Sailor moon Stars 2

LA JOYA CON LA ESCENCIA DE LA VIDA

Capitulo 01

"Otra vez vuelvo a ver tu sonrisa"

Son las 3 en punto en el reloj, el sol en lo alto iluminaba un hermoso cielo, Serena que había terminado su jornada laboral esperaba el autobús sentada en una banca, en las afueras de la ciudad, muy cerca del parque. Han pasado 2 años desde aquella vez en el examen, ahora es universitaria, tiene que trabajar para pagarse los estudios, tal y como Mama Ikuko le había dicho, puesto que había cumplido la mayoría de edad; se tenía que levantar bastante temprano para llegar a su trabajo ya que la hora de entrada era a las 7:40; por extraño que parezca, Serena se estaba ajustando perfectamente a su imagen del futuro, una mujer responsable. Aun a pesar de estar en vacaciones, algo la estaba atormentando.

-A veces creo que Rei tiene razón en llamarme tonta por lo distraída que soy.-

Pensaba Serena. Estaba preocupada por los resultados de su actual trabajo, consiguió un puesto de mesara en una cafetería, apenas había comenzado hace 3 semanas y ya había derramado más de 6 veces el café en los clientes, el helado en el vestido de las chicas más de 14 veces, sin mencionar las ocasiones en que cambiaba las ordenes entre las mesas, esto último una o dos veces al día; además de la ocasión en que derramo el jugo en la cabeza del jefe porque estaba un poco soñolienta. A pesar de esto, su jefe era una persona realmente amable, demasiado paciente quizás, él decía que se veía muy linda con el uniforme, era una minifalda de color rosa, una camisa blanca, con un delantal azul cielo, un pequeño moño del mismo rosa en la cabeza y su ya conocido peinado, la hacían verse muy atractiva, también le había dicho que el negocio se había vuelto muy popular desde que ella había entrado a trabajar.

Ciertamente la ahora señorita Tsukino había crecido para ser una refinada y atractiva mujer, lucia tal y como si de la reina de Tokio de Cristal se tratase.

-Es muy bonita-

Se escucho esto de un joven que comento a su amigo mientras pasaban cerca de Serena, que ni tarda ni perezosa, escuchaba los comentarios, había olvidado todas sus preocupaciones, escuchaba cada palabra alabando su belleza mientras se tocaba las mejillas, ellos se aproximaban lentamente hacia Serena; que se puso de pie para lucir entonces su cabello rubio; movido por el viento, la hacía lucir aun más bella y atractiva, pero al levantar mas su cabeza para continuar luciéndose no pudo predecir que detrás de sí, había un señalamiento de metal, solo se escucho un estruendoso sonido, lagrimas de dolor resbalaban por las mejillas de Serena, acto seguido un grito de dolor se escapo de los entonces deformados labios de la joven, aquellos muchachos que la habían elogiado escaparon asustados por la reacción de Serena, que entonces se llevo las manos a la cabeza, intentando aliviar un poco el dolor causado por su torpeza y vanidad, mientras sus lagrimas seguían cayendo.

No paso mucho tiempo cuando escucho una risa burlesca que le molesto bastante, pero era tal el dolor que le impedía limpiarse los ojos para poder mirarlo, por lo que se limito a escucharlo reír sin darse la vuelta.

-Esas tonterías solo puede hacerlas una jovencita que conocí hace tiempo, pero dudo mucho que seas ella, ya que era más niña…-

Al escuchar estas palabras, ella recuerda quien es, pero sus fuerzas la abandonan, Serena se derrumba, el joven inmediatamente ofreció sus brazos para evitar que cayese al suelo; ya que no encuentra nadie alrededor para pedir ayuda, decidió llevarla al jardín cerca de ahí.

Ya recostada sobre el pasto y bajo un árbol de cerezos, el joven se limito a observar los alrededores. El otoño estaba comenzando, por lo que se podían ver algunas hojas caer, su corazón podía ser escuchado entre el silencio.

Las aves ya habían emigrado hacia climas mas cálidos, unas cuantas nubes dejaban ver el cielo claro y azul, habían pasado ya 20 minutos desde que Serena había recaído, aquel joven permanecía a su lado, recostado a un extremo, en espera de una reacción, pero todo estaba tranquilo, ella seguía dormida, tampoco había pasado nadie desde ese momento.

-Solías ser alguien muy tonta, pero ahora luces como toda una mujer.-

Hablaba con una Serena dormida, mientras inconscientemente se aproximaba a su rostro, jugueteando con los rubios cabellos de Serena.

-Pero tu forma de ser tan infantil no ha cambiado mucho. Creo que seguirás así.-

En ese momento, sus ojos se perdieron en la deslumbrante belleza de la joven; que lucía tan tierna y hermosa como si de una Princesa se tratase, el viento seguía jugueteando con sus cabellos, haciéndola más atractiva; hasta que no pudo contenerse, justo a punto de acercarse a los labios de Serena para besarla.

Repentinamente, una rosa había golpeado el pasto quedándose incrustada a escasos centímetros de la mano con la que se apoyaba el joven; había sido lanzada por Darien desde lejos, quien con una mirada fija observaba detenidamente la escena; el joven, entonces captado in fraganti, se mantuvo en la misma posición sin poder hacer nada, ni siquiera se sentía capaz de hablar en su defensa, porque sabía la culpabilidad que lo envolvía, además estaba enterado de la relación que tenia con Serena. A pesar de tener todo en contra suya, se puso de pie suavemente. Cuando se encontró frente a Darien, intento explicarse tanto como se lo permitía su nerviosismo, pero le resulto difícil hacerlo.

-Ah, este… Yo… Estaba a punto de… No, quiero decir…-

-¡Silencio!-

Darien furioso, interrumpe al joven.

-Bien.-

En ese momento comprendió que no tenia excusa para resolver ese asunto, por lo que solo se resigno a inclinar su rostro lleno de vergüenza, el mal entendido lo había dejando en un serio problema con el novio de Serena; Darien, que conocía muy bien desde hacia tiempo.

-Es lo que merezco por ser tan idiota.-

Decía para si en una manera sarcástica; retrocedió unos cuantos pasos y aguardo a Darien, que se aproximaba lentamente y en silencio, hacia su novia, al verla ahí recostada se inclino, al sujetar su cabeza entre sus manos observo un leve golpe del cual brotaba un poco de sangre, entonces Darien tras volver a recostarla, estallo y se dirigió de nuevo al muchacho.

-¿Qué le hiciste a Serena?-

Las palabras resonaban en el lugar, una ráfaga de viento helado se llevo jugueteando unas cuantas hojas.

Recordó entonces el golpe que se había dado ella contra el señalamiento, así que no pudo decir más, en tanto Darien le mostraba unas gotas de sangre en sus manos como prueba de lo que vio en ella.

-Aun si te dijera lo que sucedió, ¿Me creerías?-

Exclamo el joven, esto último solo consiguió enfurecer más a Darien, aunque el muchacho intentaba aclarar un poco la situación, pero no estaba logrando gran cosa.

-¿Crees que sea correcto tomar ventaja de la situación? Primera haces que pierda la conciencia y luego la besas, ¿Qué será después?-

-¡Te equivocas!, déjame que te explique.-

Intenta defenderse, pero Darien le recrimina sus acciones con una incógnita que se marca profundamente.

-¿Intentaras violarla?-

Al escuchar esto, el joven inclina su cabeza avergonzado, esas palabras lastimaron su orgullo como hombre, así que decide hablar claro para defenderse y así evitar un conflicto más grave.

-Mira es cierto que intente besarla.-

-¿Ves lo simple que es admitirlo?-

De nuevo Darien interrumpe molesto, pero el joven continúo.

-Así es, pero no fui yo quien la dejo inconsciente, ella se desmayo luego de que se golpeo con un señalamiento justo a un lado de la parada del autobús, logre detenerla para que no se golpeara en el piso, la traje aquí para que recobrara el conocimiento, lamento decirte que me deje llevar por la situación y casi la beso…-

El joven sintiendo la necesidad de tomar aire para pensar como continuar explicando, toma una leve pausa y luego continúa.

-Lo siento fue sin querer.-

Darien se aproxima a él, sin que pudiera esperárselo, le propina un golpe directo al rostro, haciéndole perder el equilibrio para arrojarlo lejos del árbol, cayendo entre el pasto sin poder detenerse, toca su mejilla mientras se levanta, tratando de aliviar el dolor punzante que lo agobia, es entonces cuando se da cuenta de que ya no hay mas elección que pelear.

Tras unos cuantos segundos el joven reacciona y se pone en guardia, lanzándose contra Darien, quien lo recibe con otro puñetazo, pero es desviado, haciendo que su rival pierda equilibrio, hecho esto, lanza un contraataque dando un golpe en el estomago de Darien, que retrocede para poder tomar aire, inmediatamente siente un golpe en su mejilla que lo deja sangrando, el joven sonríe; Darien tras reponerse, toca su mejilla, observa sonriente a su rival, luego de tomar aire también sonríe, el joven lo mira un tanto confundido.

-Estamos apenas comenzando, prepárate para lo que sigue.-

Dice Darien con una voz calmada y tranquila, mientras se frotaba la mejilla para aliviar un poco el dolor, a su vez, el joven hacia lo mismo, como expresando respeto por el golpe recibido de su rival.

-Así que ese fue tu mejor golpe. Me sorprendes, no creí que pudieras pelear así.-

Exclama el joven, burilándose de Darien, que de inmediato responde.

-Como dije, apenas estamos comenzando.-

Una y otra vez los puños de ambos se cruzaban entre sus rostros, siendo siempre bloqueadas y aun desviadas, peleando como unos expertos. Fue en ese momento cuando Darien pudo por fin distinguir la cara de su rival, reconoció al joven como alguien que no había visto desde hace bastante tiempo, aun así consiguió encontrar el momento oportuno para propinarle un golpe lo bastante fuerte como para dejarlo fuera de combate; lo mismo pensó el joven, ya que había estudiado los movimientos de Darien, ambos tenían el momento perfecto para noquear al rival, justo entonces una voz resonó por todo el lugar, que les hizo perder el control de sus puños.

-¡Deténganse!-

Grito Serena de repente, que se había repuesto del desmayo, lo hizo con todas sus fuerzas para que pudieran escucharla claramente. Al escuchar la voz, ambos miraron hacia donde ella se encontraba, no pudieron contener sus puños; sin guardia alguna, recibieron el ataque completamente en seco, Serena observo desde donde se encontraba, como se derrumban ambos jóvenes.

Rápidamente ella se levanto tan pronto como le fue posible, ya que se siente aun mareada por el golpe, camina hasta donde esta Darien, quien esta tambaleándose por el impacto recibido, mientras que el otro joven está tirado en el pasto, ha perdido la conciencia. Serena toma la mano de Darien y apenas alcanza a sujetarlo un poco ya que casi no puede mantenerse en pie, él observa a su novia y le pregunta con una dulce voz.

-Serena, ¿Estàs bien? ¿No te paso nada?-

-Estoy bien Darien.-

-Me da gusto.-

-Pero ¿Darien qué hiciste?-

-Ese tipo comenzó todo.-

El rostro de Serena se torna serio repentinamente, Darien trata de explicarse.

-Creí que se estaba aprovechando de ti y no pude permitirlo, por eso lo ataque.-

-¿Pero ni siquiera te molestaste en preguntarle?-

-Claro que lo hice, pero se burlo de mí fingiendo demencia, creyó que podría aprovecharse de la situación.-

-¿Sabes quién es el Darien?-

Darien, vuelve a mirarle el rostro, ahora confirma sus sospechas, aunque se sorprende verlo de nuevo en la tierra.

-Es Sei…-

La voz de Darien es opacada por la de una joven que se aproxima rápidamente a la escena, para auxiliar al joven que yace frente a ellos.

-¡Seiya!-

Una joven se abre paso entre los matorrales, todo se torna en silencio repentinamente.

Serena y Darien miran a una joven rubia y de cabello largo corriendo hacia Seiya que yacía en el piso, a unos metros del árbol.

Ella viste un traje completamente negro y de una sola pieza, pareciera un traje espacial.

-Seiya respóndeme, ¿Qué te paso?-

Tomándolo en sus brazos, levanta su cabeza para tratar de despertarlo, Darien no puede siquiera creer lo que está viendo, ella luce exactamente igual que Serena, excepto por las ropas, además de que ella trae el cabello suelto. La joven comienza a darle ligeros golpecillos en las mejillas para hacerlo reaccionar, derramando unas lágrimas sobre su rostro y vuelve a hablarle para hacerlo reaccionar.

-Seiya respóndeme, ¿Qué te paso?-

El joven comienza lentamente a tomar conciencia y despierta, aunque parece sentirse dentro de un sueño, abriendo sus ojos lentamente, puede ver el rostro de quien lo auxilia. Aun pensando que se trata de Serena, vuelve a llamarla.

-Cabeza de chorlito, creo que arruine la reunión.

-No hables Seiya, espera a que te cure las heridas.-

-Pero tú no eres…-

La misteriosa joven coloca sus manos en el rostro de Seiya, una leve luz aparece y en cuestión de segundos, las heridas desaparecen como si nunca hubieran estado ahí. Ante la mirada atónita de Serena y Darien, que más que sorprendidos por el método usado para curar a Seiya, lo están al ver otra Serena idéntica frente a ellos.

Ya recuperado, Seiya se aproxima para tratar de aclarar la situación, cuando esta frente a ellos, se inclina ante Darien.

-Discúlpame, no debí haber hecho que malinterpretaras esto.-

Al ver que no reacciona como es debido, Serena le da un ligero pisotón a Darien, para que se disculpe también.

"¡Auch!"

Exclama Darien al mismo tiempo que observa a su novia molesta a un lado, entonces comprende.

-Yo también lo siento, creo que actué demasiado rápido y espero me disculpes… Lo siento.-

Ellos dos se dan la mano y se sonríen, mientras que Serena observa el enorme parecido que tiene con la joven, pareciera que estuvieran frente a un espejo, jugueteando como dos niñas, Serena se toca el cabello al igual que ella, ahora se tocan la nariz y luego las mejillas.

Darien decide interrogar a Seiya sobre lo ocurrido.

-¿Primero que nada quisiera saber que pasó antes?-

Siguiendo con su pregunta, la joven que curo a Seiya se aproxima a Darien y tocando su rostro suavemente logra robar su mirada, como si lo hubiera cautivado con solamente tocarlo. Serena Observa todo detenidamente, mientras se enfurece en silencio, Darien puede sentir el enojo, pero simplemente se queda callado; rápidamente las heridas desaparecen, al igual que el dolor punzante, luego la joven le pregunta.

-Así que tú eres Darien. Eres tan guapo como lo imaginaba.-

Seiya se aproxima a la joven, toma su mano y suavemente la retira de Darien; todo esto lo hace porque pudo ver la reacción de Serena, no le quedaba más, arreglado el asunta decide hacer las presentaciones.

-Ella es Valerian.-

Serena ha tomado a Darien del brazo tras ver lo sucedido, sonriente Darien se mantiene inerte, en tanto piensa que le pedirá Serena para compensarla; Seiya continúa su charla.

-Pues bien, Serena, Darien, he venido para mostrarle la tierra a Valerian, aunque para serles sincero, no esperaba encontrarlos así.-

-¿Ella es Valerian? Mucho gusto.-

Exclama Darien y atiende a saludar a la joven mientras Serena se torna de nuevo molesta, pero decide preguntar a Seiya si hay algún otro motivo que deban saber.

-Y dime Seiya, ¿Cómo están Taiki, Yaten y la Princesa? ¿Vinieron solamente ustedes?-

Seiya no sabe qué decir, se torna pálido y comienza a tener problemas para hablar, por lo que Darien vuelve a retomar la pregunta de Serena.

-Seiya, dime ¿Dónde están los demás? O ¿Acaso vinieron solo ustedes dos?-

-Bueno… Este, en cierta forma sí, lo que pasa es que estamos en peligro y quería pedirles su ayuda.-

-¿Qué sucedió? Cuéntame Seiya.-

Serena pregunta al ver la cara de frustración de Seiya

-Es que no sé cómo decirlo, porque…-

-Anda explícanoslo.-

Exige Serena, por lo que Seiya se muestra más confiado, entonces se sienta en el pasto, hecho esto les pide que tomen asiento, ya que parece que hay mucho por explicar; ella y Darien se sientan juntos, Valerian a un extremo de Seiya, para escuchar con calma su relato, entonces comienza.

-Vinimos a la Tierra sin decirle nada a los demás, ya que Taiki y Yaten quieren destruir a Valerian.-

Serena se sorprende tanto como Darien, no se explican cómo es que cambiaron tanto sus amigos, así que dudando de lo que escucharon, se atreve a preguntar.

-¿Qué paso con la Princesa? ¿Qué opina ella y por que la reacción de los demás?-

Seiya y Valerian se miran uno a otro, como preguntándose cómo explicar todo, entonces Darien se adentra en la conversación para intentar sacarles la verdad.

-¿Pero qué fue lo que paso? Contesta Seiya.-

La joven decide tomar la palabra a la vez que comienza a llorar silenciosamente, sus lágrimas resbalan como torrentes de perlas que se precipitan al vacío, Serena intenta reconfortarla con una sonrisa, aunque no sabe siquiera si puede comprender su pena.

-No sé que pude haberles hecho.-

Dice la joven con una quebradiza voz y sin levantar el rostro.

-Pero en cuanto me vieron quisieron matarme, sin razón aparente, no lo comprendo.-

Seiya se aproxima al verla incapaz de contener las lagrimas y la abraza tiernamente, Serena mira a Darien como buscando una solución, pero solo recibe una mirada preocupada, entonces lo escucha opinar.

-Bueno, yo creo que deberíamos comentárselo a las demás.-

Habla Darien poniéndose de pie frente a Seiya, mientras lo mira molesto por no saber la causa del problema, también deduciendo que él sabe algo y no quiere decirlo, entonces Seiya apoya firmemente el comentario y también se levanta.

-Tienes razón.-

-Lo primero es saber si Taiki y los demás los siguieron, si saben donde están ustedes.-

Agrega Darien.

-No estoy seguro, pero creo que ganamos solo algo de tiempo, no quisiera pelear contra mis amigos, pero no pienso permitirles esa crueldad.-

Contesta Seiya.

-Yo tampoco estoy de acuerdo con eso.-

Serena entra en la charla; tras haber dicho esto se levanta, ofrece su mano a la joven que la acepta un poco temerosa pero así es capaz de sonreír; mientras se pone de pie, Serena continúa hablando.

-La princesa debe estar mal, no es posible que piensen todos ellos así, hay que reunir a las chicas y ponernos de acuerdo.

La discusión continua, pero Seiya se reserva lo referente a la princesa, prefiere evitar ponerlos en riesgo; mientras escucha los planes de Serena y Darien el mira hacia el cielo, observa la tarde caer.

Mientras tanto en otra parte de la ciudad; Yaten y Taiki recorren los callejones de Tokio en busca de Seiya y la joven, evitando a toda costa que las personas sepan quienes son ellos, llevan ropas muy gastadas para pasar desapercibidos, sin siquiera haber contactado a la Sailors, se mueven rápidamente entre las sombras que deja lo que resta del día, con el sol a punto de ocultarse en el horizonte, como herido por una flecha de un legendario guerrero.

Fin de Capitulo

Sigue capitulo 02

¿DE QUE LADO ESTAS?

Escrita por Oscar Cornejo Romo

12/09/08 00:23 hrs.

Todos los derechos pertenecen a su Autor Original

Naoko takeuchi