N/A¡¡Hola de nuevo! A ver primero lo primero, toda la esencia es de mi amiga Jo Rowling, ---- QUIEN NO SE APURA CON ESE SEPTIMO LIBRO ---- todo lo demás que esta aquí es de mi pura imaginación (a por cierto varias amigas me han dicho que Amelia y yo somos iguales jajaja, ya lo verán, al leerla se darán cuenta por que soy parte de pardelocas en este sitio jaja)

Bueno regresando ya en materia, espero que les guste este capitulo, yo me divertí haciéndolo, en especia a Amelia…

OK, los veo al final del capitulo…

Un trayecto muy largo

Aun era muy temprano en la fría ciudad de Nueva York, aunque la ciudad que nunca duerme ya había comenzado sus labores diarias. Carros repartidores, entregaban los periódicos matutinos en todas las esquinas, "un nuevo método de clonación se ha innovado" era los titulares. "Un niño genio ha logrado superar el umbral de la inteligencia de un niño promedio de su edad", narraba un periodista por la televisión. Tiendas tras tiendas, boutiques, comedores y centros comerciales abrían sus puertas lentamente.

Por las calles, un mundo de taxis amarillos, se disputaban los pocos empresarios que con trajes armani y maletines de cuero que salían a las calles hacia sus respectivas oficinas.

En el piso 35 de un cómodo edificio de apartamentos, un joven pelinegro, con ojos verdes, 22 o 23 años de edad, un soltero promedio en Nueva York, se preparaba a viajar. Ya tenia casi todo listo, repasaba una y otra vez en sus cabeza lo que debía llevar en la maleta, en el maletín de mano y en los bolsillos.

- A ver, una vez más – se decía – en la maleta, primero, maleta… listo, camisas… listas, pantalones… listos, calzoncillos limpios, calcetines y zapatos… listos, listos y listos. Mmm ¿Qué mas en la maleta? Aaaa toallas¿toallas? Pero si en la madriguera hay toallas – de repente un congelante escalofrío recorrió su espalda, que pasaría si no se podría quedar en la madriguera, si no lo aceptaban, si ya no vivían los Weasley en la madriguera, al pensar esto, mejor decidió colocar un par de toallas en la maleta. – muy bien, la maleta ya esta lista, ahora, el maletín, veamos, donde lo abre dejado… si tan solo le pagara a Libi para que me hiciera las maletas, pero no, no lo puedo hacer, um um um que problema – rió para si mismo – muy bien ahora ¿donde deje el maletín? A si, en el estudio – esa mañana Harry estaba peor que de costumbre, sus manos sudaban, tropezaba con los muebles, no recordaba donde había dejado las cosas, incluso hubiera olvidado su cabeza en New York si no la hubiera llevado pegada al cuello. Y como no estar nervioso si iba a regresar a su antiguo hogar, si se le podía llamar así, iba a regresar a Londres, un Londres que había cambiado muchísimo durante los últimos cinco años que no había estado allí. Camino por toda la casa dando vueltas en círculos buscando el maletín, al fin lo encontró en el estudio, - por fin te encuentro – dijo – a ver, en ti voy a llevar…veamos, el caso Simpson contra Lachey, aaaaa pero el caso Lohan – Duff va muy atrasado, pero este otro Pitt – Aniston esta apunto de terminar, seria mejor que llevara ese – Harry, era un muy reconocida abogado en New York a pesar de su corta edad. Trabajaba en el bufete de abogados "Smirgoth & Kirkelley" como uno de los mayores asociados y mejores abogados del bufete, Amelia trabajaba también allí con el, aunque ella no era una accionista mayoritaria, su voto era muy importante en el comité, ya que era muy buena Licenciada también.

- Por Merlín Harry ¡mírate! – se decía – ¿Cómo piensas en trabajo ahora que estas a punto de viajar a Londres? - salió del estudio, para terminar de empacar; el boleto de avión, el pasaporte, la varita no podía faltar aunque se hubiera alejado del mundo mágico, no se podía despegar de ella; dinero, (tanto dólares como libras esterlinas, y uno que otro euro por el abordaje en Francia y demás percances) Ya tenia casi todo listo en la puerta, pero no pudo más, corrió de vuelta al estudio y guardó en su maletín los tres casos que tenía pendientes.

El timbre de la puerta sonó, el pelinegro extrañado lo atendió, no esperaba a nadie, para su sorpresa una joven de cabellera castaña estaba frente a el.

- Amelia ¿Qué haces aquí?

- Muy buenos días para ti también Harry

- perdón Amelia, buenos días. ¿Qué haces aquí?

¿Como que qué hago aquí? Estas a punto de viajar cinco años en tu pasado hacia Inglaterra, no pretenderías hacerlo solo verdad.

- ¿Que quieres decir?

- Por Dios, Harry, hoy amaneciste mas lento que de costumbre.

- Gracias Amelia, siempre he podido contar con tus comentarios motivadores. Pero ya en serio, a que te refieres.

- Bueno, antes que nada déjame pasar al departamento, pareciera que dejas entras mas rápido a una cualquiera que a mi, tú queridísima amiga – Amelia haciendo a un lado a Harry entró atropelladamente al departamento con un par de maletas en las manos. – Bueno Harry ¿Ya estas listo que se nos hace tarde?

- ¿Se nos hacer tarde? No pretenderás pedirme permiso para ir conmigo ¿o si?

- ¡Cómo se te ocurre! jamás te pediría permiso para ir, voy a ir sin tu permiso te guste o no, pero bueno¿ya estas listo? El taxi nos espera afuera - Harry estaba estupefacto, conocía el carácter explosivo e impulsivo de su amiga, pero jamás creyó que iba a llegar tan lejos como acompañarlo al otro lado del mundo. En especial en ese viaje, uno tan importante para Harry, un viaje que marcaría su vida, un viaje en el que si tenia surte, la volvería a ver.

- Amelia¿Cómo fue que lo hiciste? – dijo el pelinegro ayudando a Amelia con sus maletas, sabia que no le serviría de nada pelear con ella sobre si acompañarlo o no al viaje, ella fuera como fuera se había encaprichado con esa idea y por mas que el quisiera no lograría hacerla cambiar de parecer.

- Pues tu secretaria fue de mucha ayuda.

- ¿Libi?

- ¿Tienes otra secretaria a caso?

- ¿Qué tiene Libi que ver en esto?

- Pues veras, tu le dijiste que te apartara el boleto a Inglaterra después de hablar conmigo y decirme tus planes en aquel café, ese que tenia el mejor capuchino que en mi vida había probado, aunque tu pastel de zanahoria estaba un poco seco, yo prefiero el tres leches o una selva negra aaaa que deliciosa aunque me de una migraña que para que te cuento, bueno ¿Pero recuerdas la decoración? era bellísima ese color de pintura para el empapelado me fascinó ¿tu que opinas para mi nuevo departamento? me va ese color ¿no es así? El malva siempre me ha gustado, aunque el peach es muy lindo también, en especial con los muebles que compramos con Aurora en Boston, aunque la nueva moda del cromado simplemente me fascina, como esas sillas que vimos la vez pasada en aquel viaje que hicimos a New Jersey, hablando de eso, me hablaron del despacho, necesitan saber cuando vamos a regresar de Inglaterra, al parecer ese caso de Adams contra O'Conoll no va muy bien, todo por culpa de ese financiamiento mal hecho de la esposa de Adams aunque…

- Amelia, Amelia¡Amelia! respira por favor estas hablando de nuevo a mil por hora – dijo Harry riendo por la velocidad del habla de su amiga y la cantidad de temas que podía abarcar en tan poco tiempo cambiándolos impresionantemente – a ver, regresando al viaje a Inglaterra¿qué tiene que ver mi secretaria en todo esto?

- aaaa si si, Libi, es un dulce esa mujer, tienes suerte de tenerla, la cosa es que le hable y le pedí el favor de que me reservara a mi otro boleto en el mismos vuelo que tu. Fue facilísimo solo le dije: "Libi querida, el licenciado Potter tiene que hacer un viaje por negocios a Inglaterra, ya te lo debe de haber dicho" entonces ella me dijo que era verdad, y que ya en un momento iba a apartar el boleto, entonces se me ocurrió decirle "Libi linda, si me hacer el favor ya que vas a apartar el boleto del licenciado Potter, podrías apartarme uno a mi también que debo viajar a Londres igual que el"¿como la vez? Facilísimo, sabia que si te lo decía a ti no ibas a dejara que fuera, aunque eso no iba a ser un problema, sabes ese es un gran problema que tu tienes, necesitas un ajuste de actitud, no puedo creer que necesites ayuda pero nunca la pidas, siempre es lo mismo, aunque en el ámbito profesional, siempre que necesitas algo lo pides, "Libi un archivo por favor", "Libi este registro a mi oficina, gracias", "Amelia me podrías acompañar a ver a este cliente", "licenciado McDormic le podría pedir accesoria en este caso" la cosa es que ¿por que no pides ayuda profesional para tú vida¡Eso es importantísimo! deberías de considerar un psiquiatra, la cuñada de mi amiga Paola fue a uno excelente, te puedo conseguir la tarjeta si quieres, aunque no se si funcione en tu caso, tu problema no es que tu hija adolescente te odia y no te dirige la palabra. Sabes eso de las hijas es un problema, si, si lo se yo misma fui una hija adolescente pero simplemente no se como mi madre me soportaba, era una santa bueno ni tanto pero se acercaba bastante… - la conversación-monólogo de Amelia continuaba y continuaba, Harry asentía con la cabeza, y de vez en cuando profería un "OH" o "ya veo" en algunos caso de aventuraba a decir un "tienes razón", mientras se paseaba por el departamento terminando de recoger sus cosas seguido de Amelia. Al terminar con sus pertenencias, ambos salieron del edificio hacia el taxi que los esperaba a fuera del edificio.

- …hablando del caso Spelman contra el estado, no creo que seria conveniente dejar que Martines se encargara del caso, es aun muy inexperto, sabes el bufete tiene una reputación que mantener………. ¿acaso no viste ese sillón en el café "le cross"? el rojo, Harry ese rojo que parecía café, con el respaldo inclinado y sin apoyabrazos, no te recuerdas, bueno no importa, lo que pasa es que yo jamás lo pondría en un café que fuera mío era espantoso, simplemente h-o-r-r-i-b-l-e ¿no lo crees?... Si pero Elena tenia razón en dejarlo, él era simplemente mucho para ella ¿no lo crees? Para mi estuvo de maravilla que lo hiciera, de ningún modo, pero jamás en la vida perdonaría a alguien que me hubiera hecho lo que él le hizo, aunque fue mucho la su culpa, de Elena, desde hacia mucho tiempo que le decíamos que no le convenía, que no era el indicado para ella, pero ya sabes lo que dicen "el amor te ciega"……… No pero sabes no considero que sea una buena idea que el gobierno firme ese tratado, no beneficiaria a los pequeños empresarios, imagina que pones una tienda con el poco dinero que has ahorrado y viene otros con los mismos productos a un menor precio ¡ah! No me parece justo…….. Claro, ella tenia la razón el jamás debió de serle infiel ¿No lo entiendes verdad¡Desde luego! Cómo lo vas a entender si eres hombre, se tiene que apoyar entre ustedes, por eso digo que todos deberían de ver esa película, es la vida de todas las mujeres a ver si así se vuelven un poco mas sensibles y dejan de actuar como si no tuvieran nada de materia gris en esa cabezota que algunas veces pareciera que solo la tienen para dejar que el cabello se les caiga…….has visto, me he dejado de comer las uñas, por fin, te juro que mi mama uso todo tipo de hechizos posibles para que dejara de alimentarme solo de ellas, quien diría que ese pintauñas muggle de ajo me serviría……..hey ya viene mi cumpleaños¿te acuerdas no? Y si tenemos suerte lo podremos celebrar en Londres, si creo que si, mira piensas ir allá por el cumpleaños de Ron, la primera semana de marzo ¿no? Bueno ya vez, perfecto solo debemos esperar una semana mas hasta que sea el 7 de Marzo y FIESTA SE HA DICHO, a ver que me das este año, ya sabes lo que me gusta no, aquellos zapatos que vimos de gucci era bellos! Pero esa cartera de prada era tan solo maravillosa…… Harry, Harry¡HARRY!

- A perdón Amelia ¿me decías algo? –

- Págale al taxista que ya llegamos al aeropuerto – después de pagarle al taxista y colocar todas las maletas en el carrito del aeropuerto, Amelia agregó en un tono molesto:

- no me estabas poniendo atención verdad, no se como es que nunca prestas atención a lo que digo.


- No, no, otro ratito más mamá…

- Que mamá ni que ocho cuartos¡RON! Te digo que te despiertes, DESPIERTATE pedazo de haragán ¡Hay algo muy importante que debes saber!

- mmmmmm vamos Hermione déjame otro rato mas, luego hablamos sobre lo que quieras.

- Nada de eso Ron, despiertate ahora mismo es urgente que veas esta carta

- Mi vida, déjame un segundo mas, de verdad, solo eso te pido

- RONALD BILIUS WEASLEY juro que si no te levantas en este momento tomo mis cosas y me voy de la casa – claro que Hermione nunca tomaría esas decisiones tan drásticas solo por que Ron no se despertaba pero eso lo haría reaccionar – muy bien si eso es lo que quieres – dijo caminando hacia la puerta de la recamara, intentando hacer el mayor ruido posible. Al oír el sonido de la perilla girar, de manera impulsiva y casi automática, Ron salió disparado de la cama a coger a Hermione por la cintura y regresarla de nuevo al cuarto

- Sabes – le dijo abrazándola por detrás – esa no es una manera muy feliz de iniciar el día

- Lo se – añadió la muchacha – pero al menos logre que lo iniciaras

- Bueno y ¿que era eso tan importante que querías decirme?

- Veras – comenzó la joven – esta mañana, estaba en la cocina tomado un poco de café cuando llego una lechuza y me entrego una carta.

- Mi vida… no es nada raro que una lechuza te entregue una carta y mucho menos importantísimo, a de ser que ya no estas tanto tiempo en el trabajo, por si no recuerdas allí te llegaban lechuzas todos los días, incluso a mi me llegan lechuzas casi a diario de todas partes del mundo… – añadió Ron con un tono burlón en su voz

- ¡RONALD BILIUS WEASLEY NO SEAS PAYASO¿Crees que bromeo? Sabes que jamás bromearía con cosas serias como esto. Pero discúlpame por disturbarte, por lo visto tienes cosas más importantes que soñar – terminó casi llorando. Ron sabia que había metido cometido un grandísimo error, es decir ya era la segunda vez que Hermione lo llamaba por su nombre completo en la mañana

- No, no. No mi amor, no vayas a llorar, no te enojes, dime ¿De quien era la carta? – cuando Hermione se disponía a entregarle la carta, un picoteo en la ventana los hizo voltear, era Hedwig que tocaba el vidrio imperiosamente para que la dejaran pasar, Ron volteo a ver a Hermione, ella se mantenía tranquila con los ojos rojos, pero tranquila; Ron en cambio estaba mas blanco que la misma Hedwig. Hermione con esa misma tranquilidad que la caracterizaba en ciertos momentos y que últimamente parecía haberse perdido, se dirigió a la ventana la abrió, sobo el plumaje calido del ave y la dejo pasar, cerrando luego la ventana

-her…her…Hermione – titubeo Ron – es acaso esa la lechuza de… de…

- Si Ron, es Hedwig la lechuza de Harry y de eso te quería hablar, esta mañana vino y me entrego esta carta – extendiéndole la mano con la carta en ella. Ron la leyó rápidamente, volvió a ver a Hermione a los ojos, ella estaba sonriendo, volvió y volvió a leer la carta mas detenidamente hasta que dijo – Hermione – aunque no podía decir mas, la tomo por los brazos y la beso impulsivamente, ella reía, ambos estaban felices, esa carta sin duda eran noticias maravillosas para ellos.

- Ron, - dijo ella al fin soltándose de los brazos de él – ¿Sabes lo que significa no es cierto?

- Si Hermione ¡Como no entenderlo! Harry vendrá a Londres, la primera semana de marzo Hermione, para celebrar mi cumpleaños¡te imaginas! será el mejor cumpleaños que haya tenido en los últimos cinco años, volver a verlo, volver a hablar con él como en Hogwarts, volver a bromear con él – Ron estaba sin duda feliz, extasiado con la noticia, el que había sido su mejor amigo durante los años de escuela iba a regresar a Londres después de cinco de haberse ido y lo mejor de todo es que iba a se su regalo de cumpleaños

- Ron, no lo entiendes verdad –dijo Hermione caminado hacia la ventana

- ¿Que es lo que no entiendo linda¿Acaso no te alegra que Harry regrese?

- ¡Claro que me alegra! Pero no viene desde hace cinco años, es mucho tiempo sabes, no nos ha visto, pocas veces nos ha escrito y todo por medio de la orden.

- Pero era por órdenes del líder de la orden, tu bien sabes que Harry hubiera regresado o nos hubiera escrito mas ha seguido.

- Si Ron, pero no es tan fácil sabes, irte cinco años, alejarte de tu familia de tus amigos y regresar, esperando que todo sea como lo dejaste al irte.

- Herm, princesa ¿Qué sucede¿No encontraré Harry todo como lo dejo? Nosotros no hemos cambiado y estoy seguro que todos se alegraran de verlo y estarán felices con su retorno.

- No todos Ron, y eso es lo que me preocupa

- ¿De quien hablas Herm?

- De Ginny, tengo miedo que se desilusione de nuevo como hace dos años – estas palabras bastaron para que Ron entendiera por que Hermione dudaba que el regreso de Harry fuera bueno para todos. El mas que nadie, bueno el y tal vez Hermione sabían muy bien lo que había pasado entre ellos hacia años, peor también sabia todo lo que Ginny, su hermanita había sufrido, sin duda no podría volver a verla llorar todas las noches y verla lentamente perder el brillo en sus ojos.

o 0 o 0 o 0 o 0 o 0 o 0 o 0 o 0 o 0

Ya había más movimiento en la madriguera, la señora Weasley preparaba el desayuno, el señor Weasley leía el profeta en la mesa, era un artículo muy interesante según él. Bill y Ginny escuchaban atentos mientras el patriarca de la familia lo leía detenidamente; era un articulo que al parecer intrigaba a todos los Weasley.

Ventas, muggles y el ministerio

Una nueva tienda en el callejón Díagon ha sido abierta, se llama "el vivir del muggle" esta situada justo al lado de la tienda de animales mágicos del señor McKinnon. Esta tienda trata de artefactos muggles que están a la venta para los aficionados del mundo muggle y a su forma de vivir.

Como todos saben, el uso de muggles como una diversión a sido por muchos años penalizado se una manera muy severa por el ministerio de magia, aunque han habido magos que han intentado ser mas astutos que los muggles y que el mismo ministerio, al hechizar artefactos muggles para que estos sufran algún daño o reciban un determinado maleficio. El departamento del ministerio de magia, contra el uso incorrecto de artefactos muggles, ha garantizado el uso apropiado de estos artefactos, evitando que ellos caigan en manos de personas-no-mágicas impidiendo que estos se encuentren en algún tipo de peligro.

El encargado de este departamento, el señor Arthur Weasley, ha dado las siguientes declaraciones al reportero del profeta: "sin duda será mas trabajo para el departamento de uso incorrecto de artefactos muggles, pero es una ventaja muy grande para nuestro mundo y nuestra forma de vida, así podremos comprender más a los muggles y su forma tan arcaica y simple de vivir" el Señor Weasley quien desde años trabaja en el ministerio, está en completo acuerdo con esta tienda, y alentó a todos los magos a acercarse a ella para conocer artefactos muggles como el "televiror", la "licuafora" o las "compujadoras".

Sin duda, después de la derrota del que no debe ser nombrado por parte del gran Harry Potter, muchos magos han abierto más sus mentes hacia los muggles, claro, sin dejar que ellos convivan de un modo directo con nosotros. De esto se esta encargando la sección de cooperación mágica internacional.

Mientras tanto este reportero se despide, y se dirige hacia la tienda "el vivir del muggle" a comprar una capetera que su esposa le encargo, hasta la siguiente edición del profeta, nos veremos.

- ¡Bien papá! – Decía Bill – por fin te respetan como deberían en el profeta

- Si papá "el encargado del departamento" es un gran logro para ti, en especial por que es lo que te gusta hacer – añadió la mas pequeña de los Weasley intentando de crear una sonrisa en el rostro, a pesar de todo aun no se sentía tranquila al oír mencionar a Harry, cosa que era muy difícil, ya que el "héroe" del mundo mágico era mencionado casi en cada articulo que era publicado, aunque fuera en una sola línea, el nombre de Harry hacia retumbo allí.

- Gracias chicos – dijo el señor Weasley con una sonrisa en el rostro – Molly querida, hoy vendré tarde a casa, debo ir a revisar unas cosas en esta tienda

- Muy bien Arthur, solo espero que sean asuntos del ministerio y no me vengas de nuevo a casa con otro de esos aparatos tan ruidosos

- Radios Molly, se llaman radios, y trasmiten música de la que oyen en realidad los muggles, ja impresionantes esos muggles, como se las ingenian para vivir

- Música, eso no es música, parecen aullidos de un hipogrifo – el señor weasley se despidió de su esposa, y se dirigió a la chimenea, seguido por Bill quien se dirigía a gringotts.

-Dime Ginny¿iras hoy al hospital?

- Si mamá, me están esperando, es mas ya me debería de haber ido, nos vemos mañana.

- Esta bien hija, duerme un poco si puedes – termino la señora Weasley viendo a Ginny salir por la puerta. La casa ya estaba casi vacía por completo, los únicos que restaban era la Señora Weasley, Ron y Hermione, estos últimos bajan las escaleras y se dirigían a la cocina, con miradas cómplices en los ojos, sabían que tenían que eran los únicos que sabían de la carta de Harry, pero debían decírselo a los demás, pero como se lo dirían a Ginny era lo que les preocupaba ahora. Al entrar a la cocina, la señora weasley salido con un beso en la mejilla a su hijo y otro para Hermione diciendo:

- ¿Como están mis niñas consentidas el día de hoy?

- Vamos mamá – dijo Ron – sabes que aun no sabemos si será una niña

- OH, Ron, creedme estoy segura que será una niña, siéntense, Hermione cariño que deseas desayunar, esa pequeñita necesita comer bien

- ¡Mamá! Que no sabemos si será una niña te digo

- Si Ronny si – dijo despreocupada volviéndose a la estufa

- ¿Donde esta Ginny mamá?

- En el hospital - dijo sin mirarlo - Dime Hermione ¿que deseas para desayunar?

- Solo leche Molly, gracias

- ¿Solo leche? Linda necesitas comer mas mira, si ni tuvieras esa panza no existirías en este mundo eres muy flaca, debes comer mas. Sabes eres la primer mujer Weasley que no tiene esos borrases antojos durante el embarazo

- mama, Hermione no es Weasley de sangre, será por eso no

- deja, deja, ron, dime linda que deseas que te repare, sin pena

- bueno, si es así Molly, desearía unos huevos tibios sin sal, un poco de avena con manías, te, pero el te rojo que trajo Bill de Egipto, un par de waffles

- con chocolate – interrumpió la futura abuela feliz de ver el apetito de su nuera

- no, la verdad preferiría si fueran con olivas negras aun con la semilla, aaaa y unas tostadas con frijoles.

- ¿tostadas con frijoles? Herm, eso no es comida.

- Ya déjala ron, para ella eso es exquisito, a ver linda, ya te lo sirvo – dijo ignorando un "no entiendo los apetitos de las mujeres" que decía Ron a regañadientes. En menos de diez minutos Molly Weasley había preparado los huevos, la avena con manías, el te rojo, los waffles con aceitunas negras y las tostadas de frijoles, además de café, leche y jugo de naranja para que todos comieran.

Claro ya han de haber adivinado que Hermione esta embarazada, y Ron es el papá. La boda fue sencilla, solo amigos cercanos y familia, uno que otro miembro de la orden y algunos colegas del trabajo, fue en la madriguera, frente al lago en junio cumplirían 2 años de casados. Hermione había vivido desde entonces en la madriguera con su nueva familia aunque seguía viendo a sus papás de ves en cuando. Ella tenía ya ocho meses de embarazo, su barriga era "enorme como Hagrid" por lo que decía Ron. Casi todos estaban seguros que Hermione y Ron tendrían una niña, aunque ellos habían decidido esperar hasta que naciera para saber si seria un niño o una niña.

Una de las cosas que más se lamentaba Ron era no haberle podido pedir a Harry que fuera su padrino de bodas. Por órdenes del líder de la orden, sabían perfectamente que Harry no podría viajar a Londres a la boda, Hermione estaba inconsolable, lloro una semana seguida, ella esperaba que su mejor amigo estuviera allí con ella. En una de las reuniones de al orden, el líder les envió una carta diciendo que el mismo iría a la boda, pero que eso no era todo, también había arreglado el medio para que Harry estuviera en la boda. Todos estaban estupefactos, verían a Harry por fin en especial Ginny. Todos esperaron el grande acontecimiento con euforia. Seria la boda del ultimo Weasley hombre y Hermione a quien toda la familia adoraba, pero a demás, verían a Harry y por fin conocerían al líder de la orden, llego el día, Hermione estaba bellísima en su vestido blanco al igual que Ron en su traje negro. Esperaron a que todos los invitados llegaran, mas había dos que faltaban, la ceremonia dio lugar, y estos dos invitados no llegaban. Seguida de la ceremonia, dio inicio la recepción allí mismo en la madriguera, era una cena deliciosa y un baile muy animado, Hermione y Ron estaban alegrísimos, aunque confundidos, ya que el líder les había prometido estar allí y nunca había roto una de sus promesas, varios miembros de la orden estuvieron buscándolo y a Harry por toda al fiesta pero no los encontraron. La mas afectada como era de esperase había sido Ginny, se había ilusionado en verlo de nuevo y este no había llegado. (N/A: no se preocupen, después sabrán mas sobre la boda…XD)

- Molly – dijo Hermione tras terminar de comer todas las toneladas que le había dado – hay algo muy importante de lo que debemos hablarte

- Si mamá, me temo que es algo que nos afectara a todos por igual, aunque lo que mas tememos es que hayan algunos que lo sientan mas – termino cogiendo la mano de Hermione entre las suyas.

- ¿Que paso chicos? Me están asustando

- Veras mamá, esta mañana vino Hedwig a la casa – la señora Weasley empalideció un poco, sabía lo que eso significaba, noticias de Harry – y traía esta carta - terminó dándole la carta a su madre, esta la leyó en vos recia, al termina murmuro:

- Oh merlín¿es cierto esto Ron?

- Si mamá

- ¿Quien mas lo sabe?

- Hasta el momento solo tú y nosotros dos

- ¿Que opinas Molly? – pregunto Hermione

- Creo que debemos contactar a una reunión de la orden hoy en la noche

- ¿Tan drástico así lo crees mamá?

- Si hijo, en la orden estamos todos sus amigos, todos debemos estar enterados

- Pero… ¿y Ginny? – titubeo Hermione

- Ella… – comenzó la señora weasley – ella estará esta noche en el hospital, creo que todos deberías de hablar antes para ver que hacemos con ella – el desayuno continuo tranquilo, no se tocó más el tema, habían acordado no mencionarlo de nuevo hasta haber hablado con la orden esa noche, lo mantendrían en silencio, aunque lo que no sabían era que una cabellera roja había estado oyendo lo que decían del otro lado de la cocina.

N/A: aaaaaaaaaaaaa ¿que nervios verdad? Obvio que ya adivinaron de quien es la cabellera roja verdad jajaja… bueno antes que nada MIL GRACIAS POR LOS RR'S ya ven que no es tan difícil hacerlos; a ver solo es un pequeño "clic" en el botón "go" al fondo de sus pantallas.

Ahora si me despido de ustedes… aaaaaa si casi lo olvidaba, para ti Anita linda (quien también es la otra loca en pardelocas), aquí van los adelantos que tanto te gustan muajajajaja

Amelia no era una bruja ordinaria, y no desconocía todo lo que sucedía en Inglaterra, ella conocía mucho mas de las amistades de Harry de lo que él mismo se podía imaginar, incluso sabia muchas cosas del mismo Harry que el ignoraba que ellas supiera…

habla mucho sobre Harry también, sobre como era de pequeño, sobre como destruyo a Lord Voldemort, sobre Lily y James también…

OK los veré en el prox. Cáp.

Bye

Jamesandmolly