CAPÍTULO 2. EN LA BOBLE BODA

Harry había pasado unos días muy ajetreados en Grimmauld Place. Limpió la casa, ayudado por los dos elfos domésticos, y estuvo estudiando formas para despegar el maldito cuadro chillón de la señora Black. También estuvo estudiando las interesantes biografías de los fundadores de Hogwarts para averiguar cuáles eran sus tesoros, sin sorprenderse de que Slytherin fuera el que más tesoros tenía, aunque Harry los conocía todos y sabía que le quedaba por destruir el horcrux del guardapelo. De Gryffindor sólo se conocía su espada. Huflepuff sólo tenía su copa, que era un horcrux. El tesoro de Ravenclaw era una pieza de ajedrez, la reina, de unos quince centímetros de altura que ella misma había hecho a partir de un extraño diamante negro, así que Harry dedujo que éste era el horcrux que le faltaba en la lista.

Dormía sin soñar, el día anterior había sido realmente agobiante, entre otras cosas porque había ido a hacer el test de aparición y el ministro no lo había dejado en paz, seguía tratándolo como a un crío, y alguien entró silenciosa y le besó dulcemente, despertándole.

En cuanto Harry se puso las gafas y la vio, se abalanzó sobre ella, feliz, su Ginny estaba con él, estaba sana y salva.

- Venga, Harry- dijo Ginny tras un dulcísimo beso que Harry le había dado mientras pensaba que lo amaba, pero no tenían tiempo-, vístete que hoy estamos de boda y Ron y Hermione nos esperan abajo y como tarde mucho en bajar seguro que suben.

Harry la miró con cara de perrito degollado pero la dejó ir mientras él se vestía poniéndose una túnica de gala.

Cuando Harry bajó, saludó feliz a sus amigos, llevaba mes y medio sin verlos, y Ron le mostró un pequeño saquito, eran polvos flu. Harry se los ofreció a Ginny primero, tenía que hablar con Ron y Hermione a solas.

-¿Qué ocurre, Harry?- preguntó Hermione una vez que Ginny desapareció entre verdes llamas-. ¿Has cambiado de opinión con respecto a volver a Hogwarts?

Harry la miró sorprendido, a veces se preguntaba de dónde había sacado esa cabeza.

- Sí, volveremos a Hogwarts. La nueva profesora de DCAO quiere conocerme, además de que tiene el guardapelo de Slytherin.

Ron y Hermione se miraron extrañados y luego dirigieron su vista a Harry.

- Pues creo que hoy la conocerás- dijo Ron-. Mi hermano y Remus a han invitado y no sé por qué, creemos que tiene algo que ver con su carácter lobuno.

-¿Nos vamos ya?- dijo Hermione sin darle a Harry tiempo de decir nada- Ginny y los demás nos estarán esperando.

Al llegar a casa de los Weasley, varias personas, de las que no conocía a la gran mayoría, se echaron sobre Harry, abrazándole y quejándose de lo mal alimentado que parecía, sobretodo la señora Weasley que, al menos, tuvo la consideración de apartar a todo el mundo de él y de decirle que fuera a ver a los novios, que estaban en la habitación de los gemelos, ya que Remus quería verle.

Harry subió rápido a la habitación de los gemelos, tranquilo, deseando preguntarle a Remus y Bill quien era la profesora de DCAO ya que, si la habían invitado, debían conocerla.

Cuando Harry entró a la habitación se encontró a Remus y a Bill dando vueltas como un par de lobos enjaulados. Harry no sabía si saludar era aconsejable, ya que su estado de nerviosismo era alarmante, pero, al saludar, milagrosamente parecieron tranquilizarse y Harry se atrevió a preguntarles sobre la profesora de DCAO, un gran error que hizo que se pusieran incluso más nerviosos que antes pero, de pronto, pararon, mientras observaban expectantes al mismo águila azul que le había llevado la carta a Harry.

El águila entró y se transformó en una chica no mucho mayor que Harry, con los ojos de distinto color, un extraño pelo negro alborotado con reflejos pelirrojos y un mechón que le caía sobre el rostro. La chica llevaba puesto un vestido negro corto, unos zapatos rojos, una gargantilla de piel negra con una perla azul marino y atado en su pierna otro trozo de piel negra que llevaba cosidos varios colmillos. Pero, aunque esto lo sorprendió, lo que más sorprendió a Harry fue que Bill y Remus se habían arrodillado ante ella.

Levantaos- dijo ella y ambos se levantaron quitándose el poco polvo que había quedado en sus rodillas-, no sois mis esclavos ni mis sirvientes como para hacer eso- la chica hablaba tranquila y serena mientras terminaba de arreglarlos, poniéndoles algún que otro mechón en su sitio y pasando su índice por las cicatrices de sus rostros donde, al segundo, ya no quedaba señal alguna, sin mirar a Harry que la escuchaba hablar sin emitir sonido alguno-. Las protecciones ya están puestas, no os tenéis que preocupar por indeseables. Bueno, iré a ver a las novias-. Se volvió y, al ver a Harry, se le iluminó la mirada durante unos instantes-. Encantada de conocerle, señor Potter- dijo mientras pasaba por su lado antes de cerrar la puerta tras ella.

¿Quién es?- preguntó Harry cuando dejó de oír sus pasos.

La Dama Licántropa- dijo Remus-, aunque no ha sido mordida...

Creo que se refería a su nombre, Remus- le cortó Bill-. Se llama Niaia Burana y es la nueva profesora de DCAO de Hogwarts, puesto que le va como anillo al dedo.

Esta afirmación dejó a Harry tremendamente sorprendido, la chica no era mucho mayor que él, y eso de "La Dama Licántropa" le parecía algo muy raro digno de ser investigado. Harry le dio la enhorabuena a los novios y se fue a buscar a Ron, Hermione y Ginny.

Harry encontró sentados a Ron y Hermione, que le explicaron que Ginny era dama de honor, por lo que estaba con las novias, y les contó que se había encontrado con Niaia Burana, que era una animaga y que Remus la había llamado "La Dama Licántropa".

Eso me suena de algo- dijo Hermione-, y, aunque ahora mismo no lo puedo decir todo porque no lo recuerdo, creo que "La Dama Licántropa" pertenece a una profecía o leyenda, un rumor que corre de licántropo a licántropo. En Hogwarts podré contar más, hay un libro que cuenta las leyendas de licántropos, sirenas, centauros y demás.

Pero, podríamos preguntarle a Remus o a Bill,¿no?- dijo Ron.

No creo que nos digan nada- contestó Harry- Parecían atontados y se pusieron fatal de nervios cuando les pregunté por ella, y Niaia no estaba.

Aún así no creo que digan nada- dijo Hermione-, ésa es una leyenda que los no-licántropos no deberían saber...

En eso tienes mucha razón- dijo una serena voz tras ellos y un par de ojos de distinto color se clavaron en los tres jóvenes-, aunque os aconsejo que no os metáis en asuntos que no os conciernen-. Harry, Ron y Hermione iban a contestarle pero la chica puso su índice en sus labios y señaló al frente, donde la boda daba comienzo.

Harry se quedó con la boca abierta al ver a Ginny, estaba preciosa con su vestido oro claro. Fleur y su hermana Gabrielle también estaban muy lindas, aunque eso es obvio dada su condición de casi veelas. Tonks fue la que más sorprendió a todos los presentes, se notaba que era toda una Black de ojos grises y pelo negro, aunque Harry no le quitaba la vista a Ginny. Una mano pasó un pañuelo por su boca y Harry se volvió viendo, con una sonrisita, a Niaia que le susurró que se le caía la baba..

Tras esto, llegaron los novios y la ceremonia dio comienzo. Harry no imaginaba que sería tan muggle, pero lo cierto es que era realmente preciosa. Luego, era el momento en que los que quisieran les dijeran unas palabras a los novios y Niaia se levantó y se dispuso a hablar.

- Lo primero que he de decir es que vosotras dos, Tonks y Fleur, habéis escogido a un par de buenos hombres. A vosotros os tengo que decir que agradezco a todas las galaxias que fuerais el primer licántropo y semi licántropo que he hallado. Lo siguiente es que a ambas parejas os hemos pagado una estancia en un lugar muy especial y hermoso-. Niaia hizo un pequeño movimiento de mano y apareció delante de cada pareja un abultado sobre-. Ahí encontraréis toda la información-. Niaia sonrió y dirigió una fugaz mirada a Harry y luego a Remus- mi penúltimo regalo es para Remus y Harry Potter- los invitados miraron a los aludidos-, me he tomado la molestia de arreglarlos-. Niaia extendió sus manos y aparecieron dos espejos idénticos, luego hizo que uno de los espejos fuera hacia Remus y que el otro levitara hacia Harry-. Creo que sabréis usarlos- dijo sonriente-. Mi último regalo es también especialmente para ellos dos, pero aún no se mostrará. Bueno, me marcho, hay muchas cosas que precisan mi atención- dijo, se transformó y emprendió el vuelo seguida de las miradas asombradas de todos los invitados.