Katekyo Hitman Reborn no me pertenece, solo la historia y uno que otro agregado lo hace. Por favor, disfruten la historia.
Family of the Past
Capítulo 2
¡Dlum!… ¡Splash!
- ¡Ay!... ¿qué rayos...?, ¿Reborn?
El mencionado solo levanto una ceja al ver a su alumno paralizarse y mirarlo como si estuviese viendo a un muerto o a un fantasma, y ese tono de incredulidad total con el cual pregunto su nombre no estaba ayudando en lo absoluto... se preguntó mentalmente si debía darle otro golpe con su martillo o no, para ver si salía de su aturdimiento… ¿Para qué negarlo?, esa expresión de no poder creerse lo que tenía en frente junto a ese silencio... no lo estaba haciendo sentir cómodo en lo más mínimo y no creía que fuese saludable para el… no, por supuesto que no lo era… además, sería bastante divertido y un placer hacerlo.
- Oye, apúrate, solo tienes 5 minutos para ir a la escuela.
- ¿Escuela?
Preguntó más para sí mismo que para su acompañante, como si estuviera fuera de lugar. No parecía en lo más mínimo perturbado con respecto a nada de lo que le acaba de decir, aunque tan poco parecía estarle prestando atención mientras se miraba así mismo y a él como si estuviera buscando algo… Extraño, realmente extraño… ¿tendría una pesadilla con respecto a lo sucedido en el futuro de nuevo?, y si no era así, ¿qué rayos soñó entonces?
- Es martes, ¿o acaso no te acuerdas Dame-Tsuna?
Su única respuesta fue una mirada muy perdida antes de mirarse así mismo de nuevo y mirar al calendario, choque escrito en su rostro en grande, que luego se transformó en una pequeña sonrisa… Era claro con eso que estaba soñando con el futuro de nuevo o algo muy similar, aunque esta vez no hubieron gritos ni nada por el estilo, lo cual era aún mas extraño… Considero de nuevo golpearlo al verlo salir corriendo al baño con la leve sonrisa aún plasmada en su rostro… en calma… ¿a dónde se fueron los gritos de miedo y terror por llegar tarde?… Bueno, no era su problema de todos modos… si llegaba tarde, no tendría desayuno y un prefecto lo mordería hasta la muerte, y luego lo castigaría doble por llegar tarde y por perder y no controlar a su familia debidamente... Sin darse cuenta, Reborn sonrió, una sonrisa que cualquiera que la hubiese visto sentía mucha lástima por el pobre desdichado que estuviera en la mira del mejor asesino a sueldo del mundo.
Cuando llego al comedor se asustó, aunque nadie se dio cuenta gracias a su práctica de engaño, era el mejor asesino a sueldo del mundo, no podía verse asustado sin importar la razón o circunstancia, pero honestamente… ¿quién podía culparlo?, Tsuna ya estaba sentado en la mesa completamente vestido y arreglado como si hubiera estado horas alistándose… miro al reloj de reojo… dos minutos se demoró, solo la humedad de su pelo podía confirmar tal afirmación por parte de su reloj… sin embargo nadie pareció darse cuenta de ello, pero no por eso dejaba de estar sorprendido… 2 minutos... ¿qué hizo?, ¿pasar por enfrente de la regadera?
- ¡Lambo-sama tiene hambre!
- ¡Lambo, devuélvele la comida a Tsuna-nii!
Me reí ligeramente en sus jugarretas, realmente los extrañaba… incluso si se estaban robando su comida como si no estuviera allí… No quería despertar, este sueño era muy bonito, prefería mil veces quedarse en este sueño que a despertar y continuar esa rutina de siempre, aquí no estaba solo, incluso si su compañía no era más que su propio subconsciente e imaginación... pero todo lo bueno tenía que terminar tarde o temprano, solo esperaba que fuera tarde… Realmente no quería perder esta vista de nuevo, no le importaba si se estaba haciendo aún más daño así, era un dolor acompañado de un ligero placer al cual se aferraba desesperadamente, incluso si se estaba muriendo o algo parecido no podría dejar de aferrarse a esa pequeña esperanza que lo mantenía en este mundo de los vivos… pero, ¿cuánto tiempo duraría este sueño agridulce?, y ¿qué pasaría una vez que se acabara y no tuviera más remedio que despertar?… esa pregunta era estúpida, lo admitía, claro que sabía lo que sucedería al despertar: lo mismo que los últimos años, eso no cambiaría... no lo hizo en tres años, no lo haría ahora.
- Oí… ¿estás bien?
El llamado de Lambo lo saco de sus pensamientos, no, mentira, no fue el llamado, fue el golpe que recibo con un tenedor en la cabeza por parte del niño vestido de vaca... para ser un simple sueño, vaya que era realista, eso había dolido... Aunque intentaba no parecerlo, incluso como un niño era así, sabía que estaba preocupado por el… o le hubiera lanzado una granada.
- Si… estoy bien, solo tengo muchas cosas en la cabeza en este momento… - contesto restándole importancia al tema…
Sin embargo, el silencio se mantuvo y todos los presentes lo estaban mirando intensamente, lo cual lo estaba poniendo nervioso… ¿qué rayos pasaba?, deberían estar comiendo como si estuvieran en medio de la segunda guerra mundial o algo así, pero no estaban ni tocando un plato… de hecho, ni siquiera estaban pestañado... este sueño era muy realista, o estaba tomando un giro no muy feliz, lo cual no era sorprendente considerando el número de pesadillas que tenía semanalmente, pero ya estaba divagando...
-… y… - Lambo termino señalando la comida robada muy incrédulo… pero Tsuna todavía no entendió…
-… Escuchen, no entiendo ni quiero saber porque me están mirando tan sorprendidos, si tienen hambre coman, mamá me puede dar otro plato, pero el caso es… no tengo hambre, así que Lambo, puedes quedarte con toda mi comida si quieres. - Se encogió de hombros suavemente y sonrió tratando de ser lo más confiable que podía.
- Pe-r-o, pe-ro…
- ¡Ya ne chicos!
Y con eso se fue a abrazar a su mamá con mucha felicidad… incluso si esto solo era un sueño, la trataría como si fuera su mamá real… no la había visto en años y dudaba que lo hiciera ahora… Con eso, tomo su bolso y salió a la escuela con solo un minuto para llegar a tiempo, dejando a una familia completa anonadada y sorprendida…
- ¿Que nos perdimos?… - murmuró I-pin confusa.
-… Tsuna-nii parecía triste y feliz al mismo tiempo… - Susurro Lambo para sí mismo y termino de comer con menos ganas con las que empezó… no era divertido si Tsuna-nii no peleaba ni nada por ello, no era como en verdad tenía hambre… tan solo quería jugar con su hermano mayor… y animarlo un poco, lo había visto un poco triste...
Reborn se quedó en silencio, observando todo el evento, sin ninguna intervención de su parte. Esto era nuevo, pero no era como si lo conocían bien como para saber qué era lo normal y lo que no lo era, solo llevaba unos cuatro meses aquí más o menos, chequearía su agenda más tarde para saber el tiempo exacto, pero por ahora tendría que esperar y observar si este comportamiento seguía o no y cuáles serían sus efectos, características y consecuencias… hasta ahora, todo paraca traer choque, confusión y tristeza a la familia en un pequeño punto, lo cual solo podría decirle que sea lo que sea que pase y traiga este comportamiento extraño no sería muy bien recibido por nadie… tan solo esperaba y su familia no tuviera muchos problemas en adaptarse a él… si es que continuaba…
-… Tsuna… realmente eres un chico dulce…
Sin embargo, nadie escucho esas palabras tan certeras y verdaderas, las cuales podrían decir muchas cosas a pesar de ser tan pocas, en especial ahora… Nana sonrió y continuo con sus tareas, tenía que llevar a los niños a la escuela más tarde… y también tenía que hacer las compras y, quizás buscar algo para su Tsu-kun… se veía algo decaído… tal vez algunos chocolates, eso animaba a cualquiera, ¿verdad?, tal vez su Tsu-kun se había enamorado y fue rechazado o había pasado algo con ella... ¡qué emoción!, ojalá sea eso, así podría comenzar a tomarle el pelo al respecto. Nana sonrió aún más ante el pensamiento. En otro lugar cercano...
- Oí, ¿por qué demonios me sigues idiota?
- Ma Ma, yo no te estoy siguiendo, solo vamos por el mismo camino.
- Tsk… lo que digas idiota.
Con eso, llegaron a su destino y se propusieron a tocar la puerta con calma, solo para detenerse al ver a una persona muy conocida saltar con suma elegancia por la ventana y caer de pie con gracia antes de arreglarse el sombrero suavemente.
- Ciauuusooo.
- Buenos días Reborn-san.
- Yo.
- ¡Idiota, no seas tan irrespetuoso con Reborn-san!
Miro desapasionadamente la lucha de un solo lado por Gokudera y Yamamoto, aunque el único que parecía tener un problema con todo era Gokudera, y él era el que peleaba, muchas veces sin darse cuenta de que era ignorado, y mucho menos se percataba de que no era tomado en serio por casi nadie en estos casos, con solo la pequeña excepción de Tsuna, quien siempre prestaba atención a todo y a todos, incluso si no lo pareciera o no lo entendiera… No obstante, eso no quería decir que supiera la razón de ello, nadie tan poco parecía saberlo… o percatarse para el caso, tan poco nadie parecía saber nada de los muchos otros misterios que lo rodean, pero ese era un tema para otro día, ahora tenía que pararlos… por más divertido que fuera ver esto, tenían que alcanzarlo, no era seguro dejarlo solo por mucho tiempo, siempre parecía encontrar la forma de meterse en problemas… o al revés, pensó con una sonrisa algo sádica.
- Tsuna ya se fue. - dijo simplemente cortando la discusión de tajo... y como lo previo, la reacción fue inmediata:
- ¡¿QUE?!
Seguido por:
- ¿Que paso para que Juudaime se fuera solo?
- Ma Ma, ¿no nos esperó? - sonó bastante sorprendido, ellos generalmente lo esperaban a él... y si era al contrario, el los esperaba...
- ¡Idiota!, eso es-
Se cortó rápidamente, pensando en lo que pudo haber pasado para que Tsuna se fuera sin ellos y, por más imposible que pareciera, temprano… por alguna razón, Tsuna nunca lograba tal hazaña, casi siempre se debía a que se quedaba dormido o se le hacía tarde, y todos pensaban exactamente lo mismo: ¿qué demonios se perdieron?
- No se levantó temprano, si eso es lo que están pensando.
Silencio… esto era una broma, una muy buena... ¿cierto?
-… Ma Ma, será mejor que lo alcancemos. Hasta luego, chico.
- ¡Oye, idiota-
Suspiro, esos dos nunca dejarían de pelear entre si… bueno, al menos por parte de Gokudera, porque Yamamoto ni siquiera lo estaba oyendo… con eso, entro a la casa a disfrutar de su hermoso café y leer su periódico, ellos se encargarían de todo, y si no... bueno, él lo haría personalmente... la pregunta real es... ¿qué método de tortura debía emplear en esta ocasión?
Mientras tanto, Tsuna corría tranquilamente, demasiado rápido como para distinguirlo o darse cuenta de su presencia, aunque quizás esto último era más debido al hecho de que evitaba las zonas con mucha gente, prefiriendo los techos de las casas y los callejones oscuros y solitarios, saltando y esquivando todo lo que se encontraba en su camino… ¿la razón?, le era relajante, por no hablar de que no había estirado las piernas en lo que parecían años, e incluso si era un sueño, no había visto este lugar en un largo tiempo, ¿así que para que negarlo?, estaba disfrutando la sensación y la vista, se sentía como un turista, solo que era un sueño y no tenía la guía turística. Las pocas personas que lo veían no podían dejar de preguntarse si se estaban imaginando cosas o estaban filmando alguna película de acción, lo primero sonando más certero en su mentes que el segundo… algunos llegaron a preguntarse más de una vez si necesitaban lentes o necesitaban ver al doctor…
Esto no parece un sueño… es demasiado realista como para serlo… pero sería demasiado bueno para ser verdad si real, y con mi suerte, esto tiene que ser un sueño… Si acaso esto es real, entonces… entonces, ¿cómo y por qué estoy aquí?, estaría tomando el lugar de mi yo pasado, lo cual es técnicamente imposible, incluso con la bazuca de Lambo… aunque, según la fecha de aquel calendario, estoy exactamente diez años atrás… lo cual da origen a otra pregunta: si esto sucedió de alguna manera con la bazuca, ¿no debía de estar en el futuro en vez del pasado?, tan poco recuerdo haber siquiera visto la bazuca, así que mes es muy ilógico… Esto no es más que un sueño del cuál no quiero despertar, un sueño realmente bueno, es imposible que esto sea real, pero... no quiero despertar... y eso es inevitable, será mejor que lo disfrute lo más que pueda entonces... Ahora, ¿debería de actuar como cuando tenía 14?, no, ¿qué estoy diciendo?, por más cruel que suene, no puedo fingir algo que ya no soy, y como es un sueño realmente no importa… al menos los estoy viendo así otra vez, incluso si es solo un sueño... desearía que fuera así en la vida real, pero sé... sé que eso es imposible...
- ¡Tsuna!
¿Estoy tan desesperado que estoy imaginando sus voces en un sueño?… realmente soy patético… pensó para sí suspirando profundamente luego de mirar a su alrededor, no había nadie, solo algunos carros pasando y uno que otro bote de basura, lo normal si su memoria no fallaba, pero para ser totalmente honesto, a veces dudaba de ella.
Por su parte, Gokudera y Yamamoto solo podían mirar a Tsuna entre incredulidad y sorpresa, pues estaba haciendo piruetas y acrobacias a una gran velocidad, algo demasiado impropio de lo que conocían de él… ¿dónde estaban sus miedos y su torpeza?, ¡por algo era conocido como Dame-Tsuna!, no solo sus notas eran tristes, su condición física era pobre en clase... Debido a estas razones y más, solo su pelo pudo decirles que en verdad era él y no alguien más, simplemente era demasiado sorprendente… demasiado irreal y fuera de lo que habían estado esperando, aunque no están seguros de que habían estado esperando, ¡sabían que no era esto!
Lo llamaron, pero él o no los vio o sencillamente los ignoro… pero, su sacudida de cabeza les indico lo primero, y no tuvieron más opción que acelerar el paso… solo para tratar de no perder su ritmo, para ser el peor en clase ciertamente era veloz... Sin embargo, en pocos segundos comenzaron a sentirse muy perdidos al verlo correr directamente a una pared y… correr por ella… como si en sus pies o zapatos tuviera imanes o algún aparato anti-gravedad, muy parecido a una película de superhéroes... era demasiado para tomar, ¿tal vez estaban soñando?… ¡bam!... no, estaban perfectamente despiertos, y no volverían a chocarse entre ellos otra vez para asegurarse...
Ya faltaba poco para llegar, unas pocas casas más y se acabó… lastima, se sentía bien correr y sentir el aire en su contra, muy relajante… cerro los ojos por un breve momento, y lo próximo que supo fue ser rodeado por dos pares de brazos en una abrazo descomunal, sintiendo dos cuerpos muy húmedos en su contra… intento soltarse sin hacer daño a nadie, en primera porque no sabía quiénes eran, y en segunda porque estaban en el techo y estaba seguro de quienes sean que sean no podían volar… y si se caían no creía poder salvarlos del golpe que vendría después… Y tercero: ¡qué asco!, no quería ni pensar que era eso "húmedo" y de que ahora olería mal durante todo el periodo de clase, si se quedaba claro, dudaba hacerlo, eso era demasiado aburrido y no iba a desperdiciar tiempo de este sueño en estar en una clase que ya sabía muchas gracias.
Lastimosamente o no tan lastimosamente depende del punto de vista, su mente quedo en blanco al ver a las personas que tenía en frente y, en consecuencia, se quedó tan quieto como una perfecta estatua… lo cual hizo a ambos chicos preocuparse, soltándolo para descubrir que seguía tan quieto como antes…
- ¿Estas-ahhhg.
No pudieron continuar su sentencia, debido a que Tsuna jalo sus cachetes con algo de dureza, algo que nunca se esperaron ni imaginaron que podría pasar… al parecer, hoy no era su día, pensaron ambos... Luego pasos sus manos por su cara antes de jalar sus pelos con una cara ilegible y sus ojos tan atentos como un halcón acechando a su presa… parecía estar buscando algo… de repente, los soltó y les dio el abrazo de su vida, haciéndolos caer muy confusos con el encima… pero no hicieron nada, primero porque no sabían que pensar y se estaban recuperando de lo sucedido, y segundo debido a que valió la pena al ver su pequeña sonrisa y al ver sus ojos chispeantes de felicidad al separarse, pero no pudieron pensar mucho en eso porque de inmediato fueron jalados en dirección a la escuela a una velocidad y fuerza aterradoras para un chico más pequeño y joven que ellos, daba miedo de solo pensarlo pero no podían hacer nada… Llegaron justo a tiempo, y… Tsuna no había sudado ni una gota…
Hibari observo a los herbívoros y al Omnívoro entrar a las puertas del colegio en total silencio… miro su reloj… hm, justo a tiempo… Los observo todo el camino hacia el interior del plantel, pero fue sorprendo y sacudido levemente al ver que el Omnívoro se detuvo un momento y lo miro con… total tristeza y un dejo de algo que no logro identificar antes de seguir adelante… fue solo un momento, no más de cinco segundos, pero lo impacto… algo había pasado, pero… la pregunta era: ¿qué?
- Herbívoros… más les vale cuidarlo… - murmuró para sí, no podía perder a uno de los pocos que le podía ofrecer una lucha digna... si lo hacía, oh vaya que iba a haber un baño de sangre...
Por más extraño que suene, lo primero que hizo Tsuna al entrar en el salón fue sentarse y acostarse en sus brazos, haciendo caso omiso del resto del mundo, lo cual sorprendió totalmente a sus amigos… y a las personas presentes en general... ni siquiera se molestó en notarlos o saludar a alguno de ellos para el caso… bueno, solo a Kyoko, era la única además de ellos que estaban aquí… Ella también se sorprendió enormemente, simplemente eso no era como el… Nadie quiso molestarlo, se veía muy tranquilo, quizás demasiado tranquilo, probablemente estaba en camino a quedarse dormido o en la quinta nube por todo lo que sabían… lo único bueno de todo esto era que no lo podrían molestar mucho así, físicamente no se atreverían estando ellos allí, y con susurros tan poco podrían, porque no los oiría… lo cual realmente era una bendición por un lado, por el otro no oiría la clase, pero no era un gran problema, ellos se encargarían…
Iban en camino a casa, Yamamoto hablando tranquilamente acerca del béisbol y el próximo partido que sería dentro de poco, lo cual solo ponía de mal humor a Gokudera, quien estaba terminando un cigarro, por una vez muy tranquilo y no realmente enojado, sin embargo, el más joven de ellos se encontraba cabizbajo y en la parte de atrás del grupo, a pesar de que tenía un espacio libre, justo en el medio de ellos dos… por alguna razón, no había dicho palabra desde que salieron de clases, lo cual les preocupaba, pero era mejor no presionarlo, él les diría cuando estuviera listo… honestamente, no querían arriesgar más su suerte, si no quería decir, que no lo dijera.
-… entonces Hibari será el árbitro y nadie podrá evitarlo-
-… Gokudera-kun… Yamamoto…
Se quedaron en completo silencio al oír su voz realmente suave, casi inaudible, llamarlos con cuidado… como si temía decirles algo, esperaban y no fuera nada de lo que creían, y al menos que tuviera que ver con quien era que había obtenido aquel golpe en su mejilla… se había negado rotundamente a decirles…
- Yo… ¿soy… un estorbo?… ¿para ustedes?
Inmediatamente se paralizaron y sin querer, chocaron ligeramente con el…
- ¿Q-ue-qu-e… que te dio esa idea…?
Su única respuesta fue que agacho más la cabeza y miro a otro lado… Gokudera realmente se contuvo de la ira que sentía, eso no ayudaría en nada, solo haría sentir mal a Tsuna, y teniendo en cuenta que Tsuna tomaba todo muy en serio… todo terminaría muy mal… Yamamoto solo suspiro internamente, ese apodo no hacía más que esto: hacerle creer que era un inútil en todo sentido, como se arrepentía de no haber intervenido hace tanto tiempo... si era honesto consigo mismo, si no fuera por él, ni siquiera estaría vivo aún.
- ¿Quién te dio esa idea Tsuna? - preguntó con una sonrisa, como si no fuera nada malo, no creía que mostrar cuanta sangre quería ahora era una buena idea... ya tendría tiempo para batear algunas cabezas culpables más tarde...
- N-nadi-e…
Sin embargo, dio un paso atrás, dejándoles en claro que les estaba mintiendo, solo para proteger a alguien que le estaba haciendo daño… Típico de él, no le gustaba la violencia y mucho menos vengarse, ni siquiera tomar cartas en el asunto, aunque esto último probablemente se debía al hecho de que personas en esa situación de intimidación casi siempre pueden terminar en una situación peor si trata de enfrentarse a los abusadores que los atormentan... Pero Yamamoto aún tenía dudas, él tenía muchos amigos peligrosos ahora, ¿por qué no usar eso a su favor?, solo para un simple ejemplo: Gokudera no tendría ningún problema en usar sus fuegos artificiales o golpear a alguien, o dar una buena paliza, más bien lo haría con gusto... Yamamoto frunció el ceño, la mayoría lo haría con gusto, y tal vez por eso Tsuna no decía nada, no solo era pacifista, él sabía muy bien que podrían terminar desde el hospital a la tumba... considerando quien de ellos, individualmente, haría los honores.
- Tsuna…
No dijo nada y dio otro paso hacia atrás, suavemente tocándose el moretón de su mejilla… algo más paso que un golpe… si conseguían al culpable probablemente lo lanzarían al otro lado del mundo con un golpe… Yamamoto hizo una mueca ante el pensamiento, no culpaba a Tsuna por no decir quién o quienes ahora...
-… los c-chicos… me lo dijeron, pero…
-… ¿Pero?
-… es-toy seguro de que… es verdad… ustedes viven protegiéndome de todo, y yo no puedo hacer nada a cambio… soy débil, torpe y la mayor parte del tiempo un inútil… así que… ¿por qué…?
No pudieron hacer otra cosa que mirarse antes de abrazarlo, sorprendiéndolo en el acto… chicos, por lo tanto fueron varios, personas que conocen… Por supuesto, ¿quiénes lo atormentan más?, ¡los mismos que lo ven todos los días no importa la razón!
- … ¿Que más te dijeron?…
-… Lo que siempre oyen…
Oh uh… asunto delicado...
- Bueno, Tsuna… deja de llorar, que arruinan la lindura que tienes.
- Teme… - Tsuna ni siquiera estaba llorando y ¡no era lindo!...
Sin embargo, Gokudera no dijo nada más al darse cuenta de las verdaderas intenciones de su compañero… distraer a Tsuna, lo cual pareció funcionar, porque se ruborizo ligeramente y lo golpeo juguetonamente en la cabeza.
- Juudaime… ¿quieres saber que has hecho por nosotros?
Solo obtuvo una mirada confusa, ante lo cual solo pudieron suspirar antes de hacerle algo de cosquillas…
- Hey, jajaja…
- Tú nos has salvado la vida más de una vez…
- Cada vez que estamos en problemas tú haces hasta lo imposible por ayudarnos…
- ¡Así que no eres un estorbo, eres nuestro mejor amigo!
Tsuna solo los miro con sorpresa antes de darles una gran sonrisa y darles un gran abrazo… quizás no hayan disipado sus dudas, pero al menos aliviaron su carga…
Preferían ser golpeados por él bebe demoniaco que les hacía ver el infierno si Tsuna resultaba herido por ellos, antes de ver eso de nuevo… a pesar de que Reborn ya no les hacía ver el infierno, solo hablaba con ellos un momento antes de irse… pero eso no quiere decir que no se olvidaban de aquel infierno, aunque no podían negar que se lo merecían… por alguna razón, Tsuna era más afectado por ellos, su familia, que por cualquier otro, incluso si no era en serio… realmente no entendían porque, pero para Tsuna, primero era su familia y de ultimo el… era frustrante no poder hacer lo mismo…
Todo estaba muy oscuro, pero extrañamente cómodo y muy familiar, como si ya hubiera estado aquí antes… lo cual es cierto si su memoria no fallaba, pero… ¿estaba soñando dentro de un sueño?
- ¿Que hago aquí? - murmuró para sí mismo, muy confundido.
- Bienvenido, Décimo. - oyó decir cerca de él, pero no podía ver más que negro... este sueño se estaba volviendo muy raro... Tardo treinta segundos en reconocer la voz:
-… ¿Primo? - Lo cual solo hacia las cosas aún más raras...
Se giró en este vacío flotante y oscuro… en efecto, Primo Vongola estaba allí, saludando cordialmente y con algo de alegría… asintió con la cabeza ante su pregunta… Se sentía cada vez más confundido por cada segundo que pasaba, ¿por qué estaba soñando con Primo de todas las cosas?
- Décimo, ¿qué piensas hacer?
Tsuna pestañeo lentamente... ¿qué demonio? Primo pareció ver su confusión, y continuó uniformemente solo un poco más suave:
- Estas en el pasado, 10 años exactamente, en la época que deseabas…
... ¿Qué?, sonó débilmente en su mente, y lo que salió de su boca fue igual:
-... ¿Por qué?...
Primo solo le dio una mirada triste y ligeramente confusa antes de responder:
- Esto era lo que deseaste.
- ¿Desear? - murmuro débilmente, bajo y con dificultad. -... pero yo no he deseado nada...
El rubio solo se limitó a mirarlo, levemente triste, pero lleno de serenidad y determinación, con voz suave pero firme dijo:
- No te engañes a ti mismo Décimo, tu deseas ver a tu familia feliz contigo otra vez… y lo más cercano eran tus recuerdos… querías volver a este tiempo, en donde todos eran felices…
-…
No podía decir nada, el realmente los extrañaba… quería estar con ellos otra vez, quería verlos felices y no asustados… deseaba poder quedarse en aquellos tiempos, pero… no era eso lo que quería exactamente…
-... Pero esto es solo un sueño... uno realmente bonito... nada de esto es real... ¡nada!
Primo ni siquiera pestañeo ante el pequeño estallido, parecía como si hubiera estado esperando algo así ya que al terminar suspiró profundamente, e ignorando lo anteriormente dicho, continuó:
- El anillo del Cielo tiene un poder especial, que concede un deseo a su propietario para aliviar su carga…
¿Carga?, ¿qué carga?
- Pero… yo no desee nada…
- No verbalmente, pero tu corazón si…
-… Entonces yo… ¿pedí esto?
-… Si y no… tu no deseaste esto, pero esto fue lo más cercano que el anillo pudo lograr.
Silencio pesado… Primo lo miraba con suma tristeza… no quería ni pensar en cómo debía verse en realidad, su alma… incluso estando en el cuerpo de su yo pasado, su alma, su mente y su corazón seguían siendo los mismos… suspiro… ¡esto era tan confuso y complicado!
- Décimo, dime algo… si tuvieras la oportunidad de volver a tu tiempo… ¿volverías? - Primo eligió sus palabras cuidadosamente.
¿Volver?… ¿para qué?, tenía que volver tarde o temprano, ¿pero por elección?
- Yo… esta ya no es mi casa… yo no pertenezco aquí… ni allá tan poco… pero…
-…
¿A quién engañaba?
-… Yo volvería… solo para verlos… no me importa nada más, yo los amo, y haré lo que sea por ello, incluso si…
-… eso significa tu muerte… entiendo…
Silencio…
- Sabes… eres un gran jefe… dar absolutamente todo por su familia, incluso cuando ella te teme… ni yo podría haberlo hecho…
Tsuna pestañeo... ¿qué demonios?, ¿a qué se debe todo eso?... gran jefe... por supuesto que no, era todo un fracaso en realidad...
-… Solo prométeme una cosa… no cometas una locura sin despedirte de ellos primero, ¿está claro?
¿Hacer una locura?, ¿cómo qué?, ¿saltar de un precipicio?... sería algo bonito con un paracaídas, e incluso sin uno podría hacerlo y salir vivo... pero aun así, ¿de qué clase de locura estaba hablando?
- Yo…
- ¡Despierta Juudaime!
- ¿Q-qu-ue…?
¿Qué demonios...?
- Oh gracias a Dios…
¿Por qué me da tantas vueltas la cabeza y me siento como una especie de sonajero?… ¿Por qué todos me están mirando?, ah que importa eso… Cuando Tsuna recobro el sentido, y medio entendió el ajetreo, se dio cuenta de porque se sentía tan mal y quería vomitar… Gokudera-san lo sacudió frenéticamente para tratar de despertarlo, aún lo tenía tomado por los hombros, pero eso todavía no explica su dolor de cabeza... y como si Gokudera le hubiese leído la mente, dijo un poco furioso pero tratando de no estallarle a él:
- Ese desgraciado (el dichoso profesor) te tiro un borrador en la frente por…
Desintonizó el resto, no necesitaba oírlo de todos modos, todo el mundo lo miraba tan raro porque no se despertó de ese gran golpe, pero francamente no le importaba… ¿no pudieron elegir otro momento?, estaba hablando con su tátara, tátara, y quien sabe cuántos tátara mas, abuelo…
- Sawada, si respondes a la pregunta 4 no te daré una detención por estar durmiendo en clase.
Gokudera y Yamamoto miraron con sorpresa e ira al profesor… ¡Esa era la pregunta más difícil!, y nadie excepto el mismo Gokudera sabia la respuesta… eso era ya para grados universitarios. El profesor parecía sumamente satisfecho al igual que la gran mayoría de los estudiantes, sabían muy bien que él no podría dar una respuesta a tal monstruosidad de pregunta, lo cual indignaba a sus amigos… esto era solo una forma de humillarlo frente a todo el mundo otra vez. Sin embargo, Tsuna parecía indiferente y desinteresado ante todos los murmullos y ante todas las miradas…
Realmente era una lástima, pensó con burla, yo se la respuesta a eso… llego el momento de la venganza… y luego a dormir… si es que me dejan en paz, claro está… bostezo… que aburrido…
- 5.007, 899
Todo el mundo se río, pero no les presto ni la más mínima atención y se fue a dormir… Gokudera temblaba de la emoción, aunque ni Kyoko ni Yamomoto sabían porque, pero se fijaron en las mismas cosas que el: respondió aburrido, seguro y sin titubeos, como si lo hubiese hecho muchas veces y, a la vez, como si no le importara mucho en verdad… y se durmió de nuevo… antes de que alguien hablara, Gokudera grito el eufemismo del siglo:
- ¡Juudaime dio la respuesta correcta!
Cinco segundos para desencadenar la reacción explosiva… iniciando conteo regresivo... 5, 4, 3, 2, 1-
- ¡¿QUE?!
Rayos, mis oídos... se quejó Tsuna mentalmente mientras trataba de calmarse y no simplemente cortarles la garganta a todos, una cosa que había cambiado en él era que odiaba el ruido fuerte, siempre significaba problemas y ya estaba acostumbrado al silencio... Diez minutos después, luego de las mil comprobaciones, para gran diversión de Tsuna, el profesor, finalmente, dio su veredicto:
- Sawada… dio la respuesta correcta… - lo dijo con un gran dolor en el alma, como si se hubiera muerto algún familiar cercano...
Silencio absoluto e incrédulo, a excepción de Yamamoto, Gokudera y Kyoko, que estaban celebrando en un rincón, más contentos que sorprendidos, bueno… aun no lo podían digerir del todo, pero estaban felices, Tsuna les había ganado… Lo miraron y sintieron caer sus bocas… estaba profundamente dormido… ¿cómo demonios podía dormirse en un momento como este?, pensaron los tres sin habla, pero igual lo dejaron en paz...
He, solo esperen... para nada fui el estudiante de Reborn-san por años... si esto de verdad no es un sueño, ¡me voy a divertir restregándoles en cara las respuestas correctas!... hehehe, una pequeña venganza a todos mis antiguos profesores y dolores de cabeza, y como añadido: podré darle a mi madre una buena sorpresa con mis notas tal y como ella quería más nunca logré hacerlo... pero por ahora, necesito una almohada... la próxima vez me traeré una, ¡esto es demasiado incómodo!
