Hola! Estoy contenta de que a muchos lectores le haya gustado mi fic, se que el primer capitulo quedo violento, pero el tema que trato es así ( sin mencionar lo delicado que es), por lo que me disculpo si a alguien le afecto como describi la situación, pero las cosas son así y por eso puse las advertencias de violación y lemon.

Así que les recuerdo que este fic es algo violento y creo que algo dark, asi que por favor no me culpen por lo que escribo, solo que dejo llevarme por mi imaginación como cualquier escritor (supongo), así que disfruten del segundo capitulo.

Todos los personajes pertenecen a tite kubo de su manga-anime bleach.


NUESTRA MISIÓN

CAPITULO 2

SÓLO EL INICIO


Orihime se despertó después de su abuso, se encontraba muy desorientada, su cuerpo le dolía demasiado y no podía enfocar con claridad su entorno. Espero unos minutos en el frío suelo, mientras que su mente deambulaba entre la conciencia e inconciencia. De repente podía sentir que volaba a otro lugar completamente diferente y lejano al lugar en donde se encontraba ahora, sin embargo los dolores de su cuerpo la trían otra vez a la realidad.

—Amigos…—susurro débilmente, mientras las imágenes de sus compañeros, venían a ella, mostrándole los momentos felices que había vivido con ellos, los cuales le parecían tan lejanos.

–Lo hiciste por ellos Orihime, recuérdalo, no importa nada esto si ellos están a salvo, debo ser fuerte… vine aquí por ellos… para que estén bien—pensó tratando de darse ánimos a si misma.

Cuidadosamente empezó a moverse, tratando de ser lo menos brusca posible para evitar sentir más malestares. Todo su cuerpo se encontraba pegajoso debido al sudor que ya se estaba secando, tenía muchos mechones de cabello pegados a su cara y también en su espalda; pero no eran comparados con lo pegajoso y húmedo que se encontraba su entrepierna. Podía sentir como el líquido que quedaba en ella, se escurría, cuando trataba de cerrar las piernas.

Se sentía tan enfadada consigo misma, había gemido como si fuera una prostituta cualquiera, por más que intento suprimirlo esto salió incontrolablemente cada vez que llegaba al clímax, o por lo menos a los primeros de ellos ya que de a poco fue perdiendo la conciencia.

–Como pude…— dijo con lágrimas en los ojos, no entendía como podía estar tan dividida; cuando Ulquiorra la penetraba lo único que pedía su mente era que se detuviera, en cambio su cuerpo pedía la atención del pelinegro, lubricando y haciendo más fácil su paso dentro de ella.

Ya estando en una mejor posición, se sentó y trato de calmarse. Se encontraba sólo con su sujetador y su calzado; debía buscar algo para cubrirse, pero su vestido quedo echo trapos y su ropa interior estaba destrozada.

—Maldición—se sentía tan expuesta en ese estado, aun trataba de no llorar, tratando de ser fuerte por sus amigos, pero era tan difícil. Entonces trato de levantare pero sus piernas no le respondieron, aun así trato de pararse, intentando varías veces hasta que lo logro, sin embargo en cuanto se vio de pie sus rodillas se doblaron y cayó directamente al suelo; en cuanto sintió el frío piso de su habitación comenzó a llorar desconsoladamente- no puedo- murmuraba entre sollozos—no puedo más…—repetía mientras los recuerdos de su violación volvían a su mente, como una película que nunca acababa.


Ulquiorra estaba deambulando por los pasillos de Las Noches, se encontraba bastante cansado mentalmente con todo esto, primero la prisionera discutía por no querer comer, luego lo involucra en esta odiosa misión, además parecía que su señor Aizen disfrutaba de la situación, cuando le encomendó este trabajo sonreía más de lo normal y cuando le reporto que la misión ya había sido completada, río a carcajadas y lo felicito, sin mencionar que Gin, (que se encontraba con Aizen cuando fue a reportarle sobre el termino de su misión) no perdía la oportunidad de molestarlo, seguramente todos en Las Noches ya sabían lo que había hecho con la mujer.

Se detuvo frente a la habitación de la pelinaranja, quedándose unos segundos viendo la puerta hasta que se dispuso a entrar. En la habitación se encontraba la mujer llorando desconsoladamente en el suelo; todavía estaba desnuda por lo que seguramente había despertado hace poco.

—Mujer—al decir esto Orihime se volvió a verlo, no se dio cuenta en que momento entro el espada, pero en cuanto lo vio, un terror inmenso la hundió y comenzó a temblar incontrolable. Ulquiorra al observarla suspiro, al parecer los problemas continuarían—no te preocupes, no tengo ordenes de abusar de ti, no en este momento, así que levántate.

Orihime lo miraba fijamente sin dejar de temblar ¿A que se refería con eso? ¿Acaso volvería no término de abusar de ella?

–Apresúrate.

—No, no puedo—dijo algo ruborizada—mis piernas no responden.

El espada volvió a suspirar y camino hacia la pelinaranja, la cual entro en pánico al ver al hollow acercarse a ella. De pronto sintió como era levantada y sin darse cuenta ya estaba en los brazos de Ulquiorra.

—¿Qué vas hacer?

—Te llevare a la tina, tu cuerpo esta muy sucio—dijo refiriéndose sobretodo a los muslos de la humana, mientras caminaba a una puerta apenas visible en la oscura habitación que llevaba al baño.

Orihime se sonrojo aun más con las palabras del pelinegro, hasta que sintió algo muy helado tocar su cuerpo. Era la tina, en donde Ulquiorra la había dejado.

—Supongo que podrás asearte sola.

—S-si.

—Ordenare que te traigan ropa nueva, para que te puedas vestir, volveré en una hora—y tras decir esto se marchó.

Orihime se tranquilizó cuando se vio sola nuevamente, quedándose unos momentos completamente quieta, escuchando como su respiración agitada se desaceleraba. Luego se movió un poco para abrir el grifo, el tapón ya estaba por lo que la enorme tina comenzó a llenarse. La sensación del agua cubriendo su figura le sentaba muy bien, la manera en que el líquido se llevaba la suciedad y la relajaba. Apoyo la cabeza en el borde de la tina, observando como el agua subía, hasta que se vio casi completamente sumergida y cerró el grifo.

Quedo un rato disfrutando del pequeño momento de paz, pero recordó que debía limpiarse; por lo que empezó a frotar su cuerpo, pero cuando llego a sus muslos se quedó quieta, observando lo sucio que estaban y de repente comenzó a frotar violentamente su entrepierna y muslos para sacar los restos de sus líquidos y la sangre que poco a poco tiño el agua de rojo. No se detuvo incluso cuando ya estaba limpia, sentía que al restregar esa zona la suciedad que estaba en su interior se iría, pero esto no le sirvió ya que aun se sentía sucia y al final solo consiguió tener la piel irritada y estallar en un mar de lagrimas.

Estuvo llorando varios minutos, hasta que una idea cruzo su mente ¿Qué tal si se ahogaba? Esta era una buena oportunidad, así no causaría mas problemas… así no sufriría más. Se sentía horrible, tan sucia, tan sola… tan vacía.

¡Ya estaba decidido! ¡Lo haría! Era mejor para todos, y lentamente se sumergió y se quedo bajo el agua lo más que pudo, sin embargo involuntariamente salió del agua jadeando, tratando de respirar ¡maldita sea! Ni siquiera servía para suicidarse, esto era para reírse, no servía para nada ¡pero no se rendiría! Por lo que volvió a intentarlo una y otra vez, pero siempre con el mismo resultado, hasta que no pudo más y puso sus brazos afuera de la tina y apoyando su cabeza en ellos, estaba harta de todo esto necesitaba descansar, así que cerro los ojos.

—Mujer

—¿Uh? ¿ahhhh?—la pelinaranja al escuchar la voz se asusto y cayó de espalda al agua, sumergiéndose por completo pero apareció al instante, tosiendo fuertemente.

—Parece que ya estas limpia ¿puedes levantarte?

—Si creo que si— Orihime logro pararse –-¡AHHHHH!

—¿Por qué gritas mujer?—pregunto mientras veía a la mujer cerrando las piernas y tratado de ocultar sus enormes senos con sus brazos.

—E- es que estoy desnuda.

—Esto es bastante ridículo después de todo lo que hicimos hace unas horas no te parece—dijo tranquilamente.

—Bu-bueno tienes razón- dijo amargamente. Con esto salió de la tina, estando completamente desnuda ante el espada, sintiéndose muy incomoda.

—Toma—le dijo mientras le extendía una toalla blanca.

—Gra-gracias—susurro en tanto tomaba la toalla, dándose cuenta que el arrancar no presto atención a su figura expuesta, lo que le dio una pequeña sensación de alivio y malestar.

Orihime se secó y se puso el nuevo vestido que le habían traído, todo esto en presencia del hollow, quien apenas la miraba. Al terminar ambos volvieron al cuarto con el sofá, y Orihime se sentó él, esperando que es lo que haría Ulquiorra. Este se quedó parado en frente de ella, mirándola sin emoción alguna.

—La misión aun no ha acabado.

—¿Qué?—pregunto consternada.

—Aizen-sama quiere más material para mostrarle a tus amigos.

—¡No! ¡Esto no podía estar pasando! ¿Cómo podría existir una mente tan perversa y enferma?

—Por lo que deberemos seguir haciendo esto y espero más colaboración de tu parte en esto.

¡¿Colaboración?!¡¿Para abusar de ella?!¡Como podía si quiera decir tales palabras! Pero sus pensamientos fueron interrumpidos, al ver al pálido arrancar dirigirse a ella.

—Qu-que sucede—tartamudeo, imaginándose que el pelinegro, la obligaría como hace unas horas.

—No te inquietes no voy a violarte, debes recuperarte o seguramente tu cuerpo no resistirá y no puedo permitirme eso.

–E-entonces.

—Mañana realizaremos la misión otra vez, por lo que debes estar preparada- dijo duramente y luego se marcho.

En cuanto la puerta se cerró, dejando abandonada a la pelinaranja, esta entro en un llanto incontenible, ya que al parecer su pesadilla no terminaría y siguió llorando, mientras sentía que con cada momento que pasaba era devorada por la oscuridad.

Estaba mirando hacia la pequeña y alta ventana otra vez, ya había terminado de almorzar hace un par de horas, pero Ulquiorra no pareció querer hacerle nada, de hecho, no le prestó atención alguna mientras estaba con ella; lo que la hacía sentir más inquieta de lo que ya se encontraba. En estos momentos estaba sola, pero en cualquier momento el arrancar entraría a su cuarto a tomarla igual que antes.

Amigos, denme su fuerza por favor…— rogo con las manos entrelazadas, pensando en todos sus compañeros sobre todo en su querida amiga Tatsuki e Ichigo…—kurosaki-kun—susurro ¿Qué pensaría de ella, por estar con el enemigo? ¿Pensaría que es asquerosa? Si ella pensaba eso de si misma seguramente todos lo creerían lo mismo. Ahora no tenía nada que ofrecer al hombre que amaba, su inocencia le había sido arrebatada tan violentamente por aquel monstruo horrible, que podía hacer cualquier cosa que el otro monstruo de Aizen le pidiera.

—Mujer.

Orihime se volteo y vio al cuarto espada caminando silenciosamente hacia ella, hasta que paro a sólo unos pasos de donde ella se encontraba.

—Ya es hora, prepárate.

La pelinaranja sintió una oleada de emociones invadirla, lo que le impidió que se moviera.

—Quítate el vestido, quiero evitar romperlo.

Orihime lo miro con ojos suplicantes, pero sabía que nada evitaría que el arrancar cumpliera con su cometido y poco a poco comenzó a sacarse la ropa, después de todo no quería pasar lo mismo de ayer.

Ulquiorra al ver que la mujer estaba cumpliendo sin reprochar, decidió quitarse su hakama el cual cayo al suelo dejando la mitad del hollow desnudo.

Al darse cuenta de esto la pelinaranja se sonrojo y trato de no mirar al hollow. Todavía se encontraba tratando de quitarse su ropa, lo cual era un poco difícil, debido a la capa y lo ajustado que era el vestido era en la parte superior, hasta que al fin lo logro y vio como el blanco vestido caía lentamente de su cuerpo, abrazando y deteniéndose en las curvas de su cuerpo, hasta que por fin cayo al suelo, quedándose nuevamente son su sujetador y las botas.

El pelinegro al verla desprovista de su vestuario y con la zona que necesitaba expuesta ante él comenzó a acercarse a ella. Esta al verlo empezó a caminar hacia atrás, percatándose de una molesta sensación en su entrepierna, la cual se sentía algo húmeda. Siguieron de esta manera hasta que la espalda de Orihime toco la congelada pared, quedando acorralada por el espada.

Ulquiorra se acerco a ella hasta que quedaron prácticamente pegados el uno al otro, la mujer temblaba demasiado, más aun, cuando comenzó a abrirle las piernas para poder penetrarla. Luego la tomo por los muslos, por lo que Orihime sólo era sostenida por el pelinegro y la pared contra ella, a la que tanto se apegaba para tratar de alejarse del hollow, aunque lamentablemente no funciono. Sintiendo como el miembro del arrancar tocaba su entrada.

Sin previo aviso Ulquiorra se introdujo en ella, sacándole un grito.

—Veo que estabas preparada, el que estés tan húmeda hace mas fácil el penetrarte- dijo sin emoción alguna.

Al escuchar esas palabras Orihime se puso roja por la vergüenza y la rabia por no poder controlar su cuerpo, el cual parecía ser completamente indiferente a sus sentimientos y cedía ante la cercanía del ojiverde.

Ulquiorra no espero y comenzó sus embestidas de inmediato, pero debido a que la mujer era demasiado estrecha no podía meter su miembro totalmente en ella, al igual que la vez anterior, en que apenas si pudo meterlo la mitad.

Pero aun así Orihime sentía que era abierta, con cada embestida, parecía que el hollow quería llegar a lo mas profundo de ella—po-por favor ten piedad—intento decir, pero fue ignorada por el espada, el cual parecía concentrado en lo hacía.

La pelinaranja que hasta el momento tenía los puños cerrados comenzó a tratar de golpearlo y rasguñarlo, sin embargo no tuvo éxito, y de repente sus quejidos de dolor cambiaron a gemidos de placer al sentir su orgasmo cerca.

—¡AAAAHHHHHH! ¡BASTA! – trato de decir ocultando sus gemidos. Pero estos se hacían cada vez menos incontenibles a pesar del dolor. Fue entonces que para intentar silenciarlos mordió el cuello del pelinegro, el cual no sufrió daño debido a su hierro, sin embargo, al hacer esto Orihime aplasto sus pechos al torso de Ulquiorra, lo que la hizo estar más excitada llevándola a su clímax.

—¡AAAAAHHHHHHHHH!—gimió pegando a un más sus senos al arrancar.

Era una imagen digna de ver, como una humana a pesar de su sufrimiento, se dejaba controlar por sus instintos animales y a pesar de que esto era una violación se daba el lujo de excitarse y tener orgasmos ¿que pensarían los amigos de la mujer, cuando vean estas imágenes de ella copulando con el? Pensó Ulquiorra.

La pelinaranja al sentir el relajo al que la llevo su clímax, dejo de morder la piel del ojiverde y apoyó la cabeza en el muro, sintiendo como el miembro entraba y salía de ella a un ritmo constante, mientras que su dueño no cambiaba de expresión.

Después de unos minutos Orihime percibió que otra oleada de placer venía, pero esta vez no se dejaría vencer y comenzó a golpear fuertemente su cabeza contra la pared, sorprendiendo al pelinegro. Él no iba a volver a escuchar sus gemidos prefería gritar de dolor o caer inconsciente a gemir por él.

Ulquiorra para evitar que la mujer siguiera con esto, se tiro al suelo con ella, quedando encima de esta, pero no iba hacer como la vez anterior, ahora Ulquiorra se arrodillo y levanto las caderas de Orihime que yacía en el suelo, para poder continuar penetrándola. Esta posición le dificulto a la pelinaranja seguir autoinfringirce dolor y haciendo que se sintiera expuesta a más atrocidades; pero debido a los golpes que logro darse en cabeza, la inconsciencia comenzó a apoderarse de ella, pero no lo suficiente. Quedando semiconsciente de lo que sucedía, por lo que no pudo controlar lamerse los labios lívidamente al ver tan claramente como el pelinegro metía y sacaba su pene dentro de ella, y tampoco cuando su segundo orgasmo la invadió, haciendo que arqueara la espalda dejando salir un gutural sonido y dejando salir sus líquidos por su sexo, los cuales mojaron los muslos del arrancar, y tras ver esto y sentir el relajo de su clímax, cayo en la inconsciencia total.


¿Qué tal les parecio? La situación cambiara drásticamente en el próximo capitulo y después la trama se volverá un poco mas complicada, ademas esto es una violación los próximos capítulos sólo serán lemon… mi mente ya tiene visualizado el final y como llegar a el ^^ asi que por favor comenten, asi podre subir los capítulos mas rapidos, ya que los comentarios me motivan a hacerlo, por eso subi tan rapido el segundo a pesar de que tenia otras cosas que hacer ^^ ¡ dejen review por fis!