OK, publico de una vez para que ya no me estén regañando y criticando de que me la paso viendo Hentai todo el día (cosa que no es cierto), pero bueno estoy a 3 minutos de mi clase de geometría analítica y esta es mi ultima oportunidad de publicar libremente.

KHR no me pertenece es de Akira Amano y bla bla bla...

Disfruten y no se olviden de dejar reviews.

PD: les recomiendo leerlo mientras escuchan: The sentinel de Celldweller


Después de unos minutos la camioneta se estacionó en un edificio abandonado. Salió toda la gente del vehículo para dirigirse al edificio frente a ellos. Al entrar ella se dio cuenta de que las apariencias engañaban, pues a pesar del exterior, por dentro el lugar estaba en perfectas condiciones. Los jóvenes la guiaron hacia un salón del primer piso.

En todo el lugar los muebles estaban cubiertos de sábanas como en una casa abandonada y sólo había dos lámparas de noche encendidas, un sillón de cuero era el único mueble que resaltaba por no estar con una sábana encima, además de que estaba ocupado por un adolescente bastante imponente, alto de ojos ámbar, cabello castaño que desafiaba la gravedad y una extraña llama color anaranjado en su cabeza. La miraba con una expresión sería.

Gokudera y Hibari se colocaron uno a cada lado del castaño, mirándola de la misma manera que su líder.

-hola Havoc-

- X?!- pregunto sorprendida

El castaño sonrió ligeramente

- Me tenías preocupado, me alegra que no te hallan alcanzado los agentes, aunque me impresiono que te dieras cuenta de ellos, tuve que enviar a mis compañeros para ayudarte-sonaba satisfecho

La chica lo miro suplicante.

-si estás aquí, significa que... Me sacarás de aquí?- pregunto con la esperanza de que así fuera.

-todo depende de ti, no voy a obligarte a abandonar la vida que tienes aquí, pero si decides salir, te advierto que es arriesgado que una mente que ha alcanzado cierta edad se desconecté, si decides salir quiero que sea por tu elección, estas dispuesta a aceptarlo?- saco de su bolsillo una caja de metal que cabía en la palma de su mano, al abrirla había dos pastillas, una de color azul y la otra roja, Christine sabía para que era cada una.

La morena lo miro como diciendo "es en serio?"- Tú conoces cual es mi historia, sabes que siempre he sentido la misma sensación de todo el tiempo estar soñando y aunque me borraras la memoria y despertara en mi cuarto eso nunca cambiaría, además de que ya nada me mantiene aquí- hizo una pausa para mirarlo a los ojos- estoy dispuesta a todo para conocer la verdad.

Todos con la excepción de Hibari asintieron con la cabeza ante su respuesta.

Tomo con una mano la pastilla roja y se la llevo a la boca, Bianchi le acerco un vaso con agua y luego ambas fueron a la siguiente habitación siguiendo a los chicos.

El otro cuarto era idéntico al anterior, claro que los muebles con sábanas fueron reemplazados con aparatos con miles de cables conectados entre sí y en específico en el respaldo de una silla.

Tsuna la invito a sentarse precisamente en ese asiento, a su derecha estaba un poste que sostenía una bolsa de suero como la de los hospitales.

Bianchi tomo la aguja que colgaba del suero para insertarlo en el brazo, Christine soltó un quejido de dolor "esa era la razón de que odiara la agujas" pensó.

-al principio será incómodo, trato de calmarla al notar que sus rodillas temblaban de nerviosismo.

-la primera vez será un tanto brusca, así que es probable que te den náuseas, pero después te sentirás liberada.

-por eso se dice que son inolvidables ¿no?

Ambas rieron discretamente para no molestar a Tsuna y Gokudera que estaban trabajando en una computadora. "Hablando de eso no había visto a Cloud desde que salieron del cuarto" se dijo a sí misma, pero despejo su duda al ver al Moreno caminar hacia ella con pasos lentos, (debía de empezar a acostumbrarse a su mirada intimidante.)

-en un minuto estaremos en línea- dijo Bianchi que ahora se encontraba a un lado de su hermano.

La adolescente miraba hacia sus piernas sintiéndose incómoda por el chico de su lado recargado sobre una pared.

-eto... Hibari kun, no?- le pregunto tímida.

-hm… -la chica dio a entender que era un asentimiento.

-Gracias por sacarme esa cosa del ojo- sonrió lo más sincera que pudo. Pero unos escalofríos comenzaron a recorrer todo su cuerpo, dándole pequeños espasmos.

Bianchi volteo ligeramente en direccion- La pastilla está a comenzando a dar efecto, Hayato te necesito controlando la maquina, Hibari sostenla.

-Hmp- murmuro como acostumbraba antes de lanzarse sobre ella para amarrarla con unas cintas que tenia ocultas en la silla.

Christine rió nerviosamente -¿No crees que ponerte sobre mi ya se esta volviendo un habito?- pregunto un poco molesta por el atrevimiento.

-Cállate y coopera- exigió con una mirada severa

La chica al darse cuenta de que tenia la desventaja, prefirió hacerle caso, pero juro que cuando se liberara, le daría un golpe por todas las amenazas y groserías que le había hecho el a ella.

Su respiración comenzó a acelerarse a tal grado que pensó que se desmayaría de tanto hiperventilar, fácil inhalaba y exhalaba tres veces por segundo, Kyoya puso una mano en su cuello para tomar el tiempo entre cada pulsación, su mirada seria no cambio en ningún momento, ningún rastro de preocupación o alivio, una indiferencia que en vez de tranquilizarla la altero mas.

Los espasmos se hicieron mas fuertes, sentía como su columna se arqueaba y una sensación de frió que recorría todo su cuerpo, no podía mas ella sabia que en cualquier momento perdería la conciencia, el moreno se alejo de ella y Bianchi ocupo su lugar junto a ella. Imágenes de sus memorias pasaron frente a sus ojos, así como imágenes al azar, al igual que sonidos, olores y sensaciones.

-¿Increíble no?- murmuro Bianchi cuando la morena recobro un poco de la conciencia.

Tsuna se dirigió a la hermana de la tormenta -Comienza la estraccion en 10, 9, 8...

-Piensa que te liberaras y así sera mas fácil evitar el dolor- aconsejo la pelivioleta, Christine asintió.

3, 2, 1...

El dolor invadió todo su cuerpo a tal grado que no pudo evitar gritar de dolor, ambos realidad y ficción se combinaron en su mente hasta dejarla inconsciente después de unos segundos.


En un bosque de bambús, en lo que parecía ser una zona de entrenamiento por el piso despejado y con marcas de golpes por donde uno vea. Dos jóvenes luchaban con todo lo que tenían.

Uno era Hibari Kyoya, vestido con un traje ninja del mismo color de su cabello y armado con un par de tonfas, y el otro chico era un rubio de mayor edad, ojos castaños y cuya arma era un simple látigo, vestía unos vaqueros y una playera común y corriente. Ambos peleaban haciendose daño mutuamente, tenían mas de una herida en sus cuerpos, pero a pesar de las apariencias, se veía que lo disfrutaban parecían como dos viejos amigos divirtiéndose juntos.

De un latigazo el rubio trato de golpear a Hibari, pero el en un movimiento rápido lo esquivo y en su lugar corto los bambús frente a el, por su parte el azabache dirigía sus tonfas a la cabeza de su oponente, pero el las detenía envolviendo su látigo alrededor de las barras de metal inmovilisandolas.

Así seguirían hasta el fin de los tiempos (o en este caso, de el programa) de no ser por un reloj de cuerda ubicado sobre una tabla que sono su alarma después de tres horas que llevaban allí. Ambos se detuvieron al escuchar el sonido de la campanilla.

-Bien Kyoya me divertí mucho, pero ya sabes como se pone Reborn cuando no nos reportamos- rió nervioso ante el pensamiento de su ex tutor regañándolo

-Hmp, Cavallone sabes que no me importa lo que te haga él, pero yo quiero la revancha.

Dino suspiro con resignación, sabia que su estudiante nunca cambiaría esa "actitud carnívora" como lo llamaba, pero no le importaba, después de todo era su sello personal, cambiarlo significaría que dejaría de ser el temible Hibari Kyoya.

El mayor dirigió su vista al cielo -Reborn se que estas allí, ¿puedes sacarnos por favor?- grito sin despegar los ojos del cielo.

-A mi no me das ordenes dame-Dino- sonó una voz en todo el lugar.

Todo el paisaje comenzó a desvanecerse poco a poco, hasta dejarlo literalmente en blanco.

Para cuando Dino se levanto del asiento donde dormía, su alumno ya se había ido.

Después de que el mayor envió los informes a Reborn en persona, se fue al comedor de la nave donde sabría que estaría su alumno, pero al llegar se sorprendido de no solo encontrar al susodicho sino también a su hermano menor.

-Hola Tsuna, no sabia que estarías aquí, me da gusto volver a reunirme contigo.

-Ah Dino-san, también me alegra, en realidad solo acompañaba a Hibari-san para el almuerzo.

-Perfecto, ahora te morderé hasta la muerte- contesto el pelinegro alzando sus tonfas para atacar, en automático los dos se pusieron nerviosos.

-Hiii!, espera Hibari-san!- grito Tsuna

-Mate Kyoya aquí no, apenas y voy a almorzar, si peleo así no daré todo de mi!.

Con esto el pelinegro prefirió salir de el lugar a esperar otra oportunidad para pelear con su tutor.

Ambos suspiraron aliviados de no tener que lidiar con la nube. Se dedicaron a comer el extraño atole de la maquina de comida (los que vieron la película sabrán a lo que me refiero).

-Por cierto Tsuna, me entere de que reclutaron a alguien mas- inquirió el rubio.

Tsuna se rasco la nuca mientras recordaba -Ah si, es Havoc, la trajimos hace cuatro días, y apenas se esta adaptando, pero aprende rápido.

-Mmm, ya veo, pues espero conocerla- contesto el rubio con una ligera sonrisa.

El castaño asintió con la cabeza -Estoy seguro de que se llevaran bien.


De esos cuatro días, Havoc (como le decían a partir de que ingreso) dos días estuvo inconsciente, debido a que le insertaron agujas por todo su cuerpo para regenerar sus músculos atrofiados, al tercer día despertó y al primero que vio fue Tsuna, el se encargo de presentare al resto de la tripulación de la nave bautizada como Vongola.

Conoció a Sun, un moreno de cabello albino cuya frase favorita era "AL EXTREMO", amante del boxeo en ambos mundos y un excelente combatiente.

Luego fue Thunder(Lambo o estúpida vaca, como le decía Gokudera), un chico de no mas de 15 años, un poco apático e infantil vestido siempre con algo aludido a una vaca o toro.

Después siguió Rain (Yamamoto Takeshi) un moreno de ojos castaños, excelente espadachín tanto fuera del mundo virtual como dentro de este, un aura tranquila y simpático.

Y por ultimo Mist (Rokudo Mukuro) un chico que portaba un tridente, de ojos heterocromaticos, cabello azul y aura peligrosa, su especialidad era la de crear ilusiones en ambos mundos, en el programa suele hackear el sistema para cambiarlo a su favor. La mayoría del tiempo se la pasa acompañado de su aprendiz Chrome Dokuro, una hacker de bajo nivel.

Tsuna fue el que le dio la introducción de como navegar en la matrix, la manera en que se aprendían nuevos programas y la forma de cuidarse de los agentes con los que se había topado anteriormente.

También conoció a "El sombrerero" así se referían a el maestro de Tsuna: Reborn, que a pesar de tener la apariencia de un infante, no habría que subestimarlo, tan pronto como se conocieron congeniaron a la perfección.

El Décimo (como era mas conocido) encargo a Hibari que le entrenara más a fondo en las cuestiones de batalla. El entrenamiento era duro (si es que tanto dolor cabía en una palabra tan corta) el azabache no toleraba errores en nada y siempre amenazaba con su "Kamikorosu", pero a pesar de lo loco que sonaba el ahora mundo real, era feliz, de no solo poder ver la verdad, sino también de tener a unos compañeros tan amigables y una meta en común, algo que en la Matrix nunca podría conseguir.

Lo único que lamentaba era su perdida de el cabello, pero al menos se le veía bien corto.


Tsuna caminaba por una de las calles de Nueva York, si no fuera por que había visto las estructuras en revistas y películas, juraría que estaba en la verdadera ciudad, Havoc la seguía de cerca, tratando de no perderse entre tantas sombras de la gente.

-Mira bien en todas direcciones, debes estar alerta, pero no seas tan evidente o te delataras- dijo Tsuna serio como acostumbraba a hablar una vez que su subconsciente era conectado a la red.

-Pero Sempai, es difícil ver entre toda esta gente, nunca voy a lograrlo- se quejo con un puchero.

El castaño se giro de golpe y si no fuera por los reflejos de la chica hubiera chocado con su abdomen, alzo la vista y noto que señalaba a una dirección, siguió con la vista a su objetivo y se encontró frente a frente con el cañón de un arma, sostenida por un agente idéntico a los que había visto el día que salio.

El tiempo se detuvo, los transeúntes dejaron de caminar e incluso las aves se quedaron quietas en pleno vuelo.

-Nunca subestimes a tu enemigo, ellos siempre están a un paso delante de ti, cuando tu vas ellos ya fueron y vinieron, es mejor que lo aprendas de esta manera y no enfrentándolos, recuerda que en tus condiciones debes de huir, pues aun no tienes las habilidades necesarias- explico secamente.

La morena frunció el ceño -y cuando lo estaré?- pregunto molesta.

-eso lo veré con el tiempo, recuerda que soy el oficial con mayor rango de Vongola, yo sabre si estas lista.

Chasqueo los dedos y todo se torno color blanco.

Tsuna se fue como si nada, mientras Christine se quedo sentada en su lugar.

Quería a X como un hermano, pero le molestaba la manera en que la trataba, sobre todo cuando la subestimaba en sus habilidades, pero el maldito de Hibari se había encargado de darle un entrenamiento rudo y por mas que lo intentaba, siempre fallaba en las pruebas por el grado de dificultad que le imponía, tal vez seria mejor si le cambiaban a el tutor por uno menos "carnívoro". De pronto un foco se ilumino sobre su cabeza.

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Christine POV

"eso es, solo tengo que pedirle a Tsuna o Reborn que me cambien a mi tutor por uno mas relajado y ya esta asunto resuelto".

Salto de la silla emocionada por su idea, pero se detuvo en seco al pensar en un detalle.

"Mierda, Hibari es perfecto, tengo que tener un buen pretexto para quejarme de el y que logren cambiármelo, que tal si les digo que:

a)es un pervertido y que desde que me reclutaron me a acosado sexualmente. o tal vez

b) que tiene un instinto asesino y que en los simuladores hace copias de mi solo para matarlas por diversión mientras se ríe sadicamente. o tal vez

c)Que yo soy la acosadora asesina y que planeo violarlo de la manera mas salvaje que se pueda mientras me rió como loca sádica y lo acuchillo múltiples veces en la espalda.

Si, esa ultima sirve en todos los casos, sonrió maliciosamente para si misma.

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Así que camino decidida hacia el cuarto de navegación de la nave donde seguramente estaría el bebe golpea... digo entrenando a Tsuna, dando pasos fuertes y haciendo que el suelo de metal choque entre si, paso por los pasillos de la nave, los cuartos, la sala de estar y el comedor, pero en este ultimo tuvo la mala suerte de encontrarse a la persona que menos deseaba ver.

-A donde vas hervivora?

-Tsk, usted siempre tan directo Hibari sensei- recalco lo ultimo con burla, el azabache la asesino con la mirada y claro que ella se dio cuenta, pero aparto la vista hacia otra dirección - lo siento sensei, pero tengo que hablar con Reborn-sama así que si me disculpa yo...- no termino la frase por que en un segundo Hibari la tenia sujeta contra la pared y al no portar sus tonfas, puso sus brazos uno a cada lado se su cuerpo y su rodilla entre las piernas de la chica. Levanto su rodilla poco a poco hasta rozar la parte intima de la chica, luego se acerco a su oído para susurrarle:

-Se lo que iras a decirle al bebe, pero por tu bien vas a dar la vuelta, volverás a tu dormitorio y olvidaras que tuvimos esta conversación. Hibari masajeo ligeramente su zona intima con movimientos de su pierna, pero ella le tomo de los hombros y lo empujo hacia adelante tirándolos a ambos al suelo y con la morena sobre el.

Ahora era su turno de amenazarlo.

-Escúchame bien idiota, se que tienes mas edad y que llevas en este lugar mucho mas que yo, pero no voy a dejar que te portes como gallito y que quieras imponerme tu voluntad y de toquetearme cuando te plazca, así que vuelves a hacerlo y te juro que te voy a golpear tan fuerte en tus "cosas" que te dejare sin descendencia- no le dejo dar una respuesta pues salio corriendo hacia el cuarto de mando, abrió la puerta de metal y una vez adentro la cerro lo mas rápido que pudo, suspiro aliviada de haberse librado de Hibari.

Una voz aguda sonó detrás de ella -Tus papas no te enseñaron a tocar la puerta antes de entrar?- el bebe con smoking sonrió acomodándose su sombrero.

-Si pero a quien le importa? -volteo para poder verlo de frente -Reborn, me alegro que estés aquí, precisamente a ti quería verte- se dirigió al bebe con traje negro, una fedora del mismo color y en una de sus manos sujetaba su taza de café que siempre acostumbraba llevar.

-a si?- inquirio el bebe -me halaga que una hermosa joven venga a buscarme a mis aposentos, nrmalmente deberia de ser al reves- dijo en un tono jugueton.

Christine rio por lo bajo.

-En realidad, vine por que tengo problemas con Hibari.

-Hum, eres directa ¿que clase de problemas?.

La morena alzo los hombros -Es solo que parece que tuviera algo contra mi, por que desde que me reclutaron no ha dejado de molestarme o hacerme quedar mal frente a Tsuna y los demás- la morena hizo un mohin.

-uhm- el bebe analizo la situación y rápidamente se le ocurrió una idea muy al estilo Reborn.

-No

-disculpa?

-He dicho que no, Hibari puede ser un poco brusco pero también es muy habilidoso así que no dejare que se desperdicie ese talento solo por que su estudiante es una niña mimada -contesto restandole importancia.

Christine ahora si se estaba enojando.

-Pero si ese hijo de...

-No me importa ese es tu problema, quien me dice que no me dirás lo mismo si te envió con otro entrenador, prefiero que lo soluciones ahora y tu sólita.


Gracias por leer y dejen reviews porfa n.n