Belatrix Black
Belatrix amaba la sangre, disfrutaba produciendo dolor, y porque negarlo, muchas veces recibiendo lo ella misma, le gustaba la cara de sufrimiento de sus victimas, oir les suplicar por su vida en pequeños jadeos entrecortados, ver como lentamente todos ellos se teñían de un rojo pasión.
Oh, si, Belatrix disfrutaba con esas situaciones. Pero sobretodo disfrutaba torturando a aquellos que no se sometían ante ella o su señor, ver como trataban de resistir el dolor y como se negaban a hablar, ir quebrando su voluntad de manera lenta, observar con deleite como poco a poco sus barreras caían y como acababan también, suplicando clemencia.
Para estos casos, Bella no utilizaba sus maleficios cortantes, sino su querido Crucio, porque disfrutaba mas imaginando el dolor interior causado, además que de esta manera le parecía que nunca les había torturado lo suficiente, dado que externamente no se podía apreciar.
Pocos eran los que resistían completamente sus torturas, y esta opcion, y la anterior la enfurecían, pero de manera lenta esa rabia se acababa convirtiendo en placer, asi que en el fondo, ese tipo de victimas era con las que mas disfrutaba, Verdad: ¿Frank, Alice?
Definitivamente, La palabra "Sádica" había sido creada para definir a Belatrix.
Por eso, cualquiera que se parara a pensar en que veía Belatrix al mirarse al espejo de Osed, imaginaria un mundo teñido de sangre, donde pudiera disfrutar de su extraña afición sin limites, pero se equivocan.
Bella ve un reflejo el rojo si, pero no el de la sangre, sino el de los ojos de su señor, porque el se lo dio todo y a el se lo debe todo, porque para Bella no existe nada mas.
I tal vez sea irónico, que en su último instante de vida, por encima del rapidísimo e inexorable maleficio verde, sea una mata de pelo rojo la que resuma su vida y sus deseos.
