo una y otra vez, pero desgraciadamente, si está pasando.