Capitulo 1
Carnaval!
-"No puedo creer que de verdad este aquí, ¿Cómo me deje convencer?" dijo Bella en voz alta al verse en el majestuoso hotel que le había reservado el canal.
-"Estas aquí por que eres mi reportera grafica, así que deja de fastidiar y aprovecha, ¡diviértete!" le grito Alice, su amiga del alma, compañera de habitación y compañera de trabajo.
Alice Brandon en era la conductora de uno de los programas de mas rating en el canal E! (Wild On) por lo tanto tenía a Jacob, director del canal y a Jasper, su productor ejecutivo, en un bolsillo, ellos hacían lo que ella quisiera, siempre y cuando estuviera dentro de los parámetros normales, así que cuando Alice le pidió a Jacob que quería que su reportera grafica fuera Bella, él la dejo ir, además, Alice tenía un plan en mente y en Río de Janeiro podía llevarlo a cabo.
-"¿No es una belleza esto?" preguntó Alice en el lobby del hotel abriendo sus brazos, abarcando los vitrales de peses y señalando las puertas de vidrio en su totalidad que daban con la piscina que parecía unirse al mar del fondo de lo azul intenso que eran ambos.
-"Relájate amiga" le dijo Alice a Bella "¿sabes que la gente en Nueva York, mataría por un paisaje así en pleno invierno? ¡Estamos en el paraíso!" gritó haciendo que todo el hotel se volteara a verla, Bella se cubrió sus ojos apenada por las locuras de su amiga, aunque en el fondo ella tenía razón, cualquiera en casa mataría por este paisaje, bueno, no cualquiera, su prometido mataría por estar ahí, con ella.
Emmet Cullen, era jugador profesional de fútbol americano, era un hombre inmenso, de espalda ancha y anchos músculos, ella a su lado se veía incluso mas menuda que lo que en realidad era, y es que con su metro sesenta de estatura y sus 50 kilos de peso, Bella estaba muy bien a los ojos de cualquiera, solo que al lado de su novio de los casi dos metros de altura y 90 kilos, ella se veía realmente pequeña.
-"¿A qué se debe esa cara de idiota?" le preguntó Alice batiendo sus manos al frente de su rostro, Bella la esquivo y rió despreocupada.
-"Estaba pensando en Emmet" dijo, Alice volteó sus ojos obstinada por las palabras de su amiga, no podía creer que estuviera comprometida en matrimonio con el troglodita de Emmet Cullen el mariscal de campo de los New York Giants, para ella él era simplemente eso, un jugador de futbol sin nada en la cabeza, ¿cómo su amiga tan inteligente y guapa podía haber aceptado semejante propuesta?
-"Deja de pensar mal de Emmet" le dijo Bella al reconocer la mueca en cara de Alice "tienes que aceptarlo, me voy a casar con él y punto"
-"Pues me sigue pareciendo una locura, por más que me lo repitas, no puedo creer que te cases con él"
-"Alice ¿quién te entiende? ¿Recuerdas que quien me lo presentó fuiste tu?" preguntó con una actitud divertida.
-"Si, yo te lo presenté y ¡no sabes cuánto me arrepiento!" dijo dramática "¡de haber sabido que aceptarías su estúpida propuesta jamás siquiera te habría dicho que existía!"
Emmet le había propuesto matrimonio a Bella el día que su equipo ganó contra Green Bay, ese día ella había ido a verlo y estaba cerca del campo, estaba junto a los jugadores de banca y al lado del entrenador, después de anotar el touch Down que les diera la victoria, Emmet corrió hasta ella se arrodillo frente a las cámaras y todos los jugadores y le gritó "Cásate conmigo!" Bella aceptó contagiada de la locura y la euforia que había en el estadio, no lo pensó, no lo digirió, ni siquiera pasó por su mente que era una locura casarse con alguien con quien apenas mantenía 5 meses de noviazgo, no lo conocía bien, ni siquiera sabia si estaba enamorada, pero amaba la idea de casarse y Emmet se había vuelto muy importante en su vida, así que empezó con los preparativos sin ponerle mucho cerebro al asunto.
-"Yo quiero a Emmet, así que no te pongas difícil en el asunto" le dijo a su amiga mientras esperaban su turno para chequearse en la recepción del hotel.
-"Lo quieres, ¡tu misma lo has dicho!" le contestó exasperada, la gente la veía como una persona muy escandalosa, pero Alice no le preocupaba, con tal, la mayoría de la gente no la entendía "para casarte necesitas ¡AMAR! ¡No querer!" dijo exagerando las palabras.
-"¿Quién habla de amar?" preguntó Jasper, acababa de entrar y se colocó detrás de las chicas, Bella lo saludó con un beso y un ligero abrazo.
-"Ella" le contestó señalando a Alice "ella esta hablando de amar" dijo dejando en evidencia a su amiga.
-"¿Tú? ¿Alice Brandon hablando de amor? Eso es nuevo" dijo riendo Jazz, Alice obstinada le contestó
-"No hablo de amor, hablo de la gente que confunde compañía con amor" dijo viendo a su amiga desafiante.
-"¿Otra vez atormentándote por tu matrimonio Bella?" le preguntó Jasper, desde que se había comprometido, Alice no dejaba de hablar de otra cosa.
-"¿Cuándo ha sido distinto?" contestó Bella encogiéndose de hombros.
Jasper tomó los pasaportes de los 3 y los presentó a la mujer de la recepción
-"Boa tarde ¿reservas em nome de Jasper Hale?" (buenas tardes ¿reservaciones a nombre Jasper Hale?)
-"Um momento por favor" (un momento por favor) contestó la mujer sonriendole de más a Jasper, Alice la vio subiendo una ceja, diciendole a la mujer de recepcion, aparta las garras, él es mío.
Por que eso si que tenía Alice Brandon, no comía, pero tampoco dejaba comer, ella y Jasper mantenían una relacion abierta, se veian, estaban juntos, pero no era nada serio, ella no permitía bajo ningún concepto las palabras, novio, amor, matrimonio o siquiera relacion, pero igual Jasper era de ella y no permitía que nadie le hiciera cambio de luces.
La recepcionista captó de inmediato la mirada de Alice y compuso su rostro a uno realmente serio mientras tecleaba los nombres de los amigos, Bella se dio cuenta de la reaccion de Alice y la vio subiendo una ceja, a lo que ella le respondio encogiendose de hombros.
-"Seus quartos estão prontos, tem suas chaves" (Sus habitaciones estan listas, tengan sus llaves) dijo la recepcionista extendiendo tres tarjetas, Alice y Bella dormirán en la misma habitación, Jasper dormiría solo, Alice tomó una de las tarjetas mientras Jasper se despedía en portugués de la chica de recepción.
-"Deberían hablar ingles" dijo cuando se alejaron hacia los elevadores, Jasper venia detrás de ellas esperando al botones con su equipaje.
-"Seguramente lo hablan Allie" le dijo Jasper colocándose entre las dos chicas "pero yo quería practicar el idioma" pasó sus brazos por los hombros de ambas chicas riendo divertido.
-"¿Cuál es el primer paso?" preguntó, "muero por conocer Brasil" dijo emocionado.
-"Recuerda que no estamos de vacaciones" le dijo Alice medio obstinada, todavía le molestaba la actitud de la recepcionista, Jasper se había dado cuenta, él sabia que Alice lo celaba de mas y adoraba que lo hiciera, el amaba a esa enanita, pero era demasiado obstinada para lo pequeña que era.
Pero cuando expresaba que él le importaba mas que un simple amigo, como la tonta escena de celos que había ocurrido hacia 5 minutos, lo hacia sentirse bien, ella lo quería, él le importaba, sólo que no lo decía en voz alta.
-"Como si tu trabajo no es una vacación eterna" le dijo dándole un beso en el cabello.
-"¡Jasper! No me despeines" le dijo apartándose de él, a lo que solo rió, mientras ella se chequeaba su peinado en el espejo del elevador, Jasper habló entonces con Bella.
-"¿Vas a hacer tus fotos con nosotros o vas a querer ir sola?" le preguntó.
Bella se dedicaba únicamente a hacer el reportaje grafico, ella era la encargada de tomar las fotos mas espectaculares de los sitios turísticos de Brasil, los mismos donde Alice reportaría para su programa, para entonces publicar las fotos en la revista del canal y en la pagina web, en teoría ellos debían estar juntos el día del desfile de carnaval que era en 3 noches, pero para los lugares turísticos podía ir sola o con ellos, como mejor le pareciera.
-"La ciudad esta hecha un caos, ¿viste la cantidad de gente que había en las calles cuando veníamos del aeropuerto?" le preguntó asombrada a Jazz, él asintió sonriéndole.
-"¿Vienes con nosotros entonces?" le preguntó, era obvio que Bella no se iba a enfrentar a una ciudad que no conocía, donde no hablaba el idioma y estaba llena hasta el techo de gente.
-"Por supuesto" le contestó sonriendo a Jazz.
-"¡Listo!" dijo Alice, terminándose de ver en el espejo del elevador, no le estaba prestando tanta atención a sus amigos como a su cabello, el ascensor llegó a su destino y los tres salieron al pasillo, seguidos por el caballero que les llevaba el equipaje, que había subido por el ascensor de empleados, al estar al frente de ambas habitaciones Alice comentó obstinada.
-"No es justo que tu tengas habitación propia" le dijo Jazz, a lo que este contestó riendo.
-"No íbamos a dormir los 3 en la misma habitación, sabes que el reportero grafico siempre comparte y como esta vez vino Bella, se queda contigo, en los otros viajes ha venido Jim con nosotros y la habitación queda para ti sola" le dijo como argumento, Jasper sabia que Alice quería que Bella viniera con ella, tenía la esperanza de que su amiga no se casara, o por lo menos dudara de su decisión, Alice le sacó la lengua haciéndole entender que sabia a que se refería, entonces se le ocurrió decir algo mas.
-"Aunque si quieres compartir la habitación conmigo y dejar a Bella sola, no tengo problema alguno" le dije guiñándole un ojo, Bella estalló en carcajadas, los tres tenían confianza suficiente para jugarse así, además Bella sabía la enfermiza relación que mantenían sus amigos, por lo que se le hacia insólito que Alice si quiera criticara la de ella.
-"Me refería a que hubiese sido mejor que cada uno tuviera su habitación" dijo Alice volteando sus ojos.
Esta vez Bella y Jasper estallaron carcajadas, pero solo Jasper contestó.
-"Jacob jamás va a aprobar 3 habitaciones y eso lo sabes mejor que nadie" le contestó después de reír, Jacob era el jefe de los tres, aunque también podía considerarse amigo de ellos, pero Jacob era un hombre sumamente responsable y extremadamente tacaño, Bella decía que por eso había llegado al puesto de director general del canal, porque jamás gastaba de más, hacia los mejores programas pero nunca gastaba de más.
Cuando le dieron la conducción del Wild On a Alice fueron los grandes problemas entre los dos, jamás podían ponerse de acuerdo en los gastos del programa, Alice siempre quería tirar la casa por la ventana y Jacob siempre trataba de ser lo mas ahorrativo posible.
Luego de un año de peleas y discusiones, ambos habían logrado un equilibrio, Alice no exigía excentricidades y Jacob era mucho más flexible al ver las propuestas de su conductora.
Las chicas entraron en la habitación asignada, Bella se maravilló con la vista al mar, con el sol y el calor entrando por las ventanas de la habitación, realmente estaba en el paraíso, fue corriendo al balcón, sacó de su estuche su cámara profesional, la colocó contra su ojo, cuadrando la belleza del paisaje frente a sus ojos, la fotografía la apasionaba, le parecía increíble plasmar en una sola imagen la claridad del sol, el azul intenso del mar detrás del paseo tan famoso de Río, la cantidad de gente caminado y disfrutando de un día de playa.
-"¿Ya vas a empezar?" preguntó Alice desde el balcón, "por lo menos desempaca antes de empezar a tomar fotos como loca"
-"Déjame tranquila Alice" dijo Bella sin siquiera voltearse, le había colocado el zoom a la cámara, enfocando a una señora mayor entrando tímidamente en el agua.
-"Sabes como soy con las fotografías, te dije que no le insistieras a Jacob para que me mandara contigo, pero tu te empeñaste, así que no me molestes" se volteó quitando la cámara de su rostro y recostándose en la baranda del balcón, Alice estaba apoyada con una de sus manos en la parte alta del marco de la puerta del balcón, tenía un vestido de color blanco, bastante playero, en su cabello había una cinta tan blanca como el vestido, contrastaba con su cabello negro como la noche y despeinadamente peinado, levanto la cámara enfocándola, eso a Alice le encantó y posó para el lente de la cámara.
Bella le sacó algunas fotos, Alice se quitó sus lentes oscuros y mordió una de las patitas del lente, a lo que Bella contestó riendo y sacudiendo la cabeza mientras le tomaba algunas fotos.
-"Estas loca" le dijo dejando de disparar la cámara, "no estamos aquí para una sesión tuya, así que muévete, desempaquemos y veamos el itinerario, hay demasiado que abarcar y muy poco tiempo para hacerlo" como siempre, Bella era la mas responsable y la que siempre seguía las reglas, algo distinto a Alice, que la vio con ojos muy abiertos.
-"Ohh no, no señorita,¡ te vas deteniendo ahí!" le dijo extendiendo una de sus manos mostrándole la palma de su mano, "nada de itinerario ni algo parecido, para hoy no hay absolutamente nada que hacer, simplemente broncearnos para no salir tan pálida en las tomas que hagamos"
-"¿De qué estás hablando loca?" le preguntó Bella guardando la cámara en su estuche, era imposible que tuvieran siquiera una tarde libre, de haber sido verdad Jacob los hubiese mandado a Brasil al día siguiente, jamás les pagaría una noche adicional en el hotel si no era estrictamente necesario.
-"Pues lo que te dije" comenzó Alice adentrándose de huevo a la habitación, "el día de hoy es libre, todos los itinerarios están cuadrados para mañana en la mañana, hoy es simplemente sol, arena y mar" dijo bailando mientras iba a su cama abriendo su inmensa maleta.
-"¿Cómo Jacob pago por eso?" preguntó Bella riendo, pero a la vez contenta de que pudiera tener un momento de relax antes de entregarse a trabajar.
-"Él no tenía por qué enterarse, simplemente, le presenté el itinerario y lo aprobó, así de fácil" dijo encogiéndose de hombros, sacó de su maleta dos trajes de baño, uno amarillo, realmente fosforescente y otro color azul turquesa "¿cuál?" le preguntó a Bella, ella señalo el azul, Alice asintió y guardo el otro, se encamino al baño a cambiarse.
-"Alice, ¿maquillaste el itinerario?" le preguntó Bella divertida.
-"¡Solo un poco!" contestó su amiga desde el baño en voz un poco alta, Bella rió sacudiendo su cabeza, su amiga había descubierto como darle la vuelta a Jacob, cosa que ella jamás pensó que podía ser posible, pero no se preocupo mas, sacó de su maleta un bikini negro y aprovechó de cambiarse mientras su amiga estaba haciéndolo en el baño, como ella misma había dicho, un poco de sol no dañaría a nadie.
Mientras se colocaba la parte baja de su bikini se fijo en su mano izquierda, ahí descansaba tranquilamente, el diamante que le había dado Emmet dos días después que le propusiera matrimonio, sonrió viendo la sortija, estaba loca por haber aceptado, no estaba del todo segura de que amara a Emmet, pero se la llevaban tan bien, la relación no era abrumadora ni enfermiza, se tenían confianza y no se agobiaban, Emmet era medio bruto a veces, pero, ¿qué jugador de futbol no lo era?
Reanudó su tarea diciéndose que no importaba, que su boda seria espectacular y en el camino se daría cuenta de que en verdad amaba a su jugador estrella.
Vio su reloj pensando en llamarlo, pero la diferencia de horario era bastante y seguramente no había terminado el juego que tenía, y luego de ganar, por que estaba segura de que ganaría, iría con los chicos a celebrar, habían llegado a un acuerdo para cuando se vieron por ultima vez anoche, se hablarían al día siguiente, Bella tendría tiempo de instalarse en el hotel y él ya estaría descansado del juego.
En Melbourne, Australia.
-"¡Hombre! ¡Felicidades!"
-"¡Gracias James!" le contestó Edward a su amigo que jugaba igual que él, pero que por una lesión en el hombro no pudo continuar en el torneo, Edward le había ganado el día anterior al hombre que había causado la lesión en su amigo, literalmente barrió el piso con él, ganando prácticamente en la primera ronda, por lo que James estaba enormemente complacido.
-"¡El juego estuvo magnifico!" dijo palmeándole la espalda, estaban en el lobby del hotel, hoy se regresaban a casa, Edward vivía en Nueva York, como el resto de su familia, solo que tenía más de 3 años que no iba a su departamento, si había dormido allá una semana entera era mucho, se había dedicado a entrenar como loco, para el gran día que paso ayer, él era uno de los mejores jugadores de Tenis que podían existir, desde pequeño se interesó en el deporte que practicaba su padre, empezó a interesarse en las reglas y en las técnicas, hasta que le pidió a su padre que lo entrenara, desde ese día descubrió que era su gran pasión.
-"Me alegra que lo hayas disfrutado" le contestó a su amigo con una sonrisa.
-"¡De mas!" gritó James "no tuvo precio verle la cara al idiota de Nadal" Edward rió sacudiendo la cabeza, su amigo era muy visceral a veces.
-"¡Bueno ya!" dijo llamando la atención de su amigo "que era lo que me ibas a decir ayer después del juego, que entre los periodistas y la rueda de prensa no hablaste"
-"¡Que te tengo un plan!" le dijo James emocionado, "tengo pases al camarote VIP de Brahma" dijo dejando a Edward extrañado, no tenía idea de que hablaba, James se dio cuenta "¿Enserio no tienes idea?" preguntó casi ofendido, Edward negó riendo "¿Brahma? ¿Carnaval? ¿Río de Janeiro?" le dijo articulando con la mano, no podía creer que no supiera de qué hablaba.
-"¿Quieres que vaya al carnaval en Río?" preguntó asombrado, antes de que James asintiera como loco contestó "noooo que va, estas loco, a mi no me gustan esos escándalos"
-"Oh vamos hombre, no seas aguafiestas ¿te imaginas a las mujeres?" dijo colocándose a su lado, extendió su mano sana hacia el frente, dibujando un paisaje imaginario, mientras entrecerraba los ojos "Imagínate" dijo mientras seguía dibujando en el aire "mujeres semidesnudas bailando samba, las caravanas mas espectaculares que puedas imaginar, pase al camarote que ofrece la mejor fiesta del mundo"
-"Pero… Pero" dijo separándose de Edward, antes de que este refutara, "tómalo como despedida, yo me voy a mi departamento en los Ángeles y nos veremos de nuevo para antes del próximo torneo el año entrante, y" dijo levantando el dedo sin permitirle a Edward hablar, "tómalo como vía de relax antes de ir a tu casa, a la boda de tu espectacular hermano" dijo demasiado sarcástico.
Emmet y Edward se llevaban muy bien, siempre y cuando no estuvieran en el mismo estado, Emmet era salvaje, ordinario y exageradamente bromista, Edward por el otro lado, era estilizado y moderno, elegante hasta la muerte y caballero innato, no parecían hermanos en lo absoluto, aunque ambos eran deportistas por convicción, sus especialidades los definían a la perfección, Edward era como el tenis, exclusivo, elegante y audaz, en cambio Emmet era como el futbol.
Edward nunca peleaba con su hermano, no estaba en su naturaleza, siempre se reía de sus bromas aunque no le causaran la menor gracia, soportaba las burlas sobre su profesión porque sabía lo fuerte que era jugar tenis, pero eso no significaba que no odiara las burlas de su hermano y como vivía, sin embargo, le había prometido a su mamá que iría a casa, después de terminar el Australia Open, ganara o no, iría a casa.
Su insoportable hermano se casaba para asombro de todos y en especial de él, Edward sabía lo mujeriego que era su hermano, él no respetaba a ninguna mujer con la que saliera, para él eran eso, mujeres, y como a él se le ofrecían prácticamente en bandeja de plata jamás rechazaba a ninguna, por eso se le hacía imposible que se fuera amarrar de por vida con una sola.
Así que regresaría a casa a participar en el matrimonio de su hermano mayor y aprovecharía de tomarse unos días de vacaciones y practicar con su padre, cosa que no hacia desde que había salido de estados unidos, entonces, si lo pensaba bien, no era mala idea distraerse antes de regresar a su casa, necesitaba el relax, vio a su amigo, que lo observaba apremiante, esperando una respuesta.
-"Esta bien" contestó, "vámonos a Río"
-"¡SI!" gritó su amigo palmeando con fuerza su espalda con el brazo bueno "no te vas a arrepentir Ed, no lo harás" dijo demasiado convencido, Edward solo rió por la cara de James y entonces le indicaron a los botones del hotel que sacaran su equipaje al auto, ya deberían estar en camino al aeropuerto.
Cuando salió a la calle, se quedó impresionado, había cualquier cantidad de mujeres, hombres y niños afuera esperando a que él saliera, le pidieron autógrafos, le tomaron fotos, cargó a dos bebes, le dio besos a varias mujeres que lo saludaban con sonrisas en los labios y con lagrimas en los ojos de la emoción de verlo, James no dejaba de codearlo y de saludar a las cámaras como si estuvieran ahí también por él, muchas mujeres aprovecharon para tomarse fotos con él ya que a su vez era todo un adonis.
-"¡Esto es una locura!" dijo Edward riendo al montarse en el auto.
-"¡Es genial!" contestó James subiéndose detrás de él, "acostúmbrate hombre, esto es lo que te espera de ahora en adelante" dijo dándole un puño amistoso en el brazo.
Edward no contestó nada, estaba viendo por la ventana cerrada del auto, una niña como de 15 años había llegado hasta su ventana y apoyó la mano sobre el vidrio, él hizo lo mismos desde adentro del auto, la niña lo veía con lagrimas en los ojos emocionada, ¿cómo alguien podía acostumbrase a esto? apenas tenía 23 años, pero no podía imaginarse pasar por esto a diario.
El auto emprendió la marcha llevándolos al aeropuerto, donde encontraron a un grupo similar al del hotel, lograron chequearse y les tocó esperar en el salón VIP de la aerolínea, por fin los llamaron a las pocas horas, indicándoles por donde debían abordar.
-"¡Río allá vamos!" gritó James sentándose a su lado, Edward rió por las loqueras de su amigo y trato de dormir, el vuelo desde Australia a Sur America era exageradamente largo y ellos harían escala en Londres para después bajar a Brasil.
¡Fue agotador! Llegaron después de casi 18 horas de vuelo a su destino, tanto Edward como James estaban destruidos, la ciudad de Rio de Janeiro estaba a reventar de gente, el desfile de carnaval sería al día siguiente, el taxi los llevó serpenteando por unas avenidas que le parecieron exageradamente estrechas, era entrada la noche y vio muy poco por la ventana del auto, llegaron al hotel y se registraron en recepción como unos autómatas, Edward apenas tuvo fuerzas para darle un par de dólares al botones por subirle su equipaje, James se quedaba en la habitación de al lado, se dio una ducha rápida y se dejó caer sin mas nada que la toalla cubriéndolo, en la esponjosa cama 2 por 2 que tenía la habitación.
El día del desfile:
-"¡Bella!" la llamo Alice "¡Nos vamos apúrate!"
-"¡Voy!" contestó Bella guardando su cámara de nuevo, había tomado tantas fotos que ya iba por la segunda memoria de su cámara, casi nunca la usaba, auque siempre la llevaba por si acaso, hoy era el desfile de carrosas y necesitaba que la cámara tuviera la memoria suficiente para tomar todo lo que viera.
Habían ido a el cristo de corcovado, allí Alice hizo algunas tomas para el programa, también fueron al Maracaná, donde intentaron jugar un poco de soccer, también fueron al famoso teleférico de Pan de Azúcar, el calor era agobiante, por eso las chicas se la pasaban con vestidos ligeros o ropa muy fresca, y litros y litros de agua, mas protector solar para la piel.
Jasper estaba súper pendiente de las chicas y del equipo de apoyo, los corresponsales del canal en Brasil, serian los encargados de filmar los pases de Alice en vivo y de los que se llevarían grabados y había un chico que les servía de guía turística, la ciudad era muy grande y podía tornarse peligrosa si no la conocías bien, Alice había entrevistado a algunos transeúntes preguntándoles las expectativas para el carnaval, la mayoría de los que entrevisto eran turistas y casi todos hablaban ingles sin problemas.
Hoy era el día por el que habían viajado, hoy el trabajo era a muerte, sobre todo para Alice y Jasper, se montaron en el auto y arrancaron al camarote de Brahma, estaba cayendo al noche y todo empezaría en unas pocas horas, Alice iba vestida con un vestido demasiado provocador de tela de franela de color rojo, que decía en letras blancas Brahma, llegaba justo debajo de su trasero y se le adhería demasiado al cuerpo, Jasper casi se quedó sin habla al verla, tanto por lo provocativa que se veía, cómo por los celos que le producía que otros hombres la vieran.
Bella en cambio eligió un atuendo mas cómodo pero igual de sexy, tenía un short sumamente corto de color negro con una franela desgastada que rezaba la palabra Brahma, de cuello muy ancho que hacia que uno de sus hombros se viera descubierto, mostrando sensualmente el tirante del top negro que llevaba debajo de la franela, con sus converse negros a los pies, Bella optó por una cola de caballo en su cabello, hacia demasiado calor para un peinado mas elaborado, Jasper por su lado tenía unas bermudas kaki y una franela blanca con algunos agujeros y sus sandalias Cross blancas también, eran atuendos sumamente informales, pero eso era lo que se estilaba, la única que iba en tacones era Alice, que no soportaba que alguien viera su verdadera estatura.
Fue una locura, la cantidad de gente no era normal, el camarote estaba a reventar, el trío de amigos vio a los actores mas famosos del Brasil, mas cualquier cantidad de actores y personalidades extranjeras, Alice logró una pequeñísima entrevista con Leonardo DiCaprio que la dejó realmente emocionada, Bella se dedicó a tomar fotos de los asistentes y de Alice con las personas que lograba entrevistar, estaba cerca cuando se hicieron algunos pases en vivo con el canal y mostraron la majestuosidad de las carrosas, estaban agotados pero no había tiempo para pensar en el cansancio, la samba era contagiosa y estridente, hacia que todo el mundo se moviera, querían aprender los pasos que hacían las garotas, era embriagante.
Y hablando de embriaguez, Bella no llevaba la cuenta de cuantas caipiriñas se había tomado, era una bebida típica de Brasil, que llevaba mucho alcohol y Guaraná, una planta con habilidades energizantes, estaba irreconocible, bailaba, sonreía y le sacaba fotos a todo el mundo, Alice estaba demasiado divertida viendo como su amiga se desinhibía, en cambio Jasper estaba mas preocupado que alegre, no era bueno que Bella se pasara tanto de tragos en una tierra extraña, por lo que se sentía en la obligación de vigilarla.
Pero Alice se dio cuenta de la actitud de Jazz, por lo que optó por un plan B, Bella no había querido ver ni a uno de los hombres Brasileros que conocieron los días anteriores, a todos les mostraba su estúpido anillo de compromiso.
Ella sabia que Bella por mas borracha que estuviera jamás se iba a ir con ningún desconocido, además las personas que estaban en el camarote era la créeme de la créeme del mundo del espectáculo, ninguno le haría daño o se aprovecharía de ella, por lo que decidió, seducir a Jazz, sabría que no se resistiría, además, a ella le encantaba seducirlo y así dejaría a su amiga tranquila, a lo mejor esa noche mataba dos pájaros de un tiro, ella y Jazz podían pasarla rico y con el favor del alcohol algún hombre espectacular sembraría una partícula de duda en la cabeza de su amiga.
Cerca de lo que a Bella le parecía muy tarde dijo que no tomaba una foto mas, no sabía como la memoria de repuesto de su cámara había aguantado, se devolvió sobre sus pasos buscando a sus amigos pero no los vio, no tenía idea de donde podían estar, ella se había alejado para ver si podía pasar al deposito para fotografiar las carrosas sin tanta gente alrededor, pero fue casi imposible que la dejaran pasar por seguridad.
Cuando se regresó a buscar a sus amigos y no los encontró, los tragos y el cansancio le pasaron factura, vio a su alrededor y encontró un banco alto desocupado al frente de la barra donde servían los tragos, se sentó y descubrió feliz que el puesto estaba justo debajo de la salida de aire acondicionado, volteó su cuello de derecha a izquierda recibiendo el chorro de aire frio en su piel, se sentía demás de bien, un cantinero sin camisa se le acercó.
-"Sería bueno que te quitaras ese anillo" le dijo con acento portugués, ella lo vio con una sonrisa.
-"¿Perdón?" preguntó sin saber si había entendido bien, el hombre se recargó en la barra y le habló mas cerca, señalando su mano, donde reposaba cómodamente su anillo de compromiso.
-"Deberías guardar el anillo, entre tanta gente se te puede perder" Bella cayó en cuenta que el chico tenía razón, había sido una locura sacarlo de la habitación, se lo quitó del dedo y lo guardó en el bolsillo de su diminuto short, le enseño las manos vacías al chico, él le sonrió.
-"¿Que te sirvo menina?" le preguntó
-"Otra caipiriña seria genial" le dijo, el chico le asintió sonriendo y empezó a prepararle el trago, hizo unas piruetas increíbles a lo que Bella no podía pasar por alto, sacó su cámara y se la enseñó al chico sin camisa, él asintió encogiéndose de hombros, Bella le tomó cerca de 20 fotos mientras preparaba el trago, estaba segura alguna quedaría perfecta.
Se levantó separándose un poco de su puesto, tratando de cuadrar que en la foto saliera la decoración del bar en mejor ángulo.
En ese momento Edward descubrió el asiento vacío en la barra y se sentó, sin fijarse si alguien lo estaba utilizando, estaba cansado, James estaba en la arena del estadio, divertido bailando con una morena impresionante que le enseñaba como mover las caderas, Edward se alejó para buscar un trago y sentarse un momento, la estaba pasando genial, los Brasileros tenían una muy buena idea de cómo divertirse.
Lo único agobiante era el calor, pero al sentarse sintió también la agradable salida de aire acondicionado sobre su recalentada piel, buscó a un cantinero, el que estaba mas cerca preparaba un trago con demasiadas piruetas, esperó entonces a que terminara para poder ordenar una bebida nueva.
Bella regresó a su puesto y vio incrédula como este hombre de cabello broncíneo estaba en su lugar, caminó hasta él decidida.
-"Disculpa estás en mi sitio"
-"¿Perdón?" preguntó Edward sonriendo torcido.
-"Estás en mi sitio" repitió Bella con actitud obstinada mientras guardaba su cámara profesional en su estuche especial, él la había escuchado, a Edward le encanto su actitud, le pareció divertido jugar un poco con ella.
-"Este lugar estaba desocupado cuando lo encontré" le dijo con la misma sonrisa, Bella deseaba colocarse debajo de la salida de aire, vio con cierta envidia como el cabello de ese hombre, suave y sedoso se movía al ritmo del aire.
-"Estaba tomándole unas fotos al barman, además" dijo señalando hacia la barra "¡ese es mi trago!"
-"Pudiera ser el mío" contestó Edward divertido.
-"Aggg, ¡quítate!" le dijo Bella furiosa, de haberse encontrado en otro lugar y mas sobria, jamás hubiese tenido esa actitud con este desconocido, pero le parecía injusto que le quitaran su silla, Edward dio una sonora carcajada que lo que hizo fue enfurecerla más.
-"No" le contestó "no me voy a quitar, ¿qué vas a hacer?" le preguntó desafiante cruzándose de brazos, entonces se fijó bien en la chica, la vio sin ningún tipo de discreción desde sus pies hasta su rostro, los shorts que tenía puestos le hacían honor a su nombre, eran exageradamente cortos, su franela dejaba uno de sus hombros descubiertos donde pudo ver una constelación de pecas que le encantaron, le fascinaban las mujeres pecosas, para cuando llegó a sus ojos de color chocolates, se fijo que la mujer tenía los ojos entrecerrados viéndolo con odio.
-"Quítate de mi lugar" le dijo desafiante con los brazos como jarras.
Edward se sentó con mayor comodidad, normalmente él no era tan insoportable, y menos con una mujer, pero le parecía divertido molestar esta chica.
-"No" volvió a decirle, sonriéndole irónico, entonces tomó el trago que era de Bella y se lo llevó hasta los labios dándole un sorbo, Bella no pudo soportar el abuso de este completo desconocido, estiró una de sus manos y empujó el fondo del vaso, haciendo que el contenido del mismo le cayera en la cara al hombre, este se colocó de pie, impresionado por el ataque de la mujer.
-"¿¡Estas loca?" le gritó incorporándose y tratando de limpiar su rostro, esa bebida era sumamente dulce, Bella imagino que tendría todo el rostro pegostozo, sonrió divertida al imaginar su perfecto cabello lleno de azúcar limón y licor, ya no eres tan impecable, pensó mientras reía, bordeó al hombre sentándose de nuevo en su silla, habían algunas personas a sus alrededores que habían visto divertidos, la escena entre estos desconocidos.
-"¡Chico!" le gritó Bella al bartender "¿me das otro?" preguntó señalando el vaso, el hombre le sonrió mostrándole todos sus dientes blancos que contrastaban muchísimo con lo negra que era su piel y empezó a mezclar un nuevo trago para ella.
A todas estas Edward estaba tratando de quitarse del rostro y la ropa los restos del trago que aquella loca le había derramado encima, se retiró un momento al baño para ponerse agua fresca en el rostro, lo sentía todo empalagoso, apoyó las manos contra el lavamanos viéndose en el espejo, esto no se iba a quedar así, salió del baño con una actitud decidida, fue hasta el otro extremo de la barra y le pidió en susurro algo al barman, este asintió riendo, sabiendo que iba a hacer con la jarra de agua fría que le había pedido.
El bartender siendo solidario con Edward le pasó una jarra llena de agua y hielo, Edward la tomó y se fue silencioso hasta la espalda de la chica que le había derramado el trago, los que estaban cerca se dieron cuenta y se apartaron justo a tiempo.
Edward vació el agua helada en la nuca de la chica, esta abrió sus ojos y boca emitiendo un sonoro grito por el choque de temperatura, se levantó echa una fiera de su puesto para ver a su atacante, éste estaba muerto de la risa burlándose de ella, Bella preocupada verifico el estuche de su cámara, cuando verificó que no se había mojado volteó furiosa a enfrentarse con su atacante.
-"¿Te gusta jugar?" le preguntó Bella colocando sus brazos como jarras, tomó el trago de la barra y volvió a lanzárselo, pero Edward lo esquivó, el contenido del trago le dio de lleno a una mujer que estaba de espaldas a ellos, cuando se volteo, ambos la reconocieron, era Michelle leBelle una famosa modelo Francesa, Edward corrió hasta Bella y la tomó de la mano.
-"Vámonos de aquí" le dijo, Bella estaba tan apenada que siguió al hombre sin rechistar, tenían que salir de ahí antes de que descubrieran que había sido ella quien le derramó el trago encima a una de las 8 top models del mundo.
Edward la sacó del camarote tomada de la mano, ambos iban muertos de la risa.
-"¿Le viste la cara?" le preguntó Bella cuando se soltó de él, las costillas le dolían de tanto reír, Edward le asintió sin poder hablar tampoco.
-"Creo haberla reconocido ¿es modelo verdad?" le preguntó a la chica, ella asintió secando sus ojos que lloraban de risa.
-"No creo que podamos volver ahí" le dijo Bella caminando hacia la playa.
-"No, no lo creo" dijo Edward y se descubrió siguiéndola.
-"¿A dónde vas tú?" le preguntó Bella cuando se fijo que la seguía.
-"¿Te importa si te acompaño?" le preguntó apenado, ella lo pensó un segundo, luego se encogió de hombros.
-"Supongo que no" contestó, Edward sonrió y metiendo las manos en los bolsillos de su jean camino a su lado, cuando empezaron a pisar la arena Bella se quitó los zapatos, caminando descalza en la arena, él la vio sonriendo.
-"Lamento haberte echado el trago encima" dijo Bella al rato, él solo rió.
-"Yo lamento haberte mojado tanto" dijo, ambos rieron.
-"¿De dónde eres?" le preguntó Edward, pero antes de que ella pudiera contestar, Bella salió corriendo delante de él, Edward la siguió interesado.
-"Disculpa" le dijo Bella a una pareja que estaba sentada frente al mar, ambos voltearon a verla extrañados "¿Hablan ingles?" les preguntó.
-"Si" le contestó el chico, Bella sonrió complacida.
-"Te doy 50 dólares por tu botella" le dijo sacando se su bolsillo un billete, el joven la vio sorprendido.
-"Esta botella vale 20 dólares en cualquier tienda" le contestó.
-"Pero no quiero ir a comprarla ¿qué te parece si tu vas a comprarte otra y me dejas esa a mi?"
-"¡Oye! Como quieras" le dijo el chico divertido, se colocó de pie con la muchacha que lo acompañaba, le entregó la botella nueva a Bella en la mano y se marcharon con los 50 dólares, Bella se volteó viendo a Edward con una enorme sonrisa.
-"Se acomodó la noche" le dijo batiendo la botella en su mano.
-"Estas loca" le contestó Edward, ella le sacó la lengua.
-"No me veas así, si te parece insólito lo que acabo de hacer, puedes irte, yo quiero seguir bebiendo y ya que por tu culpa no puedo volver al camarote, pues me conformare con esto" dijo volteándose a la playa, el paisaje era memorable, la luna era un enorme plato color blanco plateado, que se alzaba en todo el centro de la playa, que estaba tan tranquila que parecía un plato llano, la arena era casi blanca, Edward se dio cuenta de la belleza del paisaje, pero se dio cuenta también de la belleza de su acompañante.
Edward se posicionó a su lado y le extendió la mano a la chica, ella lo vio y le sonrió extendiéndole la botella, Edward quitó los seguros y la destapó, ofreciéndosela a ella primero quien la tomó y tímidamente posó sus labios contra el pico de la botella, y dio una probada al contenido de la botella, ella la separó de su boca, haciendo una mueca en el rostro de lo fuerte que estaba la bebida, dio algunos saltitos, Edward se volvió a burlar de ella.
-"Prueba y dime si no está fuerte" le dijo aun con los ojos apretados.
-"Niña" le dijo Edward tomando la botella, le dio un sorbo y sintió que la bebida le quemaba la garganta, tosió dos veces de lo fuerte del licor, esta vez Bella se mató de la risa.
-"¿Quién es la niña ahora?" preguntó riendo.
-"¿Qué demonios es esto?" preguntó Edward viendo la botella.
-"Ron" contestó Bella "a lo mejor es tan fuerte porque está caliente" completó, ella volvió a extender su mano pidiéndole la botella a Edward, él la vio sorprendido pero se la volvió a pasar.
-"Quema y es amargo, pero me gusta" dijo dando otro sorbo, obteniendo la misma reacción.
-"Estoy de acuerdo contigo" contestó Edward pidiendo la botella de nuevo, Bella sacó su cámara de fotos y disparó algunas mientras Edward tomaba y hacia una mueca por el licor, Edward le extendió la mano para que le diera la cámara, ella negó repetidas veces, a lo que él saco su celular y le tomó algunas a ella, ambos rieron divertidos mientras se tomaban el licor.
La música se escuchaba en la playa, estaba sonando un Bossa Nova, Bella había descubierto que era un ritmo exquisito, empezó a moverse al ritmo de la música, Edward se quedó viéndola embelesado, movía sus caderas divinamente, su short era tan corto que veía la extensión completa de sus piernas, su cola de caballo iba de derecha a izquierda, lo próximo que supo fue que se colocó detrás de ella, siguiéndole el ritmo, ella dejó que él la tomara por la cintura mientras ambos bailaban al ritmo del Bossa.
Para cuando llevaban más de la mitad de la botella, ninguno de los dos tenía control absoluto de sus actos, Bella empezó a correr por la playa, Edward comenzó a seguirla.
-"¡Oye! ¿Para dónde vas?" le gritó Edward corriendo detrás de ella, a Bella le pareció divertido y siguió corriendo, Edward la alcanzó y ambos cayeron contra la arena, dejándolos demasiado cerca uno del otro, no lo pensó, Edward se inclinó contra su boca, consumiéndosela en un beso, Bella al primer contacto se alteró, sabía que esto estaba mal, no podía besarse con un desconocido en la mitad de la nada, pero no podía recordar por qué no debía besar a este chico, además, besaba muy bien.
Subió sus manos a su cabello pegándolo más a sus labios, su cuerpo estaba exigiendo las caricias que ese extraño le ofrecía, se sentía tan bien, Edward se separó de ella, le apartó unos mechones de la cara.
-"No lo tomes a mal, pero ¿vamos a mi hotel?" le preguntó dudoso, jamás había hecho esto, había salido con algunas mujeres y había estado íntimamente con otras, pero ofrecerle su habitación a una completa extraña, jamás lo había hecho, sabía que el alcohol tenía mucho que ver en su decisión, pero no le importaba, esa chica era hermosa y quería con todas sus fuerzas poseerla.
Para gran asombro de ambos, Bella asintió, estaba ebria lo sabía, pero no le importaba, ese chico besaba como los dioses, tenía demasiada curiosidad de saber cómo era en lo demás.
Edward se levantó trayéndola consigo, para gran sorpresa de Bella, el hotel de él estaba junto a la playa por donde estaban paseando, todo lo veía doble, en vez de sangre, por sus venas corría caipiriña y ron, sin saber cómo, se vio entrando a un hotel muy lujoso y luminoso, había demasiada gente en las calles, Edward la mantuvo tomada de la mano hasta los elevadores, subieron acompañados hasta el piso 8 que era donde él se hospedaba, caminaron riendo y tropezándose por todo el pasillo.
Él la apoyó contra una de las paredes y la besó, como si fuera suya, ella lo dejó besarla y estiró sus labios por más cuando él se alejó, la volvió halar a la habitación, introdujo la tarjeta en la ranura, el botón paso de rojo a verde en un santiamén.
-"Espera" le dijo Edward antes de entrar "no sé tu nombre" le dijo, no tenía idea de cómo se llamaba esta chica, ni de donde era, sabía que era americana por el acento, pero no tenía idea de nada mas de ella, Bella se alzó en puntitas para callarlo y distraerlo con sus besos, no recordaba por qué, pero sabía que lo que estaba haciendo estaba mal, y era mejor no saber nada del chico que tenía al frente, y era mejor que él no supiera nada de ella, Edward se le olvidó que le había preguntado cuando abrió la puerta, para cuando estaban entrando él ya no tenía la camisa puesta.
Iban directo al grano Bella quitó su pantalón mientras él se desasía de su minúsculo short, le quitó la franela deleitándose con su piel recién bronceada, no perdieron mucho tiempo, ella se dejó caer en la inmensa cama y él se subió sobre ella devorándole los labios, la tocó por todas partes antes de poseerla a lo que ella respondía llenando la habitación de gemidos.
Él tomo de su billetera un condón que siempre mantenía ahí por emergencias y luego de ponérselo, entró en ella extrayendo de sus pulmones el más largo de los suspiros, ambos participaron en la entrega, ella se sentó besándole, mordió delicadamente su piel, mientras él la sostenía de de la espalda y la pegaba más a sí, ambos eran experimentados y sabían cómo complacer a su pareja, él la dominaba con rudeza y ella lo besaba y jadeaba en su oído encendiéndolo cada vez mas.
Luego de poseerse por casi horas, ambos estaban agotados, ambos lograron liberarse en brazos del otro, cayendo entonces en un sueño demasiado pesado y profundo.
