Cuando Cupido se equivocó de destinatarios
Disclaimers
Hola amigas y amigos lectores, me reporto Nicaraocalli93 con la segunda parte de la historia.
Antes que nada, la idea original era que fuese un One-Shot, pero se me vino en la mente un giro de tuerca a la historia que verán al final de ese episodio.
Por lo tanto, disfruten…
Miraculous Ladybug (la serie y sus personajes) no me pertenecen, siendo propiedad intelectual de Thomas Astruc, Zagtoon, Method Animation, Toei Animation, SAMG, TF1, The Walt Disney Company (France), SK Broadband, AB, y De Agostini Editore S.p.A.
Capítulo 2: Llegó San Valentín
Nuevamente el sol ilumina en el gran Paris, presagiando que el día inicia. Marinette se levantó más temprano de lo habitual pues era 14 de febrero: día del Amor y la Amistad y lo mejor es que no hubo ningún akuma que armase caos a la metrópolis durante una semana a diferencia del año pasado cuando tuvo que besar a Chat Noir para deshacer el hechizo causado por Dark Cupid.
Pero este año, tenía la corazonada de que todo saldrá bien.
-¿Qué haces tan levantada a esas horas Marinette?-le preguntó Tikki que sobrevolaba en el cuarto de la diseñadora.
-¡Hoy es el día, Tikki! ¡Finalmente Adrien saldrá conmigo!-Exclamó alegre la peliazul al ver una de sus tantas fotografías del rubio estampadas en sus paredes.
-Ah…Juventud divino tesoro. Te vas para no volver…-declamó la kwami roja una estrofa de cierto poeta universal al ver como su portadora bailaba alegremente en toda la habitación.
-Oye Tikki, ¿Crees que es probable que todo salga bien al entregar Alya la carta hoy?-le preguntó Marinette a la pequeña criatura roja.
-Marinette, ¡Por supuesto que sí!, pues creo que Adrien es un chico muy amable y se fijará en ti tal como eres: Amable y Dulce-Tikki le respondió con su infalible sabiduría milenaria y abrazando la nariz de la chica.
-¡Gracias Tikki!, Eres la mejor-Dijo la de ojos azabache, devolviendo el gesto con una enorme galleta con chispas de chocolate que son las favoritas de la Kwami –Feliz día de San Valentín, Tikki. Te prometo que hornearé una docena más tarde.
-¡Gracias Marinette, por algo eres la mejor de las Ladybugs que conozco!-dijo la criatura al comer un pedazo de la gran galleta que le obsequió la chica.
-No es para tanto Tikki, es hora de ir a la escuela-
Otra jornada de clases empezó para el Colegio François Dupont, por lo que varios estudiantes entran a cuentagotas a sus aulas, pero Adrien fue el primero en entrar al aula principal del grupo pues tocaba a primera hora la clase de Literatura con la señorita Bustier.
El rubio entró en puntillas al salón, y luego de fijarse si había alguien más, puso la carta de Nino en la segunda banca dónde Alya y Marinette se sitúan acostumbradamente.
-Bien, misión cumplida Plagg-contestó triunfante a su kwami negro que salía de su chaqueta con mucha indiferencia por lo que habrá hoy.
-¡Oh! Los humanos y el amor, eso me da muchas nauseas-habló Plagg con asco al observar fijamente en su portador.
-¡Oye! Eso era un favor para Nino-le aclaró al gatito negro la situación.
-Pues claro…Como cada año, las toneladas de tarjetas que te envían tus admiradoras, haciendo que tu cuarto parezca al puerto de Marsella si te envían otro millón pero la gran novedad es que no has escrito una carta a Ladybug.
-Bien Plagg, desde aquella vez que me besó para quitarme el hechizo de Cupido Sombrío no dejé de pensar de ella, salvo por una cosa…-Adrien no pudo seguir ya que escuchó otro ruido que se aproximaba al salón en esos precisos instantes. El Kwami negro volvió a su escondite en menos de un milisegundo y el modelo descubrió a Alya depositando otra carta pero en el primer banco, el mismo en el que Nino y él se ubican.
-Oye Adrien, ¿Quieres saber para quien va dirigida esa carta?- le preguntó Plagg desde el interior de su chaqueta, pero el propio chico maldecía su curiosidad aunque tenía ganas de averiguar para quien era dirigida y su contenido.
-No lo sé, a lo mejor sabremos al terminar las clases.
Empezó la clase de Literatura con la Señorita Bustier y cómo es tradición, ella explicó a sus alumnos la importancia y relevancia de las principales obras literarias románticas como por ejemplo Romeo y Julieta, logrando aburrir a varios por sus descripciones y suspirando de la emoción a Rose.
Mientras eso ocurría, había mucha tensión y misterio alrededor en las butacas dónde se ubican Marinette, Alya, Adrien y Nino por saber que podría ocurrir en un eventual futuro con las benditas cartas.
Hasta que alguien notó una de las misivas en sus escritorios.
-¡Mira Alya! ¡Es una carta!-exclamó la peliazul al notar un sobre de color rojo satinado en su puesto.
-¿Qué esperas Mari?, ¡Abrelo!-animó la morena entre susurros.
La chica abrió cuidadosamente el sobre y dentro de él, estaba un papel del mismo color cuyo contenido decía lo siguiente:
Tú eres la violeta más preciosa en el jardín y tu bello rostro brilla como mil soles. Por favor, sé mi San Valentín.
Atentamente: Tu amor secreto
-¿Y? ¿Qué dice Marinette?
-Yo conozco esa caligrafía Alya…pero te cuento más en el recreo-respondió la peliazul al mostrar la misiva escrita por Adrien, estaba dispuesta a estallar de la alegría en ese momento, pero tenía que guardar sus energías para el tiempo libre.
Pero por debajo de las chicas, estaba el rubio escuchando con atención sus cuchicheos, cuando por razones obvias Nino lo interrumpió.
-Adrien, ¡Mira lo que encontré!-el moreno le mostró una carta decorada con stickers de corazón y escrita en una tinta rosa.
-A ver, léela…-el modelo y el DJ se acercaron a ver el contenido de la dichosa carta:
Me gustas mucho.
Por favor déjame entrar en tu mundo, no sólo ese San Valentín, sino por toda la eternidad.
Con cariño, tu amor secreto
-Yo conozco esa caligrafía Nino-Adrien analizaba el escrito hasta el menor detalle.
-¿Tú sabes de quién es?-le preguntó su amigo, pero la respuesta quedó al aire pues la campana avisaba que es momento del recreo.
-Chicos, no olviden su tarea para la próxima clase: Un ensayo de la importancia de la literatura barroca, mínimo 250 palabras-avisaba la señorita Bustier a sus alumnos al momento de concluir la primera parte de la jornada estudiantil.
El recreo apenas estaba comenzando, pero por otro lado del patio de la escuela, Mireille Caquet una chica de cabello azul corto y de ojos cafés estaba reprimiéndose por sí misma por su timidez, pues sabía que el día "D" ha llegado, ese día tenía que ser perfecto, ya que declararía sus sentimientos a Laurent Martínez, un joven pelinegro de la misma clase al que asiste.
Hacía mucho tiempo desde que ha trabajado en diversos proyectos de la escuela con él, experimentó un sentimiento de amor debido a su alegría, amabilidad y sobre todo demostrando ciertas versatilidades como la Química y la Física.
En sus manos tenía una tarjeta en forma de corazón en lo cual estaba escrito sus sentimientos al moreno, pero era muy temerosa si en el peor de los casos lo rechazara.
Al ubicar a Laurence en una de las bancas vecinas, quiso acercarse pero fue la sorpresa al ver como llegaba su otra compañera de clases y antigua rival en el concurso de la Chica del Clima: Aurore Beauréal. Ambos estaban hablando amenamente que lo normal.
-Oye Laurence, ¿Trajiste los chocolates?
-Por supuesto Aurore, Son de Avellanas y recorrí casi en medio Paris para encontrarlas. Espero que a Mireille le guste-exclamó el moreno al mostrar una caja de los finísimos dulces que compró ayer para la chica del clima. Estaba perdidamente enamorado de ella, pero el temor al rechazo es lo que impide declararle sus sentimientos.
-Desde luego, son sus favoritas. Ojalá que Mireille te corresponda, pues en realidad es una chica amable y bella-dijo la rubia de ojos celestes con seguridad, pues conoce bastante a su amiga.
-¡Gracias Aurore! ¡Finalmente podré declararme a Mireille!-finalizó el moreno con una sonrisa de oreja a oreja al abrazar a la rubia.
Pero por el otro lado, estaba la chica con los ojos llenos de lágrimas al malinterpretar esa escena de que Laurence estaba enamorado de Aurore Beauréal.
-¿Cómo…es…posible?-logró articular la frase la pelinegra al tratar de llamar la atención, haciendo girar a ambos.
-¿Mireille? ¿Qué haces?-preguntó preocupado el joven.
-Ya sabía esa confianza mutua que tenía últimamente. Por favor Laurence, no me des más detalles-finalizó Mireille para correr llorando a los tocadores para encerrarse y desahogar su tristeza.
-¡Mireille! ¡No es lo que parece!-la rubia trataba de aclarar ese malentendido, pero todo fue en vano.
-Tenemos a hablar con ella-exclamó Laurence a Aurore con la intención de aclarar esa situación lo más pronto posible.
En otro punto de la cuidad de la Luz, en una habitación oscura se abre un gran ventanal con un diseño similar a una mariposa, indicando el momento para que Hawk Moth obtenga una víctima con el objetivo principal: Obtener los poderosos Miraculous de Ladybug y Chat Noir.
-14 de Febrero: Día del amor, pero también del sufrimiento por un amor frustrado. Por algo es el día perfecto para mí-dijo el villano, para después atrapar una mariposa y cargar su energía negativa con sus manos.
-Vuela pequeño akuma. ¡Haz tu trabajo!-exclamó orgulloso al ver volar el akuma por las calles de Paris en busca de su víctima.
Continuará
Primero que nada haré un pequeño concurso a los seguidores de esta historia. Ya que Mirelle es la akumatizada de la historia, que nombre quieren que le pongan a su alter ego malvado; yo tengo uno en mente pero dejen sus propuestas para tomarlas en cuentan.
En cuanto a aquellos que se preguntan por Laurent, busquen la foto escolar de la clase de la Sra. Mendeleiev en la que aparecen Mireille y Aurore (si vieron Reflekta, me entenderán). Es el tercer chico con camisa blanca de la primera fila en pie.
¡Nos vemos en el próximo capítulo!
