Capítulo 2

Primera Vez


Descendí las escaleras siendo arrastrada, literalmente por Alice, cuando llegamos a la parte inferior de la casa, la pequeña duende que estaba a mi lado hablo.

- Hermanos, por fin llegan, quiero presentarles a Bella Swan.- Las palabras de Alice hicieron que ambos hombres que se encontraban frente a las escaleras se voltearan a ver hacia nuestra dirección y ahí fue que lo vi.

-Mucho gusto.- Me dijo el que estaba a la derecha, era fuerte, tan musculoso que parecía un verdadero levantador de pesas, y de pelo oscuro y rizado. Le dedique una tímida sonrisa como para darle a entender que yo le correspondía el saludo, pero por más que intente mantener mi vista fija en él, mi cuerpo tenia vida propia y mis ojos se dirigieron a su hermano.

Cuando mis ojos coincidieron con los de él me regalo una pequeña sonrisa mientras me extendía su mano. Yo más que por costumbre que porque en ese momento fuera un ser pensante, se la estreche. Él, a diferencia de su hermano era desgarbado, menos corpulento y llevaba despeinado el pelo castaño dorado, en mi opinión no tenía mucho parecido con sus dos hermanos, es más, si no fuera porque los tres tenían los ojos dorados más hermosos que he visto en mi vida, podría jurar que no compartían ningún lazo sanguíneo.

Por primera vez en mi vida, no me importo que una persona se enterara que era objeto de mi observación, por primera vez en mi vida, quería que alguien, o mejor dicho, ÉL, me mirara de manera intensa, por primera vez en mi vida no me importo que él se me quedara mirando a los ojos y bueno, ese momento fue en muchos casos, el primero de mi vida.

Durante lo que fueron ¿Qué?, ¿5 segundos?, nadie hablo, ni dijo nada, nadie se movió, nada de nada, hasta que repentinamente la voz de Esme que bajaba lentamente las escaleras rompió el hechizo.

-¿Emmet?, ¿Conseguiste algo para esa chica que te gusta?.-La pregunta la realizo mientras miraba al muchacho alto, por lo que supuse que él, era Emmet, entonces la persona que me había "hechizado" debía de ser Edward. Inmediatamente baje mi mirada, mi cara estaba completamente roja de la vergüenza que sentía en ese instante.

-No, no conseguimos nada, si no te hubieras llevado a Alice contigo te aseguro que en este momento te estaría contando una historia distinta.-

-Oh, querido, perdóname pero tu hermana quería conocer a Bella.-

-Mamá, te apuesto lo que sea a que en estos momentos alguien la hubiera sobornado para que cambiaran de lugar.- Él se rio por lo que acababa de decir, pero para mí sus palabras no tenían un significado concreto para mí, aunque sinceramente no estaba muy concentrada tratando de entender la conversación que madre e hijo mantenían.

Decidí levantar mi mirada para ver si los demás, al igual que yo, no entendían lo que quiso decir Emmet, pero si antes no entendía, ahora menos. Esme tenía una cara de confusión que debía de ser exactamente igual a la que yo tenía, Alice y Emmet tenían una sonrisa en la cara y Edward miraba a otro lado ¿Avergonzado?. En ese momento pensé que lo despistado si se podía pegar, porque yo podría ser patosa, tímida, nada bonita y todo lo que quieran, pero definitivamente no era distraída, estaba a punto de preguntar que es a lo que se estaba refiriendo con esas palabras pero alguien interrumpió el silenció antes que yo.

-¿Trajeron comida?.- Esa fue la voz de Alice, yo la mire y note que miraba una bolsa que cargaba Edward en la mano, tenía el logotipo de algún tipo de restaurant chino, su hermano menor solo asintió a la pregunta que ella había realizado.-Genial, ya tenía hambre, ¿Qué tienen ahí?.-

Emmet hablo, adelantándose al muchacho de cabellos castaños.-Lo de siempre, arroz, pollo, costillas, pan y un montón de cosas más que no sé ni pronunciar.-Ese comentario me causo gracia, como todos ellos comenzaron a reír no pude soportar más y me uní a ellos.

-Bueno, ya que dijiste tu dosis diaria de idiotez ¿Podemos ir a comer?.-Alice a pesar de que prácticamente había insultado a su hermano, sus palabras fueron dichas con tanta gracia que lo que menos parecía era precisamente eso, un insulto. En ese momento me di cuenta que mi resistencia a venir a este lugar era una completa tontería, todos eran agradables o por lo menos casi todos, ya que todavía no había oido a Edward hablar como para poder decir si es o no es agradable. Todos comenzaron a caminar en dirección a lo que supuse seria la cocina, ya que del interior de la casa solo conocía el piso superior no sabía con exactitud hacía que habitación se dirigían. Haciéndole caso a mi instinto los seguí para no arriesgarme a perderme y luego pasar una pena.

Cuando supuse que se dirigían a la cocina no pude estar más que en lo correcto, pasamos de largo el primer arco que había en la habitación y al mirar dentro de este me di cuenta que esa era la sala, entramos en el segundo arco y por segunda vez en el día me sentí como una tonta por dejarme deslumbrar por una "casa".

La cocina era simplemente hermosa, el piso era de madera oscura, en el medio de la habitación había una isla donde el tope era de mármol claro, habían cuatro bancos que tenían la altura necesaria para poder usar la isla como mesa, en medio de un arco que resaltaba en la pared izquierda se encontraba el horno, a un lado de este arco había una puerta que estaba medio abierta y mostraba que atrás de las puertas se encontraba una alacena, y del otro lado se encontraba una nevera en donde cabía fácilmente comida para 20 personas, en el resto de las paredes habían distintos estantes, para guardar las herramientas de cocina. En la pared que estaba a nuestro lado izquierdo había un arco que unía la habitación en la que nos encontrábamos con la sala y en la misma pared donde estaba el arco por el cual acabábamos de ingresar a la cocina, había otro arco que te permitía pasar al comedor.

-Mamá creo que deberíamos comer en el comedor, no hay suficientes puesto para que todos comamos aquí.-Alice fue la que hablo, y mire la isla, conté los bancos, y sí, efectivamente tenía razón, solo había cuatro bancos y nosotros éramos cinco.

-Alice, no te preocupes, yo voy a comer en el aeropuerto, me tengo que ir si no quiero que me agarre mucho tráfico.- Sus palabras me recordaron que al ser los Angeles una ciudad tan grande, a la hora que normalmente la gente sale del trabajo se generan muchas colas.

-Mamá ¿Te vas tan pronto?, pensé que el trabajo que tenías era para la próxima semana.-Y ahí estaba, esa fue la primera vez que oí la voz aterciopelada del hijo menor del matrimonio Cullen. Esto es increíble, a medida que pasa el tiempo no le encontraba defectos, es más, me ocurría exactamente todo lo contrario, y eso me estaba desesperando. ¿Puede ser alguien perfecto?, no, eso es imposible, tiene que tener algo mal, aunque sea mínimo.

-Edward cariño, lo siento, de verdad me quería quedar más tiempo, pero si no voy en el vuelo de la 6 voy a tener que esperar dos semanas completas para el próximo vuelo que no esté lleno, eso o hago el viaje hasta Seattle por carretera, y tu sabes cómo detesto manejar largas distancias.-Esme sin quererlo me saco una sonrisa interna, de manera inconsciente era muy parecida a Renee, ya empezaba a entender como habían terminado siendo las mejores amigas.

-Oh.-¿Sería así de callado todo el tiempo o solo era así porque no estaba solo con su familia?. Para responder a las preguntas que repentinamente se habían filtrado en mi cabeza tuve que recurrir a los recuerdos de mi primer y único encuentro con Esme, si no tenemos en cuenta este día, claro. Ella me había dicho que Edward era muy reservado, que eran pocas las personas que sabían cómo era él en realidad. Sin darme cuenta me encontré deseando fervientemente ser una más de esas personas.

-Hermanito no hables tanto que aturdes.-

-Prefiero ser callado a ser un duende fastidioso.-Edward respondió al comentario de Alice en forma de broma, todos nos comenzamos a reír no solo por las palabras de él, sino también por el puchero exagerado que estaba haciendo su hermana, era muy divertido estar con ellos.

-Bueno, mis niños los dejos para que coman y descansen, me voy.-Esme comenzó a despedirse mientras pronunciaba lo anterior, primero abrazo a Alice y le susurro algo al oído, a lo que esta se empezó a reír mientras asentía, luego fue el turno de Emmet, repitió el mismo proceso pero en lugar de reír como lo hizo su hermana él se sonrojo, solo un poco, y desvió la mirada para que su mamá no lo viera, lamentablemente para él fue muy tarde, prosiguiendo con las despedidas se acerco a Edward, repitió el proceso.

-¿ESTÁS LOCA?, ¿Cómo se te ocurre pensar que yo voy a hacer eso?.-Edward se sobresalto y su mamá solo se rió suavemente, él bajo la mirada debido a la vergüenza que le causo lo que sea que le haya dicho, la escena me pareció muy cómica, estaba aguantando mis ganas de reír de manera estoica. Pero estas se esfumaron cuando fui envuelta en un abrazo, eso definitivamente me tomo desprevenida.

-Bella, Cariño, por favor tenle un poco de paciencia.- Me susurro al igual que los demás pero, ¿A qué se refería?, o mejor dicho ¿A quién?, esto no lo entendí pero ni un poquito. Creo que mi cara demostraba claramente lo que estaba pensando así que agrego más.-Cuando llegue el momento sabrás a lo que me refiero.-Y eso me dejo en las mismas, ¿Quién la entiende?, en un momento es idéntica a Renee y en otro es todo lo contrarió, mi madre no dice nunca indirectas, desearía que cambiara de lugar con Esme solo unos segundos para que me aclarara lo que quería decir.

-Mamá, ¿Quieres que te lleve?.-

-Gracias Edward pero voy a tomar un taxi, no quiero que te agarre el tráfico de la hora pico.-¿Así es una relación entre "madre e hijo" normal?, me era difícil creerlo, no, eso no puede ser así en todas las familias, ellos deben ser una especie de familia perfecta, sí, eso debe ser.

-Pero para mí no es ningún problema.-¿Qué le pasa?, por el tono un poco desesperado podría jurar que estaba esperando que su madre le ofreciera la escusa perfecta para salir huyendo de algo que claramente yo desconocía.

-¿Qué pasa Ed?, ¿De qué tienes miedo?.-Genial, al menos no soy la única que piensa eso, es decir, que no estoy alucinando.

-Nada Emmet, y si fuera tú me callaría si no quieres que diga que a…-

-Cállate, lo prometiste, no puedes decir nada.-¿Qué fue eso?, otra vez la sensación de que me están dejando fuera de la conversación, odio sentirme de esta manera.

-¿Edward?, ¿Qué estabas diciendo?.-Me empecé a reír en mi cabeza, al parecer a Alice tampoco le gusta sentirse fuera de la conversación.

-¡De nada enana!.-Le dijo Emmet antes de que Edward le diera tiempo de responder.

-No seas malo, ¡quiero saber a qué se refieren!.-

-Ya te dije, no se trata de nada.-

-Oh, Em, no…-

-Niños mi taxi ya está esperando afuera, me tengo que ir, pórtense bien, yo les voy a llamar cuando aterrice en Seattle, y hablando de llamar a casa, Bella cariño, deberías llamar a tu madre para avisarle que ya estás en la casa.-Esme me saco de mis pensamientos que en contra de mi voluntad me estaban llevando al menor de sus hijos otra vez. Me sentí como si hubiera entrado en un universo paralelo, se me había olvidado algo de tanta importancia como llamar a mi madre y decirle que todo estaba bien, conociéndola ya debería estar a punto de llamar a la Guardia Nacional. ¿Qué me estaba pasando?, no es que yo fuera perfecta ni mucho menos, pero nunca olvidaba cosas importantes como esas. Ya sé, esto debe ser a causa del cansancio, sí, eso debe ser, anoche prácticamente no dormí y si a eso le sumamos el viaje en avión y todo lo demás, en teoría no debería ni poder tener los ojos abiertos. Todas estas cosas pasaron por mi cabeza en menos de un segundo por lo que no le dio tiempo a nadie para que se notaran mi despiste. Coloque mi cara más tranquila que tenía para no dejarme al descubierto.

-Sí, estaba a punto de hacer eso. Voy a llamar desde mi cuarto.-Pensé la razón por la que no me habían llamado ya a mi celular, oh, claro, lo apague cuando me monte en el avión y no lo había vuelto a prender, maldita regla de apagar los teléfonos.

-Ok, cariño, mándale saludos a tu madre de mi parte y dile que espero que pueda ir a visitarnos alguna vez, bueno les prometo que apenas tenga tiempo me vengo a visitarlos, los quiero.-Dijo antes de salir de la casa, luego de que se escuchara la puerta principal cerrarse yo también salí de la habitación y me dirigí a mi habitación. Al entrar ahí busque mi bolso que estaba sobre la cama y procedí a sacar mi celular de él.

Tarde un poco más de un minuto mientras se prendía y yo marcaba su número cuando me contesto se noto que estaba esperando mi llamada.

-¿Bella?, ¿Cariño?, ¿Qué paso?, ¿Por qué llamas?.- En ese momento jure que si mi mandíbula no estuviera pegada al resto de mi cara, esta hubiera caído hasta el piso, como pasaba en las caricaturas, ¿Cómo podía ser mi madre tan distraída?, si soy ilusa, y yo pensando que estaría loca de desesperación, creo que no tome el factor de distracción en el momento que pensé tal cosa, de seguro que ni había visto en el aeropuerto la hora en la que debía de aterrizar el avión ni se había puesto a calcular las horas desde Jacksonville hasta L.A. después de haberme dado cuenta de esto no pude retener la risa que quería salir de mi boca, tengo que decir que a Renee no le causo mucha gracia que me riera de un chiste privado.-¿Se puede saber de qué te ríes?.-

-Renee, si fueras más despistada te apuesto que perderías tu cabeza sin importar que esta estuviera pegada a tu cuello, mamá mi vuelo aterrizo hace más de una hora.- Le dije apenas aguantando la risa, ante mis palabras ella también se rió.

-Cariño, por favor perdóname, se me había olvidado por completo, pensé que ibas a estar unas horas más montadas en el avión.-

-Mamá me fui a L.A, no a Asia, ¿Cuántas horas crees que hay desde la costa este a la costa oeste del país mamá?.- Mi pregunta la realice de forma burlona, como ella y yo siempre jugábamos, por lo que sabía que no se enfadaría conmigo.

-Que se yo, tu eres la genio de la familia, ¿Lo recuerdas?.-Y ahí estaba otra vez exagerando, no se imaginan lo difícil que es vivir con una madre que es de esa manera. Como no tenía ganas de hablar, corte las cosas antes de que se animara a hablar hasta por los codos.

-Mamá, sabes que me encantaría enfrascarme en una discusión contigo sobre que tan alto es mi IQ pero hasta las personas con el coeficiente intelectual superior a 200 necesitan descansar y yo no he hecho esto en bastante rato.- Mi madre se rió sonoramente por mi broma, yo que la conocía lo suficiente sabía que eso fue más que suficiente para que todas las protestas, que pensaba sacar a flote en cualquier momento, desaparecieran como por arte de magia.

-Oh, bueno Bella, me imagino que debes de estar súper agotada.-No te imaginas cuanto.-Así que te dejo para que descanses, pero.-¿Por qué siempre tiene que haber alguno?.-Mañana en cuanto te levantes.-Les apuesto lo que sea a que me pide que le cuente todo lo que me paso en el día.-Quiero que me llames, quiero saber todos los detalles.-¿Ven?, me pregunto si no podría ser un poco más creativa y sorprenderme alguna vez.

-Si mamá, ah, por cierto Esme te manda saludos y me dijo que te dijera que ella espera que la vayas a visitar a Seattle.-

-Bueno, creo que la llamare después, crees que me podrías conseguir el numero de su casa en Seattle.-

-Claro mamá, hablamos mañana.- Colgué la llamada, estaba lo suficientemente cansada como para dormirme parada y creo que eso no sería muy bueno. Utilizando las pocas fuerzas que me quedaban busque en mi maleta algo de ropa para cambiarme y así me tire en la cama para quedar completamente rendida.

-¡QUÉ LINDO!.-Fui despertada por un grito que provenía desde el otro lado de la puerta de mi habitación, extrañada me levante de la cama y abrí la puerta para encontrarme a Emmet persiguiendo a Alice por toda la segunda planta de la casa y a Edward carcajeándose de la escena desde la puerta de la que supuse seria su habitación.

-¡ENANA SI VALORAS TU VIDA SERA MEJOR QUE ME LO DES!.- ¿Qué se lo de? No entendía a que se refería hasta que me fije en Alice, ella tenía una libreta en las manos que era lo que su hermano quería obtener.

-Ni loca, esto vale una fortuna, ¿Quién diría que el gigantesco y temible Emmet Cullen escribe poesía?.-Oh, con que de esto se reía Edward, pues en ese caso estoy completamente de acuerdo con su reacción, por más que lo intentaba no podía imaginarme a ese grandulón, que parecía levantador de pesas escribiendo poemas, intente aguantar la risa que luchaba por salir sonoramente de mi boca, pero lo conseguí con éxito, o por lo menos hasta que Alice hablo.

-"Ahora, los días son más claros y tiernos".-Comenzó a leer algunas líneas del cuaderno que llevaba en sus manos.-"absoluta es la devoción en cada llamado".-Quiero aclarar algo, de verdad que lo intente, pero fue más fuerte que yo, no pude más y me comencé a reír, aunque me alegra saber que no era la única que no podía contenerse, Edward comenzó a reírse con más fuerza y ganas de lo que lo había hecho antes.-"la vida, un arco iris de matices perfectos".-Continuo Alice, Emmet seguía corriendo detrás de ella, pero definitivamente la estatura de su hermana jugaba a favor de ella, por lo cual Emmet, seguía sin poder atraparla.-"¡Enamorados, profundamente enamorados!".-Alice termino de leer el poema y se comenzó a reír, Emmet, que ya estaba muy cerca de ella, aprovecho y le quito, o mejor dicho le arranco el cuaderno de las manos, Edward, Alice y yo no podíamos parar de reír, cosa que enfureció a Emmet.

-¡Enana, te dije que te mantuvieras alejada de mis cosas!.-

-¡Oh, por Dios! Emmet, déjala, además fue muy gracioso.-Que lindo es cuando se ríe, se le hacen unos hoyuelos que…esperen, ¿Cómo puedo estar pensando en los hoyuelos que se le forman cuando se ríe?, Dios, creo que me estoy volviendo loca, eso o…no, eso es imposible...o quizás, No, no, no y no, Isabella Swan sácate la estúpida idea de la cabeza, a ti no te puede gustar Edward Cullen, no te puede y no te debería de gustar. "¿Por qué?". Esa pregunta me tomo fuera de base, no sabía cómo responder a esa incógnita, quizás lo mejor sería evadir esa pregunta, ya que la respuesta que me había formado no tenía la fuerza suficiente como para yo misma me sintiera complacida y convencida de que era razón suficiente.

Debí de estar mucho tiempo sumergida en mis pensamientos, porque cuando Alice me bajo nuevamente a la tierra, los tres hermanos me miraban preocupados.

-Bella ¿Estás bien?.-Y ahí iba la pregunta, les conteste con una media verdad.

-Sí, no se preocupen, solo me quede pensando en algo.-Genial, de seguro estarán pensando que soy rara.

-Bella, ¿Escuchaste el poema que escribió Em?.-Algo en mi expresión debió de convencerla de que me encontraba bien ya que comenzó a hablar.

-Enana.-Ella lo miro y yo hice lo mismo, solo por curiosidad, él se acerco a su oído como si fuera a susurrarle algo cuando.-¡CÁLLATE!.-El grito fue tan potente que seguro lo escucharían sus padres hasta Seattle, Alice se asusto, y ¿Quién no lo haría?, y se calló, me quise reír pero considere que eso haría que me ganara un grito de Emmet, y como quería conservar mis tímpanos intactos decidí contenerme. Alice se volteo hacia donde yo estaba para hablar.

-Bella, necesito hablar contigo, ¿Puedo pasar?.-Dijo señalando hacia el interior de mi habitación yo solo respondí con un asentimiento de cabeza, digo, no es que lo necesitara porque cuando lo hice ya ella había ingresado al cuarto, me despedí rápidamente de sus hermanos que nos miraban con obvia interrogación es sus caras y entre a la habitación cerrando la puerta tras de mí.

-Alice ¿Qué…-

-¿Te gusta Edward?.-Oh, creo que me acabo de enterar de que esa pequeña mujer iba directo al grano, lo que no entendía era porque hacia esa pregunta, pero decidí pensar sobre la respuesta que iba a darle. ¿Me gustaba Edward Cullen?, bueno, tengo que admitir que está muy bien, ósea, tiene buen cuerpo, una cara perfecta, era inteligente, porque vamos a estar claros, no todas las personas tienen el suficiente promedio como para estudiar medicina, tenía esa hermosa sonrisa, sus ojos dorados y esos labios…¿Pasó lo que creo que pasó?, ¿Pensé en los labios de Edward Cullen?, sí, eso hice, pero ahora que pongo atención, no es lo único que me evidenciaría, mi corazón comenzó a latir más rápido cuando comencé a pensar en él y un sonrojo surco mis mejillas al imaginármelo tan cerca como para poder tocarlo. Creo que eso responde la pregunta de Alice, sí, me gusta Edward Cullen.

-.- Le respondí sinceramente, su rostro fue iluminado por su gran sonrisa.

-Oh, no lo puedo creer, esto es genial, como yo me voy a encargar de todo, dime, ¿Cómo es tu cita ideal?.-¿Soy yo o Alice está hablando mucho para mí?, ¿De qué rayos se va a encargar? Y ¿Cómo quería que respondiera a su pregunta si nunca había tenido una?.

-¿Preparar qué?.-Decidí preguntar lo que más me importaba en ese momento.

-Bella, no te preocupes, ya lo sabrás cuando llegue el momento, ahora, ¿Me vas a responder o voy a tener que torturarte?.-¿Es qué acaso todos me van a decir eso?, no es justo yo quiero respuestas. Mentalmente hice un puchero.

-Alice, dime de…-

-¿Me vas a decir sí o no?.-

-Oh, ok, te voy a responder la estúpida pregunta.-No suelo ser así pero me acababa de levantar y bueno, ¿Alguien está de buen humor cuando lo levantan?, por lo menos yo no y si le agregamos que nadie respondía mis preguntas, bueno, no se podía hacer mucho por mi humor.-No sé como es mi cita ideal, porque nunca he tenido una.-

-¿Qué?, ¿Estas bromeando verdad?.-Negué con la cabeza.- Bueno no importa, siempre hay una primera vez para todo.-Más confundida no puedo estar, sé que ella me oculta algo, ¿Pero qué?.


N/A: Hola!!! Como están???

Por fin les traigo el siguiente capítulo, ¿Cómo me quedo? Espero que su respuesta sea "GENIAL", me gustaría mucho que así fuera.

Bueno, procedamos a aclarar algo, me imagino que ya se habrán dado cuenta que el fic es un EDWARD/BELLA, pero eso no es lo que quiero aclarar, lo que quiero dejar claro, en especial para Bella, ojala ella pudiera leer esto, es que Edward es mío, y solo se lo presto a Bella para el fic, pero de resto que ni se le ocurra acercársele XD!!!!, habiendo dejado eso claro sigamos hablando del fic.

¿Qué les habrá susurrado Esme a sus hijos?, y ¿Emmet escribiendo poesía?, me sentí como Bella en ese momento, no me lo podía o mejor dicho, no me lo puedo imaginar, pero mi hermana, por cierto gracias enana, me dio la idea y simplemente me encanto.

El poema se llama "Enamorados" y es de "Fabián Ruiz".

Ahora solo me queda despedirme y pedirles que POR FAVOR dejen Reviews con sus comentarios.

Hasta la próxima.

Atte.: DianiX-Li-Kuo.