Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto.
El fic tampoco me pertenece, es propiedad de Unbalanced Kiss, yo solo lo tome prestado para traducirlo.
Traducción.
Un agradecimiento especial a lilamedusa quien amablemente me hizo el gran favor de traducir este capitulo (yo no tenia mucho tiempo) y bueno… si hay errores ortográficos o algo no se entiende bien me avisan para corregirlo. Arigato lilamedusa.
"bla,bla" - hablan
bla,bla - piensan
Titulo: "El estudiante de transferencia me asusta"
Sasuke estaba sentado en el rincón más alejado, mirando por la ventana al lado suyo. Ella se quedó con la boca abierta al comprender que él estaba sentado al lado suyo, de nuevo
¿Cómo demonios terminaba siempre en estas situaciones?
Suspiró, deprimida por segunda vez en el día, camino con pesadez hacia su asiento. Cerró los ojos en una oración silenciosa cuando movió la silla, el movimiento hizo que Sasuke la mirara. Más bien la asesinara con la mirada
Oh Dios mío, si he hecho algo para hacerte enojar lo siento muchísimo. Por favor, por favor haz que esta sea otra de mis ridículas pesadillas
Abrió los ojos, esperando no ver a Sasuke, y se sintió muy aliviada cuando encontró el asiento a lado del suyo vacío. Se animo a si misma internamente y empezó a tararear con felicidad. Sin embargo, cuando dio un vistazo alrededor vio a Sasuke tirando algo a la basura. Suspiró derrotada y sacó su libreta de dibujo, esperando lograr que el tiempo avanzara más rápido de lo que lo hacía
Escuchó el asiento a lado suyo moverse y sintió a alguien mirarla cuidadosamente mientras hacía un boceto de la habitación en la que estaba. No perdió ningún detalle de la habitación, exceptuando al maestro. Hinata realmente era mala dibujando gente
Cuando se giró para ver si Sasuke aun la miraba, se congeló, y sus ojos se encontraron por tercera vez en el día. Solo que esta vez él no la estaba asesinando con la mirada, solo la miraba intensamente, y se encontró a si misma incapaz de romper el contacto. El lápiz que había estado sosteniendo en la mano se cayó, golpeando suavemente la libreta y girando hasta caer del escritorio al piso. Nadie se movió para recogerlo
Más gente empezó a llenar el salón, y los gritos finalmente le arrebataron la atención de Sasuke. Ella parpadeó. ¿Qué demonios fue eso? ¿Por qué no podía dejar de mirarlo? ¿Por qué estaba el mirándome de todos modos? Hinata parpadeó de nuevo y se movió para recoger su lápiz, pero otra mano lo tomó en su lugar, poniéndolo en su escritorio
-O-oh. G-Gracias Sh-Shikamaru
Él tomó el otro asiento a lado de ella, y junto a él se sentó Chouji, que comía una de sus bolsas de Sabritas
-Estaba en mi camino, no necesitas agradecerme
Ella sonrió y sacó su cuaderno, anotando lo que el maestro había puesto en el pizarrón. Se detuvo cuando sintió la mirada de alguien observándola de nuevo, solo que esta vez no era el chico misterioso, sino las fans del chico misterioso asesinándola con la mirada.
Simplemente no era su día. ¿Por qué Sasuke tenía que estar en su clase? Observó la mano inmóvil y se sintió extremadamente incómoda. Lo miró a él, esta vez cuidadosa de no mirarlo en los ojos por miedo a no poder romper el contacto visual de nuevo, solo para constatar que anotaba todo lo que el maestro estaba escribiendo. ¿Qué era tan especial acerca de él, de cualquier forma? La miró un momento, y percibiendo su incomodidad, sonrió. Ella, del shock, pudo haber muerto ene se mismo momento
¡No puede ser! ¡Él está disfrutando esto!
Debería dedicarle una mirada asesina, debería golpearlo tan fuerte que deseara nunca haber nacido. Pero, era simplemente demasiado amable. Sonó la campana, y, aliviada, reunió sus libros tan rápido como pudo y salió del salón con rapidez, queriendo llegar a su próxima clase. Esperando, rezando a los dioses que parecían odiarla hoy, que Sasuke no estuviera ahí.
Sonrió al recordar que su siguiente clase era con Kiba y con Shino. Shino sería el primero en llegar al salón, siempre lo era. Se sentó hasta atrás, a un lado de donde estaba Shino. Estaba ocupado leyendo, así que decidió no molestarlo. La siguiente persona en entrar al salón, como siempre, fue Kiba. Sonrió cuando vio a Shino y a Hinata.
Caminó hasta ellos y golpeó a Shino en la espalda, ganándose una mirada asesina del chico y sentándose a su lado. Hinata alzó la mirada, sonriendo.
-H-hola K-Kiba, ¿cómo estu- -Se detuvo a media frase porque notó a Sasuke entrar al salón. Él la ubicó y sonrió, las pupilas de ella se dilataron.
¡Oh, no! Por favor que alguien ocupe el asiento a mi lado.
Se giró y se encontró con que el asiento a lado suyo estaba vacío.
-¿Hinata? ¿Hinata? ¿Está todo bien?
Se giró hacia Kiba y se disculpó.
-Perdón, m-me distraje. ¿Cómo estuvo tu clase?
-Aburrida, como siempre.
Sonrió con simpatía al chico.
-S-siento oír e-eso.
-¡No fue problema!-sonrió él-¡puedo manejarlo!
Notó que la silla a lado de él se movía y brincó con la sorpresa. Girándose, vio a Sasuke sentado, mirando por la ventana de nuevo.
¿Cómo demonios llegó aquí sin que lo notara?
-¿Cómo estuvo la tuya?
-T-terrible-se giró, mirando deprimida a Kiba-. Todo el mundo me miraba mal.
Shino se giró para mirarla, pero no dijo nada.
-¿Qué hiciste esta vez, chaparra?-exclamó Kiba.
Ella suspiró, pero no dijo nada. Kiba abrió de nuevo la boca para hablar, pero el maestro entró y empezó con la clase.
Sus ojos pálidos se encontraron con los ojos obsidiana sin si quiera darse cuenta, y ella entró en pánico.
¡Oh, no! ¡Oh, no! ¡Oh, no! ¡Oh, no! No voy a ser capaz de desviar la Mirada, geesh, hay tanta intensidad en sus ojos. Oh, no, ahora me quiere matar… espera, ¿está sonriendo? Oh, Dios, ¿por qué yo?
Sonó la campana, marcando el inicio del receso y Hinata parpadeó. ¿De verdad se habían estado mirando a los ojos toda la clase? ¿Qué demonios estaba mal con ella?
Hinata suspiró, guardando sus libros en su locker y tomando su almuerzo, caminando para salir. No tenía en realidad muchas ganas de hablar con nadie por el momento. Se sentó apoyada en un árbol de Sakura, abriendo la tapa de su almuerzo. Tomó la primera cosa que vio, llevándola a su boca y masticando. No había disfrutado para nada de este día. Parpadeó varias veces y se talló los ojos. ¿Acababa de ver a Naruto jalando de Sakura hacía un rincón?
Bueno eso era… inusual. Acabó rápido con su almuerzo, lo suficientemente rápido para darle un ligero dolor de estómago, y sigilosamente llegó a la esquina. Escuchó risitas de Sakura y se congeló. ¿No era lo normal que Sakura gritara a Naruto, no que se riera con él?
Pensó en echar un vistazo. Pero eso sería muy grosero, estoy segura que no querría gente espiándome si estuviera a solas con Naruto. Empezó a preguntarse por que estarían juntos Naruto y Sakura en primer lugar.
Sabía que si ella estuviera a solas con Naruto querría que fuera algo romántico… paro sus pensamientos en ese instante. Ellos, no estaban… no podrían, ¿o sí? Sabía que a Naruto le gustaba Sakura, pero ella no parecía mostrar interés en el chico en lo absoluto. En verdad no parecía que le importara el chico en lo absoluto. Sintió un pinchazo de celos. ¿Por qué Naruto no podía verla a ella?
¿Por qué no le dedicaba ni si quiera a un segundo vistazo? ¿Por qué? Siempre era Sakura-chan esto, Sakura-chan lo otro. Se reto a si misma a dar un solo vistazo y luego irse. Solo un vistazo para comprobar que lo que estaba pensando no estaba pasando.
Naruto abrazaba a Sakura por la cintura con cariño, los brazos de ella envueltos alrededor del cuello de él. Sus ojos estaban cerrados mientras se besaban. Era como una buena novela de romance echada a perder.
Hinata se apoyó contra la pared, bajando la cabeza, su fleco cubriendo sus ojos llenos de lágrimas. ¿Qué había hecho para merecer esto? la por parte es que no era una de sus recurrentes pesadillas esto era la vida real. Forzó a las lágrimas a retroceder, para no derramarlas. No lloraría, no ahora.
-Sakura-chan…-Hinata no quería escuchar, pero no podía dejar de hacerlo.
-¿Qué pasa, Naruto?
No se lo preguntes, por favor no.
-¿Serías…-hizo una pausa para tragar saliva. No lo digas…-¿Serías mi novia?
El cuerpo de Hinata empezó a temblar, no sabía cuanto tiempo más podría aguantar. No estaba consciente de los pasos que se acercaban hacia ella, solo era consciente de la conversación entre Naruto y Sakura.
Hubo un silencio en el que Hinata empezó a pensar que tal vez, solo tal vez Sakura diría que no.
-Claro Naruto, si, sí quiero ser tu novia.
Los pasos que estaban acercando a ella pararon. Ella no alzó la mirada, solo miro con determinación al piso, intentando tragar el nudo en su garganta.
-No pensé que fueras del tipo que escucha conversaciones ajenas, Hyuuga.
