Cap. 2
-Ritsu, Ritsu despierta.- Ritsu escucho esa conocida voz pero no le prestó importancia. Unas suaves manos se posaron en su espalda y comenzaron a moverla.- Vamos Ritsu, despierta.- volvió a decir la voz, debido a las insistencias Ritsu abrió lentamente sus ojos.
-Qué? Ya llegamos?- dijo lanzando un gran bostezo y estirando sus músculos.
-No, aun no.- al saber de quién era es voz, Ritsu se dio la vuelta, Mio estaba sentada a su lado sonriéndole.
-Y tú? Que haces aquí? No deberías estar con Azusa?- dijo con tono amargo. Mio la golpeo en la cabeza.
-Después de que prácticamente hiciste una escena de celos hace rato me recibes así? Deberías darle las gracias a Azusa, ella me dio la idea de venir y sentarme aquí a charlar contigo un rato. Dice que estas enojada con ella.
-Enojada? Y porque?- dijo en un tono irónico.
-Déjate de juegos Ritsu, yo no te pertenezco.- dijo Mio cruzándose de brazos y frunciendo el ceño.
-Sí, pero soy tu amiga hace más tiempo que ella.- dijo Ritsu simulando ser una niña con rabieta.
-Ya veo, si estas celosa, Azusa tenía razón.- trato de burlarse.
-No, eso es mentira!- dijo Ritsu inflando sus mejillas y negando con la cabeza. Mio acerco su rostro al de Ritsu quedando a unos pocos centímetros. Ritsu abrió los ojos y se sorprendió por la proximidad de sus caras.
-Entonces que es?- dijo Mio. Ritsu sentía como el tibio aliento de su amiga chocaba con su rostro. No aguanto más, tomo el rostro de Mio entre sus manos y lo acerco al suyo, su piel se erizó al sentir el contacto de sus labios con los de la pelinegra. Se sentía como en las nubes. Las manos de Mio tomaron el rostro de Ritsu acercándolo aun mas al suyo. El vaivén de sus cuerpos se hacía cada vez mas sincronizado. Mio deslizo su mano por la camisa de Ritsu abriendo los botones lentamente.
-Mio, estamos en el tren…- Ritsu se vio interrumpida por los labios de Mio que animosamente jugueteaban con los de su amiga. Mio poso su mano libre en el muslo de Ritsu haciendo que esta se estremeciera. Desde cuando Mio era la que tomaba la iniciativa? Mio era la niñita buena, la niña tímida. Como podía estar haciendo esto a vista y paciencia de los demás pasajeros del tren? Pensó Ritsu un poco sonrojada. Su pudor fue más que su libido y suavemente separo a Mio de su cuerpo. Lentamente se abotono la camisa mientras la pelinegra fruncía el ceño.
-Tonta Ritsu.- dijo limpiando la saliva que tenía alrededor de su boca con uno de sus dedos.
-No es eso, pero estamos en un tren, sin nada de privacidad.- dijo Ritsu posando una de sus manos sobre la de su amiga.
-Entonces es eso? Te da vergüenza que te vean conmigo, cierto?- dijo Mio mirando hacia un lado tratando de no toparse con los ojos de Ritsu.
-Oye, no es eso. Si quieres podemos seguir con esto en la casa de Mugi.- dijo Ritsu con una sonrisa picara en los labios. Mio no le dirigió la mirada.- Anda Mio, no seas así.- decía la castaña mientras picaba con su dedo índice el brazo de Mio. Esta tomo la mano de Ritsu y le lanzo una mirada perspicaz.
-Ya sé donde podemos seguir con este "asunto"- dijo mirando hacia ambos extremos de los pasillos.- Nadie nos ha visto así que no dudaran de nosotras.
-A donde piensas llevarme Mio?- dijo Ritsu algo asustada pero ansiosa de saber la idea que se le había ocurrido a la pelinegra.
-Iremos al baño.- dijo Mio orgullosa de su idea.
-Al baño? Vaya, que lugar más romántico.- dijo Ritsu en un tono sarcástico. Sintió como el puño de Mio chocaba contra su cabeza.
-Ven, sígueme.- dijo Mio levantándose del asiento sin soltar la mano de su amiga. Pasaron por el asiento en donde estaban Yui y Azusa. Azusa estaba tal cual Mio la había dejado, aun dormía plácidamente. Yui había llegado a ese asiento despierta pero ahora yacía recostada sobre la cabeza de Azusa con una pequeña línea de saliva recorriendo su boca. Luego pasaron por el asiento en donde Sawako-sensei y Mugi estaban. Sawako-sensei no se percato de que sus dos alumnas se habían parado de sus asientos pues estaba demasiado extasiada leyendo un libro acerca de la historia del Heavy Metal y de sus artistas más reconocidos a nivel mundial. Mugi si se dio cuenta de la presencia de ambas chicas por lo que le dirigió una mirada cómplice a Ritsu y levanto su dedo pulgar en signo de apoyo y felicidad. Ritsu se sonrojo al darse cuenta de que al menos una chica del grupo se había dado cuenta de su escapada. Cuando por fin llegaron al baño Mio la empujo contra la puerta y ambas entraron rápidamente al baño. Ritsu se aseguro de cerrar la puerta con seguro para omitir cualquier intromisión.
-No sabes cuánto te amo Mio- decía Ritsu cada vez que sus labios se separaban para tomar aire y seguir con el beso.
-Yo también te amo Ritsu. No sabes cuánto ansiaba esto.- respondió Mio con la voz entrecortada por la falta de aire. Ritsu levanto a Mio y la poso sobre una pequeña mesa que había a un lado del lavamanos y comenzó a acariciar los muslos de su amiga. Esta al sentir el contacto de su piel con las heladas manos de Ritsu no pudo aprisionar el gemido que tanto quería soltar. Ritsu sonrió al escuchar el pequeño grito que salió de los labios de la pelinegra.
-Veo que te gusta.- dijo Ritsu levantando una mano dirigiéndose a la camisa de Mio. Comenzó a desvestirla rápidamente mientras Mio hacia lo mismo que ella. Ambas quedaron solo en ropa interior mientras sus cuerpos se estremecían con cada toque que se producía entre ellos.
-Rit- Ritsu… tranquila- Mio trato de hablar pero los besos de la castaña intervenían en aquel intento. Ritsu no quería calmarse. Estaba en el paraíso, simplemente era perfecto. Hace algunos años atrás había soñado con aquel suceso pensando en que nunca se haría realidad y ahora estaba allí, con Mio, con la persona que siempre había amado, juntas, entregándose una a la otra sin pudor y llenas de amor. Ritsu quiso dar otro paso y comenzó a desabotonar el sujetador de Mio dejando al descubierto sus pechos. Mio se sonrojo con aquel acto pero tomo la mano de la castaña y la dirigió hacia uno de sus pechos. Ritsu quedo asombrada y tiernamente comenzó a masajear aquel sector que tanto había anhelado.
Son bastante suaves y hermosos pensó Ritsu mientras jugaba con la lengua de la pelinegra.
Al terminar, Ritsu estaba tan cansada que tuvo que sentarse sobre el inodoro para descansar un poco. Mio hizo lo mismo y se sentó sobre sus piernas pasando sus brazos por el cuello de Ritsu atrayéndola hacia sí.
-Estas cansada?- logro decir Mio. El cansancio se hacía evidente en su voz.
-Un poco. Veras, no estoy acostumbrada a hacer este tipo de cosas, tu sabes.- dijo con un tono burlesco.
-Tonta- dijo Mio depositando un tierno beso en los labios de su amiga.
-Pero ahora soy tu tonta.- dijo frotando su nariz con la de Mio.
Este tierno acto de amor fue interrumpido por unos golpes en la puerta. Una persona quería entrar.
-Chicas! Sé que están aquí, por favor salgan, necesito entrar ya!- dijo Sawako- sensei al otro lado de la puerta. Ambas chicas comenzaron a recoger su ropa y a vestirse rápidamente. Sin notarlo, Ritsu tomo la falda de Mio y se la puso como si nada. Mio hizo lo mismo con los shorts de Ritsu. Se arreglaron un poco frente al espejo para que su profesora no lo notara y ambas salieron del baño. Ritsu logro susurrarle algo a Mio en su oído que la sensei no logro escuchar.
-Sigue la corriente.- dijo muy bajo. Mio asintió.
-Que estaban haciendo ustedes en el baño juntas?- dijo Sawako-sensei con una mirada de duda.
-Lo que pasa es que a Mio se le ha soltado el broche del sujetador y hemos venido a arreglarlo al baño- dijo Ritsu sobándose la cabeza con una mano. Mio se sonrojo lo suficiente como para que Sawako-sensei se diera cuenta. No pareció creerles demasiado.- Veras, como a Mio le están creciendo los pechos el sujetador ya no aguanta más por lo que…- Mio golpeo la cabeza de Ritsu fuertemente.
-No es necesario que des tanta información Ritsu!- dijo Mio roja como un tomate. Sawako-sensei pareció caer en la mentira y entro al baño sin antes advertirle que si no estaban en su asiento para cuando ella estuviera fuera del baño se llevarían un susto que jamás podrían olvidar. Dicho esto ambas chicas asintieron y regresaron a sus asientos rápidamente.
-De la que nos he salvado, no Mio?- dijo Ritsu esbozando una sonrisa.
-Tonta, no podrías haber sido tu la que tuviera problemas con su sujetador?- dijo Mio enojada.
-Sí, pero si hubiera sido yo no podría haber visto tu cara de enojo.- dijo Ritsu depositando un tierno beso en los labios de su amiga.
Así estuvieron por unos cuantos minutos pero la falta de oxigeno se hizo presente y ambas tuvieron que interrumpir el beso. Mio estaba un poco sonrojada. Ritsu le acaricio la cara suavemente con sus gélidos dedos provocando que su amiga se estremeciera.
-No sabes cuánto espere esto- dijo Mio nuevamente acurrucando su cabeza entre el cuello y el hombro de Ritsu.
-Yo también Mio, todo este tiempo estuve tratando de recolectar suficiente fuerza y valentía para hacer esto.- dijo Ritsu sonrojándose y mirando a un lado para que Mio no pudiera verla.
-Me alegro de que hayas tomado esta decisión. No sé si yo hubiera sido capaz Ritsu.- dijo Mio pasando su brazo alrededor del cuerpo de la castaña. Ritsu comenzó a acariciar la cabeza de Mio tranquila y delicadamente. Pasaron algunos minutos en que ambas estuvieron en silencio Ahí, tranquilas, una cerca de la otra como Ritsu siempre soñó. Mio se movió un poco y deposito un tierno beso en el cuello de Ritsu, esta reacciono sorprendida pues estaba sumergida en sus pensamientos.
-Eso me ha dado escalofríos- dijo Ritsu esbozando una pequeña sonrisa. Mio se sonrojo nuevamente.
-No te ha gustado?- dijo con un tono de tristeza en su voz.
-Qué? Claro que me ha gustado! Lo que pasa es que estaba distraída. Me has tomado por sorpresa Mio!- dijo Ritsu tratando de arreglar la situación.
-Entonces… ya no estás celosa de Azusa cierto?- dijo Mio levantándose y dirigiendo una mirada tierna a su amiga.
-Yo nunca estuve celosa- dijo con un tono de orgullo en su voz tratando de parecer lo más sincera posible. No quería ni imaginar las bromas que Mio haría si decía que de verdad los celos le habían carcomido por dentro cada vez que Azusa se acercaba a ella.
-Ah sí?- dijo Mio enarcando una ceja.- Pues entonces que ya hemos terminado iré a despertar a Yui para que venga a sentarse contigo y yo pueda volver a mi cómoda posición con Azusa.- dijo tratando de molestar a Ritsu, esta frunció el ceño y la tomo por el brazo.
-Oye! No seas así!- dijo Ritsu inflando sus mejillas tratando de parecer lo mas enojada posible.
-Ya Ritsu, tengo que volver. Recuerda lo que dijo Sawako-sensei- dijo Mio un poco asustada y con voz temblorosa. Ambas chicas recordaron la cara que había puesto Sawako-sensei para amenazarlas.
-Está bien Mio, pero quiero decirte que cuando lleguemos a casa le digas a Azusa que yo dormiré contigo, nadie más!- dijo Ritsu soltando a Mio para que esta pudiese ir. Movió tranquilamente a Yui quien sin más reproche se levanto y se dirigió junto a Ritsu. Se dejo caer en el asiento y puso su cabeza sobre el hombro de Ritsu para poder seguir durmiendo. Mio se disponía a sentarse cuando sintió una respiración en su cuello, se dio la vuelta para ver que era y se encontró de frente con Sawako-sensei.
-Sawako-sensei?- dijo asustada y pálida. La mirada que tenia la sensei hubiera hecho que toda la guardia marina hubiese salido corriendo del susto.
-Que dije sobre andar en otros asiento?- dijo con su voz gutural asustando aun mas a Mio.
-No, esto es un mal entendido, yo solo me levante a recoger algo y ya estaba por sentarme.- dijo Mio, sus palabras se atropellaban entre sí producto del nerviosismo y el miedo.
-Siéntate ahora, y no vuelvas a levantarte hasta que lleguemos a la estación si?- dijo con un tono de voz completamente distinto al anterior. Esta vez era demasiado dulce y amable. Cosa que asusto aun mas a Mio. Esta intento escabullirse a través de los brazos de Azusa y esta no despertó.
-Vaya Azusa, sí que tienes el sueño pesado- dijo Mio acomodándose un poco más.
Sawako-sensei volvió a su asiento como si nada y se sentó para seguir leyendo tranquilamente.
-Le dije que se iban a comportar- dijo Mugi sonriéndole.
-Espero que el resto del viaje sea así Mugi- dijo Sawa-chan concentrándose nuevamente en su libro.
"Que te ha parecido mi historia Ricchan?"- escribió Mugi a través de su teléfono.
Ritsu estaba completamente sonrojada mientras leía la historia que Mugi le había enviado. Sus suposiciones eran ciertas. Mugi era muy tierna y servicial pero tenía un lado totalmente "Yuri"
"Mugi, deja de escribir este tipo de historia, si Mio las viera seguramente ya estaría en tu asiento golpeándote"- escribió Ritsu.
"Pero vale la pena. Estas historias pueden servirte como una especie de consejos para empezar tu relación con Mio-chan"- Mugi cerró su teléfono, juntó los ojos y comenzó a pensar en un nuevo tema para la siguiente historia de Mio y Ritsu.
Hola! Bueno aquí he llegado con un nuevo capítulo, espero que sea de su agrado y si no, bienvenidas sean las criticas :D
Para los que querían leer una escena romántica de Mio y Ritsu, lamento haberlos trolleado, por favor no me golpeen ·-·' Costo demasiado escribir aquella "escena" porque es la primera vez que escribo este tipo de fics, intente hacerla lo menos vulgar posible y tierna también.
Esa Mugi! Todos sabemos que en el fondo tiene un personalidad totalmente pervertida XDDDDD
Tratare de subir los capítulos todos los viernes, sin hora exacta eso sí, será a lo largo del viernes :3 y eso. Disfruten!
Gracias a shenil, Taku, Chobits3, Pachi-xD, P3uke,Xmena por sus review's! Ustedes me dan las ganas de seguir escribiendo :3
