Más de uno tenía conocimiento sobre las almas gemelas y la forma en lo que consistía, tanto para encontrarla como para saber que hacer cuando ocurriese ese momento en el que se conocieran, sin embargo ya había pasado un tiempo sin que algo como esto sucediera, ya eran muy pocas las personas destinadas a encontrarse ya era bastante poco común.

Y eso estaba bien, no había necesidad de que se presionaran sobre si la persona con la que estaban era la indicada o no, si debían o no conocer a su destinado o destinada estaba bien, sin embargo... una vez que se daba el encuentro ya no había vuelta atrás.

Tu pecho podía o no iluminarse, tu cuerpo podía llenarse de palabras que dijera tu destinado y estaba bien, estaba bien que aquella conexión se creara que aquellas almas que a lo largo de la vida habían añorado ya por encontrarse por fin lo hicieran. El efecto de la luz en el pecho podía aparecer en el primer encuentro o en situaciones definidas, en pocas palabras, podías estar en la misma habitación con tu destinado y tu pecho no se iluminaría, podías caminar a su lado y nada ocurriría solo hasta un momento adecuado aparecería ese resplandor.

Eso sucedió con Midoriya Izuku y Aoyama Yuuga en un día de entrenamiento con el profesor Cementoss.

Ambos se habían conocido de cierta forma en el examen de admisión a UA, Aoyama había impedido que Midoriya fuese herido por uno de los múltiples robots, pero en esa ocasión no hubo brillo alguno, ni siquiera con el pasar de los días algo cambio, tampoco cuando se presentaron formalmente en el salón de clases donde Mina interrumpió a Yuuga.

No hubo muestra alguna hasta ese momento, ese justo instante donde Aoyama dio un mal paso en uno de las zonas de practica, siempre estaba al pendiente de todo pero ese día no, parecía distraído y todo se debía a un malestar en su pecho algo como un ardor que le impidió pensar con claridad cuando la estructura de la columna comenzó a desmoronarse y Aoyama solo se percato de esto cuando ya no hubo piso bajo sus pies.

El profesor Cementoss se apresuro a crear un tipo de superficie suave en donde pudiese caer Aoyama pero un rayo de color verde se apresuro a toda velocidad adonde el alumno estaba cayendo.

-¡Aoyama-kun!- grito Izuku dirigiéndose a su compañero de clases, el sitio desde donde salto se desmorono, Midoriya saltó hasta Aoyama y fue justo a tiempo, una vez que lo tuvo en sus brazos se dejo caer en esa base suave que el profesor Ishiyama había creado.

Aoyama apenas reacciono cuando ya estaba en los brazos de Midoriya.

-Izu...- susurro pero sus palabras se detuvieron cuando sintió aquel malestar disiparse completamente en su lugar una sensación de calor fue lo que comenzó a sentir en su pecho, algo vibro dentro de él, su corazón empezó a latir con una fuerza indescriptible como si un maratón hubiese corrido, tantas sensaciones de un momento a otro fue lo que sintió, algo tan... único y agradable.

Midoriya se aparto para cerciorarse de que su compañero estuviese bien pero se detuvo en seco, el corazón dio un respingo como si quisiera salirse de su pecho, una sensación cálida fue lo que sintió viajar por todo su cuerpo, no se aparto, no pudo hacerlo, algo dentro de él se lo impedía y no tenía problemas con ello.

Por alguna extraña razón no quería apartarse de Aoyama en su lugar lo mantuvo cerca de él y Aoyama no puso objeción alguna en esto en su lugar lo rodeo con ambos brazos y apego a él, no se dirigieron ninguna palabra, no se separaron hasta que escuchar voces llamándolos y pasos acercarse a ellos.

Se separaron y muy dentro de ellos hubiesen preferido no hacerlo.

No miraron a sus compañeros no pudieron hacerlo cuando toda su atención se centro en la luz individual que emanaba el pecho de ambos.

La luz de Midoriya era de un suave color amarillo mientras que la de Aoyama desprendía una tonalidad verde. Por muchos años cada uno se había hecho a la idea de que en el mundo existía una persona para cada uno, era algo esencial que enseñaban tanto los padres como la escuela y ellos lo comprendían, en el mundo había una persona para cada uno.

Lo que nunca esperaron fue que para Midoriya fuera Aoyama o que para Aoyama se tratara Midoriya.

Ambos miraron la luz que su pecho desprendía, sin hallar las palabras correctas que decir en ese momento.

-N-No puede ser- espeto Uraraka contemplando la escena con estupefacción al igual que sus demás compañeros que no cabían en la idea de que de entre todas las personas que podían estar destinadas a estar juntas nunca se les cruzo por la cabeza que Midoriya y Aoyama lo estuvieran.

Era inevitable llegar a la conclusión de que la conexión de ambos ya estaba hecha, y no había vuelta atrás.

Midoriya Izuku y Aoyama Yuuga... eran almas gemelas.

Por fin me decidí a poner esta idea en marcha, debo decir que serán caps cortitos y serán dos parejas representando dos formas de "Soulmate"

La primera es "Soul" que es la conexión de almas gemelas y ese brillo peculiar que desprende el pecho de cada una cuando se enlazan.

La siguiente ya la conocen pero pronto la pondre en marcha con la siguiente ship 3

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