Aqui esta el segundo capitulo de esta historia, tratare de mantenerla actualizada lo más que pueda

Solo espero que me dejen muchos reviews eso me hace tan feliz.

"La muerte esta tan segura de su victoria que por eso te da la vida como ventaja, por lo tanto, disfrutala"


SIN RECUERDOS

EDWARD POV

Eran cerca de las 9 de la mañana cuando entramos a Phoenix, el panorama era muy desalentador, las casas en ruinas y desorden por doquier.

Al llegar al aeropuerto un auto nos esperaba para conducirnos al Jacksonville Vet Hospital Incorporated en una parte de Phoenix que no había sufrido grandes daños. En el trayecto ninguno de nosotros tres quiso romper el silencio que reinaba en el vehículo.

-Les pondré algo de música- dijo el conductor mientras sacaba un disco de un estuche- espero les guste, esta es la música que le gustaba a la señorita.

La canción I´m only sleeping de los Beatles comenzó a sonar en el estéreo, y pude sentir cierta nostalgia por parte del conductor, como si algo en la canción le causara tristeza, al parecer no fui el único en percatarse ya que Jasper me miro y después se enfoco en el chofer.

-Disculpe, ¿a que señorita se refiere?-pregunto Jasper con una voz tranquila y serena como hacia cuando estaba con sus pacientes.

-Me refiero a la hija del Doctor Carlisle Cullen, el director del hospital a donde ustedes se dirigen.- El conductor enderezo su postura y los tres entendimos que no daría más información.

Una hora después llegamos a un hermoso hospital con enormes jardines, era más que obvio el motivo por el cual este hospital había solicitado nuestros servicios. En la puerta se encontraba un Doctor de impecable presencia, su piel era blanca y su cabello rubio que incluso con los rayos del sol daba destellos dorados, nos sonreía de forma cortes, pero había cierta tristeza en sus ojos que me inquietaba.

El primero en acercarse fue Jasper.

-Mucho gusto, mi nombre es Jasper Whithlok- se presento con un fuerte apretón de manos demostrando seguridad.

-El gusto es mío Doctor Jasper- contesto amablemente el otro doctor- Carlisle Cullen director del hospital.

-El placer es mío doctor- contesto Jasper- aunque me sentiría más cómodo si solo me llamara por mi nombre.- decía con una gran sonrisa mi amigo.

-Entonces espero que sea mutuo y ustedes también me llamen por mi nombre.- nos dijo con una sonrisa tan carente de alegría que me hacia admirarlo. Me die cuenta de que era nuestro turno para presentarnos.

-Edward Masen, un placer Carlisle.- Dije extendiendo mi mano y acercándome un poco.

-Muchos gusto Edward.- Me contesto.

-Hola doc mi nombre es Emmett Mcarthy, un gusto-pero Emmett siendo Emmett no se conformo con un apretón de manos, sino que se abalanzo hacia Carlisle dándole uno de sus típicos abrazos. En estos momentos deseaba que la tierra se abriera y me tragara, que vergüenza.

En cuanto Carlisle se pudo zafar del abrazo descuartizador de Emmett, nos dio una cálida sonrisa y nos invito a pasar, dándonos un recorrido por todo el hospital, realmente era precioso, todo era tan armonioso y tranquilo que parecía una casa, un hogar.

Después de una hora de recorridos y presentaciones Carlisle nos condujo a su oficina para hablar acerca de nuestros pacientes y nuestro alojamiento. Carlisle se sentó en su asiento detrás de su escritorio y hablo serio por primera vez.

-Como ustedes sabrán, en este hospital nos hicimos cargo de los heridos con problemas de memoria después del terremoto,- dijo poniéndose de pie- ellos requieren cuidados constantes y ayuda profesional para salir de esto, por eso recurrí a la universidad de chicago para que nos ayudara.

-Ustedes se hospedaran en mi casa- dijo volteándonos a ver- yo prácticamente los traje así que me hare responsable de ustedes, en mi casa ya están sus cosas y el chofer esta a sus ordenes.

-Carlisle,- dijo Jasper poniendo las manos en alto- no es necesario que te tomes tantas molestias por nosotros, pensábamos rentar un apartamento.

-Por favor Jasper, -le dijo Carlisle con un modo de suplica que a la vez mostraba autoridad- estaría muy honrado si ustedes estuvieran en mi casa.

Después de eso no nos quedo de otra que aceptar.

-Jasper estos son los casos que te fueron asignados- dijo Carlisle entregándole un folder con algunas hojas,- al tener mayor experiencia te dimos los casos más graves.

-Emmett- dijo dándole un folder más pequeño- tus casos son muy interesantes, Jasper me hablo de tu forma de ser y te aseguro que te sentirás muy cómodo.

Carlisle toco el interruptor del teléfono y aparecieron dos enfermeras.

-Por favor guíen a los doctores a sus oficinas y después llévenlos a ver a sus pacientes- dijo y las enfermeras solo asintieron.

Ahora solo faltaba yo, la verdad me inquietaba un poco el caso que me asignarían.

-Acompáñame Edward, te llevare a ver a tu paciente yo mismo.

Yo me puse de pie y seguí a Carlisle por varios pasillos, hasta que llegamos a una parte del hospital que no nos había mostrado durante el recorrido. Esta sección del hospital era más acogedora, como si hubiera sido decorada para que se viera así.

Entrando había una pequeña recepción donde estaba una linda enfermera.

-Buenos tardes Ángela- saludo Carlisle a la joven, quien levanto la vista del libro que traía y le dedico una sonrisa, pero su sonrisa era igual a la del doctor, tan carente de emoción, de resignación, ¿Tal vez?, tendría que averiguarlo también.

-Buenas tardes, Doctor Cullen,- dijo Ángela poniéndose de pie.- ella esta en la habitación señor.

En ese instante la puerta del cuarto 142 se abrió y una bella mujer salió de ahí, su cabello era de un hermoso color caramelo y piel blanca, al levantar la vista pude ver unos lindos ojos color chocolate inundados en lagrimas. Al percatarse de nuestra presencia se limpio sus ojos con las manos y se acerco.

-Edward, quiero presentarte a mi esposa Esme.- dijo tomándola por la cintura.- Esme cariño te presento a Edward Masen uno de los psicólogos que vienen a ayudar a los pacientes con problemas de memoria.

Los ojos de Esme se abrieron un poco con sorpresa, para después sonreírme de la misma forma en que Carlisle y Ángela lo hacían.

-Mucho gusto Edward, es un placer- yo le sonreí sinceramente y estreche su mano.

-Ahora Edward te presentare a tu paciente.- me dijo Carlisle señalando la puerta por donde había salido Esme.

Yo seguí a ambos hasta la puerta, no sabía por que pero sentí un raro escalofrió cuando atravesé la puerta. La habitación estaba decorada con colores verdes y cafés, había cientos de flores, haciendo que la habitación oliera a rosas.

Entonces mi mirada se detuvo en la cama y tuve que recordarme mentalmente que debía respirar.

Sentada en la cama estaba la mujer más hermosa que mis ojos hubieran visto. Su cabello era de un tono café, pero con el sol entrando por la ventana podía observar destellos rojizos, su piel era blanca como una perla, y sus ojos eran de un lindo chocolate. Su cara era perfecta, sin duda un ángel.

Ella pareció percatarse de nuestra presencia, ya que sus ojos nos miraron con abierta curiosidad y una radiante sonrisa se extendió por su bello rostro.

-Edward,- dijo Carlisle sacándome de mis pensamientos- te presento a tu paciente, su nombre es Isabella, aunque prefiere el nombre de bella y tiene 18 años.

Yo sonreí, el nombre le quedaba a la perfección.

Entonces recordé que si era mi paciente, lo más probable es que tuviera algún problema con la retención de daos en su mente.

-¿Qué paso con ella Carlisle?- gire para encontrarme con un Carlisle triste y descompuesto.

-Ella Edward- dijo respirando un poco,- ella es mi hija, y tiene amnesia total.

Me quede completamente en shock, la amnesia total en un individuo no pasaba en muchas ocasiones, pero cuando pasaba era irreversible, ella no recordaría nada de su vida pasada, o solo recordaría algunas cosas.

-¿Ella no sabe hablar cierto?- pregunte a Carlisle, aunque de antemano sabia la respuesta.

-Exacto Edward, bella no recuerda como hablar, ella prácticamente volvió a nacer,- podía notar con su voz se quebró en la ultima frase. Pude escuchar un sollozo procedente de Esme

Entonces me di cuenta que Bella traía un ligero vendaje en su cabeza. Ella miro a Esme con confusión, técnicamente no entendía que pasaba. Pero como si se tratara de un reflejo, sus ojitos se llenaron de lágrimas. Ella toco con su mano su mejilla y observo curiosa una de sus lágrimas.

-Creo que es mejor dejarla descansar- dije aunque realmente no quería irme- regresare mañana- dije Carlisle y a Esme.

En cuanto estuvimos fuera de la habitación, Ángela ingreso para ponerle un sedante y así dormirla.

-¿Cómo es que ella sufrió tanto daño?- le pregunte Carlisle.

Justo cuando el iba a contestarme apareció un chica bajita, pero muy bonita, su pelo era negro, corto y apuntaba en todas direcciones. Su piel era blanca como la leche y sus ojos de un extraño color gris.

-Hola Carlisle,- dijo saludando a Esme y a Carlisle- se me hizo algo tarde, tuve que llevar a mama a comprar unas cosas, tratare de llegar temprano la próxima vez, ¿No me digas que ya se durmió? Ahh yo quería saludarla- como había dicho tantas cosas sin respirar y tan rápido.

Al fin pareció percatarse de mi presencia, ya que me miro con recelo y luego con curiosidad.

-Hola mucho gusto- me presente ofreciéndole mi mano- Edward Masen, soy el psicólogo que atenderá a Bella.

La cara de la chica cambio por completo de la curiosidad a la alegría, me dio la mano y luego una gran abrazo.

-Que alegría me da que hayas llegado Edward, soy Mary Alice brando, pero tu puedes llamarme Alice,- me dio una sonrisa llena de esperanza- yo sabia que bella se pondría bien tarde o temprano, ¿No te lo dije Carlisle?- Puso sus manos en sus pequeñas caderas.

-Alice, ¿Podrías hacerme un favor?- dijo Carlisle.

-Por supuesto, solo dime y lo hare- esta niña era un torrente de energía.

-Edward quiere saber que fue lo que paso en el terremoto, y por que bella quedo herida, se que tu conoces esa historia mejor que yo, ¿Podrías ponerlo al tanto de todo?- suplico Carlisle con una cara triste.

La cara de Alice también demostraba tristeza, así que solo asintió.

-Nos vemos en la casa Edward, cuídate mucho.- me dijo Esme dándome un abrazo que tomo desprevenido, pobre mujer tenia un enorme peso en su espalda.

Ambos se alejaron tomados de la mano, como dándose apoyo.

-Ven Edward vamos al jardín, ahí te contare que es lo que paso.- me dijo la pequeña Alice con una sonrisa fugaz.


¿Que les parecio?

Espero que le haya gustado, hoy tambien actualizare mi otro fic, mi hija, gracias por su apoyo

bueno no habiendo nada más que decir

nos leemos depues

xoxo

besos bye

att: Toxic_Girl

Muchos reviews por favor snif snif