Epílogo: Respuesta algo esperada
- "¿Por qué estás aquí?"- preguntó Horo sorprendido al castaño Shaman que veía con enojo como Manta partía en el avión-
Horo, desde que se enteró las razones de la partida de Manta y que este le había pedido por favor que le diga a Yoh porque él no tenía el valor, lo estuvo buscando sin éxitos, hasta que ya resignado volvió al aeropuerto con esperanzas que Manta siga allí y en ese momento se encontró con Yoh mirando con expresión furiosa la partida de su amigo.
- "Sabes que tengo que explicarte Yoh" –dijo con cansancio, la verdad que la búsqueda fue agotadora-
- "No hace falta que digas nada, ya lo sé"- Yoh se estaba yendo de ese lugar sin siquiera escuchar al aniu-
- "Pe-pero, ¿Còm…"
- "¿Se creen que soy tonto?"- Yoh estaba realmente molesto- "Ya lo sabía todo, y lo peor es que no puedo enojarme…" –comenzó a decir mientras rebeldes lágrimas caían por sus mejillas. Y la sorpresa de Horo no tardó en llegar- "Sé perfectamente que el corazón es impredecible pero… ¿por qué no me lo dijo? ¿No somos amigos? –Dijo ya sin poder controlar sus lágrimas-
- "Tal vez no quería herirte" –trató de decir lo más consolador posible-
- "No quería herirme ¿eh? Pero no se da cuenta que me destruyó que no lo haya dicho él con sus propias palabras"
- "También trata de entenderlo, ¿qué hubieras hecho vos en su lugar?"-
- "Es un cobarde y lo sabes Horos" –su cara estaba seria, más de lo que Horo hubiera esperado-
- "No seas tan duro con él Yoh" –la figura de Anna se divisaba apoyada en el marco de la puerta de entrada del aeropuerto- "Sabes que él no quería que su amistad termine por ese sentimiento prohibido"
- "Solamente piénsalo Yoh" –dijo Horo y se fue con Anna a comprar algo para comer y para dejarlo solo un momento-
Así el día terminó y los días pasaban tanto para Yoh como para Manta.
Un día de improviso en el lujoso hotel que los Oyamadas tenían en Europa y el cual habían habilitado para el cabezón llegó una carta algo sutil, pero que hizo que el pequeño enamorado se le salte el corazón. Para luego de llorar un rato echarse una leve sonrisa.
"Para: Manta:
¡SOS UN IDIOTA! Se supones que eras mi amigo, ¿por qué no me dijiste? Es decir, siempre lo supe y yo sabía que vos lo sabías y aun así te fuiste como un cobarde y sin decirme nada, es más lo mandaste a Horo para que me diga ¿te dan cuenta lo bajo que caíste?
Lo peor de la situación es que no me enoja que estés enamorado de mi prometida y amada Annita, el corazón no tiene razón alguna y eso lo sabemos los dos… y eso me enoja, no te das una idea las ganas que tengo de culparte y que no te acerques más a nosotros, pero no puedo… Sos mi amigo Manta y me hubiera gustado que esto hubiese sido diferente.
Te juro que lo pensé mucho, y me imaginé en tu situación y aunque te dije todo esto en esta carta, seguramente yo hubiera hecho lo mismo y eso ablanda un poco mas mi corazón, lo que no significa que te perdone es más no te perdono, pero significa que cuando vuelvas (que espero que sea pronto) voy a escucharte
Éxito en tus estudios y espero que cuando vuelvas sea sin Anna en la cabeza, porque es solamente MÍA.
No te perdono. Nos vemos"
