EL COMIENZO DEL FINAL

-Habías estado aquí antes?- me pregunto Edward.- Conocías este lugar?- nos miramos.

Nos encontrábamos cerca del lago, dentro de su carro, uno de los lugares en donde podíamos ser solo Bella y Edward.

-Había pasado por aquí cuando iba del taller al trabajo.- conteste sonriéndole.

-Soy realmente un bastardo, Bella.- sorpresa fue lo que causo sus palabras, ya no me veía a mí con esa sonrisa que me enamoro, ahora miraba hacia la nada sin ninguna emoción en su bello rostro.- desde ese día pienso en tenerte medio día todos los días de mi vida.- seguía sin mirarme.- Desde ese día.- dice refiriéndose a la primera vez en que nos vimos en la empresa.-Siento que mi deseo de abrazarte llena la mitad de mis días. En algunos momentos siento que soy todo deseo.- por fin voltea a verme.- Sabes, a veces me pregunto: Como puedo ser menos bastardo y aun así quiero retenerte a mi lado.- jamás pensé que este día llegaría, se estaba declarando.

Sus palabras me dejan en shock. Llevo enamorada de Edward desde el primer momento en que me informaron en que debería trabajar con él. Había soñado con este día, el día en que me diga que siente lo mismo por mí.

-Yo siempre me he estado preguntando que debería hacer.- murmuro.- preguntándome si no podría simplemente hacer un movimiento primero.- siento las lágrimas derramarse por mi rostro.- Pero tenía miedo, o mejor lo llamo vergüenza.- sonreí hacia él.

Y fue así que terminamos en un hotel, y pasó lo que había esperado por meses. Paso lo que sucede cuando 2 personas se aman o simplemente sienten esa atracción, que es tan fuerte que no puedes combatir contra ella. Fue así como me volví la amante de Edward.

ACTUALIDAD

Me encontraba rumbo hacia verlo a él, manteníamos esta relación, si es que se le puede llamar así, clandestina, nadie sabía nada de esto, luego de un año y cuatro meses, seguíamos en la misma; siempre tenía que dejar lo que sea que esté haciendo para verlo. Antes estar con él solo 15 minutos era suficiente para mí, pero con el tiempo transcurriendo veo que jamás me imagine que así sería mi relación. Pero qué más puedo pedir, soy la otra, la amante, y a este debo conformarme, conformarme con solo 15 minutos de su tiempo.

-Rayos, malditas nauseas.- digo manteniendo los ojos en la carretera.- No debí comer esos nachos ayer.- me lamente.

La conversación que tuve con mi hermano Emmet viene a mi mente:


-Por qué sigues tomando esas pastillas tan seguido.- me cuestiono mi hermano Emmet.

-Porque me duele mi barriga. Que puedo hacer?.- le conteste concentrada en terminar estos informes del trabajo que eran para mañana.

-No deberías mejor ir al médico.- seguía hablándome.- No debes auto medicarte. Te hará mal.

-Estoy bien.- bebí mi bebida.- Solo son malestares estomacales. O quizás tenga un tumor en el estómago.- quise bromear pero creo que no lo tomo como broma.

-Porque rayos estas diciendo eso.- grito.- Porque dices eso tan terrible.

-Porque esta que sucede muy a menudo. Espera, quizás si tenga un tumor en la barriga.- levante la mirada hacia él.

-No digas esas cosas terribles y ve al médico.- dijo terminando esta mini discusión.


Rayos, creo que debo hacerle caso e ir a ver al maldito médico, antes eran solo dolores estomacales, pero ahora había momentos en que me sentía mareada o con ganas de vomitar.

-Rayos, se me está haciendo tarde.- lamente.- Edward debe estar amargo.

Les dije que Edward odia la in-puntualidad, no, bueno ya lo saben. Y sumémosle que deje olvidado mi celular en mi oficina. Debe de estar echando chispas. Pasando 20 minutos, llego al hotel en donde siempre nos vemos, está un poco alejado de la ciudad. Espero al ascensor y pulso el botón del piso y camino hacia la habitación en donde me espera. Toco la puerta y lo escucho caminando hacia mí.

-Hola.- susurro sonriéndole. No contesta mi saludo, así que debe estar más que amargo.- Lo lamento. Mátame, no me quejare y solo moriré.- entre diciendo.

Se veía tan guapo en su traje, no llevaba el saco puesto, lo tenía en su mano derecha. Viéndolo bien, parece como si se estuviera yendo.

-Que ha pasado?.- camino hacia la sala.

-Había mucho tráfico, así que tome la ruta más larga, pensando que llegaría antes.- explique.

-La ruta más larga.- repitió.- Por que no contestabas el teléfono?.-

-Te puedes creer que lo olvide en la oficina?.- hable quitándome el saco que me regalo en mi cumpleaños. Vestía una falda negra que se adherida a mi cuerpo llegaba hasta la mitad de mi muslo, tapaba lo suficiente y una blusa muy escotada.

-Creí que habías tenido un accidente.

Últimamente no las pasábamos peleando por cualquier tontería. Y esta era una de esas.

-Estaba a punto de salir y buscar un auto accidentado en la carretera.

-Dijiste que estabas ocupado y que no tenías tiempo, entonces luego me llamas y me dices que salga en 10 minutos. Como podría tener tiempo de pensar?

-Tengo que volver a la oficina a las 4.30pm y son las 4pm.- camine hacia el.

-Y porque perdemos el poco tiempo que tenemos en pelear, peleamos muy seguido, no lo hagamos hoy, si?- voltee su rostro hacia el mio y por fin pude besarlo, luego de una semana sin poder hacerlo.

-Solo nos queda 30min.- hablo sobre mis labios.- Hemos perdido una hora y media.- me grito alejándose de mí.

-Dije que lo siento.- repetí.- Porque sigues echándome la culpa de todo a mi.- grite- Mira la parte positiva, aún nos queda media hora. En el pasado hemos tenido citas de 15 minutos cuando ocurría un problema en tu oficina.

-Qué diablos pasa por tu cabeza. Use una excusa ridícula en la oficina para verte y se te da por llegar tarde.- seguía gritando.

Cerré fuertemente mis parpados, últimamente era así, siempre me echaba la culpa de todo.

-Tanto era mi desesperación que no llegabas que pensé que te había pasado algo.

-Estas enfadado porque no tuve un accidente y aparezco en perfecto estado.- sonreí.- Por eso estas enfadado?

-Si.- la sonrisa desapareció de mi rostro.- Tomaste el camino más largo y olvidas tu celular, pero no hay grifos en donde pudiste llamarte, eh.- por fin hizo que me molestara.

-No tenía idea que me estaba demorando tanto. Estaba nerviosa y no se me ocurrió llamarte y ni siquiera me di cuenta que no llevaba conmigo el celular.- conteste amaga.

-Y que yo te estaba esperando, no lo sabias?.- pregunto cínicamente.

-No, no lo sabía.- voltee lista para irme de ahí, pero sujeto mi brazo.- Ya te dije que lo sentía. Lo siento mucho.- seguía hablando.- Porque estas tan enfadado conmigo? Acaso vale la pena, acaso lo hice apropósito.

-Nunca llego tarde.- me saco en cara.

-Porque siempre te riges en tu horario, no te importa mi horario, cada vez que llamabas y decías 10 o 20 minutos, siempre tenía que venir a este maldito lugar aun si me encontraba en el baño, aun cuando podía ver tráfico o haber un problema con el auto.- me solté de su agarre.

-Puedes llegar tarde, pero debería poder llamarte y que me contestes las llamadas.

-La presentación del trabajo me está volviendo loca.- sentía ganas de llorar, que rayos me sucede.- Dijiste que no teníamos mucho tiempo, así que no lo perdamos.- me volví a acercar a él.- Que hay de malo? Sé que debes estar molesto.- me acurruco hacia el.- Pero no deberías molestarte tanto.- sus brazos seguían inmóviles alrededor mío.- lo solté y camine hacia el comedor en donde había una botella de champagne.

-Deberíamos brindar, no?.- coquetee con el.- Cuando me gritaste, me dolió mucho.- hable sirviendo las dos copas.- Brindemos.- acerque su copa hacia él.

Agarro la copa que le brindaba para dejarla nuevamente en la mesa.

-Acaso vas a conducir. No te hará mal tomar una copa.- me interrumpió poniendo su dedo en mi blusa, cerca de mi busto.

-Tu sostén se nota atreves de tu blusa.- hablo besando mi cuello.

-Mientras tú apareces aburrido, yo trato de ser seductora.- dije.

-Los otros hombres lo notan.- dijo celoso mordiendo mi oreja.

-Otros hombres.- lo cuestione.- Hoy estuve rodeado de varios en la oficina y nadie se vio interesado.

Me interrumpió besándome ahora el, sentir sus labios en los míos, era algo fenomenal; empezó siendo un beso lento para convertirse en uno lleno de pasión, la copa que aún mantenía en mi mano resbalo y cayo haciéndose añicos en el piso. Seguimos besándonos y caminamos hacia la habitación. Ahora nos encontrábamos en la cama, aun vestidos, pero podía sentir su erección a través de su pantalón haciendo fricción en mí, baje lentamente mi mano y lo posee ahí, sobándolo, hasta que su teléfono empezó a sonar.

-Contesta.- gemí.

-Está bien.- el seguía besándome el cuello, sobándome con una de sus manos mi pecho que se encontraba ya erguido hacia él.- No pasa nada.

-Dije que contestaras.- quitándole de encima de mí.- Contestas y luego lo apagas. Voy al baño.- dije luego de ver que la persona que llamaba era Tania.

Aunque este en el baño, podía escuchar su conversación con ella. Cuando acabo de hablar con ella, vino hacia mí, y continuamos en donde lo dejamos antes de ser interrumpidos por su prometida.

-En que piensas?.- le pregunte abrazada a él.

-En ti.- contesto besando mi cabello.

Sentía algo dentro de mí en que me decía que hoy iba ser el último día en que nos veríamos. Sentía que se estaba despidiendo de mí.

-Bella, ya tengo la fecha.- susurro.

-Te mentiría si te dijera felicitaciones.- el mundo que pensé que algún día tendríamos se desplomo.- Así que hoy es nuestro rompimiento.- me levante de la cama y comencé a vestirme evitando verlo.- De haberlo sabido, no hubiera desperdiciado ese tiempo.- dije hablando sobre el tiempo que perdí en llegar hasta acá.- Ahora veo porque te molestaste tanto. Sabía que algo andaba mal, practique este momento miles de veces.- termine de vestirme y voltee a mirarlo.

Seguía en la misma posición, apoyando en la cama, solo cubierto por la sabana, mirándome.

-Creo que la practica ayuda.- sonreí.- Es mucho mejor de lo que pensé que sería.- sentía mis ojos humedecerse. No te atrevas a llorar Bella- pensé

-Parece ser que no te duele en nada esto.

-Te dije que había practicado.

-No sonrías, no quiero ver tu cara sonriente.- dijo levantándose poniéndose su ropa que estaba esparcida por todo el cuarto.

-Quieres que llore?-pregunte a él y a mí misma.- No, no hare eso, quieres que llore a cantaros y luego quizás me desmaye.- sentía la ira fluir por mis poros.- Es eso lo que quieres?

-Solo por hoy día puedes por favor dejar de mostrarte tan genial conmigo?.- se movió tan rápido que ahora lo tenía en frente mío.- Nunca te has derrumbado frente a mí.

-Cuanto más debería derrumbarme? Eras un hombre comprometido cuando te conocí, nunca me lo ocultaste, y aun así no me importo. No me importo ser la ladrona de hombres comprometidos, siempre estabas en mis pensamientos

-Son solo habladurías. Siempre te has mantenido a los menos dos pasos por detrás. No puede el amor tener una obsesión?.- hablo alejándose de mí.- No puede el amor tener deseo de poseer? No sientes nada de esto?. Contéstame.

-No, no lo siento.

-Que has estado haciendo todo este tiempo? Has estado jugando conmigo?- que irónico.

-Por qué te comportas así? Que quieres lograr con esto?

-Tu reacción es demasiado magnifica. Estas actuando mejor de lo que pensé que harías. Deberás estas bien? De verdad no era nada para ti?.- pregunto dejando la habitación.

-Es mi orgullo.- dije siguiéndolo a la sala.- No me odies por eso.

-Cierto, tú y tu maldito orgullo. Quien rayos eres para darte esos aires?.- le pregunta que tanto temía llego.

-No soy nada.- le grite.- Lo único que tengo es mi orgullo.

-Bella, no quise decir eso.

-Pero lo dijiste, que solo porque tú tienes dinero puedes tener tu orgullo intacto. Solo porque yo no vengo de una familia con renombre mundial no puedo tener un orgullo intacto, eh.

-Nada de esto estuviera pasando si hubieras aceptado ser mi esposa.- shock.- Contestaste que preferirías morir antes de aceptar serlo.

-Porque dijiste que te habías acostado con ella muchas veces.- le saque en cara.- que te sentías responsable, que no querías defraudar a tus padres; sino ambas familias te quitarían su apoyo económico.- levanto su mano, lista para golpearme, pero nunca llego el impacto.

-Incluso a pesar de eso te dije que quería compartir mi vida contigo, que quería que te casaras conmigo, quería que seas mi esposa, mi mujer.

-Pero no lo hiciste, no podías.

-Dijiste que preferirías morir que vivir en un drama familiar. Te negaste!

-Crees que por echarme la culpa a mí, hará que te sientas mejor.- ya no aguante más y deje que las lágrimas fluyeran.- Si es así, entonces hazlo. Me voy, creo que soy la que sobra aquí.

Me acerque a él, puse por última vez mis manos en su rostro y lo bese en la mejilla.

Un último beso.

Una despedida.

Cerré la puerta tras de mí. Dejando al amor de mi vida próximo a casarse con alguien que no era yo.

-Adiós mi amor (GOODBYE MY LOVE)- susurre alejándome de ahí.


SUIZA 19: Muchas gracias por tu apoyo.. Espero sea de su agrado, como lo es para mi.

FREE LOVE LIVE: Gracias linda. Aqui ya esta el cap 1.. Espero y te guste.. :D

Besos desde Perú-Lima